lunes, 15 de abril de 2013

Escritos de Tierra N° 16: EVERYBODY'S GOTTA LEARN SOMETIMES (Post - 91)


Si me sigo escapando de ti que le puedo decir a la otra mitrad de mi alma que se apresura conmigo, si no entiende por qué corro. Si pensar en ti se está volviendo poco a poco una pequeña travesura que tenia de niño para qué insistir, si redoblo los pasos al recordarte con la intención de no verme de nuevo tras los arbustos al doblar la esquina para qué evocarte ¿para qué exigirte? Sos como aquel timbre que tocaba por jugar  y del que me hacía huir a propósito ¿O no? No, sos tal vez la persona que quiero que salga, la que quiero ver molesta conmigo, la que ansío ver y de la que por temor me escondo ¿Y temor por qué?  ¿A qué? ¿A un juego? A seguir siendo perseguido por mis recuerdos cada año menos tuyos o a no ser alcanzado.

Ya no hay solo una esquina, no hay solo la cerca de un jardín, hay una barba cada vez más espesa, un cansancio inevitable que me aburre de mi… Tu piedra en mi camino tiene forma de promesa tiene olor a lagrimas acumuladas en la retina o tal vez en mi mejilla ya cada vez lo sé menos.  De cuando en cuando te recuerdo menos, me sabes a algo que solía probar, un ponche con grajeas de mi niñez, un ilusorio que es real solo por fotos, por las sensaciones en mi paladar.

Y si, la vida continuó para los dos… yo fui muriendo mis escritos en la justa medida en la que tú fuiste siendo más feliz, yo ya no me hallo en este nuevo mundo de castillos de papel y boletas que pagar, no me siento bien, no me gusta mover al mundo, no me gusta no parar, darle un tiempo a todo, no me gusta ser feliz.

No me gusta crecer, saber que alguien crece por mí, no me gusta abandonar mi niñez, dejar de actuar como un tonto, ser exitoso, comenzar mi día a las 6. Berrinches sin sentidos de un hombre que cada vez te necesita menos y que no está contento por ello.

Si yo quisiera acercarme a ti, si comenzara a buscarte, te engañaría con cualquiera solo por buscarte a ti, me engañaría a mí también pensando en tus ojos de mar como si estos fueran fáciles de hallar.

Todos tenemos que aprender alguna vez, que madurar… tal vez signifique no tenerlo todo.

Nota a pie página:  9 less.


domingo, 6 de enero de 2013

Escritos de Viento N° 18: TELMO (Post – 90)

Día 1:


Telmo cubre sus ojos con un pliego de la sabana cada vez que el sol de la mañana logra despertarlo. Y aunque en realidad esto no sea suficiente para volver a dormir, lo hace porque puede que esto sea un sueño y tal vez si cierra los ojos un poco más pueda encontrarse nuevamente flotando de espaldas en el mar con pequeños salpicones de agua salada en el pecho contemplando un cielo sin horario o vagando nuevamente por algunas calles sin color, sin preocupaciones, como si hubiera nacido en el camino, sintiendo como el viento le recuerda ciertas canciones que solía escuchar en su niñez que son los sueños más recurrentes o con los que Telmo disfruta más. No obstante esos anhelos por lo general terminan con la amarga sensación del despertar y la inamovible idea de cambiar su cama de lugar pensado en cómo puede tener en su dormitorio ventanas tan grandes.

La rutina de la mañana la tiene ya tan arraigada que hasta aprovecha ese tiempo para dormir un poco más. Lo único que le preocupa a veces es la no tan necia probabilidad de heredarla a sus hijos. Sin embargo luego de unos cuantos golpes de agua en el rostro concluye que la idea es bastante ridícula. Como cada mañana lo que quedará de legado en él – define – será seguro su clásica  e irritante alergia.

