"Podria decirte que son historias, cuentos, relatos o simples anotaciones en un diario, pero la verdad es que solo a ti te corresponde la eleccion. Como en el amor y la vida... todo depende de ti..."
lunes, 27 de enero de 2014
Escritos de Mar N°14: NO TE OLVIDES... (Post - 96)
jueves, 1 de diciembre de 2011
Escritos de Mar N° 13: Tú... ¿Indeleble? (Post - 76)

Tengo un nuevo trabajo. Otro más a parte del de escritor. Su horario es más prolongado y a pesar de su gran flexibilidad no lo es tanto como el otro (que cumple sus horarios cada vez que vienen a mi nuevos versos) pero me gusta, me gusta el lugar, me gustan las nuevas personas, me gusta el trajín, los errores que cometes cuando vas aprendiendo cosas nuevas, me gusta la pequeña sensación de satisfacción que te dan los primeros aciertos. Cada día de estas semanas me he dado cuenta lo mucho que me conozco a mi mismo, la gran certeza que tengo de mis propios gustos de mis incipientes inquietudes y de todo aquello que simplemente me llama.
Por las noches llego rendido más que por la dificultad o el pesar por el día. Apenas y puedo cenar algo y ver un poco de TV hasta que mis ojos empiezan a cerrarse solos, noches como esta, tan gratas… me quedo plácidamente dormido.
Unas buenas gotas de lluvia en mi ducha son una de las recompensas que más espero al final de la jornada, no creo ser el único que redescubre el ligero placer del agua sobre el cuerpo. El agua que suaviza, que adormece y acaricia los músculos. Al llegar a la ducha cuelgo la camisa en el perchero, dejo el pantalón en el buró y los zapatos, las medias y los bóxers en el suelo. Con los segundos el chirriante golpeteo de las gotas se vuelve un suave arrullo que va mojando mi cabello. Los ríos diminutos que recorren por mi espalda me ayudan a respirar más tranquilo… y bajo el agua imagino arrecifes de luz, claros de paz y una escurridiza pero conocida sensación de quietud se apodera de los latidos en mi pecho y me hace querer, me hace ansiar algo que todavía no tengo. Mi nuevo trabajo me da anhelos de estabilidad, me da ganas de aguardar y de ser aguardado y a pesar de tanto luchar es tu recuerdo el que llega primero, incondicional (¿Indeleble?), mis emociones me hacen saber que todavía te espero, una parte de mi… aún te lleva en la mente.
A cuatro semanas de mi nueva forma de vida mis días están tomando un rumbo cada vez mas… real, mis metas y quizá hasta mis anhelos se están y se irán cumpliendo (llega un momento en el que lo puedes sentir) con el paso del tiempo. Y esta noche antes de irme a dormir o para ser más específicos antes de caer dormido me gustaría pensarte, pensarte y tratar de figurar cual sería el mejor rumbo para ti. Si seguir siendo un recuerdo agridulce, un anhelo escondido o una meta por fin… porque algo que re-aprendí esta semana es que hay cosas que no se deben postergar y hay decisiones importantes que uno debe tomar antes de emprender una nueva empresa, antes de tomar nuevas emociones y tu… pienso que tu inconstancia en mi debe terminar, ahora quiero tener cosas reales no solo sueños disfrazados, no quiero más anhelos distantes… quiero metas, metas que alcanzar, sueños que pueda cumplir antes de que acabe el día, antes de quedarme dormido… quisiera encontrarte afuera del edificio cuando acaba la tarde… me gustaría a mitad de la noche llevarte a cenar.
Nota a pie página: ¿Incurable? ... ya no tardaré más.
domingo, 24 de julio de 2011
Escritos de Mar N° 12: LA DISTANCIA ENTRE LOS DOS… (Post – 65)

La distancia entre los dos… casualidad o cortesía. Interés. Ganas de volverte a ver. Pase toda la tarde pensando en ti, pase la tarde escuchando canciones en español, en ingles… me la pase cantándolas con la ciega convicción de que hablaban de mi, de la historia de los dos, las canté a todo lo que doy con la ciega convicción de que podrías escuchar mi voz donde quiera que estés. Pase la noche escribiendo para ti. Pase la noche tomando algún licor, unas copas de vino, alguna botella de ron. Pase la noche escribiendo a la nada… fumando tu distancia en mi balcón.
