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jueves, 11 de septiembre de 2014

Escritos de viento N° 20: Yo… el extraño (Post - 100)


Si te acuerdas de mí
soy aquel que ves sentado en el piso de la facultad
recostando la espalda en la ventana.
Ahí estoy en mi más pura esencia.
Empuñando un lápiz,
sosteniendo una hoja de papel.
Trabajándola furiosamente.

Ése soy yo dejando las horas de estudio pasar,
faltando a clases,
llegando tarde.

Ése soy yo
apoltronado en el piso
como un mendigo
sin importarme que dirás,
sintiendo un volcán en el pecho
y lava bendita en las manos.

Ése soy yo
reuniendo todas las pasiones del mundo en el diafragma.
Apunto de reír,
a punto de llorar,
derrapando la epilepsia.

Ése soy yo
sin ganas de escucharte,
sin siquiera reconocer tu existencia.
Soy yo en el limbo de mi olvido.
Batiendo alas que no puedes ver.

Soy yo dejándolo todo atrás.
Soy yo siendo inmortal, creando calor.
Soy el sol, las praderas, las montañas.
Soy el hemisferio que no usas.
Soy yo siendo barrido por la fiereza de mi hambriento corazón.

Ése que ves ahí soy yo... el extraño.
A quién nunca podrás entender.

No todos pueden ser escogidos.


lunes, 1 de octubre de 2012

Escritos de Ensoñación N° 16: "LA AVENIDA DEL CAFÉ Y LAS COPAS..." (Post - 86)


Luego de varios años, cada lunes como a las seis te vuelvo a ver.

Luego de todos mis trabajos, de tus clases en la universidad, de tus mil peros (mi lucha eterna), de mi inconvencional melancolía y nuestro poco tiempo. Luego de tanto tenemos una tarde libre en común. Quien diría que esta vida que nos debía tanto ahora nos vuelve a unir.

Hay cosas que han cambiado. Tengo un trabajo más rentable, puedo pagar un taxi de la oficina a tu casa si me apetece, aunque igual trato de salir temprano y tomar el tren. Te siento más madura, ya no te preocupa que nos veamos por temor a lo que pueda sentir por ti y aunque ahora lo haga o no por fin podemos creer cuando te decía que una relación así podía funcionar. El descaro nos cae bien. Tú oculta pasión por lo que escribo y mi amor platónico por ti no tendrían por qué arruinar nuestra amistad.

La avenida del café y las copas se ha convertido con los años en el punto de encuentro de artistas y bohemios que pretenden más de lo que en verdad son y aunque solo algunos de verdad merezcan el título el ambiente que ellos han formado con sus afanes ha envuelto las noches tan humildes como esta con un cálido manto de inspiración, algo que nos resulta íntimamente atrayente. Cualquier lugar aquí puede ser nuestro refugio. Es imposible no sentirnos tan bien cuando tu aún muy en el fondo sueñas con ser esa gran pintora que viaja por el mundo y yo sigo debatiéndome entre ser un escritor errante o un cantante célebre.

Mientras hablamos de trabajo y de estudios nos miramos con una pequeña luz azul en los ojos preguntándonos si podremos tirar todo algún día y dedicarnos de por vida a lo que sentimos y aunque lo planeamos todavía nos falta la entereza para poder hacerlo o tal vez solo unos tragos de más.

Cada tarde al comenzar la semana me reencuentro con una vieja amiga que nunca lo fue tanto, de la que alguna vez me enamore sin saber cómo. Todos los lunes (o al menos esa es la idea) nos reunimos para planear como escaparnos de la vida que llevamos. Rodeados de bocetos de las personas que queremos ser la admiro porque ella es la mejor chica que conozco sin conocer. La más igual a mí, la que juega a dejar a su enamorado si yo dejo a la mía y aunque haya días en los que me parezca un sano intercambio sé que ninguno de los dos lo hará. Estamos atrapados en una gran comodidad. Una sensación de felicidad. Ella madura muy lejos de mí y yo me vuelvo viejo lejos de ella. Ella ya no tiene en el alma esa tierna inocencia con la que vino a mí la primera vez y yo de seguro ya no guardo rastro de esa luz que logro ilusionarla aquel día.

Pero ahora nos vemos, con la mitad de nuestras vidas ya resueltas nuestras frases de cordialidad se pierden entre ideas delirantes de rebelión, rebelión a la vida, al pasado, a esos malditos días que no quieren ir atrás. Lo que nos queda entonces es jugar entre supuestos. Una probabilista consolación de saber que en alguna vida paralela estaríamos los dos partiendo al mundo en un crucero por los mares del océano atlántico y sus purpurinas aguas de las que tanto te han hablado.

