Mostrando entradas con la etiqueta tierra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tierra. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de abril de 2014

Escritos de Tierra N° 20: FREE FALLIN' (Post - 99)



Hay una parte de mí que no deberías ver. Hay un pedazo de mí que exagera lo que soy, solo para sentirme más seguro.

Hay una parte de mí que se aleja, que desdeña todo lo que he conseguido y quisiera vivir solo, sin mundo, sin personas, sin pies. Hay un momento de mí que te puede lastimar.

Hay unas ganas dentro de mí que no distinguen sentimientos, que pretenden y no esperan, que nunca quieren perder. Una suma de mí que se enterca y no acepta, que no sabe crecer… Hay una parte de mí que nos rechaza.

Me vence por ratos una manera de ser que busca presionarte, que le da sentido a las cosas que haces por sentir, que te dice por qué  las haces aunque no estés lista para saberlo ni yo tenga derecho a decírtelo.

Me ufano de una sabiduría primeriza, de una mirada singular y para nada atractiva. Como si fuera el mejor olvido que soy un mal tipo por no extrañar a nadie, por romperte el corazón. Me vence por ratos esta soledad: “Como no hay nadie más, más vale que empiece a quererme”.

Tengo una enfermedad que no me deja comer, que no me deja apreciar lo nuevo de la vida, que me priva de sentir sorpresa, me anestesia de emociones voluntarias, previendo todo lo que me va a pasar anticipa mi vida dejándome sin ilusión.

Una enfermedad que ingresa con dolor en el pecho, un agujero en el estómago que perfora el corazón. Es un mal congénito en mi mente, es una aflicción compulsiva en mis manos, crónica, irreversible, terminal. Como una bomba de tiempo atada a la columna vertebral.

Una parte de mi es todo lo malo que llevo, el peso de mis hombros donde nace todo lo bueno que me dicen tener. Entonces ¿Qué hacer?

Hay una parte de mí que alguien más debería entender, que yo ya estoy muy comprometido.

 

domingo, 2 de marzo de 2014

Escritos de Tierra N° 19: EPÍTETO (Post – 98)


Como tu cintura en mis manos. Así creí tenerlo todo, a mi alcance. Como la fuerza que tenías al besarme así creí que el mundo me alcanzaba, con dulzura, con suavidad con una pequeña mordida al final.

Como la lindura que tenías al bailar así pensé que nuestro amor sería tierno, con los dedos hacia arriba, haciéndonos sonrojar. Un baile que no acabaría… o por lo menos eso era lo que pensaba.

Pero aquí estamos… Sin hablarnos… Con barricadas de enojo y decepción en nuestras costas, sin dirigentes, sin diplomáticos que aboguen por nosotros. Solo aislados, sin opción (ganas) a reclamos o derecho a luchar.

Como el abrazo que no quise darte,  aquí estoy… Frío, falto de amor para ti, con las manos mirando el suelo y un hoyo en el pecho cada vez más hondo.

Como el poco hombre que fui… allá estas tú… Distante, inmutable, incapaz de mostrar sentimiento alguno, de aceptar que sufres, de ver tus errores.

Pero así estaremos… Viviendo la vida que no cambia, marcando sentimientos que no olvidan, entregando a las manos de alguien más la baraja que se suponía nos haría ganar.


Como mis manos en tu cintura, cada mañana al despertar, así creí tenerlo todo… Resuelto… O por lo menos eso era lo que pensaba.


miércoles, 12 de febrero de 2014

Escritos de Tierra N° 18: AN SPOTLESS MIND (Post – 97)

… Recuerdo estar recostado detrás de las sombras cuando están aun eran rayos de luz, recuerdo desprender del polvo de estrellas mis zapatos de tierra antes de comenzar a levantarme y recuerdo que las nubes me mostraban siluetas de formas mortales para intentar animarme. Yo… cada vez las distinguía menos

Y moldee el camino cuando aun era incaminable y arrullé el crujido de mis pasos llamándome al andar… pues yo anduve, yo andaba y andaré.

Y sentí por primera vez al viento siendo viento y contemplé al olvido volverse nostalgia (tan callada) y probé el cansancio moteado de amargura y acaricie la inmensidad de las playas con sus orillas tentadas por mí… Y pensé en pensar, en caminar… y caminé y caminaba…

Y admiré al rió al volverse montaña, adoré a la luna que movía el mar, y respete a la suerte por el simple hecho de estar allí por obligarme a hacer cosas que no sabía que podía y por acompañarme hasta cuando ya no podía.

Y  hallamos un bosque de sentimientos que apareció frente a nosotros y ahí fue donde se marchó, no la he vuelto a ver y es que aun la espero (en cierta forma).

Y percibí que este bosque tan espeso quería aliviarme, consolarme… permitiéndome entrar… y yo entré. Y eso me hizo soñar, soñar que soñaba, aunque no soñé nunca.

