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miércoles, 15 de enero de 2014

Escritos de Fuego N° 17: LOVE SOON... (Post - 95)


Todo vuelve, el mundo es redondo dicen. Todo vuelve, el efecto mariposa en nuestras vidas no conoce de elusión. Las frases que las personas dicen suelen ser falacias poco estudiadas palabrerías inventadas para no experimentar más allá de la epidermis del alma.

El mundo que engaña al mundo ensordecido, adormecidos de tanto girar el día entero se nos pasa la vida en solo aparentar. Aparentar que somos grandes, que el dinero es más importante que la vida siempre debe continuar. Recuerdo haber tenido una época en la que no sentía pensar, pensar demasiado, ahora creo que es extraño no estar acostumbrado a decepcionar.

Son todos lo amigos que no saben como eres, son todas las veces que pasas por mi mente. Todas las cosas más importantes de mi vida terminan en nuestra cama y cuando sé que lo son veo que no estoy hablando de ti estoy tratando de saber quién soy y que es lo que tengo alrededor.

Encontrar algo pueda llamar amor... pronto.


Nota a pie de página: I´m calling you Love Soon...



domingo, 28 de octubre de 2012

Escritos de Fuego N° 16: EL LENGUAJE DE LOS DOS (Post - 87)


En la mañana de hoy el mundo se detuvo en la pequeña memoria SD de mi celular. “Su bandeja está llena favor de borrar los mensajes más antiguos para almacenar nuevos…”. (Exceso de recuerdos) Te tengo una pequeña mueca dibujada en el rostro celular ¿Tal cosa es posible?

Pero como dije el mundo se me estaba agolpando en la memoria y uno tiene que dejar algunas cosas para poder sentiré más liviano, “Poquita ropa” le dice. No sé cómo puedo estar con una fanática de Arjona y no sé cómo no se me ocurrió borrar todos los mensajes que tengo hace tanto.

Pero como que es gracioso ver que inclusive las más ligeras confirmaciones para salir a comer, las respuestas tontas a preguntas aún más tontas y algunas declaraciones se hayan quedado guardadas tanto tiempo en este sencillo aparato. La convicción que tenía al principio no es tan firme como yo creía y eso de borrarlo todo ya no parece ser tan buena idea.

Ahora que me detengo a leerlos, les veo la utilidad. Cosas que ya había olvidado estaban ahí… “A Little trip…” - me dijo - “… Por las calles de tu mente, todo lo que no pudiste o no te atreviste a decir en estos últimos dos años puesto ahí, en vitrina, para su exhibición antes de su muerte…” “Sos algo exagerada, nena”- Trágica diría – Aunque en ocasiones la presión de la pantalla no soportaría una segunda pregunta: “¿Esta seguro que desea borrar este mensaje?…”

Decirnos las emociones en otros idiomas las hace menos cursis y más significativas ¿Será eso un descubrimiento nuestro? O será que no nos gusta desnudar lo que sentimos tan obviamente o será que solamente somos un par de alienados con un gusto políglota por las frases de amor.

Borrando mensajes me encuentro sonriendo más de una vez, sintiéndome triste algunas veces y encolerizado también. Es como morir y traer a la mente en un “Flash back” (ves, ahí está otra vez) las memorias de mis últimos años de vida. Suena trágico lo sé pero como decías este pequeño viaje, esta pequeña muerte me hace el espectador de mis propias decisiones. Inclusive he recordado como llegaste aquí. No es que lo hubiera olvidado, no te enfades “Je t'aime beaucoup” My love es solo que es lindo volver a sentir las emociones de cada mensaje, sentir que no las recordaba es como volverlas a experimentar. Decirnos las cosas de diferentes maneras es como probar los sentimientos del mundo y preguntarnos por qué les dan ese significado, es ser tonto…  transformar algo tan insignificante en algo filosófico y mezclarlo con algo tan íntimo. Svestire conmigo tiene más que solo una acepción y en el lenguaje de los dos decirte amor no significa algo tan ordinario como para que todos lo puedan decir si lo decimos por que no hacerlo como lo hace el mundo para hacernos diferentes y reinventarnos tiernamente.