En el desayuno de Telmo no hay lugar para un buen juego, un par de buenos panes o un café. Telmo vive solo, su trabajo comienza a las 8 y su universidad a las 6 así que un poco de té con unas tostadas con mantequilla será suficiente por lo menos hasta las 10, hora en la que de seguro se podrá dar una escapada para comprarse algo de comer que le permita engañar a su estómago por lo menos hasta las 2. “No debo acostumbrarme a agendar mi vida” - Se dice- Empero hay una parte de él que cree que ya es demasiado tarde.

En su pequeño departamento Telmo tiene 3 cuartos. 1 es el baño, luego está su cuarto y finalmente un ambiente lo suficientemente grande como para ser su sala, comedor y cocina. Las paredes tienen el mismo color que cuando Telmo se mudó. El baño es azul cielo, su cuarto lavanda y la sala-cocina-comedor es de blanco marfil. Telmo viene queriendo remodelar y pintar su “casa” desde hace un mes, pero supongo que no ha tenido el tiempo de hacerlo todavía. Al final el único tiempo que toma para remodelar algo son los viernes en la noche, donde luego de una agitada semana pone algo de música en su laptop mientras levanta todas las ropas que tiro al suelo esos días, bota toda la comida que no pudo terminar a la basura y refriega en el lavabo todos los platos que dejo pendientes desde el lunes. A Telmo, como a todos, no le gusta hacer ninguna de estas cosas pero ha descubierto en su “Etapa a Solas” que hacer todo eso sin que nadie se lo ordene y a su modo es uno de los momentos que más disfruta en su estilo de vida.  “Es como si estuviera acomodando, limpiando o deshaciéndome de todo lo malo o bueno que pasó en la semana”. Telmo reconoce para sus adentros que gracias a su venturosa y bien ganada independencia se ha vuelto una persona más tolerante y optimista con la vida algo que le gustaría afirmar, algún día, logra ver en todos.

Nota a pie de página: Algún día encontraré esa camiseta...


lunes, 31 de diciembre de 2012

Escritos de Ensoñación N° 17: "EN LA AVENIDA DEL CAFÉ Y LAS COPAS..." (Post - 89)

PARTE 1

PARTE 2

Hay un pacto sin firmar,  una carta en blanco con un sello carmesí en forma de labios. La promesa de quienes no hacen cosas normales, de quienes buscan un solo momento, un solo motivo aunque pequeño para cambiarlo todo. Si yo fuera diferente… Si tú creyeras que no todo cambio es malo, tal vez no tomaríamos taxis separados. Nuestra vida sería otra… Pero, felicidad por felicidad ¿Quién lo haría? En la avenida del café y las copas nos preguntamos sin palabras si el amor no se equivoca aunque sea real.


Cuando haya un cielo completamente azul tan inmenso que cubra mis ojos con su manto, cuando las arenas de otro mar llenen de un tibio frio la timidez de tus tobillos en una tarde caída de abril, cuando acabe mis hojas y la tinta me sea escasa, cuando hayas pintado ya todos los colores con los que siempre soñaste. Pienso, que solo en esos bocetos podremos encontrar nuestra respuesta y en ese instante cuando el cielo me deje ciego y la vida me envejezca, cuando conocer el mundo te deje ignorante de ti misma y la paleta haya incluido por ti un nuevo color… En ese destello abriremos un poco más los ojos. Arqueando las cejas finalmente desataremos el nudo en la garganta de la duda y como cada noche de lunes a lo largo de este año, me temo que esa claridad terminará con el mismo gesto con el que ambos regresamos  a casa y que para ese día ya habremos olvidado.

Tú, te humedecerás los labios mientras te encoges de hombros...Y yo, tendré un intenso hormigueo en las manos y un ligero tic que se agolpará en mi mejilla en donde debería caer una lágrima… ésa que no mostré por miedo a tu ausencia y por cariño a tu felicidad…  

Nota a pie de página: Termiado... quisiera.


sábado, 15 de diciembre de 2012

Escritos de Tierra N° 16: UN VIEJO FRAGMENTO (Post - 88)


