Hola,
"Podria decirte que son historias, cuentos, relatos o simples anotaciones en un diario, pero la verdad es que solo a ti te corresponde la eleccion. Como en el amor y la vida... todo depende de ti..."
sábado, 20 de septiembre de 2014
Despedida
Hola,
miércoles, 15 de enero de 2014
Escritos de Fuego N° 17: LOVE SOON... (Post - 95)
Todo vuelve, el mundo es redondo dicen. Todo vuelve, el efecto mariposa en nuestras vidas no conoce de elusión. Las frases que las personas dicen suelen ser falacias poco estudiadas palabrerías inventadas para no experimentar más allá de la epidermis del alma.
El mundo que engaña al mundo ensordecido, adormecidos de tanto girar el día entero se nos pasa la vida en solo aparentar. Aparentar que somos grandes, que el dinero es más importante que la vida siempre debe continuar. Recuerdo haber tenido una época en la que no sentía pensar, pensar demasiado, ahora creo que es extraño no estar acostumbrado a decepcionar.
Son todos lo amigos que no saben como eres, son todas las veces que pasas por mi mente. Todas las cosas más importantes de mi vida terminan en nuestra cama y cuando sé que lo son veo que no estoy hablando de ti estoy tratando de saber quién soy y que es lo que tengo alrededor.
Encontrar algo pueda llamar amor... pronto.
Nota a pie de página: I´m calling you Love Soon...
domingo, 8 de septiembre de 2013
Escritos de Tierra N°17: "CANCIONES..." (Post - 92)
domingo, 6 de enero de 2013
Escritos de Viento N° 18: TELMO (Post – 90)

Telmo cubre sus ojos con un pliego de la sabana cada vez que el sol de la mañana logra despertarlo. Y aunque en realidad esto no sea suficiente para volver a dormir, lo hace porque puede que esto sea un sueño y tal vez si cierra los ojos un poco más pueda encontrarse nuevamente flotando de espaldas en el mar con pequeños salpicones de agua salada en el pecho contemplando un cielo sin horario o vagando nuevamente por algunas calles sin color, sin preocupaciones, como si hubiera nacido en el camino, sintiendo como el viento le recuerda ciertas canciones que solía escuchar en su niñez que son los sueños más recurrentes o con los que Telmo disfruta más. No obstante esos anhelos por lo general terminan con la amarga sensación del despertar y la inamovible idea de cambiar su cama de lugar pensado en cómo puede tener en su dormitorio ventanas tan grandes.
lunes, 31 de diciembre de 2012
Escritos de Ensoñación N° 17: "EN LA AVENIDA DEL CAFÉ Y LAS COPAS..." (Post - 89)
PARTE 2
Hay un pacto sin firmar, una carta en blanco con un sello carmesí en forma de labios. La promesa de quienes no hacen cosas normales, de quienes buscan un solo momento, un solo motivo aunque pequeño para cambiarlo todo. Si yo fuera diferente… Si tú creyeras que no todo cambio es malo, tal vez no tomaríamos taxis separados. Nuestra vida sería otra… Pero, felicidad por felicidad ¿Quién lo haría? En la avenida del café y las copas nos preguntamos sin palabras si el amor no se equivoca aunque sea real.
domingo, 28 de octubre de 2012
Escritos de Fuego N° 16: EL LENGUAJE DE LOS DOS (Post - 87)
lunes, 1 de octubre de 2012
Escritos de Ensoñación N° 16: "LA AVENIDA DEL CAFÉ Y LAS COPAS..." (Post - 86)
Luego de varios años, cada lunes como a las seis te vuelvo a ver.