Nota a pie de página: I love you, Ti amo,  Je t'aime, Aishiteru, Ya tyebya lyublyu, Yes kez si'rumem, Volim te, etc…  


domingo, 16 de septiembre de 2012

Escritos de Tierra N° 15: EL MISTERIO DE TU ALQUIMIA (post - 85)


Debería estar esperándote en la vieja mesa de algún café difícil de hallar, debería estar también preparando tu regalo de navidad y tal vez, solo tal vez, si te has portado bien debería estar planeando algún lugar elegante y lujoso al cual llevarte… Sin embargo hay dos grandes hechos innegables que debemos afrontar. Lo del lugar lujoso lo haría de todos modos, pero por sobretodo lo haría todo si tú en verdad fueras a llegar.

En lugar de eso ya son más de tres buenos cafés los que voy descubriendo en la ciudad, ya son más de diez buenos regalos que hubiera podido darte que se han terminado perdiendo entre las pocas ganas que me dejas cuando actúas así y de lugares elegantes… bueno de esos tengo aún más por escoger. Pero el caso es que en esas viejas mesas solo ordeno yo, en esos capuccinos con crema o en esos frapuccinos con miel solo están mis dientes mordiendo el borde de las tazas. Enojado busco una canción en especial, una canción en un idioma el cual no pueda entender para quedarme solo con la melodía, para no concentrarme en tu ausencia y dejarme llevar solo por los recuerdos de cuando cumples tus promesas, el resuello de tu voz tan animosa en esos momentos se desdibuja pausadamente como acallándose cuando no apareces y otra tarde más al final de la barra solo estoy yo pretendiendo que vine para estar solo y que no he sido plantado deliberadamente por tercera vez.

Hay una parte de ti que me gusta (bueno, enfrentémoslo, son varias) que me puede hacer caer peligrosamente enamorado de ti, pero hay muchas otras que me hacen odiarte hasta morir o siendo más preciso hasta matarte.

Amigos, amantes o simplemente nada ¿Qué deberíamos ser? ¿Qué somos? Nunca puedo estar molesto contigo por más de un día, no puede haber un día en el que no te abalances sobre mí al saludarme. Me decepcionas, me tocas, me robas la sonrisa más tonta que puedo dar, te hago contar las cosas que nunca pensaste decir con solo estar callado, me tomas por sorpresa, me admiras, tenemos peleas, me enfureces, me dejas de hablar y al final de la semana me invitas a pasar la tarde contigo y cuando creo que todo va estar bien no apareces ¿Quién eres tú? ¿Qué parte de los dos es mentira?

“Guardando silencios de una forma tan tierna que casi es maravillosa.” La dulzura de un dolor me hunde el pecho de un latido ¿Te debería creer? Creer cuando me dices eso, cuando dices que somos únicos, que nos volveremos viejos juntos. Yo otra vez no puedo dejar de preguntarle a mi vida ¿Por qué tanto misterio? Caminamos por las calles y de mi mente alrededor vuelan las ideas, ideas que hilvanas con las tuyas formando un carnaval para nuestra gran imaginación. Al doblar de cada esquina estas tu terminado la avenida de mis propias creaciones ¿Cómo puede ser posible que calcemos tan bien y luego no? Me pregunto ¿Con cada gesto que atesoras y que te encanta de mi te convences más de no querer nada conmigo? A mí me pasa igual y al vernos en esa paradoja todo se vuelve un juego muy muy perverso del que no sé cómo bajar.

No sé como remediar el misterio de tu alquimia, lo que me dejas por buscar… Cómo entendernos, saber cómo acabara esto, si va a acabar ¿Cuál será nuestro equilibrio? Las enormes ganas de vivir contigo a expensas de las pocas ganas que tengo después de ti. Una irónica noticia el hecho de que cuanto más queremos acercarnos más difícil se nos hace.

Debería estar levantándome de la vieja mesa de este café y verme salir por esa puerta furibundo, pero el caso es que tengo muchas preguntas para los dos y si hay algo que sé de todo esto es que nunca he sido alguien que pueda vivir con la duda. Pienso que, entonces, podría esperar…

Nota a pie de página: Y que escogerás?


domingo, 1 de julio de 2012

Escritos de Fuego N° 15: PUENTE DE CEREZOS (6/15) (Post - 81)

AMAPOLA



Los días de secundaria transcurrieron sin mucha emoción, así al acabar mi último año me percaté de que mi círculo social había cambiado. Con el tiempo la gente popular me fue encontrando menos interesante y las personas que antes ni siquiera había reparado en ver fueron a quienes más me iba acercando, imagino que mi madurez en algunos temas me hizo menos divertido.

