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sábado, 20 de septiembre de 2014

Despedida



Hola,

Con el post numero 100 he decidido culminar el proyecto de Anhelante Azul. Desde su primer post (11 de junio de 2009) hasta el último (11 de setiembre de 2014) ha sido un viaje increíble que ha finalizado de la mejor manera la cual espero mostrarles pronto.

Aprecio el tiempo la dedicación y el gusto que tuvieron por mis escritos en esta página y os presente mi nuevo proyecto Emociones de Crayón de un corte totalmente diferente a AA.

Nos vemos muy pronto anhelantes.


Douma.

domingo, 28 de octubre de 2012

Escritos de Fuego N° 16: EL LENGUAJE DE LOS DOS (Post - 87)


En la mañana de hoy el mundo se detuvo en la pequeña memoria SD de mi celular. “Su bandeja está llena favor de borrar los mensajes más antiguos para almacenar nuevos…”. (Exceso de recuerdos) Te tengo una pequeña mueca dibujada en el rostro celular ¿Tal cosa es posible?

Pero como dije el mundo se me estaba agolpando en la memoria y uno tiene que dejar algunas cosas para poder sentiré más liviano, “Poquita ropa” le dice. No sé cómo puedo estar con una fanática de Arjona y no sé cómo no se me ocurrió borrar todos los mensajes que tengo hace tanto.

Pero como que es gracioso ver que inclusive las más ligeras confirmaciones para salir a comer, las respuestas tontas a preguntas aún más tontas y algunas declaraciones se hayan quedado guardadas tanto tiempo en este sencillo aparato. La convicción que tenía al principio no es tan firme como yo creía y eso de borrarlo todo ya no parece ser tan buena idea.

Ahora que me detengo a leerlos, les veo la utilidad. Cosas que ya había olvidado estaban ahí… “A Little trip…” - me dijo - “… Por las calles de tu mente, todo lo que no pudiste o no te atreviste a decir en estos últimos dos años puesto ahí, en vitrina, para su exhibición antes de su muerte…” “Sos algo exagerada, nena”- Trágica diría – Aunque en ocasiones la presión de la pantalla no soportaría una segunda pregunta: “¿Esta seguro que desea borrar este mensaje?…”

Decirnos las emociones en otros idiomas las hace menos cursis y más significativas ¿Será eso un descubrimiento nuestro? O será que no nos gusta desnudar lo que sentimos tan obviamente o será que solamente somos un par de alienados con un gusto políglota por las frases de amor.

Borrando mensajes me encuentro sonriendo más de una vez, sintiéndome triste algunas veces y encolerizado también. Es como morir y traer a la mente en un “Flash back” (ves, ahí está otra vez) las memorias de mis últimos años de vida. Suena trágico lo sé pero como decías este pequeño viaje, esta pequeña muerte me hace el espectador de mis propias decisiones. Inclusive he recordado como llegaste aquí. No es que lo hubiera olvidado, no te enfades “Je t'aime beaucoup” My love es solo que es lindo volver a sentir las emociones de cada mensaje, sentir que no las recordaba es como volverlas a experimentar. Decirnos las cosas de diferentes maneras es como probar los sentimientos del mundo y preguntarnos por qué les dan ese significado, es ser tonto…  transformar algo tan insignificante en algo filosófico y mezclarlo con algo tan íntimo. Svestire conmigo tiene más que solo una acepción y en el lenguaje de los dos decirte amor no significa algo tan ordinario como para que todos lo puedan decir si lo decimos por que no hacerlo como lo hace el mundo para hacernos diferentes y reinventarnos tiernamente.

Nota a pie de página: I love you, Ti amo,  Je t'aime, Aishiteru, Ya tyebya lyublyu, Yes kez si'rumem, Volim te, etc…  


lunes, 24 de octubre de 2011

Escritos de Fuego N° 14: ¿NIÑA O MUJER…? (post - 74)

Eso es, si, así… sigue así… mantenme fija tu mirada, mantenla así, que sea capaz de inquietarme, que sea capaz de avergonzarme, de hacerme voltear, de excitarme… esa sería la diferencia que buscas, la forma de hacerme reconocer que eres una mujer y no una niña, una mujer capaz de incitarme, de ponerme nervioso, de erizarme la piel.


