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jueves, 24 de junio de 2010

Escritos de Fuego Nº 8: BRILLA PARA MI (post – 41)

Nunca ha servido para mi el sentarme a escribir a una hora establecida, sentarme y esperar cual cita pactada a que la chica en cuestión (o la inspiración) aparezca para darle la bienvenida con una falsa sonrisa. Yo no funciono así, prefiero ir sin reloj para inadvertir mis propias emociones, para no ensayar mis palabras; es arriesgado lo sé pero lo prefiero así. No hago cosas que no me gustan, que no quiero aunque mi vida dependa de ello, no me interesa, no lo haré, me gusta más una cita a ciegas. Trato de no mentir, no puedo mantener una sonrisa por más tiempo de lo que siento así que no soy bueno para las fotos, a pesar de lo tranquilo que voy no puedo controlar mis impulsos cuando estoy irritado, cuando estoy contento o ilusionado. No serviría para un trabajo de oficina, para controlar una injusticia o para decirte que estas bien cuando sé que no lo estas; pero cuando te vea brillar no importa la hora, el momento ni el lugar me acercaré a ti, me olvidaré de mi.

Verte brillar es la mejor manera de sentirme bien, de calmarme aunque mis manos no estén en tu cuerpo, aunque tus labios no muerdan los míos y tus bromas no sean para mi, me agrada verte brillar aunque creas que no es por mi por quien lo haces, aunque yo tenga más ganas de conocerte de lo que tú a mi. No te preocupes pequeña no es tu culpa estar confundida, querer sentir que alguien te quiera, aferrarte a los recuerdos, a lo que aún crees sentir, al igual que yo, a veces no podemos ser más que el reflejo de nuestras propias tristezas y aunque nos duelan nos quedamos allí, porque nos acostumbramos, porque lo vemos seguro, porque nos es difícil apartarnos “Porque cada vez que quiero cambiar siento que me equivoco…” No te preocupes pequeña no es tu culpa, al igual que yo, no es mi culpa no poder decirte esto susurrándote al oído mientras te acaricio el cabello, no es mi culpa que tu puedas querer a alguien más, no es mi culpa tratar de olvidarte, no es mi culpa que cuando brillas para mi yo olvide todo el daño que si tengo y no quiera recordar que he de morir, que no quería perdonarte, que no quería ilusionarme de ti.

Admito que aunque lleve el pesar de varias vidas en mi mente no podía evitar sentir el dolor de esta, siempre he tenido vidas apartadas pero sospecho que tu brillo me da esa calidez que me hace estar cerca, que me hace ser egoísta y querer ser el único que vea tu sonrisa y el único que tenga tus besos a un lado, tu brillo me hace ser caprichoso, lo sé, me hace querer llevarme un poco de ti en las manos, si tan solo supiera como llevar algo de tu brillo en mis manos. Quizá lleve un cabello tuyo en mis ropas, quizá esconda un poco de tu aroma en mi piel, quizá ya lleve algo de tu brillo conmigo y no me haya dado cuenta.

Espero que lo que tienes de mi sea suficiente para recordarme todo este tiempo, espero que sea el mejor de todos, el que más te guste, yo quisiera tenerte ahora pero entiendo que primero debes terminar con tus dudas para poder avanzar, si brillas ya para mi en la forma en que lo haces quisiera saber que tanta intensidad puedes alcanzar fuera de tus miedos para entender, entender cuan perfecta queda mi mano en tu cintura, que tanto rubor puedo dar a tus mejillas cuando tu piel se funda con la mía, cuando lleve tu beso entre mis dedos. No te preocupes pequeña, al igual que yo sigue, siente, vive lo que tengas que vivir y brilla para mi, siempre; no lo olvides… brillas para mi…

Nota a pie de página 1: Fue dificil elegir un tema de entre todo lo que paso estas semanas, pero al parecer hice lo correcto.