Y seguía y avanzaba y olvidaba… y se inventaron las rocas para advertirme en dónde ya había estado e hicieron el hielo para que me viera envejecer en el y se movieron los cielos para confundirme y se creo la lluvia para mostrar que no me querían y se formó la nieve para explicar que nunca amaría… Y así llovió y nevó toda mi vida…

Y la soledad se rebelo a mi destino y el silencio se enfrentó al azar y yo me dormí y yo me perdí y regresó la nostalgia y desperté al odio y encontré al rencor… y ellos me dijeron: “El tiempo pasa…” – “Si…” – respondí – “Pero no tanto…”.

Continué. Llevando conmigo un rencor perpetuo, un silencio maltrecho, un odio que invita y una soledad subversiva… y no me importo… y no les importaba.

Nunca halle el manantial azul de las estrellas ni  el lago de aguas tranquilas que se hace llamar “paz”, ni a esa llama cálida y diáfana a la que llaman esperanza ni me tope con esa sustancia efímera a la que denominan amor, aunque tal vez siga buscando (si lo hice) pues aun sigo andando, caminando, vagando, viajando…

Y vague tanto que el frió se acostumbro a mi
Y anduve tanto que las huellas comencé a perseguir
Y merodee tanto que el sol empezó a ocultarse para descansar de mí
Y caminé tanto que el horizonte se acostumbro a seguirme

Y así fue, así es, así será.

Desde el principio del tiempo hasta el fin de los días.                                                         
El eterno resplandor de una mente sin recuerdos…

Nota a pie de página: Mis años de universidad en oda a esa gran película...

domingo, 8 de septiembre de 2013

Escritos de Tierra N°17: "CANCIONES..." (Post - 92)

Hay una canción escrita para los dos que llegara a mis oídos antes de si quiera escuchar tu nombre. Y días después cuando me encuentre de camino al trabajo cuando vague de camino a la universidad, la escucharé y pensaré lo perfecto que puede ser su sonido para describirte y pensaré que desde hace muchos años la escuchaba por ti aunque no te conocía y sabré lo estúpido que soy y lo tonto que ya estoy por ti. Las canciones pueden decirme el futuro, llegue a creer, pueden decirme a quien querré y como me puedo enamorar.

Las canciones que escucho al atardecer me calman, controlar mis irrefrenables ganas de salir huyendo de esta vida tan monótona, tan poco mía. Por las mañanas las uso para no quedarme dormido para poder concentrarme, para no echarle una botella de ron a mi café, hay días en los que todo me parece un atrevimiento, una invitación a romper mi estilo de vida. Las canciones me ayudan a desaparecer sin estar ahí… del todo perdido.

Me defino menos etéreo  de lo que realmente he sido, cuando escribo no tengo clichés no obstante en esos momentos no me gusta que me toquen y siempre ha habido una canción en mi cabeza cuando escribo me es más fácil empozar mis sentimientos en sonidos, aunque claro, la mayor parte del día creo firmemente que no los tengo y que solo a través de canciones puedo vestirme con ellas. Que solo evocando canciones puedo escribir. Claro está, eso era antes… ahora he perdido inspiración, he perdido nostalgia pero sobre todo he perdido tiempo.

Canciones para mí siempre han sido una forma de escaparme, de realizar lo que soñaba creyendo que durará, era mi manera de recordarte a pesar de haber tenido muchos rostros y muchos nombres como tanto temía para mí no hay arte si soy feliz. Y La felicidad, aunque dure lo que  dura su sonido aun así sigue conmigo constante a pesar de las canciones y por esas canciones que no me atrevo a dejar.

Hay una canción escrita para ti que hice alguna vez, un día del que aún tengo el recuerdo como novela entre mis dedos hay canciones que yo canto para ti en secreto. Me pregunto con reparo si cabría en ti decir lo mismo.  

Nota a pie de página: Retomando el final...

lunes, 15 de abril de 2013

Escritos de Tierra N° 16: EVERYBODY'S GOTTA LEARN SOMETIMES (Post - 91)


Si me sigo escapando de ti que le puedo decir a la otra mitrad de mi alma que se apresura conmigo, si no entiende por qué corro. Si pensar en ti se está volviendo poco a poco una pequeña travesura que tenia de niño para qué insistir, si redoblo los pasos al recordarte con la intención de no verme de nuevo tras los arbustos al doblar la esquina para qué evocarte ¿para qué exigirte? Sos como aquel timbre que tocaba por jugar  y del que me hacía huir a propósito ¿O no? No, sos tal vez la persona que quiero que salga, la que quiero ver molesta conmigo, la que ansío ver y de la que por temor me escondo ¿Y temor por qué?  ¿A qué? ¿A un juego? A seguir siendo perseguido por mis recuerdos cada año menos tuyos o a no ser alcanzado.

Ya no hay solo una esquina, no hay solo la cerca de un jardín, hay una barba cada vez más espesa, un cansancio inevitable que me aburre de mi… Tu piedra en mi camino tiene forma de promesa tiene olor a lagrimas acumuladas en la retina o tal vez en mi mejilla ya cada vez lo sé menos.  De cuando en cuando te recuerdo menos, me sabes a algo que solía probar, un ponche con grajeas de mi niñez, un ilusorio que es real solo por fotos, por las sensaciones en mi paladar.

