"Podria decirte que son historias, cuentos, relatos o simples anotaciones en un diario, pero la verdad es que solo a ti te corresponde la eleccion. Como en el amor y la vida... todo depende de ti..."
jueves, 11 de septiembre de 2014
Escritos de viento N° 20: Yo… el extraño (Post - 100)
lunes, 1 de octubre de 2012
Escritos de Ensoñación N° 16: "LA AVENIDA DEL CAFÉ Y LAS COPAS..." (Post - 86)
Luego de varios años, cada lunes como a las seis te vuelvo a ver.
PARTE 2
domingo, 16 de septiembre de 2012
Escritos de Tierra N° 15: EL MISTERIO DE TU ALQUIMIA (post - 85)
Debería estar esperándote en la vieja mesa de algún café difícil de hallar, debería estar también preparando tu regalo de navidad y tal vez, solo tal vez, si te has portado bien debería estar planeando algún lugar elegante y lujoso al cual llevarte… Sin embargo hay dos grandes hechos innegables que debemos afrontar. Lo del lugar lujoso lo haría de todos modos, pero por sobretodo lo haría todo si tú en verdad fueras a llegar.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Escritos de Tierra Nº 12: TONTO, DESCARADO, CURSI, ENCANTADOR… (Post – 70)

Si te sirviera de algo te diría que he cambiado. Ahora ya no suelo usar el cabello corto, ahora he cambiado las chompas holgadas por casacas de cuero y mitones negros, ahora ya no me veo tan flaco aunque sigo siendo delgado. Ahora mi rostro ya no es tan pálido, ahora no veo como un niño, mis ojeras ya no resaltan (tanto).
Si me vieras ahora me creerías que he cambiado. Hoy, tengo la mirada más centrada, más penetrante, te aseguro que si me retaras otra vez tus muecas ya no me harían pestañear. Ahora tengo un aire más platónico que enfermizo, ahora mi sonrisa es más coqueta y la bufanda gris que llevo alrededor del cuello te comentaría de seguro que le encanta adornar el blazer negro que me pongo. Hoy, no lo dudo, ambos te contarían en secreto que ahora me parezco un poco más a la imagen que teníamos de mi en tus anhelos. Sin embargo ahora el perfume aquel que tanto te gustaba ya no lo uso más.
La taza de café al final de cada viernes se ha vuelto algo ritualístico en mí. Una de mis nuevas manías interminables. Sentarme a escribir cerca de su fuego todavía renueva mi calor, el misticismo discreto de mis manos se rebela en las epifanías de mi pluma ahora consentidas (ahora más certeras), su canto acalorado de seguro te diría lo diferente que soy.
De las tardes (siempre tuyas) en las que te acompañaba sin saber bien que decir queda ya solo el recuerdo. Hoy en día basta sentir solo la mitad de lo que tú me das para no reprimir más mi nueva sinceridad, no es que ahora sienta demasiado es solo que esta vez… desde aquella vez… me he propuesto no acallar lo que siento, lo que estoy dispuesto a dar… si me vieras hoy te confesaría que no es que sea menos tímido… es que contigo sentí todo y las barreras que se ponen los demás (gracias a ti) ya no las tengo tanto.
Si me preguntaras por qué creo que he cambiado no podría darte una respuesta. Hay tanto que decir… tanto que decirte a ti. Supongo que he cambiado porque ya no temo hablar de besos, no me pongo nervioso cuando tengo que declararme a alguien, ya no me callo por miedo cuando me preguntan quien me atrae. Ya no soy un niño, no tengo reparos en decir quien me gusta, a quien quise, a quien amé, a quien amo y a quien siempre amaré. Ya no me avergüenza decir lo que más deseo de tu cuerpo, lo que me encantaría tener, lo que quisiera hacerte. Es increíble como cuando se es joven se piensa que estas cosas te costarían la vida entera. Ahora entiendo que es un privilegio sentir algo por alguien y tener la oportunidad para decírselo.
Si nos viéramos ahora y tu sonrisa fuera la misma, si tu mirada fuese la misma, si tu timidez aún estuviera allí poco tiempo me tomaría para decir lo mucho que fuiste para mí, lo mucho que aún me importas sin saber por qué. Si nos viéramos así probablemente no me entenderías o quizá si, y si fuera así te pediría que me lo digas tal vez así comprendería la esencia de mi espera aunque con razones o sin ellas igual te espero… yo creo que mi inocente ignorancia hace que mi amor sea más puro… hace que no te pueda olvidar.
Si nos viéramos ahora y tu sonrisa fuera otra, si tu mirada fuese distinta, si tu timidez no estuviera allí te pediría tomarnos un café, platicar a lo mejor del clima, del tráfico, de las noticias… con solo un poco de tu tiempo sobre mi me tendrías por completo (otra vez) porque puedes no saber que hacer, puedes no saber que quieres, puedes perder la memoria, volver a nacer, puedes hablar otro idioma, tener otros gestos (tener otro querer) y aún igual yo siempre terminaría enamorado de ti, como lo dije antes quizás tu también te has vuelto una de mis nuevas manías interminables. Aquellas que me apasionan… aquellas… por las que dejo el corazón.