Nota a pie de página 2: A veces me gustaría postear más de una vez a la semana pero con el fin del ciclo viene un mes de posts sin fechas especificas asi que veremos que pasa...


sábado, 22 de mayo de 2010

Escritos de Mar N° 8: LA AUSENCIA DE NADIE (post – 38)

Me he tardado. A pesar de tener muchas ideas en espera… me he tardado, supongo que hay días en los que veo mis propios pensamientos y me siento hastiado, irritado, cansado de que gran parte de mi mente viva ahora para escoger gemas en las sensaciones de mis días por los cuales pueda escribir. Crispado ya de que a momentos reciba golpes en el pecho que me orienten (a veces a fuerza) a escoger mis emociones y mis palabras cuando lo que quisiera simplemente es no saber siempre que decir, no intimidar, no incomodar; pero he entrado de lleno en mi propia armadura y la he hecho tan bien que puedo ver a los demás pasar por sobre ella, puedo verlos rebotar, impactar y destruirse mientras yo contemplo completamente inmóvil su desencadenado desbaratar y los golpes en el pecho me comienzan a quemar y comienza a fundirse el metal en mi cuerpo, pero yo no grito (siempre he sido muy orgulloso para ello) solo camino, busco un lugar donde pueda detenerme y observo a la nada, una nada que se convierte en mi respiro.

Nunca pensé volverme un coleccionista de silencios (de intentos) nunca pensé que sería el reciclador de mi propia vida, que hurgaría más en mi propia vida de lo que trataría de salvarla. Hay un delicado equilibrio en el hacer de todas las cosas, hay cosas que tienen explicación y otras que no y hay personas que se pasan la vida buscando la razón en las cosas que no la tienen y otras que quieren encontrar la verdad en las cosas vacías, me temo que yo estoy entre alguna de ellas; hoy esta dulce tristeza me conduce al tierno engaño que siempre suelo aceptar y desdeñar a tiempos fluctuantes y que solo en estados como este, en el limbo de la conciencia natural, puedo percibir, puedo concebir la ausencia de nadie como un dolor a mi mismo, una brecha en mi mundo, una ligera distorsión entre todos mis yo’s que vuelve a mi vera como una bohemia emoción de languidez, la parte de una parte que se encuentra en mi y en todas aquellas mariposas fantasmales que alguna vez enaltecieron mi mirada, en todas las plumas que alguna vez use y en todos esos atavíos ancestrales a los que alguna vez volveré. Extraño la torpeza de mi llanto, extraño la ausencia de mi mismo.


¿Qué será lo que lleve de ahora en adelante conmigo? ¿Qué clase de recuerdos añoraré? ¿Cuándo nadie me vea, podré hacerlo yo? En lugares como estos seguiré acarreando tu pesar, seguiré dándote salvavidas a escondidas para que no sepas que fui yo, para que te sientas mejor, para que no puedas rechazarlas. Volveré a mejorar tu vida y cuando ya no quiera y ya no puedas necesitarme desapareceré, porque ya no me llamarás, porque ya no te hablaré, porque habrá otros pueblos a los que iré. Y cuando vuelvas tu brillante mirada hacia atrás y recojas tus hermosos cabellos te preguntarás ¿Hay algo diferente? Y no será placeta del campo, los colores del fuego o la salinidad del mar; de hecho, no sabrás lo que será y para cuando alguien te advierta y te inquiera el por qué te detienes no responderás, sonreirás y continuarás mientras yo en algún lugar del ancho mundo dormiré y soñaré con una joven que se detuvo al caminar y que al increparle su acción dirá “No es nada, solo sentí una ausencia, la ausencia de nadie…”


Nota a pie de página: Con un poco de ansias, faltan 3 semanas para el primer año (11 de junio)


jueves, 6 de mayo de 2010

Escritos de Mar Nº 7: OSCILANTES CONFUSIONES (post – 36)

Son las 8: 22 del día jueves 29 de abril del 2012 y en la ciudad de Lima la luna esta más clara y más hermosa que nunca. No, no es tal cual. La luna para mi siempre es atrayente es solo que hoy las nubes son mas gráciles haciendo al cielo más hermoso. Esta noche el firmamento puede enmarcar mi naturaleza lunar con una maravillosa maestría, así que al parecer esta noche aprecio más al cielo que a la luna una ligera confusión que siempre se puede considerar agradable, pero ya que estoy en un error y me he dado cuenta de ello ¿Debería corregirlo? ¿Debería mirar al cielo y no a la luna, aunque ambos me sean cautivantes?