Y si, la vida continuó para los dos… yo fui muriendo mis escritos en la justa medida en la que tú fuiste siendo más feliz, yo ya no me hallo en este nuevo mundo de castillos de papel y boletas que pagar, no me siento bien, no me gusta mover al mundo, no me gusta no parar, darle un tiempo a todo, no me gusta ser feliz.

No me gusta crecer, saber que alguien crece por mí, no me gusta abandonar mi niñez, dejar de actuar como un tonto, ser exitoso, comenzar mi día a las 6. Berrinches sin sentidos de un hombre que cada vez te necesita menos y que no está contento por ello.

Si yo quisiera acercarme a ti, si comenzara a buscarte, te engañaría con cualquiera solo por buscarte a ti, me engañaría a mí también pensando en tus ojos de mar como si estos fueran fáciles de hallar.

Todos tenemos que aprender alguna vez, que madurar… tal vez signifique no tenerlo todo.

Nota a pie página:  9 less.


domingo, 16 de septiembre de 2012

Escritos de Tierra N° 15: EL MISTERIO DE TU ALQUIMIA (post - 85)


Debería estar esperándote en la vieja mesa de algún café difícil de hallar, debería estar también preparando tu regalo de navidad y tal vez, solo tal vez, si te has portado bien debería estar planeando algún lugar elegante y lujoso al cual llevarte… Sin embargo hay dos grandes hechos innegables que debemos afrontar. Lo del lugar lujoso lo haría de todos modos, pero por sobretodo lo haría todo si tú en verdad fueras a llegar.

En lugar de eso ya son más de tres buenos cafés los que voy descubriendo en la ciudad, ya son más de diez buenos regalos que hubiera podido darte que se han terminado perdiendo entre las pocas ganas que me dejas cuando actúas así y de lugares elegantes… bueno de esos tengo aún más por escoger. Pero el caso es que en esas viejas mesas solo ordeno yo, en esos capuccinos con crema o en esos frapuccinos con miel solo están mis dientes mordiendo el borde de las tazas. Enojado busco una canción en especial, una canción en un idioma el cual no pueda entender para quedarme solo con la melodía, para no concentrarme en tu ausencia y dejarme llevar solo por los recuerdos de cuando cumples tus promesas, el resuello de tu voz tan animosa en esos momentos se desdibuja pausadamente como acallándose cuando no apareces y otra tarde más al final de la barra solo estoy yo pretendiendo que vine para estar solo y que no he sido plantado deliberadamente por tercera vez.

Hay una parte de ti que me gusta (bueno, enfrentémoslo, son varias) que me puede hacer caer peligrosamente enamorado de ti, pero hay muchas otras que me hacen odiarte hasta morir o siendo más preciso hasta matarte.

Amigos, amantes o simplemente nada ¿Qué deberíamos ser? ¿Qué somos? Nunca puedo estar molesto contigo por más de un día, no puede haber un día en el que no te abalances sobre mí al saludarme. Me decepcionas, me tocas, me robas la sonrisa más tonta que puedo dar, te hago contar las cosas que nunca pensaste decir con solo estar callado, me tomas por sorpresa, me admiras, tenemos peleas, me enfureces, me dejas de hablar y al final de la semana me invitas a pasar la tarde contigo y cuando creo que todo va estar bien no apareces ¿Quién eres tú? ¿Qué parte de los dos es mentira?

“Guardando silencios de una forma tan tierna que casi es maravillosa.” La dulzura de un dolor me hunde el pecho de un latido ¿Te debería creer? Creer cuando me dices eso, cuando dices que somos únicos, que nos volveremos viejos juntos. Yo otra vez no puedo dejar de preguntarle a mi vida ¿Por qué tanto misterio? Caminamos por las calles y de mi mente alrededor vuelan las ideas, ideas que hilvanas con las tuyas formando un carnaval para nuestra gran imaginación. Al doblar de cada esquina estas tu terminado la avenida de mis propias creaciones ¿Cómo puede ser posible que calcemos tan bien y luego no? Me pregunto ¿Con cada gesto que atesoras y que te encanta de mi te convences más de no querer nada conmigo? A mí me pasa igual y al vernos en esa paradoja todo se vuelve un juego muy muy perverso del que no sé cómo bajar.

No sé como remediar el misterio de tu alquimia, lo que me dejas por buscar… Cómo entendernos, saber cómo acabara esto, si va a acabar ¿Cuál será nuestro equilibrio? Las enormes ganas de vivir contigo a expensas de las pocas ganas que tengo después de ti. Una irónica noticia el hecho de que cuanto más queremos acercarnos más difícil se nos hace.

Debería estar levantándome de la vieja mesa de este café y verme salir por esa puerta furibundo, pero el caso es que tengo muchas preguntas para los dos y si hay algo que sé de todo esto es que nunca he sido alguien que pueda vivir con la duda. Pienso que, entonces, podría esperar…

Nota a pie de página: Y que escogerás?


viernes, 24 de agosto de 2012

Escritos de Tierra N° 14: INNOSCENCIA (post - 84)



Tenemos un cuarto, un claro oscuro, gritos que resuenan en nuestra cabeza que no cesa de dar vueltas. La mirada vacía que se pinta de negro desafía una locura poco entendida. El eco de las palabras mancha las paredes de la habitación haciendo cada pequeño recuerdo placentero.