“Hay algo que nunca debes hacer, después de eso todo puede estar permitido”. Es una regla muy sencilla para mí. Mi padre solía decirla todo el tiempo. “Debes tener cuidado, si no vives tu vida adecuadamente terminarás siendo la vaga inspiración para algún tonto escritor de mediano calibre como yo y créeme hijo que no hay nada más jodido en este mundo que ser la gran historia de una persona que nunca llegó a serlo.” No podría asegurar que ahora a mis 23 años entienda por completo el significado de esas palabras así como tampoco entendí la necesidad de decírmelas desde los 10. Supongo que mi padre siempre fue una de esas personas a las que les gusta hablar a media espuela  dejando lo más importante de la vida en el tintero para ver si alguien se anima a preguntar o a descubrirlo. Desafortunadamente para mi gracias a eso sé que me he vuelto una persona muy (demasiado) curiosa.

Ahora bien ¿Qué significaba lo adecuado para él, que lo es todo? Estamos hablando de una persona que no me regañaba cuando llegaba a las 3 de la madrugada a la casa pero que podía castigarme una semana entera cuando no ayudaba a mi hermana con la tarea. “No me importa que quieras destruirte a ti mismo privándote del sueño o tomando demás – decía -  después de todo es parte de tu adolescencia. Pero ayudar a la familia o a los demás en problemas es parte de ser hombre y esas faltas si no te las voy a pasar…” – Bah, menudo tío el que había resultado ser mi viejo. Bastante difícil de entender. Tal vez por eso soy muy tolerante  con las personas.

En la cabecera de su cama el respaldar era como una pequeña estantería ahí había una hilera de libros que siempre tuve curiosidad de leer, mi padre nunca pareció una persona  que tuviera tal hábito y en sus conversaciones nunca le escuchaba decir “Según… o, como dijo…”. Una noche cuando tenía 9 y él no estaba cerré la puerta del cuarto con llave y me abalancé sobre los libros sin titubear. Indescifrable sorpresa. Tenía libros con menos de la mitad de páginas en blanco, escritas a mano, algunas con hojas ya muy viejas. Tenía razón sobre el hábito – me dije – mi viejo no lee, escribe. Creo que desde ese día comencé a respetarlo. Como era de esperarse cada que podía me escabullía al lado de la cama para leer sus historias, pienso que si mi viejo hubiera tenido la constancia suficiente hubiera sido un gran escritor, pero él nunca pudo terminar sus historias. Quizá el trabajo lo cansó, quizá la vida le distrajo, que sé yo, de hecho nunca fue una persona muy constante, era algo olvidadiza con la mayoría de cosas, tenía la tez de siempre estar viendo algo con un semblante de tristeza y cuando le sorprendías ensaya o hacía algo tonto para hacer parecer que estaba perdiendo el tiempo. Soñando despierto le llaman.

Lo que nunca hizo mi padre fue llorar frente a nosotros aun cuando mi madre falleció, después de eso todo nos estaba permitido. Las primeras veces que yo, Katia y Almudena preguntábamos por ella no se rehusó a contestar, cuando quisimos verla nos llevó al lugar donde estaba enterrada inclusive nos mostraba fotos y grabaciones de ella. Cuando Katia cumplió 15 y Almudena tenía 13 mi viejo les regalo unos dijes que usaba mama de cuando ella era joven ¿Cómo los consiguió? Probablemente ya tenía pensado dárselos desde que hace mucho lo que me sorprendió fue el hecho de que los haya podido guardar hasta ese momento con lo descuidado que era pero para esas cosas siempre fue un papa genial, siempre tenía la habilidad de sorprendernos.

“Sabes hijo – una de nuestras últimas conversaciones – Un hombre siempre debe proteger a los suyos y proteger lo que otras personas valoran también…”. Que les digo, mi viejo a veces tenía la facilidad de sacarse una líneas esas de película en pleno fraseo, sobre todo cuando las sentía. Los meses que no pasan en vano me dan una buena oportunidad para reunirme con él y mis hermanas. Todo irá por mi cuenta esta vez, pero esta bien, el dinero nunca es importante en estos casos ¿Me pregunto que sería bueno para comer hoy? Quizá después podamos ir al cine o sólo regresar y ver una película en casa.