Si, así, lo haces muy bien… Desliza tu intención… Humedécete los labios como si estuvieras lista para recibir mi beso y quédate allí… en esa posición… no avances, hazme desear que lo hagas, juega con mi pasión, mi desesperación por tenerte. Enséñame a anhelarte, a poseerte. Confiesa para mi lo que te revelas a cada segundo… que eres atractiva, que te encanta mi forma de tomarte, de besarte, declárame que te vuelve loca mi agresividad aunque en un principio lo negaste, cautívame con destreza y luego detenme… hazme preguntas inocentes… como si no supieras lo que hago… como si acabaras de olvidar lo que hiciste y cuando me descuide y cuando te crea por abandonarme en tu mirada búrlate de mi y vuélvelo a hacer, que la aparente inocencia en una mujer es seductora y cualquier hombre en el mundo caería como un tonto sobre ella…


No te pierdas. Desaparece la vergüenza, que se esfume con cada gota de sudor que se evapora de tu cuerpo. Actúa con malicia, desabrocha mi camisa sin que me de cuenta. Arríbame, asalta mis costas con violencia, ese delito que siempre deseaste cometer. Sé impulsiva, trasgresora como cada vez ya lo eres… Me vas sorprendiendo, cada vez que pienso que no vas a continuar me impresiono… serias una niña si te hubieras retirado, pero el caso es que sigues cuando deberías detenerte… y no hay nada más aprisionante que la seguridad de una mujer…


Ya estas tomando el control… me vas tentando con cada gesto, con el solo permiso que le das a mis brazos de rodear tu cintura, con la venia de besarte el pecho, de escuchar tus primeros gemidos. Con tu lengua… siente como tu boca se llena de mi, sé egoísta, caprichosa… una niña lujuriosa, una mujer apasionada sé todo lo que tú quieras ser, ya no te pongas más limites que para mi nada importa, todo es justo nada es pecado, yo no pienso mal solo hacemos lo que sentimos. Sé la niña que sucumbe ante los depravada vehemencia de un extraño o sé aquella niña que se despoja de todo para descubrir el mundo y que elige en su momento a este loco trovador que sabe más de lo que aparenta, que trasluce sus deseos ante sus ojos como si no lo hiciera intencional, que luce mal y no le importa, que solo le preocupa el hacerte sentir… y hacerte vivir una tarde inolvidable…


Ahora, atrévete a tocarme… a robarme los labios arrancándome los besos. Atrévete a tocarte… Provócame… hazme desear que tus dedos fuesen los míos. Sedúceme, muérdete los labios como si no pudieras aguantar la presión de tus manos sobre tus piernas, como si llevaran mi fuerza, como si el rasguño de tus uñas te doliera y luego siénteme, siénteme como un intruso, siénteme que no hay placer más sublime que sentir, no hay placer más apremiante que satisfacer nuestros deseos y entendamos juntos que para descubrir el mundo como quieres primero tenemos que descubrirte a ti…


Una niña de 18 ó 19 que en sus nuevos juegos me hace comprender que quiere dejar de serlo. En la forma de acercarte veo lo que pretendes, lo que ansías… aunque me gustaría saber si tú lo sabes por completo… lo que intentas en la curva de tus ojos me motiva a preguntarme ¿Serán solo travesuras de niña o intenciones que mujer? Mi ambición se aviva al comprender que más que yo eres tú quien quisiera comprobarlo… ¿Niña o Mujer? ¿Quién quieres ser? ¿Quién puedes ser? En mi cama, en mis brazos, en mis manos… siento…


Creo que ya es tiempo de averiguarlo…


Nota pie de página: Maybe tomorrow...


sábado, 14 de agosto de 2010

Escritos de Ensoñación N° 7: LUNA (post – 46)


Nunca he podido dejar de ser tan errático, cuando joven, aún ahora suelo sentir esa necesidad innata de caminar, de correr, de viajar, esa necesidad de ver las cosas pasar, de sentir que el escaparate de la vida gira a mi alrededor, que con los dedos puedo tocar su lienzo sin desdibujarlo y que a veces soy capaz de impregnar en su manto un poco de mi esencia y sentirme parte de ese cuadro de manera inherente, intermitente, intangible porque es así como me gusta estar y existir. Un viajero no tiene muchas fascinaciones en su vida pues en él nada se queda lo suficiente como para desarrollar un sentimiento, pero si algo me puede atraer de esta vida sería la luna, su brillo, su lejanía, su compañía.

Luna es diferente (como me suelen cautivar), es atractiva, decidida y creo que escondidamente algo malgeniada. Luna, como su estrella (aquella que le otorga el destino) aparece repentinamente cuando por descuidado no miras al cielo, no tiene reparos en acercarse a ti, en apresarte y en hablarte de ella sin la mínima intención de saber de ti. Luna sonríe nerviosa ante mi sonrisa, inclina ligeramente la cabeza y me sonríe como si la hubiera sorprendido haciendo algo malo, malo seria que no supiera que me gusta su sonrisa, pero ella lo sabe, sabe que me agrada que lo sepa aunque quizá no sepa que yo lo sé. Luna se oculta varias noches sin importar si sigo caminando o no. Ella aparece cuando quiere y a mi me gusta que así lo haga; me da la libertad del viajero, aquel que no se aferra a nada no por displicencia sino por naturaleza y que comprende al final que lo único constante en sus pasos ha sido la luna, ese caprichoso destello que nunca lo abandona aunque suela estar distante y no siempre la pueda ver. Un viajero ama tanto la luna que la luna también comienza a amarlo a él.

