Mostrando entradas con la etiqueta tristeza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tristeza. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de marzo de 2014

Escritos de Tierra N° 19: EPÍTETO (Post – 98)


Como tu cintura en mis manos. Así creí tenerlo todo, a mi alcance. Como la fuerza que tenías al besarme así creí que el mundo me alcanzaba, con dulzura, con suavidad con una pequeña mordida al final.

Como la lindura que tenías al bailar así pensé que nuestro amor sería tierno, con los dedos hacia arriba, haciéndonos sonrojar. Un baile que no acabaría… o por lo menos eso era lo que pensaba.

Pero aquí estamos… Sin hablarnos… Con barricadas de enojo y decepción en nuestras costas, sin dirigentes, sin diplomáticos que aboguen por nosotros. Solo aislados, sin opción (ganas) a reclamos o derecho a luchar.

Como el abrazo que no quise darte,  aquí estoy… Frío, falto de amor para ti, con las manos mirando el suelo y un hoyo en el pecho cada vez más hondo.

Como el poco hombre que fui… allá estas tú… Distante, inmutable, incapaz de mostrar sentimiento alguno, de aceptar que sufres, de ver tus errores.

Pero así estaremos… Viviendo la vida que no cambia, marcando sentimientos que no olvidan, entregando a las manos de alguien más la baraja que se suponía nos haría ganar.


Como mis manos en tu cintura, cada mañana al despertar, así creí tenerlo todo… Resuelto… O por lo menos eso era lo que pensaba.


martes, 31 de diciembre de 2013

Escritos de Viento N° 19: EXPERTOS EN MENTIR (Post - 93)


Soy un experto en descubrir mentiras, las anomalías me molestan por ello nunca he podido quedarme callado cuando algo no está bien, nunca he podido estar tranquilo cuando hay algo que no cuadra. Claramente las mentiras que más me intrigan y a las que más respondo son aquellas dadas por las personas que me importan, tan pocas como son es increíble que las digan y es más increíble aún que puedan creer que no me he dado cuenta. No soy solo yo, creo que todos en general tenemos esa secreta habilidad cuando la persona que las dice es tan cercana a nosotros. Cuando sabemos que nos mienten sentimos un hormigueo en los bordes del cuerpo, un hondo frío que recorre los hombros, los labios se resecan por un segundo y un no tan pequeño agujero comienza a formarse en la base del corazón.

Con los años las personas se conocen tanto que intuyen cuando no son honestas, cuando hay alguien ocultando dolor, placer, odio, amor… Entonces ¿Por qué mentir? Si mentir no es una solución a nuestros problemas. Si mentir es solo la ridícula forma que tenemos de pedir tiempo, de admitir que somos cobardes, de vender nuestros sentimientos y el de otros al destino sin la más mínima razón de cuando éste incumplirá el convenio. A nadie le gusta una mentira, curiosamente al cuerpo tampoco para los que hemos mentido muchas veces (todos) sabemos que el cuerpo se rehúsa a hacerlo tan solo recuerden ese pequeño nudo en la garganta al hacerlo, esa comezón inexplicable que sucede en el cuello o en los ojos, el frío que se apodera de los dedos, como se eriza la piel. Mentir es inapropiado, cuando menos, desde todo punto de vista.

Yo miento cuando digo que soy fuerte, cuando digo que no soy orgulloso, que el horario de oficina no me molesta, cuando digo que no me puedes lastimar, cuando soporto que seas engreída,  poco artista y fría. Miento cuando digo que solo pienso en ti, que no quisiera salir con nadie más. Miento cuando digo que no me siento atrapado…  por ti, por esta vida, por mis acciones. Me miento cuando me digo que me gusto del todo,  cuando digo que me gusta mi voz, mi nariz, mi estatura, cuando no le tomo importancia me estoy mintiendo. Si digo que quisiera ser más aventurero, más bohemio, más organizado no es mentira, pero miento al decir que hago algo por ello más allá de las doce uvas que como en año nuevo.