La luz lunar no es solo mía y al otro lado de la ciudad su níveo destello se estrella de golpe con la frialdad de unas cortinas cerradas. Dentro del cuarto una niña repasa una y otra vez las no tan viejas fotos de ella y su enamorado; sonriéndose, sonrojándose, queriendo. Queriendo que después de terminar y regresar su relación pueda crecer, esperando que lo mucho que parece quererla cuando esta con él, cuando la abraza y la besa sea verdad, que las palabras que dice las sienta de verdad y que no sean solo recursos de un momento, que su boca no vuelva a proferir frases tan hirientes e intolerables que tiempo atrás le hicieron tanto daño. Ella quiere creer, quiere que él la quiera. Ella piensa entre sentimientos sin saberlo que nadie la volverá a querer como él la quiso.

El humo ondulante de un cigarro cualquiera enardece involuntariamente el frió ambiente de una fría noche, un sujeto cualquiera lanza furibundas bocanadas mientras sujeta en la otra mano un par de pétalos resecos. Cuestionando. Criticando sus llamadas, sus mensajes, sus regalos, lo bien que fueron recibidos y lo mal que le hizo sentir la amiga de su amiga al rechazar aquel ramo de rosas que él le había enviado por su cumpleaños ¿Para qué hablaba conmigo entonces? ¿Por qué me respondía los mensajes? ¿Quién se ha creído para jugar conmigo de esa manera? Cada colérica pitada llevaba la sincronía de la amargura del tabaco y su rencor, su desconcierto, su incapacidad para entender la situación. Unos pasos más allá la primera cajetilla se termina y él va en busca de más coincidencias mientras maquina que es lo que debería decirle la próxima vez que la vea, por segunda vez.

Un par de libros caen con un ligero estruendo sobre un viejo escritorio carmesí. Luego una linda chica toma una silla que ciñe a su espalda y comienza a leer y a buscar páginas, textos, capítulos, índices y demás rótulos anotando imperiosamente en su cuaderno lo que cree importante. A un lado una pantalla plana expone búsquedas, descargas, palabras claves y aún más información por revisar. Minutos después una caja de lapiceros cae de la mesa inclinada ya por el anterior retumbar de los pesados libros. Ella se sacude de su trance y advierte los lápices en el suelo y a regañadientes se agacha recogerlos mientras en su mente un latido inesperado aviva su memoria y recuerda. Se acuerda de aquel muchacho raro y despistado que suele sentarse a su lado y que le entrega cada pequeña cosa que ella, descuidadamente, tira al suelo con una sonrisa y una tierna mirada y recuerda que se incomoda cada vez que él hace eso, cuando quiere hablarle, cuando intenta acercarse. Ella toma los lapiceros y sonríe y piensa “¿No se cansará de recogerlos?” A ella le intriga un poco, a ella no le importa, ella tiene mucho que hacer, ella quisiera que él fuese más arriesgado. Ella, finalmente, vuelve a sus libros, a su sencillez, a su lindura y a sus dudas.

Y al término de estas historias estoy yo, un joven como pocos con una chalina de corbata que a las diez de la noche cruza el puente Rosa Toro y se detiene a mitad del camino para poder admirar la infinita gama de colores que se funden bajo sus pies con la intrépida velocidad de la vida. Los faros de los carros van rompiendo sin miedo en sus destellos la lacónica pasividad de la noche, las luces de la ciudad son tintineantes amalgamas que en su fulgor cambian desafiando la perfecta armonía del cielo y la luna. Y me pregunto… me pregunto que tan equivocado puedo estar, que tan certero soy, cuántas de estas oscilantes confusiones son solo mías, cuántas de mis tristes dudas realmente me pertenecen, aquellas que a la distancia van intentando entender, intentando hacer lo mejor… por momentos me gustaría volar, elevarme de verdad más allá de todo, tener la precisión de un Dios, desnudar todas nuestras penas, develar todas nuestras hirientes confusiones, proteger al mundo que va de paso, proteger mi mundo… aquel que a veces quisiera que fuese mío.

Son las 10:22 del día jueves 29 de abril del 2010. El cielo se oscurece, la luna se esconde tras su manto de ensueño y el etéreo joven del puente llega a un cruce de caminos. Se detiene, observa los sentidos, respira hondamente… y aún así no sabe cual de ellos tomar.