Si cruzáramos la calle a la vez solo tu notarias lo que mantengo igual. Los hábitos que no mueren fácil. Todavía no llevo reloj. Soy desordenado, solo planifico mis actividades gratificantes. Aún me gusta jugar con las palabras, me gusta emocionar a la gente. Todavía me gusta escribir. Aún te tengo sobre mí…
Si sintiéramos el tórrido pasar de nuestras vidas otra vez, si llegara a nosotros el frágil caleidoscopio del recuerdo… ¿Cuántas vueltas le darías a mi vida? ¿Cuántos años contemplarías mis abrazos? Si soy tonto, si soy sincero, si soy cursi, si soy un descarado, si te parezco encantador… si solo soy lo que soy y no he cambiado… si llevo tantos años un sentimiento acorralado, si todo lo que siento es pasajero, si sigo acostumbrando mi memoria a almacenar recuerdos que imagino, si todavía te siento conmigo sin saber si estas. Dime ¿Quién eres tú? ¿Quién soy yo? ¿Por qué te extraño tanto? ¿Por qué te busco tanto? ¿Por qué me hubiera gustado jugar contigo? ¿Estudiar contigo? ¿Salir contigo? ¿Estar contigo? Si nos viéramos hoy, cada uno al lado de la acera ¿me reconocerías? ¿Lo haría yo? ¿Cuánto tiempo para los dos… dedicarías? ¿Cuánto tiempo tomaría… para olvidarme de ti?
Nota a pie de página: Dos de tres... o quiza hayan más...
domingo, 14 de febrero de 2010
Escritos de Ensoñación Nº 5: DELIRIOS DE VERANO (post –26)
“Pasaran a extrañarse aquellos rayos de sol que en las mañanas solían derretir tus helados de fresa. Cuando venias hacia mi apresuradamente, sin correr, y entre los dos lamíamos cuanto helado cayera de tus dedos. El calor del verano nos impedía estar quietos, permanecer callados, jugábamos todos los días con las risas y el amor que solo se pueden tener de cuando niños, un amor despreocupado, un amor puro; un amor de saltos, juguetes y raspones que un día como hoy, muchos años después, nos alegra los recuerdos. Yo en mi vieja ciudad al norte de Lima y tú en alguna ciudad al sureste de Alemania.”
Infinidad de ideas pueden pasar por mi mente… pero hoy son las mismas. De acuerdo, le echaré la culpa al día…
“<= ¿Sabias que las hojas de otoño tardan 3 segundos en caer al suelo? => ¿Disculpa?... eh, no, no lo sabia. - 13 minutos marcaban en el reloj de aquel joven desde que aquella chica se sentó a su lado en la barra de aquel café, las dos copas de margarita que la chica tomó en 10 minutos yacían boca abajo frente a ellos tapando en algo las lunas del mostrador que reflejaban con exactitud en mosaicos contiguos a ambos, proyectando a su vez la manera tan sutil que él tuvo de colocar su copa en la barra, inclinarse nuevamente hacia ella y volver a preguntar <= ¿No te parece increíble que una de las imágenes más bellas de la vida duré solo 3 segundos. => supongo que las mejores cosas de la vida no deberían durar tanto o dejarían de serlo. – Respondió ella con una delicadeza natural mientras se quitaba su exquisito cabello que suavemente le cayó en los labios, mirándolo solo una vez. Él por su parte sonrió y miró al frente tiernamente como si amara el horizonte cercano, como si se hubiera percatado del reflejo de la chica en el espejo. <= Tienes razón – añadió – no me gusta mucho aceptarlo pero las cosas son como deben ser, nada debe tardar más de lo necesario. – Ella volvió a mirarlo y respondió => Eso creo. – Él la miró otra vez diciendo <= No te preocupes, yo también estoy esperando a alguien – Ella sonrió y le dijo => Ya no ha de tardar mucho – él miró al reflejo de la chica en el espejo y respondió <= Lo sé – un minuto después el Barman llegaba con un margarita como cada 5 minutos, pero la chica se levantó de la barra y pidió cancelar la orden pues su acompañante ya había llegado el barman le dijo que eso no era posible, entonces aquel joven se ofreció pagar el trago, la chica agradeció el gesto y luego se fue resonando sus tacones rojos que no consiguieron esconder el sonido del beso que ella le dio a aquel tipo en la boca quien finalmente se la llevo de aquel café tomado de su cintura.
El joven aún en la barra acercó el trago a su lado y a sus labios dejándolo después con la misma sutileza con la que dejó las otras copas pensando en ese momento en que debió tomar margaritas hace mucho tiempo y que ahora podría hacerlo mientras esperaba a que alguien llegara, alguien que se viera tan bien como la chica en el espejo.”
No hay historias completamente sinceras Douma, pero con todo eso aún vamos por ahí… esperando conocer a alguien, siempre esperamos conocer a alguien…
No sé la razón por la cual nos enamoramos, no sé siquiera si debería haberla, quizá solo forme parte de ese montón de preguntas tontas en las que se enfrasca el hombre mientras se pierde su propia vida; asi que no explicaré más, no responderé nada… dejemos que una puesta de sol sea eso y que la sal en el mar mantenga ese sabor. Hoy solo quiero la sola simpleza de un amar por existir.
Nota a pie de página 1: Había olvidado por completo este día asi que el post k tenía pensado como el 26 tendra que correr una fecha más.
Nota a pie de página 2: Esto es una serie de historias cortas que tengo y que por falta de espacio no estan todas, algun día pondré las que faltan enteras.


