Mostrando entradas con la etiqueta Nieve. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nieve. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de marzo de 2011

Escritos de Ensoñación Nº 11: COSMONAUTA (post - 60)


Me he arrancado a mi mismo un par de risas, unas cuantas manos a la cara y algunos ceños fruncidos por las cosas que escribía; cuando era adolescente. Impetuosas y atontadamente profundas las miro con ternura, la ternura con la que un joven contempla sus juguetes de niño. No puedo evitar volar la mente y ser irreal, pretender cosas que no pasaran. Aún deseo no enredar tantos sentires. Aún deseo no complicarlo todo.


Cuando era niño creía que las luces de la ciudad eran un regalo de las estrellas que solo podían cambiar de color bajo las luces de Navidad. Si en este preciso momento pudiera sentir como nuevas todas las cosas, me gustaría caminar un poco más bajo la luz de la ciudad… Soñando en pensar poco, en actuar más. No sería mala mi vida si pudiera vivirla así.


Es en días como hoy en los que mi falla de recuerdos hace que me sienta más ligero. Para alguien tan inusitado y orgulloso como yo no hay merito en alegrarse solo de las cosas buenas, es una reacción obvia y natural, mas poder sonreír ante lo malo, ante un problema o un mal día creo que lo hace diferente todo. La nueva inquietud de seguir viviendo. Hoy solo quiero la sola simpleza de un amar por existir. La tan ansiada respuesta a la pregunta ¿A qué velocidad debo vivir… para poder verte de nuevo?


Nunca he sabido mentir. Siempre suele quedarme ese amargo sabor en la boca, que no me gusta. No extraño los besos tanto como extraño el cielo en una noche de verano. No quisiera vivir encasillado, vivir acostumbrado. Me gustaría vivir tranquilo, me gustaría vivir en paz. Me gustaría viajar… De regreso a ti, todo viene de regreso a ti, no depende del viento, del cielo, de la gravedad. El mundo no se rige por las leyes. Todo gira en torno a ti y girando como va el mundo me acosa por completo. Hoy, lo confieso, todo me lleva a ti… Seria más fácil olvidarte si abrazaras a cualquiera. Había tanto por nacer entre tú y yo. Pero aquí me ves, despidiendo un supuesto, una aparente idea; los recuerdos de un futuro que ya nadie puede ver.


Me pregunto que tan equivocado puedo estar, que tan certero soy, cuántas de mis tristes confusiones realmente me pertenecen, aquellas que a la distancia van intentando hacer lo mejor… Tal vez no debería creerme cuando digo que tengo todo controlado… Tal vez hoy extraño la torpeza de mi llanto…


Verte brillar es la mejor manera de sentirme bien. Si tan solo supiera como llevar algo de tu brillo en mis manos, en mis ropas, en mi piel. Tu brillo me hace ser caprichoso, lo sé. Quizá nunca me haya dado cuenta cuan perfecta queda mi mano en tu cintura, que tanto rubor puedo dar a tus mejillas cuando tu piel se funda con la mía, cuando lleve tu beso entre mis dedos. Tal vez tenemos más de lo que el trajín de la vida nos permite apreciar y disfrutar… Mis ojos son cansados, tristes, viejos, transparentes, irritados, con cierto desengaño y algo de profundidad… sin duda una mirada torpe que a veces busca ver más allá… Mis palabras son honestas, son casuales, traen problemas y a veces los enmiendan. Mis palabras son impulsivas, elegantes pero rebeldes; son bien intenciones pero mal entendidas. Mis palabras vienen del corazón pero son desordenadas y suelen llegar tarde. Mis palabras son tontas pero complicadas. Mis palabras son mías y al igual que mi mirada llevan ideas de lo que soy, ideas que se mezclan con el aire, con el timbre de mi voz, con mi rostro y el silencio, con las horas, mi perfume y la estación. Nunca he podido dejar de ser tan errático, cuando joven, aún ahora suelo sentir esa necesidad de ver las cosas pasar. Como una vida tan hermosa puede excitarse en mi mirada. Es curioso pero quizá en los inviernos el alma se duerme un poco por el frió que contienen los heleros, como si el hielo del mundo empozara nuestras almas.