Los sueños que tuvimos cuando jóvenes quizá nunca fueron lo suficientemente fuertes como para dejarlos salir. Quizá la felicidad real sea mejor que la de ensueño, quizá nos vemos cada vez con esa pregunta en los labios esperando que el otro la responda pero nos quedamos callados. Tomándonos el último trago nos retiramos del lugar esperando volver la semana siguiente.

Cada lunes como a las seis la vida nos brinda la última oportunidad para tomar nuestra elección y cada lunes al parecer

PARTE 2

Nota a pie de página: Perdonen pero me siento incompleto para  terminar esta historia. El parpadeo contante del cursor en el documento se ha metido en mi cabeza, como el único final que puedo darle por ahora.


domingo, 16 de septiembre de 2012

Escritos de Tierra N° 15: EL MISTERIO DE TU ALQUIMIA (post - 85)


Debería estar esperándote en la vieja mesa de algún café difícil de hallar, debería estar también preparando tu regalo de navidad y tal vez, solo tal vez, si te has portado bien debería estar planeando algún lugar elegante y lujoso al cual llevarte… Sin embargo hay dos grandes hechos innegables que debemos afrontar. Lo del lugar lujoso lo haría de todos modos, pero por sobretodo lo haría todo si tú en verdad fueras a llegar.

En lugar de eso ya son más de tres buenos cafés los que voy descubriendo en la ciudad, ya son más de diez buenos regalos que hubiera podido darte que se han terminado perdiendo entre las pocas ganas que me dejas cuando actúas así y de lugares elegantes… bueno de esos tengo aún más por escoger. Pero el caso es que en esas viejas mesas solo ordeno yo, en esos capuccinos con crema o en esos frapuccinos con miel solo están mis dientes mordiendo el borde de las tazas. Enojado busco una canción en especial, una canción en un idioma el cual no pueda entender para quedarme solo con la melodía, para no concentrarme en tu ausencia y dejarme llevar solo por los recuerdos de cuando cumples tus promesas, el resuello de tu voz tan animosa en esos momentos se desdibuja pausadamente como acallándose cuando no apareces y otra tarde más al final de la barra solo estoy yo pretendiendo que vine para estar solo y que no he sido plantado deliberadamente por tercera vez.

Hay una parte de ti que me gusta (bueno, enfrentémoslo, son varias) que me puede hacer caer peligrosamente enamorado de ti, pero hay muchas otras que me hacen odiarte hasta morir o siendo más preciso hasta matarte.

Amigos, amantes o simplemente nada ¿Qué deberíamos ser? ¿Qué somos? Nunca puedo estar molesto contigo por más de un día, no puede haber un día en el que no te abalances sobre mí al saludarme. Me decepcionas, me tocas, me robas la sonrisa más tonta que puedo dar, te hago contar las cosas que nunca pensaste decir con solo estar callado, me tomas por sorpresa, me admiras, tenemos peleas, me enfureces, me dejas de hablar y al final de la semana me invitas a pasar la tarde contigo y cuando creo que todo va estar bien no apareces ¿Quién eres tú? ¿Qué parte de los dos es mentira?

“Guardando silencios de una forma tan tierna que casi es maravillosa.” La dulzura de un dolor me hunde el pecho de un latido ¿Te debería creer? Creer cuando me dices eso, cuando dices que somos únicos, que nos volveremos viejos juntos. Yo otra vez no puedo dejar de preguntarle a mi vida ¿Por qué tanto misterio? Caminamos por las calles y de mi mente alrededor vuelan las ideas, ideas que hilvanas con las tuyas formando un carnaval para nuestra gran imaginación. Al doblar de cada esquina estas tu terminado la avenida de mis propias creaciones ¿Cómo puede ser posible que calcemos tan bien y luego no? Me pregunto ¿Con cada gesto que atesoras y que te encanta de mi te convences más de no querer nada conmigo? A mí me pasa igual y al vernos en esa paradoja todo se vuelve un juego muy muy perverso del que no sé cómo bajar.

No sé como remediar el misterio de tu alquimia, lo que me dejas por buscar… Cómo entendernos, saber cómo acabara esto, si va a acabar ¿Cuál será nuestro equilibrio? Las enormes ganas de vivir contigo a expensas de las pocas ganas que tengo después de ti. Una irónica noticia el hecho de que cuanto más queremos acercarnos más difícil se nos hace.

Debería estar levantándome de la vieja mesa de este café y verme salir por esa puerta furibundo, pero el caso es que tengo muchas preguntas para los dos y si hay algo que sé de todo esto es que nunca he sido alguien que pueda vivir con la duda. Pienso que, entonces, podría esperar…

Nota a pie de página: Y que escogerás?


jueves, 22 de septiembre de 2011

Escritos de Tierra Nº 12: TONTO, DESCARADO, CURSI, ENCANTADOR… (Post – 70)



Si te sirviera de algo te diría que he cambiado. Ahora ya no suelo usar el cabello corto, ahora he cambiado las chompas holgadas por casacas de cuero y mitones negros, ahora ya no me veo tan flaco aunque sigo siendo delgado. Ahora mi rostro ya no es tan pálido, ahora no veo como un niño, mis ojeras ya no resaltan (tanto).