La distancia entre los dos se siente menos cuando no estas, cuando no estoy. Cuando todo lo que hago me absorbe, cuando me mantiene ocupado. Cuando tengo muchos trabajos no te puedo extrañar, cuando no llego a mi no te puedo extrañar. Con que facilidad se desvanece todo ello cuando te veo… cuando te tengo frente a mi me doy cuenta lo mucho que te extraño… ¿Porqué? He logrado ser una persona feliz, me agrada estar conmigo mismo, me gustan mis sueños, lo ilógico que es tenerlos tan cerca. En mi vida he aprendido a tener motivos para ser feliz estando solo y cuando llego a ellos no te puedo extrañar. Pero pienso en ti… y desearía que fueras como yo, que encontraras razones para ser feliz en tu propia soledad. Paradójicamente gracias a eso sé que no dependo de ti y que cuando estoy contigo es porque creo que mi vida es excelente pero que a tu lado podría volverse mucho mejor.
La distancia entre los dos va siempre conmigo, es uno de mis motivos para ser feliz, para estar más seguro, para sentirme más vivo. Hace mucho que abandoné la pasión de la tristeza por sentir… vale, me agrada que regrese de cuando en cuando, para mi se ha vuelto un cálido frio que da paz. Algo inverosímil lo sé, pero en este punto seguro ya has notado que yo no vivo cosas normales.
La distancia entre los dos es sin duda una emoción distinta, en mis tardes caminando por los parques, en mis reuniones de trabajo, en mi ceremonia de graduación, en mis viajes a parís deseé y desearé una emoción así. Soy muy diferente a mi mismo la mayor parte del tiempo, no creo que el amor sea uno solo tal vez es un caleidoscopio mas impresionante que la amistad y muy a mi pesar tal vez esas ideas me alejen de los demás, y de ti. No hay nada que quiera hacer al respecto, no creo que haya nada malo. Soy muy idealista y testarudo, por lo tanto nunca podre renunciar a los sueños que tuve cuando niño, cuando joven y por momentos me pesa saber que en alguno de ellos no estas tu ni nadie…
La distancia entre los dos es lo que pude ser, lo que te pude decir y no dije, lo que pude hacer y me contuve (al igual que tu). La distancia entre los dos es todo aquello que hubiera podido ser y no fue y de lo que no importa reprocharse, porque no se puede lamentar un supuesto, porque es idiota lamentar una teoría. Entristecerse porque las cosas ya no son como eran, cuando en realidad nunca lo han sido (¿No lo sabias? Los ríos nunca llevan la misma agua.) Tratar de revivir viejos sentimientos solo para sentirse más seguro, por qué habría de reparar el corazón con cenizas…
La distancia entre los dos es nuestra historia sea un saludo, una sola platica, un beso o algo más. Es lo que viví contigo, lo mucho que te recuerdo, lo importante que eres para mi, las ganas de no querer perder, mis ansias de buscarte, de continuar cerca a ti aunque estés lejos… porque me haces bien, porque tengo una forma de amor que es solo para ti, porque quiero ayudarte a descubrir una nueva forma de amor que sea solo para mi, una nueva manera de sentir… la distancia entre los dos.
martes, 25 de enero de 2011
Escritos de Mar Nº 11: TRANSHUMANTE… (post - 58)
Me gustaría decir que estas semanas en las que he estado ausente han sido ocasionadas por algún retiro espiritual , unas vacaciones al Caribe, por unas sencillas tomas de sol o por un sequito de adorables chicas en bikini haciéndome una cordial invitación a perder un poco (con ellas) el calendario para perseguirlas unos cuantos días en busca del perfecto bronceado que vista mi piel en estas tardes de enero, pero la verdad es que no soy muy fanático de las playas y mis vacaciones de verano nunca lo son tanto. Mi ausencia estas semanas se debe más a fallas técnicas (o tecnológicas) que a fallas de origen. Matemática básica: Bloguero + escrito – computadora = No post.