Cómo podría confesar una emoción con los movimientos del cuerpo, transmitir un deseo, un anhelo de felicidad, de complemento. Mi primer impulso natural. Una sincronía de latidos que aún ahora me acompaña cada vez que me detengo. Hubiera querido susurrarle lo mucho que presentía que sería para mí, pero hay cosas que no es bueno decirlas aunque el corazón nos apueste su certeza. El viento que cae en la tierra y la fecunda. La felicidad de dar vida. La máxima expresión de la muerte. Una sonata de invierno. Los primeros prismas de nieve. Una tenue luz filtrada en la frondosidad de las ramas capaz de crear lugares perfectos. Las memorias de un cazador, de un artista, de un viajero. La imaginación de un niño que no sabe de misterios. Un cuenta cuentos, un salvador, un extranjero, un recolector. Coleccionista del mundo… sé que soy un cobarde por cuidar bien lo que siento, pero si me gustaba tanto no es ninguna sorpresa el que haya querido hacerla feliz… No te sientas mal, ese día en la estación, fui yo el que no supo llegar a ti.


Niña de la más linda sonrisa, la más agradable compañía un último beso a los labios del sueño me da la cálida dulzura de comprender tu historia y creo verte por los rincones de la casa antes tuya, quizá esa mujer que dibuja las paredes, que me acompañe ciertas lunas sea parte del soñar; quizá ahora como todo este tiempo, Princesa crayón, te he estado soñando a ti. Tal vez siga caminando por el limbo con tanto placer y dolor como hasta ahora… quizá la incomodidad se vuelva paz. Si ando alucinado, deslumbrado por estrellas de noches que aún no llegan, si hay bondad con maldad en mis besos, si puedo ser muchas personas entre silencios no es nada personal… Por ti soy dibujante, soy escritor, soy escultor…

… Soy el patrio navegante de tus cuerpos, el brío respirar de tus arrullos, silente taciturno, soy tu amante furibundo, la pasión que se derramaba por tus muslos. La esencia que clama tu emoción, la imaginación de tus deseos, los sueños de tus sueños, soy tus mundos en mi mundo, soy mis manos en tus senos, soy tu cuerpo en mis ideas, lo que excita y te incita a verme como soy el tinto trovador de tus serías, el claro postulante de tus nortes, el lúdico creador de tu horizonte, lo inesperado de tus cielos, la rareza de tus nubes, el canto que te cubre cuando vuelas, cuando anhelas, cuando sientas todo lo que escribo no habrá suelo, no habrá tiempo. Cuando llegues hacia mi, cuando veas lo que yo, cuando estés donde yo estoy, cuando alces el universo con la yema de tus dedos, cuando admires las estrellas en el alba, cuando obtengas la visión de un cosmonauta nada morirá, nada acabará tal cual y entenderás que una vida puede ser muchas cosas, puede adoptar muchas formas, puede provocar, puede exaltar, puede imaginar, puede crear… puede eternizar… Las historias que uno cuenta a veces pueden ser verdad…


En estos días no sé exactamente si éste pudiera ser el mejor final para este capítulo, me gustaría creer que finalmente mis historias me han superado pero creo que estoy siendo algo exagerado y que solo estoy algo confundido. A lo largo de mi vida siempre imaginar y crear han sido las formas más puras que he tenido de enfrentarme a la vida. La naturaleza de mi arte siempre ha sido algo cosmonauta. La visión de sentirme tan pequeño ante un universo tan grande ha sido la fuente más fuerte de mi orgullo, tal vez lo que quiero transmitir hoy es eso; la posibilidad de crear un mundo y admirarlo, de viajar por el y de sentirlo tuyo solo al entregarlo. Cosmonauta… Fin del capítulo 2, fin de la segunda temporada…

Nota a pie de página: Me he tardado no? Si, lo sé... creo que demasiado...

sábado, 22 de mayo de 2010

Escritos de Mar N° 8: LA AUSENCIA DE NADIE (post – 38)