Bienvenida al nirvana, a mi estado de éxtasis, a tu liberación total. El mundo es una vil patraña cuando tu cuerpo se viste solo de sudor. Lo que somos no importa más que como nos unimos. Un completo extraño dentro de ti. Palabras que carecen de sentido se acurrucan sobre mí intentando ser almas gemelas. Mi incompleta inocencia se aclimata a tu calor.

Esencia de flores, estragos del alcohol, el resumen de todo lo vivido atornillado a la punta de tu lengua no parece mi futuro. Un dolor maquillado con rubor ¿Te sigues confundiendo? Jugando con la sublime paradoja que es dejarse llevar… del ritmo, de la cascada, del ímpetu en tu juventud.

Sintiendo los instintos. Movimientos salvajes de la pasión. Mi vida poseída por mis actos, por mis palabras, por mis manos. Hagamos un baile animal, dancemos al compás de los latidos sin sentir remordimientos. Tenemos un tiempo nuestro, un error de la realidad ¿Qué más vale si lo hacemos real?

Devoción, atracción por lo prohibido… condenándome la vida sin objeción he tomado nuestros cuerpos y les he obsequiado nuevos límites. El espacio es tolerante, pero nos encierra alrededor ¿Serás capaz de olvidarlo todo y recordar sólo lo importante? Considerando que haya algo importante o algo que olvidar.

Nota a pie de página: Return to innocence...

lunes, 30 de julio de 2012

Escritos de Tierra N°13: LO QUE HAGO POR TI (Post - 83)

Es ir a la librería y comprar los libros más grandes que tengan, los más pesados, llegar a casa y colocarlos encima del pequeño cuaderno en el que anoto mis emociones para que cuando me cruce contigo estos no puedan salir. Para que cuando hable contigo pretenda no tener que decir, cubriendo mí silencio al escucharte. Estar feliz, como si nada me faltara.

Es tomar un par de cigarrillos y fumarlos en la azotea comprimiendo la pena, dejándola salir del cuerpo coloreada de blanco viendo como me estalla en el rostro. Ninguna bocanada carece de sentido, amor. Tan solo el aire que cambia de color puede llevar a ti mis buenos deseos esos que por no molestar no te los digo. Lo que hago por ti… es desaparecer.  Mantenerme a distancia.

Es por eso que al ver tus fotos no te escribo, aunque me guste verte feliz sería incomodo hacértelo saber, podrías malinterpretar lo que ya está malentendido y sabe Dios a dónde nos llevaría todo eso. Lo que hago por ti es no hacer nada. Es seguir mi camino en una diferente dirección, preocuparme por ti sin que te enteres, es ayudarte haciéndote creer que no fui yo, lo que hago por ti es no hacerme notar. No confundirte… Apaciguar mis sentimientos hasta el punto de sentirlos tranquilos. Ya no emocionarme por ti.

Es seguir deshaciendo lazos que ya llevas desatados. No ser parte de tu vida. Alterar mi memoria para no creer que haya asuntos pendientes. Deshacerme de todo lo tuyo en el cuarto. No hablarle a una parte de mí. Es cambiar de peinado, de vestido, de mi forma de vivir. Es pensar en ti solo cuando estoy tomando para no recordarte a la mañana siguiente, para que el dolor de cabeza detenga la depresión.

Es hacerle el amor a otra persona, ilusionarme de alguien más. Es creer que es mejor. Lo que hago yo por ti es olvidarte aunque no sepa por qué, es avanzar aunque no vea a dónde, es cambiar aunque no quiera hacerlo.

Lo que yo hago por ti es no decirme lo mucho que aún me afecta tu partida y lo poco de sentimientos que me quedan…

Es estar feliz, como si tú no me faltaras.

sábado, 8 de octubre de 2011

Escritos de Tierra Nº 9: PUENTE DE CEREZOS (1/5) (post - 72)

(RECUERDOS DE UN COLOR)


Sabes, creo que siempre el rojo fue mi color favorito, desde antes de conocerte siempre me llamó la atención, solo que, cuando te conocí pude entender el porque y pude darle una razón a mi gusto imaginario. Quien iba imaginar que aquel color que siempre pintaba mi nariz en los días de lluvia me permitiría conocerte algún día

-Oye, disculpa estoy a la mitad de algo muy importante y pues… no encuentro uno de mis colores ¿Crees que me podrías prestar el tuyo? – Uhm… y que color necesitas… - Rojo…

Yo creo que cuando se es niño todo es más sencillo y el mundo es más pequeño, los juegos son más divertidos y hablar no resulta tan pesado, pero para mi, aquel día fue el primero y el único día en el que me puse nervioso por hablar con alguien y el único día en el que me fue difícil hablar contigo. Ahora, creo que es increíble como pasamos toda esa tarde juntos: Dibujando, pintando, platicando, viéndonos sonreír. Hoy, algo que no supe en ese momento es que ése fue el día en el que decidí volverme escritor porque comprendí que quería dibujar como tú ya lo hacías y que teniéndote cerca ya no sentía la necesidad de esforzarme más en alcanzar algo que tú ya me dabas. Supongo que también fue en ese momento en el que comencé a admirarte.