Miento cuando digo que hago algo por cambiar, te miento cuando te veo y digo que lo haré: “Seré más cariñoso, más romántico, más comprensivo más considerado contigo (y conmigo)”. Miento por pena, por tristeza, por vergüenza, por amor…  Lamentablemente cada vez que lo hago en nombre de estos sentimientos siento también que los estoy perdiendo.

Miento casi todo el tiempo inclusive cuando no quiero hacerlo, miento porque no confío en mí, quien puede decir la verdad, y miento porque no confió en ti, quien la recibe, porque creo en el fondo que todas las personas somos incapaces de entender la verdad o soportarla.

He madurado mucho este año, he vivido las historias más tristes de mi vida este año y creo que es precisamente por eso que ya no quisiera tener más mentiras en mi vida, las cosas pueden cambiar tan rápidamente, tan horriblemente que rodearse de personas que estén dispuestas a esforzarse por uno con al menos un poco de sinceridad parece ser la decisión más sensata y elemental de todas. Así que no entres en mi vida si no estás dispuesto/a a decirme la verdad, a esforzarte por mí si no por mi felicidad al menos por mi tranquilidad, hazlo como yo lo hago.


Quiero caminar con personas en quienes pueda confiar y a quienes pueda entregar la verdad de mis días sin temores ni rencor, entregar  ésa manera de ser que todos llevamos dentro.

Nota a pie de página: Haz de ser muy valiente para querer venir 2014... ¿Serás feliz, año nuevo? 


jueves, 24 de junio de 2010

Escritos de Fuego Nº 8: BRILLA PARA MI (post – 41)

Nunca ha servido para mi el sentarme a escribir a una hora establecida, sentarme y esperar cual cita pactada a que la chica en cuestión (o la inspiración) aparezca para darle la bienvenida con una falsa sonrisa. Yo no funciono así, prefiero ir sin reloj para inadvertir mis propias emociones, para no ensayar mis palabras; es arriesgado lo sé pero lo prefiero así. No hago cosas que no me gustan, que no quiero aunque mi vida dependa de ello, no me interesa, no lo haré, me gusta más una cita a ciegas. Trato de no mentir, no puedo mantener una sonrisa por más tiempo de lo que siento así que no soy bueno para las fotos, a pesar de lo tranquilo que voy no puedo controlar mis impulsos cuando estoy irritado, cuando estoy contento o ilusionado. No serviría para un trabajo de oficina, para controlar una injusticia o para decirte que estas bien cuando sé que no lo estas; pero cuando te vea brillar no importa la hora, el momento ni el lugar me acercaré a ti, me olvidaré de mi.

Verte brillar es la mejor manera de sentirme bien, de calmarme aunque mis manos no estén en tu cuerpo, aunque tus labios no muerdan los míos y tus bromas no sean para mi, me agrada verte brillar aunque creas que no es por mi por quien lo haces, aunque yo tenga más ganas de conocerte de lo que tú a mi. No te preocupes pequeña no es tu culpa estar confundida, querer sentir que alguien te quiera, aferrarte a los recuerdos, a lo que aún crees sentir, al igual que yo, a veces no podemos ser más que el reflejo de nuestras propias tristezas y aunque nos duelan nos quedamos allí, porque nos acostumbramos, porque lo vemos seguro, porque nos es difícil apartarnos “Porque cada vez que quiero cambiar siento que me equivoco…” No te preocupes pequeña no es tu culpa, al igual que yo, no es mi culpa no poder decirte esto susurrándote al oído mientras te acaricio el cabello, no es mi culpa que tu puedas querer a alguien más, no es mi culpa tratar de olvidarte, no es mi culpa que cuando brillas para mi yo olvide todo el daño que si tengo y no quiera recordar que he de morir, que no quería perdonarte, que no quería ilusionarme de ti.