PARTE 2
domingo, 16 de septiembre de 2012
Escritos de Tierra N° 15: EL MISTERIO DE TU ALQUIMIA (post - 85)
Debería estar esperándote en la vieja mesa de algún café difícil de hallar, debería estar también preparando tu regalo de navidad y tal vez, solo tal vez, si te has portado bien debería estar planeando algún lugar elegante y lujoso al cual llevarte… Sin embargo hay dos grandes hechos innegables que debemos afrontar. Lo del lugar lujoso lo haría de todos modos, pero por sobretodo lo haría todo si tú en verdad fueras a llegar.
martes, 10 de julio de 2012
Escritos de Viento N° 17: LEARNING TO BREATH (Post – 82)
domingo, 1 de julio de 2012
Escritos de Fuego N° 15: PUENTE DE CEREZOS (6/15) (Post - 81)
jueves, 1 de diciembre de 2011
Escritos de Mar N° 13: Tú... ¿Indeleble? (Post - 76)

Tengo un nuevo trabajo. Otro más a parte del de escritor. Su horario es más prolongado y a pesar de su gran flexibilidad no lo es tanto como el otro (que cumple sus horarios cada vez que vienen a mi nuevos versos) pero me gusta, me gusta el lugar, me gustan las nuevas personas, me gusta el trajín, los errores que cometes cuando vas aprendiendo cosas nuevas, me gusta la pequeña sensación de satisfacción que te dan los primeros aciertos. Cada día de estas semanas me he dado cuenta lo mucho que me conozco a mi mismo, la gran certeza que tengo de mis propios gustos de mis incipientes inquietudes y de todo aquello que simplemente me llama.
Por las noches llego rendido más que por la dificultad o el pesar por el día. Apenas y puedo cenar algo y ver un poco de TV hasta que mis ojos empiezan a cerrarse solos, noches como esta, tan gratas… me quedo plácidamente dormido.
Unas buenas gotas de lluvia en mi ducha son una de las recompensas que más espero al final de la jornada, no creo ser el único que redescubre el ligero placer del agua sobre el cuerpo. El agua que suaviza, que adormece y acaricia los músculos. Al llegar a la ducha cuelgo la camisa en el perchero, dejo el pantalón en el buró y los zapatos, las medias y los bóxers en el suelo. Con los segundos el chirriante golpeteo de las gotas se vuelve un suave arrullo que va mojando mi cabello. Los ríos diminutos que recorren por mi espalda me ayudan a respirar más tranquilo… y bajo el agua imagino arrecifes de luz, claros de paz y una escurridiza pero conocida sensación de quietud se apodera de los latidos en mi pecho y me hace querer, me hace ansiar algo que todavía no tengo. Mi nuevo trabajo me da anhelos de estabilidad, me da ganas de aguardar y de ser aguardado y a pesar de tanto luchar es tu recuerdo el que llega primero, incondicional (¿Indeleble?), mis emociones me hacen saber que todavía te espero, una parte de mi… aún te lleva en la mente.
A cuatro semanas de mi nueva forma de vida mis días están tomando un rumbo cada vez mas… real, mis metas y quizá hasta mis anhelos se están y se irán cumpliendo (llega un momento en el que lo puedes sentir) con el paso del tiempo. Y esta noche antes de irme a dormir o para ser más específicos antes de caer dormido me gustaría pensarte, pensarte y tratar de figurar cual sería el mejor rumbo para ti. Si seguir siendo un recuerdo agridulce, un anhelo escondido o una meta por fin… porque algo que re-aprendí esta semana es que hay cosas que no se deben postergar y hay decisiones importantes que uno debe tomar antes de emprender una nueva empresa, antes de tomar nuevas emociones y tu… pienso que tu inconstancia en mi debe terminar, ahora quiero tener cosas reales no solo sueños disfrazados, no quiero más anhelos distantes… quiero metas, metas que alcanzar, sueños que pueda cumplir antes de que acabe el día, antes de quedarme dormido… quisiera encontrarte afuera del edificio cuando acaba la tarde… me gustaría a mitad de la noche llevarte a cenar.
Nota a pie página: ¿Incurable? ... ya no tardaré más.
domingo, 30 de octubre de 2011
Escritos de viento N° 16: QUINTO SHOT (post - 75)

Esta volverá a ser una de esas noches
en las que, en secreto, brindare para ti.
Una de esas noches en las que el
se cuela en mi cintura y en la yema de mis dedos
Donde deberían estar tus brazos y tu rostro…
Esta noche las copas de whisky tendrán un sabor distinto,
en esta noche ensayaré una de mis tantas excusas
para salir a tomar aire en el balcón y allí
mirando la ciudad a oscuras me preguntaré…
En cuál de aquellas luces tintinea tu silueta,
en cuál de esas ventanas se cuelga tu sonrisa.