Me he tardado. A pesar de tener muchas ideas en espera… me he tardado, supongo que hay días en los que veo mis propios pensamientos y me siento hastiado, irritado, cansado de que gran parte de mi mente viva ahora para escoger gemas en las sensaciones de mis días por los cuales pueda escribir. Crispado ya de que a momentos reciba golpes en el pecho que me orienten (a veces a fuerza) a escoger mis emociones y mis palabras cuando lo que quisiera simplemente es no saber siempre que decir, no intimidar, no incomodar; pero he entrado de lleno en mi propia armadura y la he hecho tan bien que puedo ver a los demás pasar por sobre ella, puedo verlos rebotar, impactar y destruirse mientras yo contemplo completamente inmóvil su desencadenado desbaratar y los golpes en el pecho me comienzan a quemar y comienza a fundirse el metal en mi cuerpo, pero yo no grito (siempre he sido muy orgulloso para ello) solo camino, busco un lugar donde pueda detenerme y observo a la nada, una nada que se convierte en mi respiro.

Nunca pensé volverme un coleccionista de silencios (de intentos) nunca pensé que sería el reciclador de mi propia vida, que hurgaría más en mi propia vida de lo que trataría de salvarla. Hay un delicado equilibrio en el hacer de todas las cosas, hay cosas que tienen explicación y otras que no y hay personas que se pasan la vida buscando la razón en las cosas que no la tienen y otras que quieren encontrar la verdad en las cosas vacías, me temo que yo estoy entre alguna de ellas; hoy esta dulce tristeza me conduce al tierno engaño que siempre suelo aceptar y desdeñar a tiempos fluctuantes y que solo en estados como este, en el limbo de la conciencia natural, puedo percibir, puedo concebir la ausencia de nadie como un dolor a mi mismo, una brecha en mi mundo, una ligera distorsión entre todos mis yo’s que vuelve a mi vera como una bohemia emoción de languidez, la parte de una parte que se encuentra en mi y en todas aquellas mariposas fantasmales que alguna vez enaltecieron mi mirada, en todas las plumas que alguna vez use y en todos esos atavíos ancestrales a los que alguna vez volveré. Extraño la torpeza de mi llanto, extraño la ausencia de mi mismo.


¿Qué será lo que lleve de ahora en adelante conmigo? ¿Qué clase de recuerdos añoraré? ¿Cuándo nadie me vea, podré hacerlo yo? En lugares como estos seguiré acarreando tu pesar, seguiré dándote salvavidas a escondidas para que no sepas que fui yo, para que te sientas mejor, para que no puedas rechazarlas. Volveré a mejorar tu vida y cuando ya no quiera y ya no puedas necesitarme desapareceré, porque ya no me llamarás, porque ya no te hablaré, porque habrá otros pueblos a los que iré. Y cuando vuelvas tu brillante mirada hacia atrás y recojas tus hermosos cabellos te preguntarás ¿Hay algo diferente? Y no será placeta del campo, los colores del fuego o la salinidad del mar; de hecho, no sabrás lo que será y para cuando alguien te advierta y te inquiera el por qué te detienes no responderás, sonreirás y continuarás mientras yo en algún lugar del ancho mundo dormiré y soñaré con una joven que se detuvo al caminar y que al increparle su acción dirá “No es nada, solo sentí una ausencia, la ausencia de nadie…”


Nota a pie de página: Con un poco de ansias, faltan 3 semanas para el primer año (11 de junio)


jueves, 6 de mayo de 2010

Escritos de Mar Nº 7: OSCILANTES CONFUSIONES (post – 36)

Son las 8: 22 del día jueves 29 de abril del 2012 y en la ciudad de Lima la luna esta más clara y más hermosa que nunca. No, no es tal cual. La luna para mi siempre es atrayente es solo que hoy las nubes son mas gráciles haciendo al cielo más hermoso. Esta noche el firmamento puede enmarcar mi naturaleza lunar con una maravillosa maestría, así que al parecer esta noche aprecio más al cielo que a la luna una ligera confusión que siempre se puede considerar agradable, pero ya que estoy en un error y me he dado cuenta de ello ¿Debería corregirlo? ¿Debería mirar al cielo y no a la luna, aunque ambos me sean cautivantes?