Luna pocas veces me deja hablar y lo hace solo cuando chocamos palabras o cuando quiere mostrarme un poco de cortesía, una tierna manera de no sentirse maleducada. Mas luna aún no sabe que me gusta el silencio y más aún si lo adorna con su voz. Luna matiza su cabello negro como la noche con los halos color café en sus ojos, el café a mi lado refleja una luz blanca que metaforiza mis deseos. Luna esta conciente de su atractivo en mi (aunque no quiera enfrentarlo) y coquetamente lo usa para que le ayude y la espere, Luna se apena cuando la ayudo más de lo que ella esperaba y cuando la espero más de lo que necesitaba ayudarla. Ella no sabe que no puede engañarme y que soy yo quien decide buscarla aunque no me mueva, como siempre ha sido, un viajero lo es tanto que ya nadie sabe si es él quien sigue a las estrellas o las estrellas lo siguen a él.

La luna es hermosa, enigmática, embelesadoramente distante pero calidamente cercana. Luna detesta las mañanas y se queda despierta en las noches, Luna tiene esta expresión fuerte y segura que resguarda muy bien su fragilidad; esas que las nubes suelen tapar. Luna es desconfiada y autoritaria pero no puede ocultar su encanto cuando me escucha hablar de verdad, cuando ve que en unas pocas palabras soy único y muy diferente a los demás. Luna descubre sus defensas con mucho cuidado, quizá este equivocado, pero intuyo algo de soledad, de infelicidad que ella rápidamente oculta bajo un velo de premura, de agobio y de agitación. Yo siento que quiero aliviarla, como un viajero que no encuentra un mejor remedio para su compañía que contarle sus historias a la luna y esperar luego que en un soplido de la noche en la sabana, en los campos o en las lagunas, logré descifrar las historias de la propia luna llenando sus curtidos pasos. Yo solo quisiera que Luna confíe en mi, que pueda hacerla reír y que me pueda enamorar; después de todo mi estrella es la del viajero y la de ella es la luna y sus destinos siempre han contemplado un mundo justo antes de crearlo, antes de amarlo.

Nota a pie de página 1: Bienvenida Luna.

Nota a pie de página 2: Aun estoy decidiendo si el dia para los post será jueves o viernes... ¿Alguna sugerencia?

jueves, 29 de julio de 2010

Escritos de Tierra Nº 7: PROMESAS AL CALENDARIO (post - 44)


Me he mordido la lengua más de siete veces este mes, siempre en los mismos lugares. No he tenido sueño y he sabido quedarme hasta las tres de la madrugada esperando a que llegue, dando vueltas en la cama. He caminado por las calles con más afán que de costumbre buscando miradas con más descaro y con más astucia de lo normal. Termine ocupando tanto mi tiempo que por cansancio y hastío olvide todos los planes que tenía para este mes que con algo de infortunio además nunca llegue a concretar. Los problemas más graves suelen ser aquellos que se escabullen de nuestra guardia y se cuelan a nuestras espaldas sin darnos cuenta para después aparecer de una manera inesperada frente a nosotros dejándonos por su rapidez y sinuosa estocada sin ninguna defensa resistente.


Cuando era niño recuerdo haber estado en la mesa de mi sala terminando una de las tantas tareas que me dejaban cuando el calendario de papel colgado a un lado de la pared cayó al suelo por culpa de una cinta no muy tenaz. Al intentar colgarlo nuevamente noté que aún no habían desgarrado el pedazo de hoja con los tres pasados meses. Así, después de hacer los honores no puede evitar detenerme un momento y contemplar ese curioso sello de círculo rojo que enmarcaba uno de los días del último mes y me impresioné al saber que esa marca tan sencilla era mía y que ése era un mensaje para mi.


“Construcción del desfile de carros terminada” - ¡El desfile de carros! como pude olvidarlo. Al comienzo del año pensaba construir una serie de carros en base a cartulina, temperas, palitos de madera y todo aquello que se me ocurriera y como sabia que no iba a ser fácil me di un tiempo bastante largo, ese desfile lo había visto en un programa de tv que me gustaba mucho (Nopo y Gonta) y pensaba hacerlo yo también pero con el colegio, las tareas, los amigos, los concursos y otras responsabilidades que llevaba lo había olvidado por completo. Cuando creces, a medida de que pasan los años, vas tomando más responsabilidades, vas adquiriendo nuevos gustos y nuevas aficiones, vas olvidando o restando importancia a las cosas que ya no te interesan tanto y al final de cada etapa aquellas cosas que aún recuerdas, que todavía te gustan y a las que quieres apreciar se convierten en la esencia de tu personalidad, la confirmación de uno mismo; la extensión de tus deseos o tus pesares se convierten en tus primeras promesas, promesas al calendario que decimos inocentemente como los primeros atisbos de convicción, los primeros rayos de sinceridad que nos muestran las cosas que más nos importan, con las que pasaríamos la vida entera y si las olvidamos , si no podemos realizarlas… no lo sé (no pretendo ser un dogma) pero en la madurez de los años me he topado con que no siempre puedes tenerlo todo, que elegir es importante, que luchar por ello lo es y saber cuando desistir también, que la nostalgia y los remordimientos no siempre duran dos semanas o un mes, que un abrazo es lo más honesto que te pueden pedir, que una buena promesa siempre debe llevar algo de locura, algo de poesía y algo de ti.