Ambos éramos unos niños enfermizos así que preferíamos las lecturas a los juegos de campo en las horas de recreo. Los días de ese año fueron inigualables, teníamos muchas cosas en común, no pasó mucho tiempo para que comenzáramos a hacer todo juntos. Una de esas tardes recordé para mí que ya te había visto antes, en una mañana de invierno, yo llegando tarde al colegio me asomé a la ventanilla de la entrada, ésa que todos los niños usaban para bromear con el portero. Me acerqué y me acomodé el cabello mientras practicaba una tímida sonrisa, que en ese tiempo no me parecía para nada atractiva, hasta que vi del otro lado del espejo una pequeña silueta frente a mi… eran tus ojos mirándome… Ese día, eran tus ojos los que vi y a los que por primera vez no aparte la mirada aunque estuviera avergonzado. Ese recuerdo, que tu has de haber olvidado seguramente ése mismo día, vino a mi una tarde en la que caminábamos de regreso a casa. Recordarlo me hizo tropezar. Cuando tenga el suficiente valor te lo confesaré para que puedas saber al fin… porque resbalé esa tarde.

A mi modo de ver los cambios de estación eran la excusa perfecta para que cada día te vieras más linda, hay tantas cosas que escribí para ti en estos meses, tantas historias que me gustaría que leyeras ¿Desde cuando las clases se volvieron mi excusa perfecta para volver a verte? Cari… no me atreví a preguntar si el sonrojo en tu rostro el día en el que te preguntaron qué sentías por mi fue solo de vergüenza o si se debía algo más, nunca me atreví a preguntarte yo lo que sentías por mi, nunca me atreví a averiguar lo que sentía por ti. Pero hoy, hoy me acabas de pedir que nos prometamos terminar juntos el colegio y yo… yo escribí esta carta para ti porque las emociones que me haces sentir se desbordan por completo de mí y escapan de mis manos a manera de canciones, de versos, de historias, cuentos con los que quisiera arrullarte siempre… Hoy, quiero entregarte todo lo que tú has hecho en mí, quiero pedirte que prometamos estar juntos para siempre, quiero sentirme siempre cerca a ti…

Cari, yo estuve en tu casa esta noche para decírtelo pero te encontré llorando, te encontré triste, nunca te había visto así… quise quedarme pero me fui, lo entendí unas horas después con tu llamada, con tu voz resquebrajada me decías que no podía ser, que lo lamentabas, que no ibas a estar para cuando las clases comenzaran… “Es el trabajo de mis padres, otra vez tendremos que viajar, vamos a mudarnos les he pedido quedarme pero me han dicho que no que soy muy chica para estar lejos de ellos perdóname Douma… no quiero irme…” Cari… esa noche me pedías perdón aunque no era tu culpa, esa noche lloraste por el teléfono junto a mi y yo no pude consolarte… cómo lo hubiera hecho si apretaba muy fuerte los dientes para no llorar. Esa noche comencé a sentir un vacio muy hondo en la boca del estomago como si la vida me enseñara por primera vez que no puedo tenerlo todo aunque todo lo que buscara estuviese en una sola persona…

Esa noche encogido con los brazos en mis rodillas y mi cabeza bajo mis hombres contemplando la oscuridad que yo mismo había formado con mi cuerpo y teniendo tu llanto resonando por los rincones de mi mente apreté la carta que escribí para ti muy fuertemente entre mis puños y tuve la sensación de que nunca llegaría a tus manos… sintiendo el primer dolor inimaginable de mi niñez transformándose en juventud, aprendiendo por primera vez a contener mi llanto y a encontrar respuestas a las preguntas que nunca espere hacerme me quedé dormido… soñando cual sería la mejor solución ya no para un niño sino para hombre, un hombre que siempre quisiera proteger a la mujer que quiere aunque todo a sus ojos llorosos se lo impida...

Nota a pie de página: Feliz cumpleaños Princesa Crayón... y aún queda tanto por vivir ¿No te parece increible?


viernes, 30 de septiembre de 2011

Escritos de Tierra Nº 8: PUENTE DE CEREZOS (2/5) (Post - 71)

(DESDE TI...)

¿Puedes creer que han pasado ya varios días desde que no nos vemos? El viaje fue en verdad agotador, no sé porque tengo una sensación rara en la boca del estomago, debe ser la angustia. Douma ¿Cómo crees que sea mi vida en esta ciudad? A veces me angustia mucho pensar que no encaje tan bien como lo hice en nuestro colegio. Todo sería más fácil si estuvieras aquí, me ayudarías, me sentiría mejor teniéndote cerca. Lamento que no hayamos podido terminar el colegio como nos prometimos pero con el trabajo que tienen mis padres nunca se sabe. Aunque en verdad creí que esta vez nos quedaríamos más tiempo, fue el más largo de todos y a la vez se siente como si hubiera sido el más corto… prométeme algo, cuando las clases comiencen y las tareas se calmen un poco vendrás a visitarme ¿sí? Aunque sea una vez…