La luz lunar no es solo mía y al otro lado de la ciudad su níveo destello se estrella de golpe con la frialdad de unas cortinas cerradas. Dentro del cuarto una niña repasa una y otra vez las no tan viejas fotos de ella y su enamorado; sonriéndose, sonrojándose, queriendo. Queriendo que después de terminar y regresar su relación pueda crecer, esperando que lo mucho que parece quererla cuando esta con él, cuando la abraza y la besa sea verdad, que las palabras que dice las sienta de verdad y que no sean solo recursos de un momento, que su boca no vuelva a proferir frases tan hirientes e intolerables que tiempo atrás le hicieron tanto daño. Ella quiere creer, quiere que él la quiera. Ella piensa entre sentimientos sin saberlo que nadie la volverá a querer como él la quiso.

El humo ondulante de un cigarro cualquiera enardece involuntariamente el frió ambiente de una fría noche, un sujeto cualquiera lanza furibundas bocanadas mientras sujeta en la otra mano un par de pétalos resecos. Cuestionando. Criticando sus llamadas, sus mensajes, sus regalos, lo bien que fueron recibidos y lo mal que le hizo sentir la amiga de su amiga al rechazar aquel ramo de rosas que él le había enviado por su cumpleaños ¿Para qué hablaba conmigo entonces? ¿Por qué me respondía los mensajes? ¿Quién se ha creído para jugar conmigo de esa manera? Cada colérica pitada llevaba la sincronía de la amargura del tabaco y su rencor, su desconcierto, su incapacidad para entender la situación. Unos pasos más allá la primera cajetilla se termina y él va en busca de más coincidencias mientras maquina que es lo que debería decirle la próxima vez que la vea, por segunda vez.

Un par de libros caen con un ligero estruendo sobre un viejo escritorio carmesí. Luego una linda chica toma una silla que ciñe a su espalda y comienza a leer y a buscar páginas, textos, capítulos, índices y demás rótulos anotando imperiosamente en su cuaderno lo que cree importante. A un lado una pantalla plana expone búsquedas, descargas, palabras claves y aún más información por revisar. Minutos después una caja de lapiceros cae de la mesa inclinada ya por el anterior retumbar de los pesados libros. Ella se sacude de su trance y advierte los lápices en el suelo y a regañadientes se agacha recogerlos mientras en su mente un latido inesperado aviva su memoria y recuerda. Se acuerda de aquel muchacho raro y despistado que suele sentarse a su lado y que le entrega cada pequeña cosa que ella, descuidadamente, tira al suelo con una sonrisa y una tierna mirada y recuerda que se incomoda cada vez que él hace eso, cuando quiere hablarle, cuando intenta acercarse. Ella toma los lapiceros y sonríe y piensa “¿No se cansará de recogerlos?” A ella le intriga un poco, a ella no le importa, ella tiene mucho que hacer, ella quisiera que él fuese más arriesgado. Ella, finalmente, vuelve a sus libros, a su sencillez, a su lindura y a sus dudas.

Y al término de estas historias estoy yo, un joven como pocos con una chalina de corbata que a las diez de la noche cruza el puente Rosa Toro y se detiene a mitad del camino para poder admirar la infinita gama de colores que se funden bajo sus pies con la intrépida velocidad de la vida. Los faros de los carros van rompiendo sin miedo en sus destellos la lacónica pasividad de la noche, las luces de la ciudad son tintineantes amalgamas que en su fulgor cambian desafiando la perfecta armonía del cielo y la luna. Y me pregunto… me pregunto que tan equivocado puedo estar, que tan certero soy, cuántas de estas oscilantes confusiones son solo mías, cuántas de mis tristes dudas realmente me pertenecen, aquellas que a la distancia van intentando entender, intentando hacer lo mejor… por momentos me gustaría volar, elevarme de verdad más allá de todo, tener la precisión de un Dios, desnudar todas nuestras penas, develar todas nuestras hirientes confusiones, proteger al mundo que va de paso, proteger mi mundo… aquel que a veces quisiera que fuese mío.