Ser un alumno de intercambio el último año debe ser algo muy duro pero también debe llevar una razón muy importante. Su nombre era Alhelí, era una chica de contextura delgada  a veces parecía ser algo enfermiza. Sus cabellos largos eran de un castaño muy clarizo y al final de la frente a la derecha se podía notar una hebra de cabello lila que muy seguido solía ocultar recogiendo su cabello tras su rostro.

“Alhelí tiene los ojos claros, marrones claros, casi cafés, la verdad nunca he sido bueno para identificar ese tipo de cosas, solo te diré que eran muy silenciosos, al igual que sus palabras y su forma de andar”.

Casi afueras de la ciudad había una casona que nunca había sido habitada, por lo menos no hasta ese momento. La familia de Alhelí se instaló los primeros meses allí, al parecer era de unos familiares lejanos. Al cabo de unas semanas la casa fue recobrando poco a poco su color inclusive el pequeño vivero en la parte de atrás fue reconstruido, se decía que era la misma Alhelí quien empezó a cuidar las plantas y flores del lugar. Muchas veces al llegar pude percatarme de rastros de maleza en su mochila, sin olvidar claro su inconfundible fragancia a rosas.

Con los días la gente del pueblo comenzó a acudir a ella. La noticia de que sus flores eran muy hermosas no era mentira y esto hacía que las personas se acercaran a preguntar por ellas. Muy pronto el vivero en la casa Macheri se volvió uno de los atractivos de la ciudad.

“La vida debería ser feliz y alegre… y llena de color… como las flores ¿No lo crees así?”. Un día que por encargo de mi madre fui a pedir unas flores Alhelí me contestó con esta pregunta. “Creo que si alguien puede entenderlo quizá seas tú, mi padre solía decirme eso. Él era amante de estas flores, por eso me nombró como una de ellas…”.

La chica de las flores como tan tiernamente se le comenzó a llamar fue ganándose el cariño de todos en el salón y aunque siempre mantuvo su andar tranquilo y prefería no ser el centro de atención a veces resultaba ser inevitable. Ese año la escuela tuvo a la reina de primavera más linda de la que yo pueda recordar. Al terminar ese día, cuando nuestras conversaciones y visitas ya habían sido tantas como para estar un momento a solas nos dirigimos al vivero para platicar entre fragancias y colores.

“Si te disgustaba, no debiste aceptar la invitación…” “No es que me haya disgustado, es solo que no era necesario dedicarme tanto esfuerzo además todos parecían tan encantados con la idea que no podía negarme” – Si las razones pudieran hacer mella en esa cabeza suya hubiera continuado la idea, pero Alhelí era una de esas personas que son capaces de sacrificarlo todo con tal de ver feliz a los demás. Una analogía que para ese entonces ya había calado en mí antes.

“¿Por qué cuidas tanto las flores?”  “Porque eran los regalos favoritos de mi padre, él solía decir que la vida se formaba por un puñado de emociones y de buenos y malos momentos que al final siempre nos hacen sonreír. Para él las flores eran la metáfora de todo aquello en lo que creía, cuando murió llevaba un puñado de sus flores favoritas con él…” Me quede helado, en ese instante pensé – No debí tocar ese tema – Pero ella notó mi desconsuelo.

“Descuida, tú me recuerdas a él… La noche en que se accidentó iba en su auto afuera de la ciudad con un par de maletas en la cajuela acompañado de una de las amigas de mi madre. Esa noche mi papa nos estaba abandonando…” “…” “No lo tomes a mal él fue un gran padre y un buen esposo pero cada que estaba con él podía verlo en sus ojos, lo mismo que veo en ti… una profunda tristeza… la mirada al vacío, los ojos de atardecer. Mucho tiempo lo odié, no entendía lo que pasó pero en aquellos días mi madre me confesó todo, que esa amiga fue su primer amor y que en su ausencia ella se acercó a mi padre, los tres eran amigos y aunque mi madre sabía que el aún pensaba en ella no pudo evitar enamorarse ¿Es curioso cómo las personas se acostumbrar a cierto tipo de emoción, no? Por muchos años mi padre creyó amarnos pero ella regresó y esos ojos que por momentos se ausentaban comenzaron a explicar su nostalgia. Al menos su último momento lo vivió con la persona que amaba… eso me reconforta un poco”.  
    