Hola Douma, al principio pensé que seria difícil y a pesar de que me ha costado un poco me he hecho de muy buenos amigos aquí. Sé que te agradarían mucho si los conocieras. Dime ¿Cómo van las cosas por ahí? ¿El gimnasio sigue clausurado? ¿Cómo esta maru? Espero lo estés cuidando bien dime ¿Me extraña? ¿Lo haces tú? Cuando terminan las clases y regreso a casa ninguno de mis amigos vive por donde yo así que tengo que hacer mi ruta sola. Sabes, extraño nuestras pláticas, nuestras conversaciones fueron únicas, creo que era verdad cuando me decías k eras raro ¿fue gracioso no? Aquella vez en la que te caíste por estar distraído y ver a cualquier lado menos a donde deberías ¿Algún día me dirás lo que distrajo? Este fin de semana vendrán unos familiares a mi casa así que creo que tendremos que esperar hasta la próxima semana para vernos Dime ¿Qué te parece el domingo?… ¿Ya sabes cómo llegar? En estos días te mandaré un dibujo de mi casa para que no te pierdas. Cuidate mucho espero verte pronto…



Douma, lo siento este domingo no podrá ser surgió algo de último momento lo siento de verdad, te lo explicaré luego, perdóname…


¡¡Oye!! ¿Que pasó? hace muchos días que no sé de ti seguro debes de estar ocupado la verdad yo también, hay tantos trabajos estos días que ya ni tiempo tengo para descansar y lo peor es que la próxima semana son los examen de mitad de ciclo ¿Puedes creerlo? ¿Tan rápido? Que te parece si terminando esta semana ahora si cuadramos bien una fecha para vernos dime ¿Podrías traer a maru ese día? Quisiera ver que tanto ha crecido. Cuidate mucho Douma y ¡¡escríbeme!!



Douma ¡Me haz dejado sorprendida! No sabia nada de ti y lo primero que me entero son estas historias que escribes ¿De verdad son tuyas? ¿De verdad te han pasado? No sabia que escribías tan lindo ojalá alguien me escribiera algo así alguna vez… no sé por qué pero aunque no me lo haz dicho te imagino en todas esas historias que escribes y de verdad creo que eres tú y que si te han pasado espero que sigas escribiendo así ¡Me encanta! además quisiera saber mas de ti, fuera de nuestros mensajes. Cuidate mucho ¿si?



Hola Douma siento no haberte respondido es que he estado algo ocupada y la verdad es que me he sentido mal, no sé lo que me pasa me gustaría tanto hablar contigo pero no creo que pueda, quisiera escucharte, que me ayudaras con todo esto… me siento destrozada, herida y lo peor es no tener a alguien a quien decírselo, pero espero que tu estés bien, cuidate mucho ¿si? Ya no estés llegando tarde a tus clases…


No, no te preocupes no es bueno que faltes a tus clases por eso yo seré fuerte ya no debo ser tan sentimental, tratare de distraerme recordarlo me lastima demasiado…



Hola Douma gracias por ese escrito si que fue gracioso ¡bastante! descuida ya estoy… ¡Demasiado mejor! Créeme. Suerte en tu semana yo aquí la estoy pasando bien…


Hola ¿Eras tú el del mensaje? lo siento he estado con muchas cosas esta semana la verdad quisiera descansar de todo, me gustaría desaparecerme por unas semanas si es que no para siempre…


Lo siento, lo que menos quiero es hacerte sentir mal, ahora ya estoy mejor sé que tengo muchas cosas que cambiar soy muy caprichosa y engreída, creo que no te diste cuenta de eso cuando vivía allá ¿no? Por lo menos nunca me lo hiciste notar. Creo que es verdad lo que leí de ti la ultima vez a veces hay cosas que necesitamos cambiar porque hacen daño a quienes queremos pero si es nuestra forma de ser ¿Estaría bien hacerlo? Siempre me dejas pensando cuando te leo quizá por eso me encanta lo que escribes…



Vaya ya termine mis trabajos ahora solo queda alistarme para los exámenes finales Douma ¡Puedes creer que ya estamos fin de ciclo! Que increíble estos meses han sido muy difíciles que bueno que ya se terminan. No te preocupes por no habernos visto seguro haz de haber estado muy ocupado al igual que yo además el viaje de ciudad a ciudad es muy largo y pesado, te entiendo no te preocupes que te parece si terminando los exámenes hacemos un esfuerzo y quedamos para vernos ¿si? Tú me avisas esta vez seguro que si la hacemos hay que poner nuestras ganas en ello ¡Ahora tendremos todas las vacaciones para hacerlo! Nos vemos Douma cuidate mucho ¿si? Y suerte en los exámenes ya nos veremos pronto.


Douma, Douma ¿estas ahí? no sé como decírtelo me duele mucho esto, mis padres quieren que pasemos navidad en la casa de mis abuelos no podremos vernos sino hasta año nuevo, lo siento debes estar cansado de que siempre termine postergándolo todo… prometo que será la última vez ni bien regresemos te prometo que será yo quien tomara el tren de ida para verte, espérame por favor.