Me esforcé mucho esas últimas semanas para tener mi desfile de carros y aunque no acabe en la fecha que me propuse y no pude construir todos los carros que había pensado (20) tuve un desfile muy bueno, me gustaron mucho los carros que inventé, así como todo el tiempo y dedicación que utilicé en crearlos. No diré que cuando era niño cumplía todas mis promesas (no cumplí en construir un cometa con la forma de un dragón; aprender a manejar bicicleta o tener un novia en cada país del mundo, o al menos los más importantes) aún a esta edad no puedo hacerlo, pero creo que lo importante es tenerlas y no olvidarlas a pesar de que con los años el revuelo de la vida nos agobie y nos confunda, la sola intención de una promesa puede ser suficiente para hacerla realidad y su recuerdo… cuando seamos capaces de hacerlo.


Nota a pie de página: ocupado...

martes, 6 de abril de 2010

Escritos de Viento N° 7: 21 / 89 (post – 32)

(24 DE MARZO)


A pesar de lo que amerita para la mayoría de personas y de todas las licencias que se pueden tomar y comprender nunca me ha gustado tomarme más atribuciones de las que debería o quisiera para este día, no lo sé. Así como hoy no me apetece una prosa enfática y trajinada ni tampoco parecer uno de esos burgueses literatos de los que se sobran por ahí, hoy voy a escribir hablando. Para ser más sencillo, para ir más a pie, como todos, los que vamos caminando y en combi.

24 de Marzo del 2010, un miércoles como otros en los que me despierto con ganas de seguir durmiendo, tomar un buen desayuno o bañarme con agua fría, ligeras peticiones que la universidad, la prisa y el calor se encargar de terminar. Ese día me levanto con sueño y algo de joda, voy pensando en lavarme, cambiarme y ordenar algo el dpa antes de irme a la U si no fuera porque un repentino saludo me recuerda que es mi cumpleaños, no es que no lo recordara días antes es solo que en ese momento no era importante, nunca me ha preocupado tanto, no soy de los que esperan con ansias, no me provoca o quizá no me han incentivado lo suficiente, en fin, el día parece bien.

Salgo del dpa. y veo que Lima sigue igual, la avenida esta tan ruidosa, calurosa y congestionada como todas las mañanas, cruzo y subo a un carro, bajo y subo a otro, los hombres en los asientos leen sus periódicos, se callan y miran por las ventanas como usualmente suelen hacerlo, las mujeres conversan, se ríen y se maquillan en los micros con la misma destreza femenina con la que solo ellas pueden hacerlo, y yo, recostado en el espaldar de mi asiento escucho algo de música mientras muevo agitadamente mis audífonos ya echados a perder intentando recuperar su doble sonido. A cinco minutos antes de cerrarse la puerta entro a la U con el compás de siempre, llego tranquilo y me siento sin saludar a nadie, no soy sobrado es solo que ya estoy acostumbrado a hacerlo y no me gusta interrumpir conversaciones. No espero muchos saludos allí no soy de los que proclama sus fechas importantes esperando algo de reconocimiento, me entretiene más saber después quien se tomo la molestia de averiguarlas así que ese día recibo de 3 a 5 saludos me parece luego muy curioso (sin saber que tan malo o que tan bueno) que dos chicas se hayan pasado la voz para acordarse de mi cumpleaños y al final las dos terminaron olvidándolo, es gracioso pienso, una de tantas cosas que cruzan por mi mente cuando al terminar las clases me apodero por un rato de un lado de la baranda en los pasadizos del cuarto piso, 21 años son muchos en realidad aunque parezcan muy pocos cuando me ves o cuando escribo.

