"Podria decirte que son historias, cuentos, relatos o simples anotaciones en un diario,
pero la verdad es que solo a ti te corresponde la eleccion. Como en el amor y la vida... todo depende de ti..."
Quién ha de poner tus frases favoritas en corazones, quién
ahora te las regalará con pétalos de rosa alrededor.
A quién besaras cada 31 de diciembre. Quién te regalará un
dibujo de los dos. Quién más te mareará con sus besos. Quién cocinará para ti a
pesar de ser cuadriculada en la comida. Quién más te hará bailar luego de hacer
el amor, a quién más dejarás sin espacio en la cama. Quiénaceptará que te gusten las series coreanas,
las películas hindús. Quién ha de creer ahora en tus mentiras a sabiendas que
lo son.
Quién más te atrapará con la mirada, quién más se dormirá a
pesar de tus ronquidos. Quién más descifrará lo que sientes para ti, quién ha
de explicarte al oído cómo compensarme. Quién más ha de pedirte que seas su
enamorada tantas veces, a quién soportarás terminar contigo más de una vez.
Quién más te hará saltar de felicidad. Quién más sabrá cómo
hacerte mujer, cómo hacerte crecer. Quién te escribirá una historia solo con
verte desnuda todas las noches. Quién te hará lavar los platos, acomodar el
cuarto, tender la cama aun cuando odias hacerlo.
Quién trepará por la ventana de tu casa cada vez que te
olvides las llaves. Quién más querrá cambiar por ti, quién más estará a
dispuesto a curar tus quemaduras. A quién más estropearás la ropa en la cena.
Quién más ha de hacer todas las cosas como yo las hacía. Quién
más podría decirte adiós de esta forma tan retórica, tan melódica e indiscreta,
tan artista, algo bello que recordar:
-“Fue lo mejor de nuestras vidas, que continúan…”
Nota a pie de página: Feliz día tiempo nuevo, esperando que adentro cambie.
Debería estar esperándote en
la vieja mesa de algún café difícil de hallar, debería estar también preparando
tu regalo de navidad y tal vez, solo tal vez, si te has portado bien debería
estar planeando algún lugar elegante y lujoso al cual llevarte… Sin embargo hay
dos grandes hechos innegables que debemos afrontar. Lo del lugar lujoso lo
haría de todos modos, pero por sobretodo lo haría todo si tú en verdad fueras a
llegar.
En lugar de eso ya son más
de tres buenos cafés los que voy descubriendo en la ciudad, ya son más de diez
buenos regalos que hubiera podido darte que se han terminado perdiendo entre
las pocas ganas que me dejas cuando actúas así y de lugares elegantes… bueno de
esos tengo aún más por escoger. Pero el caso es que en esas viejas mesas solo
ordeno yo, en esos capuccinos con crema o en esos frapuccinos con miel solo están
mis dientes mordiendo el borde de las tazas. Enojado busco una canción en
especial, una canción en un idioma el cual no pueda entender para quedarme solo
con la melodía, para no concentrarme en tu ausencia y dejarme llevar solo por
los recuerdos de cuando cumples tus promesas, el resuello de tu voz tan animosa
en esos momentos se desdibuja pausadamente como acallándose cuando no apareces
y otra tarde más al final de la barra solo estoy yo pretendiendo que vine para
estar solo y que no he sido plantado deliberadamente por tercera vez.
Hay una parte de ti que me
gusta (bueno, enfrentémoslo, son varias) que me puede hacer caer peligrosamente
enamorado de ti, pero hay muchas otras que me hacen odiarte hasta morir o
siendo más preciso hasta matarte.
Amigos, amantes o
simplemente nada ¿Qué deberíamos ser? ¿Qué somos? Nunca puedo estar molesto
contigo por más de un día, no puede haber un día en el que no te abalances
sobre mí al saludarme. Me decepcionas, me tocas, me robas la sonrisa más tonta
que puedo dar, te hago contar las cosas que nunca pensaste decir con solo estar
callado, me tomas por sorpresa, me admiras, tenemos peleas, me enfureces, me
dejas de hablar y al final de la semana me invitas a pasar la tarde contigo y
cuando creo que todo va estar bien no apareces ¿Quién eres tú? ¿Qué parte de los
dos es mentira?