Admito que aunque lleve el pesar de varias vidas en mi mente no podía evitar sentir el dolor de esta, siempre he tenido vidas apartadas pero sospecho que tu brillo me da esa calidez que me hace estar cerca, que me hace ser egoísta y querer ser el único que vea tu sonrisa y el único que tenga tus besos a un lado, tu brillo me hace ser caprichoso, lo sé, me hace querer llevarme un poco de ti en las manos, si tan solo supiera como llevar algo de tu brillo en mis manos. Quizá lleve un cabello tuyo en mis ropas, quizá esconda un poco de tu aroma en mi piel, quizá ya lleve algo de tu brillo conmigo y no me haya dado cuenta.

Espero que lo que tienes de mi sea suficiente para recordarme todo este tiempo, espero que sea el mejor de todos, el que más te guste, yo quisiera tenerte ahora pero entiendo que primero debes terminar con tus dudas para poder avanzar, si brillas ya para mi en la forma en que lo haces quisiera saber que tanta intensidad puedes alcanzar fuera de tus miedos para entender, entender cuan perfecta queda mi mano en tu cintura, que tanto rubor puedo dar a tus mejillas cuando tu piel se funda con la mía, cuando lleve tu beso entre mis dedos. No te preocupes pequeña, al igual que yo sigue, siente, vive lo que tengas que vivir y brilla para mi, siempre; no lo olvides… brillas para mi…

Nota a pie de página 1: Fue dificil elegir un tema de entre todo lo que paso estas semanas, pero al parecer hice lo correcto.

Nota a pie de página 2: A veces me gustaría postear más de una vez a la semana pero con el fin del ciclo viene un mes de posts sin fechas especificas asi que veremos que pasa...


jueves, 11 de marzo de 2010

Escritos de Ensoñación Nº 6: FIGURAS DE PAPEL (post – 30)

(DULCE TRISTEZA)

“De regreso a ti, todo viene de regreso a ti, no depende del viento, del cielo, de la gravedad; el mundo no se rige por las leyes. El mundo se mueve por atracción a ti. Todo gira en torno a ti y girando como va el mundo me acosa por completo. Hoy, lo confieso, todo me lleva a ti”.

Cuan aventurado seria mi actuar si en este momento pudiera escaparse mi ansiedad, si pudiera perder el control, tan malamente ganado, de mis impulsos. Es irónico que escriba para ti teniéndote en la misma pantalla, en diferente ventana. Bastaría un solo movimiento desatado para incumplir con mi silencio, una tentadora oportunidad que no esperaba. Pero que no tomaré. ¿Por qué? Porque la lluvia siempre cae del cielo, porque los ríos siempre llegan al mar, porque hay hojas de otoño en los caminos, porque he de tener frió, he de soñar, porque me gusta imaginar, porque todas las cosas siguen su curso natural y no puedo (y no quiero) forzarte a un momento, no quiero exigirte un saludo, no quiero obligarte a sonreír. No quiero enamorarme para ti, no quiero enamorarme por los dos.

Me ayudaría decir que no comprendo, que no soy capaz de intuir porque las cosas acaban de esta forma, seria más fácil olvidarte si abrazaras a cualquiera, si hablaras por hablar, si no fueras tan tímida, si yo no fuera tan irreal, había tanto por hacer entre tu y yo. Pero aquí me ves, despidiendo un supuesto, una aparente idea; los recuerdos de un futuro que ya nadie podra ver.

¿Y cómo haré ahora para robarle a mi boca la expresión perfecta que guardaba para ti? ¿Cómo arrancaré de sus murmullos ese nombre de cariño que tenia para ti? Lo ves, me dejas aún sin muchas respuestas, siempre fue difícil tratar de conocerte. Esperaré a borrar todo lo que mi boca esconde, algo inventaré para que no me odie tanto, siempre he sido bueno en eso… cierto, no lo sabes… no te preocupes es una de esas cosas tristes que me hacen sonreír y que suelen confundirte. Es solo que… ha pasado tantas veces, que con el paso de los años uno empieza ya a esperarla con algo de felicidad. He comenzado tantas veces, me he perdido en tanto tiempo… Quizá esta dulce tristeza es lo más seguro que tengo.