Esta noche metido en la casa de unos amigos
contare historias fascinantes,
alzaré los hombros ante unas miradas seductoras,
reiré a carcajadas de unas cuantas bromas
y diré que estoy bien cuando me vean callado
y como sé que no insistirán seguiré estando triste
por mi falta de interés, por su poca preocupación
y pensaré una vez más si estas allí, si ya te conocí,
si todavía no lo hago. Me preguntaré exactamente ahora,
luego de tomarme el quinto shot ¿Dónde estarás?
y qué podrás estar haciendo esta noche tan de madrugada.
Hoy he vuelto a extrañar a alguien que no sé,
he vuelto a besar a una amiga,
a querer salir con alguien que me intriga.
Hoy he vuelto a extrañar a alguien que no conozco,
a abrirme la camisa, a tomar de más
A fumar aunque nunca le vi la gracia.
Hoy he vuelto a hacer las cosas que no hago
para ver si ahora las siento diferente…
Esta noche, al final, seré uno de los últimos que quedan
seré el que lleve a todas a los baños o a las camas,
seré uno de los que no estará inconsciente
y uno de los que duerma porque no habrá otra cosa por hacer…
seré el que reciba más abrazos, más “Te estimo”
más “Si no tuviera enamorado...”
“Ya lo sé” diré “Esta bien” diré…
y luego muy bajito para mis adentros me diré:
“Hoy he vuelto a extrañar a alguien que quise, a alguien que inventé
o a alguien que me gustaría conocer…
y son en las noches como esta; rodeado de licor,
de buenos amigos y de mujeres hermosas,
las noches en las que más me duele su ausencia…”
Nota a pie de página: Inflamable por ti...
jueves, 3 de febrero de 2011
Escritos de Fuego N° 11: POSA PARA MÍ (post – 59)

Deja la tele encendida, puede que opaque un poco tus gemidos. Coloca un listón azul en la perilla de la puerta, dicen que es la mejor manera para no ser molestados. Una graciosa indirecta para gritarle al mundo que no los queremos aquí. Aunque no es preciso explicarlo luego de ver tu rostro sonrojado y mi sonrisa indiscreta no creo que la recepcionista piense que estamos aquí para tomar el té, asi como no veo posible tampoco que haya creído que los nombres que le dimos eran verdaderamente los nuestros pero como te murmuraba ayer mientras te daba de mordisquitos en el cuello: “Esta va a ser una experiencia muy divertida, bonita…”
Las escaleras que dejamos atrás a pesar de ser angostas brindaron el espacio necesario para comenzar nuestros juegos. (((Suficiente ya es que creas reconocer a todos lo extraños con quienes nos cruzamos por la calle cada vez que nos besamos para que ahora sí nos topemos con alguien que en verdad te pueda saludar)))
Detrás de nuestras cuatro paredes todo el mundo queda atrás. Dentro solo hay un hombre sin profesión, sin cargos, sin historia, dispuesto a hacerle el amor toda la noche a la mujer sin miedos, sin compromisos y sin presiones que yace al lado suyo. Teniendo toda esta noche de enero para los dos no puedo evitar el sonreir y decir: “Lo bueno de estar en un cuarto de hotel es que nunca vas a tener que preocuparte de cómo dejaste las sabanas de la cama…”
Aprovechando tus acostumbrados 4 minutos que pasas en el baño para arreglarte, cambiarte y sorprenderme con una nueva y, cada vez más, diminuta lencería apago tu celular y lo escondo en las profundidades de tu bolso. No queremos (quiero) que tu enamorado nos arruine el momento, sin embargo tal vez deberia llamarle y dejarlo en linea para hacerle escuchar como hacerte sentir mujer. Tal vez asi aprenda o por lo menos sepa porqué prefieres estar conmigo. Mas luego de un rato desisto de la idea, no quiero ser responsable de aumentar las cifras de alcoholismo en el mundo. Aunque este tentado. Una pequeña travesura que ya me perdonarás después.
La silueta a contraluz que proyectas es en muchos sentidos perfecta. Tu manera de venir hacia mi, tus encajes, tus portaligas, tus tacones altos. Tu cuerpo desnudo es lo que quiero ver. Me place, me excita, me alimenta, me da vida. Posa para mi, te ordeno dulcemente. Posa para mi, modelando tu atracción. Posa para mi, porque tambien te gusta.