Son las 10:22 del día jueves 29 de abril del 2010. El cielo se oscurece, la luna se esconde tras su manto de ensueño y el etéreo joven del puente llega a un cruce de caminos. Se detiene, observa los sentidos, respira hondamente… y aún así no sabe cual de ellos tomar.

Nota a pie de página 1: ¿Pueden creer que ya estemos por cumplir un año con el blog? Me sorprende en mí tal constancia.

Nota a pie de página 2: Para el conejito "Mosho" que nos dejó y se libró de todas estas confusiones.

jueves, 22 de abril de 2010

Escritos de fuego N° 6: THE MAN ON THE SIDE (post – 35)

Seis números, tres más por marcar
Antes de estar ante ti
Intente llamar… pero estuve ocupado toda la noche
Trate de liberarme… pero me quede dormido esperando el amanecer.

Perdóneme señorita “siempre-ocupada”
¿Podría anotarme en su agenda cuando quiera… a la hora que sea?
Porque ambos sabemos que la peor parte de esto
Es que yo estaré allí donde ud. me quiera, cuando ud. me quiera, cuando me quieras.

Soy el hombre de al lado
Aquel que espera a que aclares tus ideas
Soy aquel que se tragaría su orgullo
En una vida como el hombre de al lado.

Uno de muchos… uno de los pocos
Que te apoya y que espera por ti.

Así que perdóneme señorita “siempre-ocupada”
¿Podría anotarme en su agenda solo por esta vez?
Porque ambos sabemos que la peor parte de esto
Es que yo estaré dispuesto a ir a donde ud. me llame, cuando ud. me llame, cuando me ames.

Yo soy el hombre de al lado
Aquel que espera a que no confundas más tus dudas
Soy aquel que se tragaría su propio orgullo
Para vivir una vida como el hombre de al lado.

Yo sé que estoy enamorado de un sueño que construí a partir de ti
El sueño de una reina
Pero tomaré el único consejo que daré para mí esta noche
Así que buena suerte… para ti y para el rey.

Pero perdóneme por última vez señorita “siempre-ocupada”
¿Podría anotarme en su agenda alguna vez?
Tu y yo sabemos que la peor parte de todo esto
Es que yo siempre estaré libre para estar donde tú me necesites, como tú lo desees, cuando tú me quieras… si llegarás a quererme.

Yo soy el hombre de al lado
Aquel que espera a que te decidas
Soy aquel que se tragará su propio orgullo
Para vivir como el hombre
Al que solo tú no entenderás
Aquel que va viviendo como un hombre, el hombre de al lado.

Nota a pie de página 1: No podía dejar de escribir esto.
Nota a pie de página 2: La siguiente es la semana de flojera asim que no hay post pero podrían rebuscar por ahi uno de los anteriores (¿una pequeña sugerencia no?)

jueves, 18 de marzo de 2010

Escritos de Fuego Nº 5: BACK TO YOU (post – 31)

(REGRESO A TÍ)


Sabes, a veces una historia puede llevar tanto de ti que te da miedo el publicarla.
< ¿Por qué? > Porque no sabes lo que podría pasar y no sabes si esta bien decir tanto.
< ¿Y entonces por qué lo haces? > Porque nada puede ser creado para mantenerse oculto, porque soy algo tonto, porque es mi naturaleza escribir así como querer que tú me escuches y aunque no puedas comprenderme de inmediato está bien. Todo sucede en su momento… aunque me sea difícil esperar…

“Siempre ha sido difícil sacarte a alguien de la cabeza, sobretodo si la ves todos los días… ¿me delatarán mis ojos?” Una sombra se mueve por todo el barandal y la columna de un quinto piso. No va ningún lado. No se debilita ni se ensancha. Permanece ahí. Se agita, se sacude, se revuelve y se conmueve no cambia de lugar, se queda. Como si esperara algo o a alguien, se estremece por momentos como si tuviera pensamientos que quisiera olvidar, como si imaginase mucho más de lo que en verdad podría pasar “son tantos días que aún estoy aquí, pero aún no estoy cansado…”