Nota a pie de página 1: ¿Pueden creer que ya estemos por cumplir un año con el blog? Me sorprende en mí tal constancia.

Nota a pie de página 2: Para el conejito "Mosho" que nos dejó y se libró de todas estas confusiones.

jueves, 18 de marzo de 2010

Escritos de Fuego Nº 5: BACK TO YOU (post – 31)

(REGRESO A TÍ)


Sabes, a veces una historia puede llevar tanto de ti que te da miedo el publicarla.
< ¿Por qué? > Porque no sabes lo que podría pasar y no sabes si esta bien decir tanto.
< ¿Y entonces por qué lo haces? > Porque nada puede ser creado para mantenerse oculto, porque soy algo tonto, porque es mi naturaleza escribir así como querer que tú me escuches y aunque no puedas comprenderme de inmediato está bien. Todo sucede en su momento… aunque me sea difícil esperar…

“Siempre ha sido difícil sacarte a alguien de la cabeza, sobretodo si la ves todos los días… ¿me delatarán mis ojos?” Una sombra se mueve por todo el barandal y la columna de un quinto piso. No va ningún lado. No se debilita ni se ensancha. Permanece ahí. Se agita, se sacude, se revuelve y se conmueve no cambia de lugar, se queda. Como si esperara algo o a alguien, se estremece por momentos como si tuviera pensamientos que quisiera olvidar, como si imaginase mucho más de lo que en verdad podría pasar “son tantos días que aún estoy aquí, pero aún no estoy cansado…”

Uno sin duda espera a alguien, aunque esa chica no sepa que esta siendo esperada. No hay suerte ese día y ella no ha de aparecer. Uno lo comprende. Guarda sus cuadernos, sus trabajos, sus tareas y su tristeza en un morral que lleva acuestas mientras redime un optimismo sencillo y gastado en la otra mano. Uno camina y su sombra se alarga al pasar, pierde dirección y se escapa de su sola silueta. Uno baja las escaleras abstraído, atolondrado entre tanto pensamiento, una moneda cae de sus bolsillos pero parece no importarle “es solo una moneda” luego se cuestiona “quizá pueda servir para algo importante” regresa y no la encuentra en el suelo sino algo más arriba en la pequeña mano de una chica, una chica que uno conoce en muchos colores a pesar de que en ese momento tan solo la veía roja, roja y en silencio.

“Gracias, pensé que ya se lo habían llevado” ella demoró en contestar, quizá buscaba las palabras correctas quizá no, con esa duda uno la esperó //Quizá pueda servir para algo importante//. Uno sonrió “Creo que ya lo hizo, cuéntame ¿cómo haz estado?” ella sonrió y uno se sorprendió de que su color fuera aún más intenso “Nunca pensé encontrar una persona más tímida que yo” “Me gustaría conversar contigo” ella lo miró sin voltear por primera vez //Siempre parecen gustarte muchas cosas//. Uno la miró “Me gustas tú, tan solo eso. Me gusta como te vistes aunque no pienses en mi cuando lo haces.” Uno se perdió en el momento, tal vez no debió ser tan arriesgado. Ella permaneció callada, uno la miraba con toda la ternura que le inspiraba [háblame] pensó [solo tienes que hablarme] ella sonrió otra vez avergonzada y le dijo sin verlo //Me gusta las cosas que dices, no sé por qué//. Uno le tocó el brazo ella lo miró y uno confesó “Me gusta las cosas que escribes porque quisiera que me las dijeras alguna vez”. Ella bajo la mirada, se entristeció.

//Yo no puedo hablar como tú, no soy sociable, tengo más miedos de los que te imaginas, soy muy cambiante, soy muy tímida, no bailo pegadito y no me gusta que converses con todas//. Uno se acercó sonriente y le dijo “Si no fueras así no me gustarías, no me importa no hablar con todas con tal de que tú hables conmigo”.

Uno caminó con ella hasta el final de la calle, hasta despedirse, uno viajo de regreso a casa escuchando la misma canción en el viaje, una y otra vez. Con una incontenible sonrisa.