Cuando era niño era muy impulsivo, muy ansioso, engreído y torpe. Ahora no muchas cosas han cambiado sigo siendo impulsivo pero solo cuando dejo de estar calmado, ya no soy tan engreído aunque no me gusta estar rodeado de gente estúpida y soy algo atolondrado porque me gusta serlo, además soy olvidadizo aunque no de cosas importantes, soy un perdedor de objetos importantes por excelencia porque no suelen importarme tanto. Solo considero dos objetos en mi vida, mi guitarra y mis cuadernos (obviamente no académicos) he abrazado sinceramente solo dos veces, me vislumbro fácilmente pero me enamoro muy difícil así que no tengo otra enamorada aún porque soy demasiado orgulloso como para estar con una chica sin quererla, me gusta permanecer callado por cansancio a las palabras, creen que soy más sociable o gilero de lo que en realidad soy, pocas veces duermo bien, no quiero a las personas más de lo que quisiera unos audífonos que nunca se malograran, me bastaría mi vida si conociera a unas cuantas personas que pudiera llamar amigos, si tocara o presentara un libro en algún bar de Barranco cada fin de semana, si conociera a alguna chica que sepa que la amo aunque algunos días quisiera cambiarla por cualquiera y en esos mismos regresaría para besarle la frente antes de irnos a dormir. Me bastaría mi vida si recibiera algún buen regalo en este día, me bastaría mi vida si fuera un mediocre, pero ninguno de estos 21 años lo he sido y no me apetece cambiar ahora ¿Para qué? Um… este día estuvo bien ¿no crees?
Nota a pie de página: Como este post esta retarde (que habre hecho todo el fin de semana) el post de estos dias pasará de jueves a viernes para darle algo de respiro al blog.

martes, 19 de enero de 2010

Escritos de Mar Nº 5: ‘MENEO IMPROVISAO’ (post – 24)

- 1, 2, 3, va… 1, 2, 3 va… => ¿cuánto falta para acabar?
– Un par de horas más => Ou, genial.

Fin de mi turno, sudado y hastiado como estoy agito las manos de lado a lado a cada una de las personas que pretende hablarme, exhalando entre dientes “Si, esta bien. Yo lo hago. Ya vete” con la poca certeza (y la poca importancia) de saber si me han escuchado o no subo las escaleras con un pasito algo chistoso pues tengo tierra y arena en los zapatos además de unas cuantas piedritas que suben a mi rostro a manera de muecas, no muy agradables a la vista, y un par de maldiciones sinceras, licencias que me permito con cada pisada que doy, cada vez que el fastidio y el dolor en los pies se vuelve insoportable.

He llegado a mi habitación en este hotel y juro que en este preciso momento no anhelo nada más que una buena ducha (¡Que se vayan por la borda los 23 posts anteriores!) Abro la puerta del baño, me quito toda prenda molestosa e insoportable, no interesa si se alfombran en el suelo no pienso siquiera en volvérmelas a poner ahora. Camino descalzo por el cuarto, pongo algo de música y me acerco a la ducha, minutos después en medio del rasqueteo y la sobada de rigor cantó un poco para relajar el cuerpo, el agua que cae de la regadera me parece un regalo de los dioses y después de permanecer allí más de media hora solo por puro disfrute salgo del baño resignado y en éxtasis, la música que llega a mis rechinantes oídos me incita a mover cadenciosamente la cadera (como lo hacia en la ducha) procurando con algo de astucia no dejar caer la toalla verde que tengo ajustada a la cintura, sin embargo después de unos segundos de ensalzarme con el ritmo no me preocupa ya su destino y voy envalentonado con los armónicos de la canción surcando toda la habitación mientras que la humedad de mi cuerpo se evapora a golpe de viento a merced de este linda (yo digo no) y espontánea sinfonía corporal.

Con la toalla ya en el suelo a causa de este ‘meneo improvisao’ la música sigue tocando y este bloguero se sigue moviendo, no obstante después de algunas canciones la imagen de una cama de dos plazas como la que tengo al lado me apetece en demasía y lentamente la voy trepando seducido por su acolchonada figura y su “pachoncita” manera de incitar. Me bastan solo 3 ó 4 minutos para caer inconsciente sin queja alguna, tan rápido que cualquier malpensado creería que enviaron a Morfeo rauda y precisamente para acallar mis invenciones dancísticas.

Cual haya sido el motivo no importa mucho viendo el buen relajo en el que estoy ahora. Ahí estoy yo totalmente seco y con la lengua a un costado. Durmiendo con menos ropa de la que debería. Soñando en pensar poco, en actuar más, en dormir mucho y en que mañana después de trabajar tendré deseos de volver aquí, de bañarme, de bailar y de dormir. Sueño: No sería mala mi vida si pudiera vivirla así.

Nota a pie de página 1: Dedico este post para una gran amiga en su cumpleaños. Gracias por no importarte llegar tarde a tu casa algunos días solo para quedarte a escuchar mis tontas complicaciones.