Uno sin duda espera a alguien, aunque esa chica no sepa que esta siendo esperada. No hay suerte ese día y ella no ha de aparecer. Uno lo comprende. Guarda sus cuadernos, sus trabajos, sus tareas y su tristeza en un morral que lleva acuestas mientras redime un optimismo sencillo y gastado en la otra mano. Uno camina y su sombra se alarga al pasar, pierde dirección y se escapa de su sola silueta. Uno baja las escaleras abstraído, atolondrado entre tanto pensamiento, una moneda cae de sus bolsillos pero parece no importarle “es solo una moneda” luego se cuestiona “quizá pueda servir para algo importante” regresa y no la encuentra en el suelo sino algo más arriba en la pequeña mano de una chica, una chica que uno conoce en muchos colores a pesar de que en ese momento tan solo la veía roja, roja y en silencio.

“Gracias, pensé que ya se lo habían llevado” ella demoró en contestar, quizá buscaba las palabras correctas quizá no, con esa duda uno la esperó //Quizá pueda servir para algo importante//. Uno sonrió “Creo que ya lo hizo, cuéntame ¿cómo haz estado?” ella sonrió y uno se sorprendió de que su color fuera aún más intenso “Nunca pensé encontrar una persona más tímida que yo” “Me gustaría conversar contigo” ella lo miró sin voltear por primera vez //Siempre parecen gustarte muchas cosas//. Uno la miró “Me gustas tú, tan solo eso. Me gusta como te vistes aunque no pienses en mi cuando lo haces.” Uno se perdió en el momento, tal vez no debió ser tan arriesgado. Ella permaneció callada, uno la miraba con toda la ternura que le inspiraba [háblame] pensó [solo tienes que hablarme] ella sonrió otra vez avergonzada y le dijo sin verlo //Me gusta las cosas que dices, no sé por qué//. Uno le tocó el brazo ella lo miró y uno confesó “Me gusta las cosas que escribes porque quisiera que me las dijeras alguna vez”. Ella bajo la mirada, se entristeció.

//Yo no puedo hablar como tú, no soy sociable, tengo más miedos de los que te imaginas, soy muy cambiante, soy muy tímida, no bailo pegadito y no me gusta que converses con todas//. Uno se acercó sonriente y le dijo “Si no fueras así no me gustarías, no me importa no hablar con todas con tal de que tú hables conmigo”.

Uno caminó con ella hasta el final de la calle, hasta despedirse, uno viajo de regreso a casa escuchando la misma canción en el viaje, una y otra vez. Con una incontenible sonrisa.

La noche caía al fin, el viaje de uno había terminado y en el umbral de su puerta uno no pudo evadir el recostarse y pensar, pensar en ella, si podría cumplir su promesa, si volverían a verse. “Todo tiene un lugar y un momento preciso” se dijo “estaré pensando en tí”. Uno siempre ha pensado en tí...

* No te parece increíble que aunque parezca que escribo a miles de personas, solo lo hago para tí, que aunque todo un mundo lea esta historia sus letras tendrán más significado solo para tí. Porque están hechas para animarte, para sonrojarte. Creo que escribiré para tí hasta que se me agote la tinta de las manos.

Nota a pie de página 1: Al parecer si llegamos a las 1000 visitas, me agrada que éste sea el post que englobe esto.
Nota a pie de página 2: Supuestamente la próx. semana es mi semana de flojera pero debido a que un día de esa semana es supuestamente importante me veo tentado (o forzado) a comentar algo al respecto aún no lo decido, supongo que todo dependerá de lo que pase el miercoles. Asi que esten atentos.

jueves, 11 de marzo de 2010

Escritos de Ensoñación Nº 6: FIGURAS DE PAPEL (post – 30)

(DULCE TRISTEZA)

“De regreso a ti, todo viene de regreso a ti, no depende del viento, del cielo, de la gravedad; el mundo no se rige por las leyes. El mundo se mueve por atracción a ti. Todo gira en torno a ti y girando como va el mundo me acosa por completo. Hoy, lo confieso, todo me lleva a ti”.