… Douma ya no puedo más me he sentido terrible estos días mis padres me han confirmado lo que yo sospechaba no estamos aquí solo por las fiestas, nos vamos a mudar aquí, no voy a regresar, ahora estaremos más lejos aún. Ya no podré ver a mis amigos, ya podremos vernos… siento que todo se me viene abajo, no puedo evitar sentirme triste, no puedo parar de llorar… No podré ver a nadie nunca más…



Nota a pie de página: Una serie de historias cortas acerca de su distancia... Genial.


jueves, 22 de septiembre de 2011

Escritos de Tierra Nº 12: TONTO, DESCARADO, CURSI, ENCANTADOR… (Post – 70)



Si te sirviera de algo te diría que he cambiado. Ahora ya no suelo usar el cabello corto, ahora he cambiado las chompas holgadas por casacas de cuero y mitones negros, ahora ya no me veo tan flaco aunque sigo siendo delgado. Ahora mi rostro ya no es tan pálido, ahora no veo como un niño, mis ojeras ya no resaltan (tanto).


Si me vieras ahora me creerías que he cambiado. Hoy, tengo la mirada más centrada, más penetrante, te aseguro que si me retaras otra vez tus muecas ya no me harían pestañear. Ahora tengo un aire más platónico que enfermizo, ahora mi sonrisa es más coqueta y la bufanda gris que llevo alrededor del cuello te comentaría de seguro que le encanta adornar el blazer negro que me pongo. Hoy, no lo dudo, ambos te contarían en secreto que ahora me parezco un poco más a la imagen que teníamos de mi en tus anhelos. Sin embargo ahora el perfume aquel que tanto te gustaba ya no lo uso más.


La taza de café al final de cada viernes se ha vuelto algo ritualístico en mí. Una de mis nuevas manías interminables. Sentarme a escribir cerca de su fuego todavía renueva mi calor, el misticismo discreto de mis manos se rebela en las epifanías de mi pluma ahora consentidas (ahora más certeras), su canto acalorado de seguro te diría lo diferente que soy.


De las tardes (siempre tuyas) en las que te acompañaba sin saber bien que decir queda ya solo el recuerdo. Hoy en día basta sentir solo la mitad de lo que tú me das para no reprimir más mi nueva sinceridad, no es que ahora sienta demasiado es solo que esta vez… desde aquella vez… me he propuesto no acallar lo que siento, lo que estoy dispuesto a dar… si me vieras hoy te confesaría que no es que sea menos tímido… es que contigo sentí todo y las barreras que se ponen los demás (gracias a ti) ya no las tengo tanto.


Si me preguntaras por qué creo que he cambiado no podría darte una respuesta. Hay tanto que decir… tanto que decirte a ti. Supongo que he cambiado porque ya no temo hablar de besos, no me pongo nervioso cuando tengo que declararme a alguien, ya no me callo por miedo cuando me preguntan quien me atrae. Ya no soy un niño, no tengo reparos en decir quien me gusta, a quien quise, a quien amé, a quien amo y a quien siempre amaré. Ya no me avergüenza decir lo que más deseo de tu cuerpo, lo que me encantaría tener, lo que quisiera hacerte. Es increíble como cuando se es joven se piensa que estas cosas te costarían la vida entera. Ahora entiendo que es un privilegio sentir algo por alguien y tener la oportunidad para decírselo.


Si nos viéramos ahora y tu sonrisa fuera la misma, si tu mirada fuese la misma, si tu timidez aún estuviera allí poco tiempo me tomaría para decir lo mucho que fuiste para mí, lo mucho que aún me importas sin saber por qué. Si nos viéramos así probablemente no me entenderías o quizá si, y si fuera así te pediría que me lo digas tal vez así comprendería la esencia de mi espera aunque con razones o sin ellas igual te espero… yo creo que mi inocente ignorancia hace que mi amor sea más puro… hace que no te pueda olvidar.


Si nos viéramos ahora y tu sonrisa fuera otra, si tu mirada fuese distinta, si tu timidez no estuviera allí te pediría tomarnos un café, platicar a lo mejor del clima, del tráfico, de las noticias… con solo un poco de tu tiempo sobre mi me tendrías por completo (otra vez) porque puedes no saber que hacer, puedes no saber que quieres, puedes perder la memoria, volver a nacer, puedes hablar otro idioma, tener otros gestos (tener otro querer) y aún igual yo siempre terminaría enamorado de ti, como lo dije antes quizás tu también te has vuelto una de mis nuevas manías interminables. Aquellas que me apasionan… aquellas… por las que dejo el corazón.