La noche caía al fin, el viaje de uno había terminado y en el umbral de su puerta uno no pudo evadir el recostarse y pensar, pensar en ella, si podría cumplir su promesa, si volverían a verse. “Todo tiene un lugar y un momento preciso” se dijo “estaré pensando en tí”. Uno siempre ha pensado en tí...

* No te parece increíble que aunque parezca que escribo a miles de personas, solo lo hago para tí, que aunque todo un mundo lea esta historia sus letras tendrán más significado solo para tí. Porque están hechas para animarte, para sonrojarte. Creo que escribiré para tí hasta que se me agote la tinta de las manos.

Nota a pie de página 1: Al parecer si llegamos a las 1000 visitas, me agrada que éste sea el post que englobe esto.
Nota a pie de página 2: Supuestamente la próx. semana es mi semana de flojera pero debido a que un día de esa semana es supuestamente importante me veo tentado (o forzado) a comentar algo al respecto aún no lo decido, supongo que todo dependerá de lo que pase el miercoles. Asi que esten atentos.

jueves, 11 de marzo de 2010

Escritos de Ensoñación Nº 6: FIGURAS DE PAPEL (post – 30)

(DULCE TRISTEZA)

“De regreso a ti, todo viene de regreso a ti, no depende del viento, del cielo, de la gravedad; el mundo no se rige por las leyes. El mundo se mueve por atracción a ti. Todo gira en torno a ti y girando como va el mundo me acosa por completo. Hoy, lo confieso, todo me lleva a ti”.

Cuan aventurado seria mi actuar si en este momento pudiera escaparse mi ansiedad, si pudiera perder el control, tan malamente ganado, de mis impulsos. Es irónico que escriba para ti teniéndote en la misma pantalla, en diferente ventana. Bastaría un solo movimiento desatado para incumplir con mi silencio, una tentadora oportunidad que no esperaba. Pero que no tomaré. ¿Por qué? Porque la lluvia siempre cae del cielo, porque los ríos siempre llegan al mar, porque hay hojas de otoño en los caminos, porque he de tener frió, he de soñar, porque me gusta imaginar, porque todas las cosas siguen su curso natural y no puedo (y no quiero) forzarte a un momento, no quiero exigirte un saludo, no quiero obligarte a sonreír. No quiero enamorarme para ti, no quiero enamorarme por los dos.

Me ayudaría decir que no comprendo, que no soy capaz de intuir porque las cosas acaban de esta forma, seria más fácil olvidarte si abrazaras a cualquiera, si hablaras por hablar, si no fueras tan tímida, si yo no fuera tan irreal, había tanto por hacer entre tu y yo. Pero aquí me ves, despidiendo un supuesto, una aparente idea; los recuerdos de un futuro que ya nadie podra ver.

¿Y cómo haré ahora para robarle a mi boca la expresión perfecta que guardaba para ti? ¿Cómo arrancaré de sus murmullos ese nombre de cariño que tenia para ti? Lo ves, me dejas aún sin muchas respuestas, siempre fue difícil tratar de conocerte. Esperaré a borrar todo lo que mi boca esconde, algo inventaré para que no me odie tanto, siempre he sido bueno en eso… cierto, no lo sabes… no te preocupes es una de esas cosas tristes que me hacen sonreír y que suelen confundirte. Es solo que… ha pasado tantas veces, que con el paso de los años uno empieza ya a esperarla con algo de felicidad. He comenzado tantas veces, me he perdido en tanto tiempo… Quizá esta dulce tristeza es lo más seguro que tengo.

Comenzaré a olvidarte hasta que me termine de nuevo, tal vez ya sea tarde, tal vez escribirte esto sea mi forma de hacerlo; jugar con la posibilidad siempre ha sido mi forma más optimista de darle oportunidad a todo. No tienes que decirme nada, no es necesario. Hace mucho que ya vienes sin decirme nada así que no es preciso enfatizarlo, al fin de todo no somos más que actores de tinta, muñecos de nieve, alguien parecido a mi que alguna vez se enamoro de una chica parecida a ti, alguien a quien le gusta poner sus emociones en papel, en figuras de papel, una representación mía que no soy yo; pues yo no soy quien escribe estos posts y por más que nos duela aceptarlo (a él y a mí) tú nunca haz estado aquí y no sientes nada por mí.