Comenzaré a olvidarte hasta que me termine de nuevo, tal vez ya sea tarde, tal vez escribirte esto sea mi forma de hacerlo; jugar con la posibilidad siempre ha sido mi forma más optimista de darle oportunidad a todo. No tienes que decirme nada, no es necesario. Hace mucho que ya vienes sin decirme nada así que no es preciso enfatizarlo, al fin de todo no somos más que actores de tinta, muñecos de nieve, alguien parecido a mi que alguna vez se enamoro de una chica parecida a ti, alguien a quien le gusta poner sus emociones en papel, en figuras de papel, una representación mía que no soy yo; pues yo no soy quien escribe estos posts y por más que nos duela aceptarlo (a él y a mí) tú nunca haz estado aquí y no sientes nada por mí.

Hola. Ya haz llegado, si lo sé… tardaste más esta vez ¿no crees? … Si, entiendo… perdona, es que ya suelo esperarte…



Nota a pie de página 1: No sé porque estas cosas nunca acaban bien.

Nota a pie de página 2: Me pregunto si llegaremos a las 1000 visitas con el post de la proxima semana. umm... ¿que pasará?


jueves, 18 de junio de 2009

Tinta Segunda: NOSTALGIAS

Heme aquí, es un hábito algo duro (para mí) eso de postear en un blog. Requiere constancia y dedicación algo que me ha sido arrebatado estas tardes por la andanada de trabajos que he tenido que presentar como todo fin de ciclo (seguro me entiendes). Pero una promesa y un secreto requieren eso, constancia y sacrificio y en mi caso una escritura empeñosa y pronta. Así que como ven, como todos, yo también tengo algunos detalles que mejorar.

Pasada ya mi reflexión a tinta fresca he caído en la cuenta de que he vuelto a sentir, confirmar y renovar palabras que suelo usar y personas que suelo olvidar, pues ellas han llegado a mi otra vez agolpadas cuando me encontraba presuroso por las no blancas escaleras que conducen a mi fuente de internet mas barata (es gratis) y cercana. Estas evocaciones súbitas son lo que son... recuerdos, memorias, reminiscencias de mis días, inquietantes barcazas salinas que flotan a la deriva y que eventualmente divisan tierra y que a mi suerte casi nunca encallan y conquistan mis playas.
Aquellos recuerdos que sorprenden a momentos, que reclaman por sus escenas en el mar, que quisieran ser diferentes y no lo son ya no pueden serlo.
Siento tristeza por ellos, melancolía, porque aunque sea muy orgulloso para aceptarlo frente a ellos confió en tí y puedo decirte que yo también quisiera que fueran diferentes pero no puedo hacer nada para cambiarlos.

Nostalgia, cada uno de nosotros ha de tener sus propias nostalgias, he caminado lo suficiente como para entender que no todo en los días se puede cambiar, sin embargo no siento odio, rencor, ni depresión, porque son ellos uno de los motivos por los que cada latido se torna más importante, más sentido; y se pueden imaginar a mil doncellas esperando frente al mar, y se pueden imaginar mil ángeles que les puedan rescatar y se puede imaginar a la luna que los ayude a regresar.



Lo sé, el romanticismo se filtra entre mis dedos cuando ensillo estos temas (pero no deseo corregirme) el ensueño de mis nostalgias es uno de los sentires que más adoro y como siento y sé que les debo tanto quisiera un homenaje para ellos, una retribución, el repasar de mi memoria por la tinta que hilvana mis recuerdos. Otra oportunidad. Los he llevado conmigo por tantos caminos que así aprendí a quererlos y así aprendieron ellos a inspirarme. Escritos ahora aquí saborearan una vez más lo que ya de por si tiene en mis días... inmortalidad, libertad. La calma y tranquilidad que me da acurrucarme en su dulce tristeza y en su lacónica sonrisa.