No… ¿No? Dices que no meneando la cintura. Dices que no moviendo las piernas. Dices que no… desvistiendote. Desnuda saltas hacia mi sedienta de calor, de carne en tus uñas deseantes de respuestas ¿Por qué soy asi? ¿Por qué hago lo que hago? ¿Lo que te pido? ¿Por qué accedes? ¿Por qué me quieres?... una vez más ansío que tu sudor se mezcle con el mío, ansío sentir mis músculos romperse, tu respiración agitada que humedece tus cabellos, tus dientes arrancándome la boca. Posa para mi, para este momento. Has que nunca lo olvide, que siempre vuelva a mi como esta noche de enero. Posa para mi sin dudas, sin temores, sin mentiras. Posa para mi que todo lo que digo y siento es verdad. Posa para mi ¿Te digo por qué? No lo sé… quizá porque como artista deseo admirarte, dibujar tus fronteras con el pincel de mi lengua, reescribir tu cuerpo con la tinta de mis dedos, reafirmar tu sexo con la fuerza de mis manos. Por ti soy dibujante, soy escritor, soy escultor… No lo sé tal vez es solo que, como dices tú… soy algo pervertido.
Contando las velas de nuestro cuarto de hotel apunto de llegar la mañana el golpeteo de las gotas de lluvia que caen en la ducha llegan a la cama como un tibio arrullo. Yo, en ella, calmado, no hago más que pensar en ti aunque no me creas del todo. Sin hacer ruido mi fascinacion por ti hace que me levante y camine de puntillas hacia el baño para escucharte duchar. Mi curiosidad se vuelve pasión cuando luego de asomarme contemplo que no solo no has dejado la puerta cerrada sino que la has dejado entreabierta. Complacido voy hacia la fuente de mi arrullo deseando, pensando (((Aunque no me creas del todo, creo que me estoy enamorando de ti...)))
martes, 9 de noviembre de 2010
Escritos de viento Nº 13: AVENTURAS HOGAREÑAS (post – 54)
Hoy es uno de aquellos días en los que el dpa parece un pelotón de fusilamiento y vivir solo no parece tampoco la mejor idea. Hoy la floja primavera despierta con las sabanas pegadas a la cama y no se le ocurre mejor manera de empezar la mañana que darle de empujones al sol que a tumbos y a regañadientes avienta, encabronado, rayos de luz y calor que perforan con maldad al cúmulo de nubes presumidas que habían estado invadiendo los cielos estos días. Fusilazos de calor que hacen guardar los abrigos, que vuelven a los niños más inquietos y que hacen salir de sus guaridas a la comparsa de heladeros que poco a poco, y empujando sus carritos, comienzan a apoderarse de las calles de Lima “La calurosa”. Por mi parte, aquellos balazos de luz atraviesan mis nada corpulentas cortinas azules abordando mi cama como pequeños piratas luminosos que en cuestión de minutos calientan mi frazada de tal manera que me es imposible dormir a gusto. Algo malhumorado, doy un par de vueltas para alejar esa sensación de calor de mi cama, serpenteo largo rato entre los pliegues de mis sabanas para recobrar algo de frescura pero mi intento es (lastimosamente) inútil. Malgeniado ya, voy siento como si un millón de hormiguitas bucaneras comenzaran a recorrerme todo el cuerpo. Luego de imaginarme a mi mismo (con algo de ironía) en un traje de Gulliver termino por levantarme. No antes, claro, de lanzar una pataleta y soltar unas cuantas maldiciones.
Al mediodía no quedan muchas ganas de hacer un desayuno. Espero mejor a cocinar un buen almuerzo. Teniendo eso en mente, después de buscar un par de medias y desenredarme un poco el cabello me acerco al repostero a por un par de frutas que puedan engañar a mi estomago un par de horas hasta que termine de acomodar (por lo menos un poco), lavar (por lo menos algo) y cocinar (lo que haya que cocinar). Como dije antes; luego de ver el desorden de los cuartos, la sarta de platos sucios apiñados en el lavabo y las pequeñas cosas que faltaban por comprar; pienso que en momentos como este vivir solo no parece la mejor idea.