Hola. Ya haz llegado, si lo sé… tardaste más esta vez ¿no crees? … Si, entiendo… perdona, es que ya suelo esperarte…



Nota a pie de página 1: No sé porque estas cosas nunca acaban bien.

Nota a pie de página 2: Me pregunto si llegaremos a las 1000 visitas con el post de la proxima semana. umm... ¿que pasará?


miércoles, 2 de diciembre de 2009

Escritos de Ensoñación Nº 4: ANHELANTE AZUL (post- 20)

(EN LOS DÍAS FINALES)


"Sublimado estoy ante la enormidad del cosmos, ante la inmensidad de ideas, de sentimientos, lo que el hombre no sabe explicar y atribuye a una fuerza superior que tampoco sabe nombrar. Magia que llega a mis ojos y nubla mi vista. Ah… mi percepción se confunde y mi atención se diluye en múltiples ideas de múltiples personas aunque todas sean las mismas y yo sea el diferente, aunque la ausencia que sienta de ellas no sea otra cosa que mi presencia vacía, quisiera abandonar mi intermitencia a esos momentos, quisiera encontrarte cerca a mi, pues no hay calor en la distancia y si cambiaras tu mirada por la mía entenderías que lo que me separa de mi es el reflejo de una luz y de un destello azul, azul como el mar en la noche, con su tiempo azul, su mundo azul, su anhelante azul, cuando todo alrededor despierte en su oscuridad yo estaré ahí, perdiendo poco a poco mis sentidos, cediendo cada rastro de humanidad, renunciando a mi cuerpo, a mis pensamientos, a todo para poder ver más allá, para abandonarme en su infinito, para comprender y sentir, cuando me haya despojado de todo, que lo que hay más adelante es solo lo que llevo conmigo".


Hoy… yo, Aura, Nieve… somos deseos de una mirada que refleje la luna sobre el mar, de la hermosura del alma sobre el cuerpo, deseos de sentires. Reminiscencias de mis días, aquellas presencias que sorprenden a momentos como el repasar de mi memoria por la tinta que hilvana mis recuerdos. Todo aquello que me mueva y que sea impredecible. Porque como el viento ellas son tan similares a mis ojos y tan diferentes en mi piel. He tenido muchos finales en mi vida pero la mayoría de ellos lleva esta sensación… la sensación del universo, un todo incapaz de mostrarse en partes; la sensación del mundo, un mundo contemplado por una hormiga, una hormiga capaz de volar pero cuyas alas no pueden cubrir todo el cielo, la inmensidad, el vacío. Pero no podría negar la ternura de la vida, una corta historia, el encuentro de tu vida con la mía (a momentos) no podría negar tu atracción innata ni mi impulso natural de seguirte. Lo estúpido que soy cuando te siento cerca… A veces las cosas no tienen que ser para que precisamente sean recordadas, solo basta que sea importante, importante para ti… de tantas formas… Lucido espejo de mis propios anhelos, porque aún te espero (aún te sueño...) Como a los sueños que no se quieren evitar. Porque todo lo que venga a nosotros y nos haga sonreír vale la pena hasta luchar con uno mismo por conseguirlo.


Si, uno siempre ha de conservar aquel temor enamoradizo de la tristeza que visita a momentos, temor de ver acabar los días que aprecio, las personas que quiero… miedos, costumbres en el tiempo que no son más que fragmentos de las personas que un día fuimos, de lo que elegimos sentir y de lo que quisimos cambiar… porque ahora ese chiquillo es un joven caminante y de tonto solo le quedan las recurrentes ganas de jugar a serlo, las palabras en su mente ahora vienen también del corazón y sus frases son ahora frases bonitas, elegantes, cursis y torpes por entero. La belleza del caos, de su fuerza, su intensidad y su fugacidad. De no poder vivir en lo tranquilo y lo estable porque no hay nada que crear allí, no hay nada que mejorar, ni nada que esperar así que entinto primero una disculpa porque aún hay emociones que no sé como sentir. Estoy dudando, titubeando entre lo que podría querer y lo que quiero más y hoy quisiera dibujar mi presencia, hoy quisiera renovar ausencias y es que “tendemos a volar mucho” “sensaciones de magia” pero más allá del viento que se vuelve lluvia y de los días de primavera que no les apetece serlo voy tan ensimismado que suelo olvidarme de lo que es realmente importante y al final termino robando (o rogando) un poco de tiempo, una decisión, una oportunidad, unas palabras del alma. Quisiera escribir cada vez que me acorrale el día, cada vez que me pretende la ilusión, que me conozca otra vez… cuando vuelva a imaginar… Anhelante Azul.