Nota a pie de página 2: Si se me permite el proximo post hablare sobre un tema pendiente: El día de Año nuevo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Escritos de Mar Nº 4: EL ABRAZO DE LAS AGUAS (post – 17)

Nieve, siempre he creído que hay momentos en la vida en los que debes tomarte un tiempo para mandar todos los problemas al diablo, para botarlos a patadas de tu mente y darte esa licencia (que nadie se toma) de reposar y mirar todo lo que pasa lo más alejadamente posible. Pero vale, todos sabemos que los problemas o desafíos nunca se van tan lejos y si los mandas al diablo éste no tardara en regresártelos enteros (tal vez más graves), pero lo que esos problemas duren tirados en el suelo (según la intensidad de tu patada) y lo que demore el diablo en subir hasta aquí con ellos nos permitirá apropiarnos de unos cuantos minutos para respirar, para calmarnos y aceptar lo bueno, lo malo, lo feo y lo bello que venga. Sin embargo he de decir que no siempre vienen todos los que he mencionados y no siempre logramos aceptar a tiempo lo que debemos aceptar y mucho menos hacer lo que queremos (o debemos) hacer. Quizá un motivo más para tomar todo el aire que podamos.

Pero el abrazo de las aguas no es soledad, el abrazo de las aguas es un “tiempo para estar a solas” lo cual es completamente diferente; es un tiempo para madurar, para naufragar, para rebasar de lado a lado la retahíla de quehaceres y decisiones que se vienen amparándonos en el escurridizo vaivén de las olas, unos cuantos segundos para perderse en círculos marcando a cada paso la misma “X” en la misma palmera como si fuera un juego, aquellos juegos que nos gustaba jugar cuando éramos chicos, cuando la máxima de nuestras preocupaciones era esperar que había para cenar o tratar de entrar a casa lo más sigilosamente posible para que mamá no se diera cuenta de que nos habíamos roto la ropa jugando “matagente” (u otro juego que recuerdes). El abrazo de las aguas es un tiempo para detenerse, para dejar de respirar agitadamente un instante y mirar el mar alrededor. Para contemplar la orilla y el horizonte un momento y descubrir que son la misma cosa, que en una isla la alta mar y la mar son lo mismo, que aquí puedes sentir el tiempo porque el espacio es infinito.

Hoy, ahora, es momento de traer los recuerdos gratos, de ver el futuro, salina irrealidad, tranquilo lugar que será siempre el mismo y no ha de cambiar, no ha de esperar, pero tampoco desaparecer tan solo llegará, buscando el viento, el silencio, lo que sea preciso para él, lo que nunca será diferente, lo que nunca cambiará sin importar que yo lo haga.

Pero en su más preciado momento es hora de partir, pues ya estas más tranquila y aunque sea un buen lugar para estar y visitar no lo es para quedarse. “Siempre he creído que hay momentos en la vida en los que debes tomarte un tiempo para ti pues vas tan atareada y tan atrapada por lo demás que te olvidas de quien eres (de todo lo que puedes ser) y yo voy tan ensimismado que suelo olvidarme de lo que es realmente importante y al final ambos terminamos robando (o rogando) un poco de tiempo, una decisión, una oportunidad”. La reflexión final del momento… Es aquí donde el agua se retira pues no aguanta la calidez y con la salida del sol baja la marea, el agua se aleja y descubre lentamente la tierra que se hallaba escondida, los caminos se revelan otra vez y con ellos los desafíos y las dudas. No hay más islas ya, pero tampoco más náufragos y al final de este tiempo siempre se regresa más seguro y más calmado. Nieve, el abrazo de las aguas ha terminado y es momento de empezar, nuevamente a empezar.



Nota a pie de página 1: Un escrito para enfrentar todo lo último que se viene. Fin de mes, fin de ciclo, fin de... ? (esperemos que no)

Nota a pie de página 2: La próxima es semana de descanso (bloguerro en vacaciones... jeje)

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Escritos de Viento Nº 2: AUNQUE LA CALMA SE OPONGA A LA FELICIDAD (post-13)

(LA BELLEZA DEL CAOS)

Que locura, sin duda estos días han sido una locura, típicos días de parciales, de presentación de trabajos y cualquier otra prueba que demande una correría agitada, un recurseo de astucia y unas tentativas de suicidio (y homicidio). Vale, no soy tan ajeno a ellas pero ciertamente no soy de los que ya están sudando dos días antes del examen, de los que mandan a coser calzones a todos alejándose en busca de un retiro espiritual para encomendarse a los santos (“San José ayúdame que no sé” “San Vicente ¿que pregunta este demente?” – cosas que habrán leído por ahí) o queriendo conectarse con algún antepasado sabelón (¿es eso posible?) o por el contrario aquellos que se juntan entre todos para estudiar como apóstoles esperando a que el conocimiento les caiga en demasía y a todos por igual (lengüitas de fuego por aquí y por allá. Amén). Yo por otro lado soy más cínico, más vago y más lustrado como para repasar una vez y ya sentirme hastiado conmigo mismo (¿Qué se le puede hacer?) así que en esos grandes lapsos en los que todos a mi alrededor estudian (o parecen hacerlo) yo los observo (pareciendo estudiar) me doy cuenta que su convulsión y su samaqueo cognitivo me causa gracia (ojo, no burla) y una alegre calma a la vez, en esos momentos hurgué involuntariamente en el traspapelado buró de mis memorias y tropecé con un día de colegio en el que sentí algo muy parecido, todos se movían de un lado para otro adornando el salón con dibujitos, cartulinas de colores, papel crepe y demás artículos decorativos que mi virilidad me impide recordar con nombre exacto, mientras yo, que ya había hecho mi parte (un escrito para el periódico mural), me encontraba frescamente parado a mitad del salón viéndolos interactuar. – “Si… es la misma sensación, la sensación de felicidad.”—