Si me vieras ahora me creerías que he cambiado. Hoy, tengo la mirada más centrada, más penetrante, te aseguro que si me retaras otra vez tus muecas ya no me harían pestañear. Ahora tengo un aire más platónico que enfermizo, ahora mi sonrisa es más coqueta y la bufanda gris que llevo alrededor del cuello te comentaría de seguro que le encanta adornar el blazer negro que me pongo. Hoy, no lo dudo, ambos te contarían en secreto que ahora me parezco un poco más a la imagen que teníamos de mi en tus anhelos. Sin embargo ahora el perfume aquel que tanto te gustaba ya no lo uso más.


La taza de café al final de cada viernes se ha vuelto algo ritualístico en mí. Una de mis nuevas manías interminables. Sentarme a escribir cerca de su fuego todavía renueva mi calor, el misticismo discreto de mis manos se rebela en las epifanías de mi pluma ahora consentidas (ahora más certeras), su canto acalorado de seguro te diría lo diferente que soy.


De las tardes (siempre tuyas) en las que te acompañaba sin saber bien que decir queda ya solo el recuerdo. Hoy en día basta sentir solo la mitad de lo que tú me das para no reprimir más mi nueva sinceridad, no es que ahora sienta demasiado es solo que esta vez… desde aquella vez… me he propuesto no acallar lo que siento, lo que estoy dispuesto a dar… si me vieras hoy te confesaría que no es que sea menos tímido… es que contigo sentí todo y las barreras que se ponen los demás (gracias a ti) ya no las tengo tanto.


Si me preguntaras por qué creo que he cambiado no podría darte una respuesta. Hay tanto que decir… tanto que decirte a ti. Supongo que he cambiado porque ya no temo hablar de besos, no me pongo nervioso cuando tengo que declararme a alguien, ya no me callo por miedo cuando me preguntan quien me atrae. Ya no soy un niño, no tengo reparos en decir quien me gusta, a quien quise, a quien amé, a quien amo y a quien siempre amaré. Ya no me avergüenza decir lo que más deseo de tu cuerpo, lo que me encantaría tener, lo que quisiera hacerte. Es increíble como cuando se es joven se piensa que estas cosas te costarían la vida entera. Ahora entiendo que es un privilegio sentir algo por alguien y tener la oportunidad para decírselo.


Si nos viéramos ahora y tu sonrisa fuera la misma, si tu mirada fuese la misma, si tu timidez aún estuviera allí poco tiempo me tomaría para decir lo mucho que fuiste para mí, lo mucho que aún me importas sin saber por qué. Si nos viéramos así probablemente no me entenderías o quizá si, y si fuera así te pediría que me lo digas tal vez así comprendería la esencia de mi espera aunque con razones o sin ellas igual te espero… yo creo que mi inocente ignorancia hace que mi amor sea más puro… hace que no te pueda olvidar.


Si nos viéramos ahora y tu sonrisa fuera otra, si tu mirada fuese distinta, si tu timidez no estuviera allí te pediría tomarnos un café, platicar a lo mejor del clima, del tráfico, de las noticias… con solo un poco de tu tiempo sobre mi me tendrías por completo (otra vez) porque puedes no saber que hacer, puedes no saber que quieres, puedes perder la memoria, volver a nacer, puedes hablar otro idioma, tener otros gestos (tener otro querer) y aún igual yo siempre terminaría enamorado de ti, como lo dije antes quizás tu también te has vuelto una de mis nuevas manías interminables. Aquellas que me apasionan… aquellas… por las que dejo el corazón.


Si cruzáramos la calle a la vez solo tu notarias lo que mantengo igual. Los hábitos que no mueren fácil. Todavía no llevo reloj. Soy desordenado, solo planifico mis actividades gratificantes. Aún me gusta jugar con las palabras, me gusta emocionar a la gente. Todavía me gusta escribir. Aún te tengo sobre mí…


Si sintiéramos el tórrido pasar de nuestras vidas otra vez, si llegara a nosotros el frágil caleidoscopio del recuerdo… ¿Cuántas vueltas le darías a mi vida? ¿Cuántos años contemplarías mis abrazos? Si soy tonto, si soy sincero, si soy cursi, si soy un descarado, si te parezco encantador… si solo soy lo que soy y no he cambiado… si llevo tantos años un sentimiento acorralado, si todo lo que siento es pasajero, si sigo acostumbrando mi memoria a almacenar recuerdos que imagino, si todavía te siento conmigo sin saber si estas. Dime ¿Quién eres tú? ¿Quién soy yo? ¿Por qué te extraño tanto? ¿Por qué te busco tanto? ¿Por qué me hubiera gustado jugar contigo? ¿Estudiar contigo? ¿Salir contigo? ¿Estar contigo? Si nos viéramos hoy, cada uno al lado de la acera ¿me reconocerías? ¿Lo haría yo? ¿Cuánto tiempo para los dos… dedicarías? ¿Cuánto tiempo tomaría… para olvidarme de ti?