Fin del post… fin del capítulo… fin de la Primera Temporada.


Nota a pie de Página 1: Si, aquí se acaba el blog. Su primera temporada ha terminado y este joven bloguero de 20 años necesita un tiempo para descansar, para olvidarse de sí mismo por una estación porque como quizá intuyeron por ahí, las cosas le fueron mucho mejor a Douma de lo que me fueron a mí porque después de tantos escritos aún hay personas que no me conocen, lo cual lamento.


Nota a pie de Página 2: No sé cuando regrese, no sé si me tome una semana o algunas más, si pueda dejar de escribir y pensar lo suficiente para poder apartarme. Nunca prometo nada que no sea seguro así que solo diré que he de volver cuando desee volver.




viernes, 20 de noviembre de 2009

Escritos de Ensoñación Nº 3: PALABRAS DEL ALMA (post- 18)

(MOMENTOS DE NIEVE)

¿Es posible conocer el alma antes que a la persona misma? ¿Es posible enamorarse de la esencia antes que de la forma y encontrarse en verdad?

Cuando era más joven (un poquito menos que ahora) me atraía la idea de conocer a alguien profundamente antes de saber siquiera que mueca hace cuando esta molesta, que tan “chinita” sale en las fotos o que tanto (y en donde) se sonroja cuando pasa el chico que le gusta (quizá yo) e igualmente hallar a quien me conozca en todo lo que puedo ser antes de descubrir quien soy, lo callado que voy y lo poco fotogénico que me llego a ver.

Más allá de las apariencias, las mentiras y presunciones (que cualquiera podría poner ) las letras en una hoja de papel (o una virtual) se han vuelto las más sinceras que puedo expresar, las más calmadas y las más eternas, aquellas que despiertan mi propia voluntad, mis verdaderos deseos, mis miedos, las palabras que escribo como solo yo podría usarlas o como solo tu podrías decirlas, miles de significados tan diferentes que en estos veinte años sé que todos podríamos escribir nuestros mejores pensamientos, pero que en ellos solo algunas personas serían capaces de escucharnos y de sentir el interés de entenderlos y quererlos y de encontrar en estas líneas la intensidad de la fuerza con que fueron escritas, la pasión que desborda el caudal del corazón y de la mente que a veces desgarra los propios dedos antes de romper finalmente la hoja; pocas personas a lo largo de la vida tendrán la facultad de leer nuestras palabras y de encontrar en ellas las palabras del alma aquellas que cuando son leídas llevan tu voz en el aire y mi voz en el viento ya que por un momento yo estoy ahí leyéndolas contigo no importa si después nos cruzamos por la calle y somos dos extraños, o si nuestra timidez que enreda nuestras intenciones cuando estamos empezando a conocernos nos confunde (“Juguemos a que no nos conocemos tanto”), no te preocupes que como jugando el tiempo nos unirá, como leí por algún lugar “todo tiene su momento preciso” (espero que no te molestes si no lo he recordado bien). Después de todo las palabras son la impresión de nuestros momentos, la forma en que las decimos o las escribimos confiesan nuestra manera de sentir, de vivir… ahora soy yo quien desnuda su esencia esperando tropezar con aquella que la comprenda y la sienta como es, una nueva profundidad y es que tan solo es decir la verdad.

La noche ya casi acaba y en estos días yo también busco, pero no busco (ya no tanto) la posibilidad ni la impulsividad de poder decir todo lo que quiero decir (como era antes) ahora me gustaría tener el tiempo para poder hacerlo, para poder vivirlo pues me parece que ahora en la vida conforme a los años los momentos importantes que vienen a mí son más galopantes, más estruendosos y más fugaces y quisiera abandonar todos los miedos que me impidan actuar, confiar y avanzar. Así que dame tan solo un momento más (unos más), un momento para acoger tus emociones y para poder decir las mías (expresarlas) con una mirada, con un abrazo, con un beso, con unas cuantas palabras… las palabras del alma.