Hastiado del tiempo libre sin estar cansado busco nuevas formas de encontrar las mismas cosas. Pienso, quizá si cambio quien soy pueda cambiar lo que encuentre, si reemplazo mus gestos tal vez encuentre nuevas manías ¿Si cambio mi apariencia podre cambiar lo que atraiga? Juego a los roles conmigo mismo, quizá mis emociones ya lo han empezado a hacer, quizá estoy triste sin saberlo, quizá espero a alguien que nunca vendrá ¿Por qué siempre todo lo que digo es quizá? Las interrogantes del nuevo año, cuestionamientos de una persona experimentada que quiere serlo más, preguntas que el aire de estas tardes no quiere responder comienzan a empañar mis lunas. No soy yo mismo estos días. Esto, sumando a una serie de eventos muy afortunados que en contadas ocasiones me apetece llamar vida hacen que indague nuevamente mis inicios, la que considero la forma más pura, poética y perfecta de escribir.
De vuelta al papel y al lápiz (lapicero para ser más exactos) vuelvo a escribir con algo de desazón y mucha curiosidad en las manos, una poca de intuición y grandes cuotas de libertad me hacen imaginar planos de mi propia consciencia que aún no había explorado. Un querer escondido, un cariño muy lindo, una complicidad sin sentimientos, lo bonito que se vuelve bello, el alma separada del cuerpo ¿es posible? Quizá (…?) nuevas formas de llegar a la misma conclusión infinita y absoluta “Todo es posible a momentos”.
Escribo todo a medias porque estos días han venido cargados de situaciones a medias, a medias las vías, a medias los besos, las caricias, a medias las puestas de sol, medias son quizá lo que necesito para dejar de caminar descalzo, aventurado a la complaciente niebla de estas noches, un algodón de azúcar que enmiela mis dedos haciéndome pensar que tengo algo entre las manos demasiado dulce como para no morderlo, demasiado frágil como para asirme a el. Aunque la verdad de toda vida es que nada es predecible quizá lo intangible se vuelva tangible, quizá la incomodidad se vuelva paz, quizá no pase nada, quizá al final todo siga yendo igual (…Tal vez siga caminando por el limbo con tanto placer y dolor como hasta ahora…). Como sé, en los años que he vivido he aprendido a buscar diferentes alternativas para diferentes situaciones no es bueno (a mi ver) centrarse en una sola idea, la expectativa puede devenir en decepción. No obstante, para mi nostalgia, con todo lo que hago puedo evitar un golpe directo pero no puedo evitar ser golpeado, un hincón que lastima al contacto pero que sana rápidamente. Como sé… todo cambia, todo evoluciona, todo avanza.
En mi vida hay sueños e ideas que no van a cambiar luego de eso todo lo demás es inseguro. Puedo desear quedarme en una sola ciudad para toda la vida, pero mañana puedo desear conocer el mundo. Puedo ahora no pensar en casarme, pero mañana tal vez quisiera tener un latido mío, una mujer a la cual pertenezca. Lo que siempre sabré es que las ideas cambian de acuerdo a la experiencia y a las personas que conocemos (lo que consideramos especial, a las que permitimos entrar) lo único capaz de cambiar una vida es otra vida ¿obvio no?