Si cruzáramos la calle a la vez solo tu notarias lo que mantengo igual. Los hábitos que no mueren fácil. Todavía no llevo reloj. Soy desordenado, solo planifico mis actividades gratificantes. Aún me gusta jugar con las palabras, me gusta emocionar a la gente. Todavía me gusta escribir. Aún te tengo sobre mí…


Si sintiéramos el tórrido pasar de nuestras vidas otra vez, si llegara a nosotros el frágil caleidoscopio del recuerdo… ¿Cuántas vueltas le darías a mi vida? ¿Cuántos años contemplarías mis abrazos? Si soy tonto, si soy sincero, si soy cursi, si soy un descarado, si te parezco encantador… si solo soy lo que soy y no he cambiado… si llevo tantos años un sentimiento acorralado, si todo lo que siento es pasajero, si sigo acostumbrando mi memoria a almacenar recuerdos que imagino, si todavía te siento conmigo sin saber si estas. Dime ¿Quién eres tú? ¿Quién soy yo? ¿Por qué te extraño tanto? ¿Por qué te busco tanto? ¿Por qué me hubiera gustado jugar contigo? ¿Estudiar contigo? ¿Salir contigo? ¿Estar contigo? Si nos viéramos hoy, cada uno al lado de la acera ¿me reconocerías? ¿Lo haría yo? ¿Cuánto tiempo para los dos… dedicarías? ¿Cuánto tiempo tomaría… para olvidarme de ti?



Nota a pie de página: Dos de tres... o quiza hayan más...


jueves, 9 de diciembre de 2010

Escritos de Tierra Nº 11: A LAS AMANTES QUE PERDÍ… (post – 56)

A las amigas que tengo y a las que no, a las mujeres que no conozco o que no conoceré, a las que me enamoraron pero que no se enamoraron de mi, a las que quisieron enamorarme y que yo se los impedí, a las amantes que perdí… a todas a quienes puedan estar leyendo esto evitando el llanto, presionando los dientes o reduciendo los dedos.


¿Por qué? ¿Por qué cada vez que te veo llorar pienso que es por el mismo motivo? ¿Por qué cada vez que intuyo estas cosas tengo razón? ¿No te basta verte destrozada? Claro. Claro que no. Si el único que te ve así soy yo. Si al único al que le permites consolarte es a mi y luego yo, yo soy el que tiene que abrazarte así, rodeada de lágrimas, llena de rabia aunque al final no hagas nada en contra del que te hizo llorar, aunque al final vuelvas a hablarle, a salir con él, a besarle. Yo no entiendo como puedes volver con alguien que te lastima tanto, yo no entiendo como puedes soportar todo lo que te hace sin decirle nada y aparentar que todo va bien ¿Cómo haces para olvidar todas las cosas que conmigo lamentas? Mujer, yo no entiendo como le haces para creer que lo que tu sientes es amor.


Cómo puedes pretender que después de maltratarte, de hacerte sufrir, de decirte que eres lo peor que le ha pasado en la vida me olvide de todo aquello con la misma facilidad con la que lo haces tú. Como esperas que te crea que han arreglado las cosas, que se ha disculpado de corazón, que no volverá a suceder ¿Por qué un par de lágrimas te pueden convencer? ¿Es que ya se te olvidaron todas las tuyas? De las que solo algunas tengo en el hombro porque aunque no me lo digas sé que haz llorado más cuando estabas sola, antes de venir conmigo.


No es justo para mí que te tengo tan cerca, que eres tan importante, verte así de triste. No me enamore de ti (tu tampoco de mi) pero eso no quiere decir que no te cuide, que no quiera protegerte y tú ¿Qué piensas? El hecho de que tengas miedo a estar sola no te da derecho ser infeliz, un par de besos no te deberían costar tu tranquilidad. No deberías estar con una persona que solo piensa en ti como un objeto, algo de que hablar en sus reuniones, una línea más que llenar en el formulario, algo sin lo que vería lo miserable que es su vida, un patán de esos que cuando tiene un mal día no se le ocurre mejor idea que descargar su furia contigo, alguien que es capaz de decirte las peores cosas en los peores momentos solo para hacerte sentir más dolida, alguien que te hace pensar que ha dado todo de sí y que por ende la única culpable de que las cosas hayan salido mal eres tu ¿Cómo puedes querer a alguien así? ¿Cómo puedes excusarlo? ¿Cómo puedes esperar que no lo golpee? No puedo cambiar esto, podría darte mil argumentos todas las noches del por qué no deberías estar con un sujeto así y podrías darme la razón (Qué irónico) pero aún así volverías con él en la mañana. Yo no voy a hacerte cambiar, no te diré que esa relación te lastima, que ya hay surcos de lágrimas en tu rostro (y en mis ropas), que llevas noches sin dormir, que te apagas a ratos, que no hay nada que yo pueda hacer… que solo tu puedes darte cuenta de lo que pasa contigo, que solo tu puedes cambiarte y cambiar lo que sucede.


Que pasara de ahora en adelante… Él vendrá a recogerte del trabajo, de la universidad y tu pensaras que es un gran detalle, te sentirás cómoda y segura y luego discutirán por cualquier cosa (tarde o temprano) y te dirá todas esas palabras que no quisieras escuchar y luego llorará, te pedirá perdón y tu aceptaras pensando en lo arrepentido que (aparente mente) esta y en lo sensible que es. Buscarás regresar con él en las fechas importantes para no enfrentarte a un cuarto vació, a un celular inmóvil… Date cuenta mujer lo inmadura que eres, lo tonto que es estar así mendigando sus caprichos, lo triste que es depender de alguien, lo patético que se ve él a tu lado, lo confundida que estas, la pena que siento por ti. Mi forma de llorar es estando en silencio…


Nota a pie de pagina: ...