“Por eso aunque no haya sido mi culpa cuido de estas plantas con la misma devoción con la que me hubiera gustado cuidarlo a él. Es lo que me dejó… nuestros recuerdos felices están entre estas flores. Por eso te pareces a él, porque en tus ojos puedo ver que tú buscas algo más allá de lo que puedes ver,  tienes esa tristeza en la mirada, en tu andar. Douma, yo no sé lo que tu hayas perdido pero en verdad deseo que lo encuentres, porque al igual que yo nadie estaría dispuesto a verter sus emociones en un pozo de nostalgias…”

- Alhelí, aquella niña de piel clara y recatadas palabras estaba en lo cierto, en todo este tiempo conociéndome advirtió mis lagunas, mis momentos de silencio. Te notó a ti, entre las hojas… entre tanto aún sigues tu… aún sigo protegiéndote… -

“Amapola… la flor que llevaba mi padre aquella noche eran flores de amapola… ¿Sabes lo que significan…?”

“… La amapola es la flor de la individualidad, de aquellas personas que son amantes de la vida, las personas que nos atraen y nos apasionan y de los que hacen un mundo mejor  pero que de ningún modo debemos atraer a nuestro lado porque en su naturaleza se destruye o nos destruye. Es una flor que seduce, pero que nos aleja…”

Desde cuando comenzaste a formar parte de mí, de mi manera de ser. Mientras me alejaba del vivero sentía la cabeza estallar, había tanto de esa noche que no estaba bien. Sus palabras, la historia de su padre, su manera de ver la vida, de verme a mí. Sin siquiera saber si estaba del todo en lo correcto  llegue mi habitación con un sinsabor en los labios. “A pesar que deje de nombrarte todavía siento por ti sin que me pese…”.  Alhelí y yo terminamos la secundaria juntos, no hablamos mucho de aquella noche y aunque se volvió muy buena amiga mía después de la graduación no la volví a ver y no la volvería a ver si no hasta ahora, hace un par de días, siete años después. Cari ¿Será esto una buena señal? 



Nota a pie de página: Es hora de una nueva temporada...

viernes, 30 de septiembre de 2011

Escritos de Tierra Nº 8: PUENTE DE CEREZOS (2/5) (Post - 71)

(DESDE TI...)

¿Puedes creer que han pasado ya varios días desde que no nos vemos? El viaje fue en verdad agotador, no sé porque tengo una sensación rara en la boca del estomago, debe ser la angustia. Douma ¿Cómo crees que sea mi vida en esta ciudad? A veces me angustia mucho pensar que no encaje tan bien como lo hice en nuestro colegio. Todo sería más fácil si estuvieras aquí, me ayudarías, me sentiría mejor teniéndote cerca. Lamento que no hayamos podido terminar el colegio como nos prometimos pero con el trabajo que tienen mis padres nunca se sabe. Aunque en verdad creí que esta vez nos quedaríamos más tiempo, fue el más largo de todos y a la vez se siente como si hubiera sido el más corto… prométeme algo, cuando las clases comiencen y las tareas se calmen un poco vendrás a visitarme ¿sí? Aunque sea una vez…



Hola Douma, al principio pensé que seria difícil y a pesar de que me ha costado un poco me he hecho de muy buenos amigos aquí. Sé que te agradarían mucho si los conocieras. Dime ¿Cómo van las cosas por ahí? ¿El gimnasio sigue clausurado? ¿Cómo esta maru? Espero lo estés cuidando bien dime ¿Me extraña? ¿Lo haces tú? Cuando terminan las clases y regreso a casa ninguno de mis amigos vive por donde yo así que tengo que hacer mi ruta sola. Sabes, extraño nuestras pláticas, nuestras conversaciones fueron únicas, creo que era verdad cuando me decías k eras raro ¿fue gracioso no? Aquella vez en la que te caíste por estar distraído y ver a cualquier lado menos a donde deberías ¿Algún día me dirás lo que distrajo? Este fin de semana vendrán unos familiares a mi casa así que creo que tendremos que esperar hasta la próxima semana para vernos Dime ¿Qué te parece el domingo?… ¿Ya sabes cómo llegar? En estos días te mandaré un dibujo de mi casa para que no te pierdas. Cuidate mucho espero verte pronto…



Douma, lo siento este domingo no podrá ser surgió algo de último momento lo siento de verdad, te lo explicaré luego, perdóname…


¡¡Oye!! ¿Que pasó? hace muchos días que no sé de ti seguro debes de estar ocupado la verdad yo también, hay tantos trabajos estos días que ya ni tiempo tengo para descansar y lo peor es que la próxima semana son los examen de mitad de ciclo ¿Puedes creerlo? ¿Tan rápido? Que te parece si terminando esta semana ahora si cuadramos bien una fecha para vernos dime ¿Podrías traer a maru ese día? Quisiera ver que tanto ha crecido. Cuidate mucho Douma y ¡¡escríbeme!!