Si ando virado, alucinado por estrellas de noches que aún no llegan, si en mis desvaríos me sumerjo en lenguas de fuego que intentan lamer de mi cuerpo toda la sal, si doy vueltas en mi cama con delirio y no puedo dormir, si hay bondad con maldad en mis besos, si puedo ser muchas personas entre silencios no es nada personal… solo soy yo… olvidando al mundo olvidado… cambiando al mundo cambiado… tiritante, transfigurante… transhumante…
Nota a pie de pagina: ...
viernes, 8 de octubre de 2010
Escritos de Mar Nº 10: EL GUARDIAN DEL LAGO (post – 51)
“En los lagos del sur una doncella en sus aguas vive, su respiración lleva la fragancia del mar, su cuerpo fluye con la fuerza de una cascada, sus ansias cargan el sello de un castigo, un hechizo que nunca podrá romper por sí sola…”
Cada noche cuando los calmosos aires azulinos del lago yacen tranquilos en la bruma del invierno, un viejo pescador regresa de la mar en su pequeña balsa que con mucho empeño y sudor en el rostro empuja hasta las orillas del lago. Remando con sus últimas fuerzas llega al centro donde deja reposar las varillas y los brazos por unos minutos para finalmente echar el ancla por la borda y zambullirse en las tibias aguas que limpian su piel de la toda sal que por tantos años ha curtido su cuerpo. El viejo pescador no ve muy bien bajo el agua, sus enrojecidos ojos apenas distinguen el fondo, sus manos desorientadas dan zarpazos por doquier removiendo la arena humedecida desenterrando almejas y molestando a los peces.
El lago es muy grande para un solo hombre pero el pescador ha ido todas las noches por varios años y a veces parece que va a lograrlo. La vehemencia de sus brazos hace saltar los helechos desprendiendo de ellos un pequeño objeto que a pesar del moho que percude su superficie conserva un brillo encandilador. El viejo marinero lo coge con firmeza llevándolo a su fatigado bote. “-Es una gema preciosa -” se dice a si mismo porque en verdad lo era, una joya en forma de espiral empedrado de diamantes que poseía un brillo inusual, un brillo que invitaba y que invitó a las aguas a enturbiarse, a revolverse frenéticamente y a brillar también, a brillar con un fulgor afín, un resplandor que se convirtió en cabellos, en piel, en rostro, en senos, en cintura, en cuerpo… una hermosa doncella apareció de las aguas frente al pescador que atónito contemplaba su belleza con miedo y encanto.
“Miles de años aguarde a que algún errante extranjero encontrara mi preciosa gema, mi destino atado a esa joya puede acabar, el día ha llegado…” el viejo pescador no creía en sus ojos o en sus oídos, el siempre pensó que la tierra era de los hombres que seres mitológicos solo vivían en las historias y en los cuentos de los viejos; no podía creer su existencia, la ternura de su voz o sus palabras; tembloroso y con recelo respondió “-Como es que un ser tan mágico no pueda encontrar un pequeño objeto en sus propias costas-” “-Porque solo puede ser encontrado por aquel que no lo busca, extranjero-” La dama del agua prosiguió “-Hace muchas centurias fui exiliada de mi reino a los confines de este lago por una traición, esa joya es el símbolo de mi castigo y solo al tenerla puedo ser libre…-” el pescador criado con relatos de sirenas que seducen a los hombres para después ahogarlos pensó su respuesta pues este no era el mar ni ella una sirena.