Cuan aventurado seria mi actuar si en este momento pudiera escaparse mi ansiedad, si pudiera perder el control, tan malamente ganado, de mis impulsos. Es irónico que escriba para ti teniéndote en la misma pantalla, en diferente ventana. Bastaría un solo movimiento desatado para incumplir con mi silencio, una tentadora oportunidad que no esperaba. Pero que no tomaré. ¿Por qué? Porque la lluvia siempre cae del cielo, porque los ríos siempre llegan al mar, porque hay hojas de otoño en los caminos, porque he de tener frió, he de soñar, porque me gusta imaginar, porque todas las cosas siguen su curso natural y no puedo (y no quiero) forzarte a un momento, no quiero exigirte un saludo, no quiero obligarte a sonreír. No quiero enamorarme para ti, no quiero enamorarme por los dos.

Me ayudaría decir que no comprendo, que no soy capaz de intuir porque las cosas acaban de esta forma, seria más fácil olvidarte si abrazaras a cualquiera, si hablaras por hablar, si no fueras tan tímida, si yo no fuera tan irreal, había tanto por hacer entre tu y yo. Pero aquí me ves, despidiendo un supuesto, una aparente idea; los recuerdos de un futuro que ya nadie podra ver.

¿Y cómo haré ahora para robarle a mi boca la expresión perfecta que guardaba para ti? ¿Cómo arrancaré de sus murmullos ese nombre de cariño que tenia para ti? Lo ves, me dejas aún sin muchas respuestas, siempre fue difícil tratar de conocerte. Esperaré a borrar todo lo que mi boca esconde, algo inventaré para que no me odie tanto, siempre he sido bueno en eso… cierto, no lo sabes… no te preocupes es una de esas cosas tristes que me hacen sonreír y que suelen confundirte. Es solo que… ha pasado tantas veces, que con el paso de los años uno empieza ya a esperarla con algo de felicidad. He comenzado tantas veces, me he perdido en tanto tiempo… Quizá esta dulce tristeza es lo más seguro que tengo.

Comenzaré a olvidarte hasta que me termine de nuevo, tal vez ya sea tarde, tal vez escribirte esto sea mi forma de hacerlo; jugar con la posibilidad siempre ha sido mi forma más optimista de darle oportunidad a todo. No tienes que decirme nada, no es necesario. Hace mucho que ya vienes sin decirme nada así que no es preciso enfatizarlo, al fin de todo no somos más que actores de tinta, muñecos de nieve, alguien parecido a mi que alguna vez se enamoro de una chica parecida a ti, alguien a quien le gusta poner sus emociones en papel, en figuras de papel, una representación mía que no soy yo; pues yo no soy quien escribe estos posts y por más que nos duela aceptarlo (a él y a mí) tú nunca haz estado aquí y no sientes nada por mí.

Hola. Ya haz llegado, si lo sé… tardaste más esta vez ¿no crees? … Si, entiendo… perdona, es que ya suelo esperarte…



Nota a pie de página 1: No sé porque estas cosas nunca acaban bien.

Nota a pie de página 2: Me pregunto si llegaremos a las 1000 visitas con el post de la proxima semana. umm... ¿que pasará?


miércoles, 2 de diciembre de 2009

Escritos de Ensoñación Nº 4: ANHELANTE AZUL (post- 20)

(EN LOS DÍAS FINALES)


"Sublimado estoy ante la enormidad del cosmos, ante la inmensidad de ideas, de sentimientos, lo que el hombre no sabe explicar y atribuye a una fuerza superior que tampoco sabe nombrar. Magia que llega a mis ojos y nubla mi vista. Ah… mi percepción se confunde y mi atención se diluye en múltiples ideas de múltiples personas aunque todas sean las mismas y yo sea el diferente, aunque la ausencia que sienta de ellas no sea otra cosa que mi presencia vacía, quisiera abandonar mi intermitencia a esos momentos, quisiera encontrarte cerca a mi, pues no hay calor en la distancia y si cambiaras tu mirada por la mía entenderías que lo que me separa de mi es el reflejo de una luz y de un destello azul, azul como el mar en la noche, con su tiempo azul, su mundo azul, su anhelante azul, cuando todo alrededor despierte en su oscuridad yo estaré ahí, perdiendo poco a poco mis sentidos, cediendo cada rastro de humanidad, renunciando a mi cuerpo, a mis pensamientos, a todo para poder ver más allá, para abandonarme en su infinito, para comprender y sentir, cuando me haya despojado de todo, que lo que hay más adelante es solo lo que llevo conmigo".