Entendiendo lo que llegaba a mi quedo claro que era una improvisada representación de lo que es la felicidad para mi, extraño que irrumpiera así antes de un examen pero como dije antes esas cosas no suelen ser muy importantes para mi lo más que ha podido ser es la invención de unas cuantas frases para la arenga previa (primero si sé que de antemano esta fácil es: “¡¡¡vao con toda la furia!!!” si esta trabajo-difícil: “¡¡vamo con fe!!” y si ya esta yuca y encima yuca dura solo queda ir donde el profe y pronunciar con una venia: “¡AH, los que van a morir te saludan!”) pero volviendo a la imagen es intrigante lo sencillo y sacrificado que es como en todo tiempo se devela esta búsqueda, la búsqueda del caos, del desorden (no conflictivo), de la inestabilidad, del delirio, del desconcierto, de la desigualdad simétrica, de la dulzura incompleta, la belleza del caos, de su fuerza, su intensidad y su fugacidad.

Adrenalina, la excitabilidad de terminar en el preciso momento, de no poder vivir en lo tranquilo y lo estable porque no hay nada que crear allí, no hay nada que mejorar, ni nada que esperar por eso la felicidad (a mi ver) no es eterna porque en ese momento dejaría de existir, dejaría de importarnos y de buscar, de buscar aquel fragmento del destino, aquella vaga idea (o vaga persona) que apreciamos como nuestra propia felicidad y al parecer más allá de trabajos, pruebas o exámenes que puedan acaparar los pensamientos el alcance (idealista o no) de la felicidad siempre arribara a costa de nuestra, a veces, atiborrada playa mental cual aire de oriente, cual ráfaga traviesa que hace caer manzanas en la cabeza de aquellos que divagamos (con estilo) cuando deberíamos estudiar o simplemente cual insistente voz que te pide un soplo de atención en pleno examen. Para tal caso (como en todos) lo que hagamos depende de nosotros y en mi trastabillado apetecer de zapatos gastados y encariñado suspirar que llamo experiencia (una forma de ella al menos) lo que habríamos de hacer es atender y ayudar quizá la mejor forma de terminar bien un examen, un día, la vida.


Todo eso suena bien en teoría, pero es prácticamente difícil no obstante ya conciliamos que debe serlo; una vida fácil es aburrida, una vida sin emoción es cansada, una vida sin esa escurridiza y coqueta felicidad no tendría nada de interesante ni desafiante, fortuna (o pena) que para este joven escritor sea tan adictivo y cada cuando tenga ganas de vestir su acostumbrada armadura, empuñar su vieja lanza y emprender otra distraída y quijotesca búsqueda con un caballo que ya reniega de llevarlo pero que se alegra de verle y de acompañarlo. Como yo lo veo y como seguro el también lo ve, aún tenemos todo un mundo por perseguir. Que locura, sin duda estos días han sido una locura, típicos días de parciales, atípicos días para mi. Aunque la calma se oponga a la felicidad.
Nota a pie de página: Unos dicen que esta bien porque es dificil de recordar y otros que no si ya tienes tantas visitas ya se deben de haber familiarizado, etc. Pero ya es tarde para cambiarlo asi que repito que falta 1 semana (7 de Otubre) para cambiarle de nombre al URL a www.anhelanteazul.blogspot.com lo repito para evitar confusiones y repito también que los post se dan cada miercoles. Ya
veremos como salen estos pequeños experimentos.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Escritos de Mar Nº 2: INESPERADA REALIDAD (POST-10)