Nota a Pie de Página 1: Si lo sé dije que iba a descansar pero hay cosas importantes para mi que no quiero dejar pasar y sé que si espero otra semana podria perder su emocion asi que aqui hay un post de "escrito extraordinario" completamente fuera de lo programado (¿que no así es mejor?)

Nota a Pie de Página 2: Prox. post ahora si de Sokuseki... Aquellos viejos años.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Escritos de Mar Nº 4: EL ABRAZO DE LAS AGUAS (post – 17)

Nieve, siempre he creído que hay momentos en la vida en los que debes tomarte un tiempo para mandar todos los problemas al diablo, para botarlos a patadas de tu mente y darte esa licencia (que nadie se toma) de reposar y mirar todo lo que pasa lo más alejadamente posible. Pero vale, todos sabemos que los problemas o desafíos nunca se van tan lejos y si los mandas al diablo éste no tardara en regresártelos enteros (tal vez más graves), pero lo que esos problemas duren tirados en el suelo (según la intensidad de tu patada) y lo que demore el diablo en subir hasta aquí con ellos nos permitirá apropiarnos de unos cuantos minutos para respirar, para calmarnos y aceptar lo bueno, lo malo, lo feo y lo bello que venga. Sin embargo he de decir que no siempre vienen todos los que he mencionados y no siempre logramos aceptar a tiempo lo que debemos aceptar y mucho menos hacer lo que queremos (o debemos) hacer. Quizá un motivo más para tomar todo el aire que podamos.

Pero el abrazo de las aguas no es soledad, el abrazo de las aguas es un “tiempo para estar a solas” lo cual es completamente diferente; es un tiempo para madurar, para naufragar, para rebasar de lado a lado la retahíla de quehaceres y decisiones que se vienen amparándonos en el escurridizo vaivén de las olas, unos cuantos segundos para perderse en círculos marcando a cada paso la misma “X” en la misma palmera como si fuera un juego, aquellos juegos que nos gustaba jugar cuando éramos chicos, cuando la máxima de nuestras preocupaciones era esperar que había para cenar o tratar de entrar a casa lo más sigilosamente posible para que mamá no se diera cuenta de que nos habíamos roto la ropa jugando “matagente” (u otro juego que recuerdes). El abrazo de las aguas es un tiempo para detenerse, para dejar de respirar agitadamente un instante y mirar el mar alrededor. Para contemplar la orilla y el horizonte un momento y descubrir que son la misma cosa, que en una isla la alta mar y la mar son lo mismo, que aquí puedes sentir el tiempo porque el espacio es infinito.

Hoy, ahora, es momento de traer los recuerdos gratos, de ver el futuro, salina irrealidad, tranquilo lugar que será siempre el mismo y no ha de cambiar, no ha de esperar, pero tampoco desaparecer tan solo llegará, buscando el viento, el silencio, lo que sea preciso para él, lo que nunca será diferente, lo que nunca cambiará sin importar que yo lo haga.

Pero en su más preciado momento es hora de partir, pues ya estas más tranquila y aunque sea un buen lugar para estar y visitar no lo es para quedarse. “Siempre he creído que hay momentos en la vida en los que debes tomarte un tiempo para ti pues vas tan atareada y tan atrapada por lo demás que te olvidas de quien eres (de todo lo que puedes ser) y yo voy tan ensimismado que suelo olvidarme de lo que es realmente importante y al final ambos terminamos robando (o rogando) un poco de tiempo, una decisión, una oportunidad”. La reflexión final del momento… Es aquí donde el agua se retira pues no aguanta la calidez y con la salida del sol baja la marea, el agua se aleja y descubre lentamente la tierra que se hallaba escondida, los caminos se revelan otra vez y con ellos los desafíos y las dudas. No hay más islas ya, pero tampoco más náufragos y al final de este tiempo siempre se regresa más seguro y más calmado. Nieve, el abrazo de las aguas ha terminado y es momento de empezar, nuevamente a empezar.



Nota a pie de página 1: Un escrito para enfrentar todo lo último que se viene. Fin de mes, fin de ciclo, fin de... ? (esperemos que no)

Nota a pie de página 2: La próxima es semana de descanso (bloguerro en vacaciones... jeje)