Hoy… yo, Aura, Nieve… somos deseos de una mirada que refleje la luna sobre el mar, de la hermosura del alma sobre el cuerpo, deseos de sentires. Reminiscencias de mis días, aquellas presencias que sorprenden a momentos como el repasar de mi memoria por la tinta que hilvana mis recuerdos. Todo aquello que me mueva y que sea impredecible. Porque como el viento ellas son tan similares a mis ojos y tan diferentes en mi piel. He tenido muchos finales en mi vida pero la mayoría de ellos lleva esta sensación… la sensación del universo, un todo incapaz de mostrarse en partes; la sensación del mundo, un mundo contemplado por una hormiga, una hormiga capaz de volar pero cuyas alas no pueden cubrir todo el cielo, la inmensidad, el vacío. Pero no podría negar la ternura de la vida, una corta historia, el encuentro de tu vida con la mía (a momentos) no podría negar tu atracción innata ni mi impulso natural de seguirte. Lo estúpido que soy cuando te siento cerca… A veces las cosas no tienen que ser para que precisamente sean recordadas, solo basta que sea importante, importante para ti… de tantas formas… Lucido espejo de mis propios anhelos, porque aún te espero (aún te sueño...) Como a los sueños que no se quieren evitar. Porque todo lo que venga a nosotros y nos haga sonreír vale la pena hasta luchar con uno mismo por conseguirlo.


Si, uno siempre ha de conservar aquel temor enamoradizo de la tristeza que visita a momentos, temor de ver acabar los días que aprecio, las personas que quiero… miedos, costumbres en el tiempo que no son más que fragmentos de las personas que un día fuimos, de lo que elegimos sentir y de lo que quisimos cambiar… porque ahora ese chiquillo es un joven caminante y de tonto solo le quedan las recurrentes ganas de jugar a serlo, las palabras en su mente ahora vienen también del corazón y sus frases son ahora frases bonitas, elegantes, cursis y torpes por entero. La belleza del caos, de su fuerza, su intensidad y su fugacidad. De no poder vivir en lo tranquilo y lo estable porque no hay nada que crear allí, no hay nada que mejorar, ni nada que esperar así que entinto primero una disculpa porque aún hay emociones que no sé como sentir. Estoy dudando, titubeando entre lo que podría querer y lo que quiero más y hoy quisiera dibujar mi presencia, hoy quisiera renovar ausencias y es que “tendemos a volar mucho” “sensaciones de magia” pero más allá del viento que se vuelve lluvia y de los días de primavera que no les apetece serlo voy tan ensimismado que suelo olvidarme de lo que es realmente importante y al final termino robando (o rogando) un poco de tiempo, una decisión, una oportunidad, unas palabras del alma. Quisiera escribir cada vez que me acorrale el día, cada vez que me pretende la ilusión, que me conozca otra vez… cuando vuelva a imaginar… Anhelante Azul.


Fin del post… fin del capítulo… fin de la Primera Temporada.


Nota a pie de Página 1: Si, aquí se acaba el blog. Su primera temporada ha terminado y este joven bloguero de 20 años necesita un tiempo para descansar, para olvidarse de sí mismo por una estación porque como quizá intuyeron por ahí, las cosas le fueron mucho mejor a Douma de lo que me fueron a mí porque después de tantos escritos aún hay personas que no me conocen, lo cual lamento.


Nota a pie de Página 2: No sé cuando regrese, no sé si me tome una semana o algunas más, si pueda dejar de escribir y pensar lo suficiente para poder apartarme. Nunca prometo nada que no sea seguro así que solo diré que he de volver cuando desee volver.