Hoy, como comentario personal frente a todo lo que ha pasado esta semana encuentro apasionadamente interesante e inusual la manera en como estos días han venido tatuados con la inesperada realidad con la que viene la vida, que si bien nos pasa desapercibida siempre (o casi), también tiene la traviesa rabieta de dejar caer sobre nosotros una andanada de hechos imprevistos que para despistados como yo nos toma por sorpresa y nos “obliga” voluntariamente a sonreír, a sonrojarnos o a entristecernos un poco si la inadvertida cachetada lo amerita. Ahora mismo me alejo del teclado y levanto la cabeza para pegar mi mirada al techo por un rato pues como ya es costumbre en mi (y estoy seguro en muchos) mis ojos hacia el cielo se vuelven un improvisado proyector por el cual los fotogramas de aquellos recuerdos inusitados se plasman en la inmensidad de las nubes o como ahora en la palidez de un techo del cual puedo revivir otra vez aquella dulce sensación que perfuma tan gratas memorias. Y mas grato es aún saber que no soy el único, en los blogs que leo (Ali, Rena, LSD, etc) se respira el mismo aire de novedad, desde ganar premios hasta ganar besos (a ver comunidad ¿cuál es mejor?) ¿Será que a todos los blogueros nos cambio la suerte esta semana? Quizá, lo cierto es que el cambio impensado viene así de simple, tu estas ahí sin hacer nada y de pronto ¡pop! Te tocan la ventana, te sonríen frente a un café o te hablan por primera vez con una broma o frase inocente y en ese momento lo mejor que puedes hacer es (después de poner tu cara de pavito sorprendido claro…) sonreír y responder, no hay necesidad de elaborar un discurso catedrático o un ensayo científico solo comenta algo, haz una pregunta sencilla… solo abre la puerta, lo demás es tiempo y futuro, un tiempo que llegará solo y un futuro del cual no te debes preocupar demasiado ¿Para qué? Si lo que tienes en las manos y alrededor es genial, como leí por ahí “la vida es eso que a uno lo pasa de largo mientras planea el futuro” y la inesperada realidad sirve para eso, para evitar que te alejes, para traerte a patadas desde donde estés y disfrutes de caminar, caminar.

Estos días me presentaron a una chica que ya conocía de una manera pero que desconocía en todas las demás, la miré y sentí ahí y ahora la necesidad de hacer un guión solo para ella, me encontré a un amigo que no veía hace mucho y me alegró saber que estaba bien, otro día note el interés de unos ojos delineados hacia mi y en otro me senté tranquilo en donde nunca me siento y conocí a otra chica más “mi otro yo” (por así decirlo) se intrigó, me agrada conocer a agradables personas y volverlas a encontrar agradables unos días después y aunque “Nunca dejar sola a la soledad” sea un epígrafe muy conocido por mi mundo a veces el azar y yo solemos darle golpe y porrazo (algunas veces) y hoy… a mitad del día y a mitad de la semana aún tengo el garrote en las manos listo y preparado para darle un trancazo cada vez que la suerte me secunde y cuando no, un trancazo y un tackle con patines de hielo si hace falta. Todo lo que venga a nosotros y nos haga sonreír vale la pena luchar con uno mismo por conseguirlo. Lo sé, lo que nos traen esos instantes es esto… esperanza y felicidad.

Nota a pie de página: recordando de nuevo que dentro de 1 semanas (8 de setiembre) cambiare la direccion del blog a solamenteacompañados.blogspot.com no lo olviden

miércoles, 5 de agosto de 2009

Escritos de fuego N° 1: IMPULSO NATURAL (post-7)



Cada ser Humano tiene un impacto sobre otro, cada persona lleva consigo la impresión de otra, el más mínimo contacto puede desatar un millón de respuestas in iguales, de reacciones diferentes… y yo no quiero ser indiferente, no lo soy… tanto. No podría negar la ternura de la vida, una corta historia, el encuentro de tu vida con la mía (a momentos) no podría negar tu atracción innata y mi impulso natural de seguirte, con la mirada, con el pensamiento, con lo que tú desees. No podría negar mi sorpresa, mi imprecisión, mi indecisión, lo estúpido que soy cuando te siento cerca, basta con abrir los ojos, caminar, voltear y allí estas. Apareces (de alguna manera siempre lo haces) descifrando el horizonte, yendo contra mi (hacia mi) sin percatarse el destino del favor que se escapa. Ambos distraídos, ambos descuidados; tú deshaciendo la monocromía pura con tus latidos y yo entintando los caminos con la osadía de unos pasos perdidos. Hasta que chocamos.

Chocamos con la mirada, con el cuerpo, con el alma; no importa, igual me siento alucinado, incendiado. Consumióse la corteza en un momento, ya no estoy ensimismado, por un instante aprecio al mundo que va de paso, su sendero, su marcha, su salida, por un instante, por un estoque inesperado, un golpe de medusa que atraviesa el corazón, un rayo de seda que me cubrió por entero… inexplicable… indomable. Tan cerca que su andar es mi respiro, tan cerca que su sonrisa es la mía, tan cerca que cuando ella se sonroja yo me quemo, yo muero… hasta verte partir, porque aunque no lo quiera es parte de la esencia, parte del momento.

Mas aún queda la calidez del encuentro en el aire, aún queda el resonante crepitar de tu belleza y mi atracción, la incandescente y la llameante discusión de quien no puede más que volver a su innegable osadía, a su intolerante destierro. Impulso natural… tan solo te he sentido dos veces en mi vida.

Nota a pie de pagina: Para ti Aura, por la grata sorpresa de volvernos a encontrar.