Nota a pie de página: Dos de tres... o quiza hayan más...


domingo, 14 de febrero de 2010

Escritos de Ensoñación Nº 5: DELIRIOS DE VERANO (post –26)

(PENSAMIENTOS AL AZAR PARA EL DÍA DE SAN VALENTÍN)


“Pasaran a extrañarse aquellos rayos de sol que en las mañanas solían derretir tus helados de fresa. Cuando venias hacia mi apresuradamente, sin correr, y entre los dos lamíamos cuanto helado cayera de tus dedos. El calor del verano nos impedía estar quietos, permanecer callados, jugábamos todos los días con las risas y el amor que solo se pueden tener de cuando niños, un amor despreocupado, un amor puro; un amor de saltos, juguetes y raspones que un día como hoy, muchos años después, nos alegra los recuerdos. Yo en mi vieja ciudad al norte de Lima y tú en alguna ciudad al sureste de Alemania.”

Infinidad de ideas pueden pasar por mi mente… pero hoy son las mismas. De acuerdo, le echaré la culpa al día…

“<= ¿Sabias que las hojas de otoño tardan 3 segundos en caer al suelo? => ¿Disculpa?... eh, no, no lo sabia. - 13 minutos marcaban en el reloj de aquel joven desde que aquella chica se sentó a su lado en la barra de aquel café, las dos copas de margarita que la chica tomó en 10 minutos yacían boca abajo frente a ellos tapando en algo las lunas del mostrador que reflejaban con exactitud en mosaicos contiguos a ambos, proyectando a su vez la manera tan sutil que él tuvo de colocar su copa en la barra, inclinarse nuevamente hacia ella y volver a preguntar <= ¿No te parece increíble que una de las imágenes más bellas de la vida duré solo 3 segundos. => supongo que las mejores cosas de la vida no deberían durar tanto o dejarían de serlo. – Respondió ella con una delicadeza natural mientras se quitaba su exquisito cabello que suavemente le cayó en los labios, mirándolo solo una vez. Él por su parte sonrió y miró al frente tiernamente como si amara el horizonte cercano, como si se hubiera percatado del reflejo de la chica en el espejo. <= Tienes razón – añadió – no me gusta mucho aceptarlo pero las cosas son como deben ser, nada debe tardar más de lo necesario. – Ella volvió a mirarlo y respondió => Eso creo. – Él la miró otra vez diciendo <= No te preocupes, yo también estoy esperando a alguien – Ella sonrió y le dijo => Ya no ha de tardar mucho – él miró al reflejo de la chica en el espejo y respondió <= Lo sé – un minuto después el Barman llegaba con un margarita como cada 5 minutos, pero la chica se levantó de la barra y pidió cancelar la orden pues su acompañante ya había llegado el barman le dijo que eso no era posible, entonces aquel joven se ofreció pagar el trago, la chica agradeció el gesto y luego se fue resonando sus tacones rojos que no consiguieron esconder el sonido del beso que ella le dio a aquel tipo en la boca quien finalmente se la llevo de aquel café tomado de su cintura.

El joven aún en la barra acercó el trago a su lado y a sus labios dejándolo después con la misma sutileza con la que dejó las otras copas pensando en ese momento en que debió tomar margaritas hace mucho tiempo y que ahora podría hacerlo mientras esperaba a que alguien llegara, alguien que se viera tan bien como la chica en el espejo.”

No hay historias completamente sinceras Douma, pero con todo eso aún vamos por ahí… esperando conocer a alguien, siempre esperamos conocer a alguien…

No sé la razón por la cual nos enamoramos, no sé siquiera si debería haberla, quizá solo forme parte de ese montón de preguntas tontas en las que se enfrasca el hombre mientras se pierde su propia vida; asi que no explicaré más, no responderé nada… dejemos que una puesta de sol sea eso y que la sal en el mar mantenga ese sabor. Hoy solo quiero la sola simpleza de un amar por existir.

Nota a pie de página 1: Había olvidado por completo este día asi que el post k tenía pensado como el 26 tendra que correr una fecha más.

Nota a pie de página 2: Esto es una serie de historias cortas que tengo y que por falta de espacio no estan todas, algun día pondré las que faltan enteras.