Yo creo que tiene que ver más con una sensación de comodidad que con un espíritu exhibicionista, pero cada vez que me enfrento a este tipo de cosas me gusta hacerlo algo “ligero” de ropa. Así que dejando mi polo blanco para dormir a un lado (colgado en la silla) paso a terminar mi “ritual” previo de limpieza doméstica alistando un poco de música para darle algo de cadencia y ritmo a mis aventuras hogareñas.
Acomodar el dpa mayormente significa guardar todas las ropas que tengo regadas por ahí, digamos que siento el dpa tan mío que se me suelen deslizar un par de prendas alrededor que parecen afianzar y remarcar mi basto territorio. Mientras las llevo de nuevo a mi cómoda no puedo evitar pensar que un artista siempre es algo desordenado, aunque al final acabo por reírme de mi propio cinismo. Es una excusa graciosa y muy poco creíble en verdad. Luego de tener el dpa un poco más apreciable a la vista me dispongo, algo resignado, a lavar y restregar el montón de platos y ollas que hay en la cocina. A mitad de la pericia un chorro de agua salta y me cae en el pecho haciéndome pegar un brinco tan rápido que me hace pensar por un momento si tengo reflejos felinos aunque lo más probable es que solo tenga su recelo por el agua helada. No obstante luego de ese sorpresivo caño de agua fría encuentro su rencor muy comprensible.
Finalmente, más de una hora después, empiezo a cocinar. Habiendo pasado ya por tales empresas no me quedan muchas ganas de darme otro gran trajín, así que pienso en cocinar algo sencillo. Un estofado o un pequeño guiso estarían bien. Con el arroz ya hirviendo me tomo un tiempo para descansar y elegir cual de los dos cocinar, en ese momento, una de mis canciones favoritas hace su aparición en mi reproducción aleatoria haciéndome coger la guitarra ensalzándome por unos minutos con el estribillo. Al culminar otra de mis canciones favoritas me conmina a continuar haciendo la segunda voz y a mover armoniosamente mi desaceitada cadera. Ya estaba por entrar en la relajación total si no fuera por un disimulado humo blanco y un tibio pero profundo olor a cigarro que comenzaba a propagarse en el cuarto. En un instante mi olvidadiza cabeza hace memoria figurando en mi mente la imagen de una olla negra y mi boca cambia la voz de mando de carreras de un encuadrado “¡En sus marcas, listos, ya!” por un sonoro “Mierda, se me quema el arroz…” Y en efecto, al llegar a la cocina una de las hornillas parece estar alimentando la rabia de un volcán que amenazaba con estampar en las paredes la más funesta erupción de arroz negro que jamás haya visto. En menos de dos pasos, con una velocidad verdaderamente sobrehumana cojo de las asas al volcán y le lleno la boca de pura agua antes de que estalle o de que siquiera me queme las manos. (Una vez más pienso si tengo reflejos felinos o si tan solo me dará alzehimer de viejo)
Despotricado ya como me encontraba, algo salado o sin mucha suerte este día quizá opto mejor por una preparación algo más amistosa, me sugiero a mi mismo la compañía de unos fideos que tiene una elaboración mucho más amable y sobretodo menos riesgosa. A punto de estar al dente pincho unos cuantos flacos para saber que tan bien van. Descuidado asomo los chorreantes fideos a mi boca sin percatarme que una traviesa gota bailaba por allí no ocurriéndosele mejor diablura que caerme en la punta de la lengua encrespándome el rostro, haciéndome vociferar unas blasfemias muy poco entendibles debido al brusco entumecimiento de mi lengua que no me permitía conjugar palabras como era debido. Teniendo el torso impregnado de un sabor a pasta y la lengua algo resentida me quedo pensando, mientras mastico con cuidado, en si de verdad tuve mala suerte o si solo hice esas cosas a propósito porque las creía divertidas. A veces es muy difícil buscar cosas de las que reírse, a veces es muy difícil hacer reír a alguien triste. Siempre es difícil convencerse a uno mismo de reír. Yo creo que siempre es lo mejor que uno puede hacer, aunque al principio cueste hacerlo.
Nota a pie de página: ¿Alguien sabe como lavar una olla completamente quemada?