“Guardando silencios de una
forma tan tierna que casi es maravillosa.” La dulzura de un dolor me hunde el
pecho de un latido ¿Te debería creer? Creer cuando me dices eso, cuando dices
que somos únicos, que nos volveremos viejos juntos. Yo otra vez no puedo dejar
de preguntarle a mi vida ¿Por qué tanto misterio? Caminamos por las calles y de
mi mente alrededor vuelan las ideas, ideas que hilvanas con las tuyas formando
un carnaval para nuestra gran imaginación. Al doblar de cada esquina estas tu
terminado la avenida de mis propias creaciones ¿Cómo puede ser posible que
calcemos tan bien y luego no? Me pregunto ¿Con cada gesto que atesoras y que te
encanta de mi te convences más de no querer nada conmigo? A mí me pasa igual y
al vernos en esa paradoja todo se vuelve un juego muy muy perverso del que no sé
cómo bajar.
No sé como remediar el
misterio de tu alquimia, lo que me dejas por buscar… Cómo entendernos, saber cómo
acabara esto, si va a acabar ¿Cuál será nuestro equilibrio? Las enormes ganas
de vivir contigo a expensas de las pocas ganas que tengo después de ti. Una
irónica noticia el hecho de que cuanto más queremos acercarnos más difícil se
nos hace.
Debería estar levantándome de
la vieja mesa de este café y verme salir por esa puerta furibundo, pero el caso
es que tengo muchas preguntas para los dos y si hay algo que sé de todo esto es
que nunca he sido alguien que pueda vivir con la duda. Pienso que, entonces,
podría esperar…
Con el miedo en la punta de los dedos. El corazón latiendo
contra el pecho y la boca completamente seca. La temible emoción que te da el sentirte
vivo. Sentir el temor de los que
respiran al límite.
El viento del cielo entrando en mis pulmones de golpe, sus ráfagas
pondrán llorosos mis ojos o los mantendrán entreabiertos. Gritaré durante todo
el vuelo o encontraré por fin el lugar al que pertenezco. Tengo un terrible
miedo a las alturas, quizá vomite, lloré o me desmaye pero tal vez, solo tal
vez, surcar los cielos de esta ciudad en parapente sea la experiencia que
cambie por completo mi forma de ver la vida.
Desde que era niño siempre anhele esto. He escuchado que te
duele la cintura, que la postura es algo incomoda y el bamboleo lo es aún más,
pero una vez más ir a toda velocidad, sintiendo la tenacidad de sus músculos nacidos
para correr, escuchar sus bramidos como un eco por el cuerpo alucinándome un caballero
medieval tal como lo hacía cuando era niño. Hablar con la naturaleza, con todas
las formas en un solo acto. Ir a galope fue uno de los más atesorados sueños en
mi infancia y por las cuales respiro.
El mundo desconoce al mundo. Las personas tan metidas en la ciudad
olvidan que hay más lugares que conocer que solo calles y plazuelas de cemento.
Al arrullo de un río el olor de las praderas acompaña bien. El crepitar de la
fogata se vuelve la leña vieja de historias que ha saber de buena tinta ya se
han escapado. Bajo el rostro de la noche uno se siente tan insignificante, los
tontos miedos de que algo pueda estar acechando se vuelven inmanejables y al
despertar encontrarse enternecido por la mirada de la única mañana que me llena
de vida. La oportunidad de presenciar algo asombroso: Una flor extraña, un
animal salvaje en el camino, descubrir algo que nunca nadie antes ha visto. Explorador,
aventurero, trovador… El alma de un artista me amalgama el corazón. Cuestiones de
valor por las que una vez más respiro.
Desafiante, inmenso, casi impenetrable. Su grandeza va
contra mi honor, mi orgullo de hombre puesto a prueba el esfuerzo y el dolor de
un reto aceptado. El sufrimiento no es nada comparado con las ganas de vencer,
de ganar. Soy terco, obstinado, una mula sentada en el risco, queriendo
escalar, esquivar, golpear, acertar. Estoy jadeante frente a la victoria. Tensando
los brazos al extremo para sentir recorrer esa fuerza sobrehumana que a veces
se apodera de estos momentos. Palestra, esgrima, box, kun fu, tenis, arquería. Los
torpes y descoordinados movimientos que tuve cuando joven emulando a mis
personajes favoritos de ficción van tomando significado. La conjunción de mis
deseos tan cerca de mis ojos… tantas cosas que han llenado mis pulmones con más
que solo aire.
Lo siento en mis manos. Ese hormigueo ondulante que no cesa.
Las dimensiones de mi pecho se expanden… más y más, mis pupilas se dilatan
¿Será todo como lo imaginé? ¿Será mejor? El aire que ya no colma mi vida me
distrae… Aprendiendo a respirar más que solo aire quiero encontrar con todas
mis fuerzas una manera diferente de vivir. Una que solo yo tenga…