“-Solitaria doncella… no es mi intención obtener riquezas, la beldad de esta gema es abrumadora pero no es lo que busco, mi propia joya es una más sencilla y nada ostentosa, es solo un pequeño dije con la imagen de una mujer en ella. El collar de mi pequeña hija…-” La ninfa del lago con el agua surcando sin parar su silueta reacciono extrañada pero con una tímida esperanza en los ojos “-Si ese es tu deseo hombre de las orillas yo podría hallarla porque el lago es mío y yo puedo sacar de el lo que quiera aunque no pueda redimir mi castigo-” Viendo en el rostro del pescador una hendida expresión de felicidad la ninfa sumida en una insólita sensación de confianza se animó a preguntar “-¿Por qué busca un pescador como tú un objeto así?-” El pescador temía que la dulce voz que escuchaba fuera el tan mortal canto de las sirenas del que tanto hablan los marineros pero en su apacible melodía el duro y zafio pescador de ásperas manos y ceño fruncido sintió en su vasta ignorancia un hálito de tristeza, la melancolía de una vida que lamenta sus latidos a la luz de la luna, una dulce tristeza que matizaba la resonancia de su voz. El pescador creyó sentir en su lamento las olas de su propio corazón, el vaivén de aquellas lágrimas que alguna vez pensó dejar al lago pero que la sequedad de su rostro impidió. El apesadumbrado pescador respondió al llamado del lamento con el suyo “- Yo adoro el mar, adoro viajar y sentir la brisa salina por todo mi cuerpo quizá fue por eso que nunca fui un buen padre o un buen esposo. Mi mujer era muy bella y muy paciente conmigo, sabia de mi pasión y me entendía, pero una maldita enfermedad se la llevo hace muchos años un día en el que no pude despedirme de ella, el dolor aún me cala el pecho en estas noches de invierno. Mi hija, que la vió partir, solo tiene como recuerdo de ella un pequeño dije con la única fotografía de su madre, aquel collar que perdió hace años la entristeció como aquella vez, yo la miraba y parecía como si su madre hubiera muerto de nuevo. No he sido un buen padre pero si puedo encontrar ese collar, si puedo detener su tristeza…”
Solo esa noche la dama del lago entendió que también podía llorar por alguien más, con un respiro la ninfa agitó las aguas y una pequeña gargantilla salio del fondo del lago hacia sus tersas manos “- No puedes ofrecerme mi propia joya, el hechizo no se rompería, la joya del mar debe ser intercambiada por un objeto de igual valor para aquel que la posee ¿Estas de acuerdo el cambiarla?-” el pescador la miró realizado mas dudó, no estaba seguro ¿No era lo que quería? ¿Qué deseaba entonces el pescador? “- Al principio – comenzó el pescador – pensé que eras una de las sirenas, pero en verdad eres la ninfa de los lagos, he escuchado historias sobre ti cuando era pequeño, dicen que puedes cumplir cualquier cosa y yo quisiera saber si puedes hacer que mi hija recupere a su madre ¿Puedes hacer que la vuelva a ver?-” La ahora ninfa de los lagos le miró intrigada, su voz no solo llevaba duda, miedo, anhelo sino también sacrificio, pausada y escogiendo sus palabras respondió “- La vida que una vez fue quitada no puede ser devuelta, pero una vida puede adoptar muchas formas… solo hay una manera de cumplir lo que me pides, yo no soy un ser de las orillas…-” “-Necesitas mis pasos para poder caminar, lo acepto…-” la ninfa sonrió con ternura “Sabes que si haces esto te quedaras hasta el final de los días si es que yo no decido regresar…” “-No importa – accedió el pescador- si eres capaz de regresarla no importará, pero dime que es lo que debo hacer…” de un momento a otro la ninfa comenzó a brillar de magnífico un color azul, las aguas se volvieron prístinas formando un remolino a la celeridad de un suspiro la doncella apareció al lado del pescador y con un beso en la frente fue perdiendo lentamente su color noche que caía como una suave tinta por todo el cansado cuerpo del pescador que sonreía levemente mientras cerraba los ojos.
En las noches de invierno, cuando la bruma que golpea las olas se disipa con el tenue viento del anochecer, una pequeña balsa de madera navega solitaria por la anchura del lago. En ella una niña y una bella mujer aguardan a que de las profundidades del lago emerja un hombre de agua y sal, el guardián del lago que gusta de jugar con la niña todas las noches, como un sueño, hasta que el claro del sol anuncie un nuevo día.
Nota a pie de página 1: Los escritos 10 son leyendas así que tenderán a ser algo largas, mas vale el esfuerzo.
Nota a pie de página 2: Dedicado para una niña que hoy se convierte en mujer, una mujer muy divertida y muy extraña, pero muy linda. Feliz cumpleaños.