Douma ¡Me haz dejado sorprendida! No sabia nada de ti y lo primero que me entero son estas historias que escribes ¿De verdad son tuyas? ¿De verdad te han pasado? No sabia que escribías tan lindo ojalá alguien me escribiera algo así alguna vez… no sé por qué pero aunque no me lo haz dicho te imagino en todas esas historias que escribes y de verdad creo que eres tú y que si te han pasado espero que sigas escribiendo así ¡Me encanta! además quisiera saber mas de ti, fuera de nuestros mensajes. Cuidate mucho ¿si?



Hola Douma siento no haberte respondido es que he estado algo ocupada y la verdad es que me he sentido mal, no sé lo que me pasa me gustaría tanto hablar contigo pero no creo que pueda, quisiera escucharte, que me ayudaras con todo esto… me siento destrozada, herida y lo peor es no tener a alguien a quien decírselo, pero espero que tu estés bien, cuidate mucho ¿si? Ya no estés llegando tarde a tus clases…


No, no te preocupes no es bueno que faltes a tus clases por eso yo seré fuerte ya no debo ser tan sentimental, tratare de distraerme recordarlo me lastima demasiado…



Hola Douma gracias por ese escrito si que fue gracioso ¡bastante! descuida ya estoy… ¡Demasiado mejor! Créeme. Suerte en tu semana yo aquí la estoy pasando bien…


Hola ¿Eras tú el del mensaje? lo siento he estado con muchas cosas esta semana la verdad quisiera descansar de todo, me gustaría desaparecerme por unas semanas si es que no para siempre…


Lo siento, lo que menos quiero es hacerte sentir mal, ahora ya estoy mejor sé que tengo muchas cosas que cambiar soy muy caprichosa y engreída, creo que no te diste cuenta de eso cuando vivía allá ¿no? Por lo menos nunca me lo hiciste notar. Creo que es verdad lo que leí de ti la ultima vez a veces hay cosas que necesitamos cambiar porque hacen daño a quienes queremos pero si es nuestra forma de ser ¿Estaría bien hacerlo? Siempre me dejas pensando cuando te leo quizá por eso me encanta lo que escribes…



Vaya ya termine mis trabajos ahora solo queda alistarme para los exámenes finales Douma ¡Puedes creer que ya estamos fin de ciclo! Que increíble estos meses han sido muy difíciles que bueno que ya se terminan. No te preocupes por no habernos visto seguro haz de haber estado muy ocupado al igual que yo además el viaje de ciudad a ciudad es muy largo y pesado, te entiendo no te preocupes que te parece si terminando los exámenes hacemos un esfuerzo y quedamos para vernos ¿si? Tú me avisas esta vez seguro que si la hacemos hay que poner nuestras ganas en ello ¡Ahora tendremos todas las vacaciones para hacerlo! Nos vemos Douma cuidate mucho ¿si? Y suerte en los exámenes ya nos veremos pronto.


Douma, Douma ¿estas ahí? no sé como decírtelo me duele mucho esto, mis padres quieren que pasemos navidad en la casa de mis abuelos no podremos vernos sino hasta año nuevo, lo siento debes estar cansado de que siempre termine postergándolo todo… prometo que será la última vez ni bien regresemos te prometo que será yo quien tomara el tren de ida para verte, espérame por favor.



… Douma ya no puedo más me he sentido terrible estos días mis padres me han confirmado lo que yo sospechaba no estamos aquí solo por las fiestas, nos vamos a mudar aquí, no voy a regresar, ahora estaremos más lejos aún. Ya no podré ver a mis amigos, ya podremos vernos… siento que todo se me viene abajo, no puedo evitar sentirme triste, no puedo parar de llorar… No podré ver a nadie nunca más…



Nota a pie de página: Una serie de historias cortas acerca de su distancia... Genial.


viernes, 19 de noviembre de 2010

Escritos de Fuego Nº 10: LA CHICA DEL TREN… (post - 55)

“¿Esperarías por mi? Aunque no te lo haya pedido, aunque no sepas si he de volver…”. Yo quería que aquello que imaginaba fuera verdad, pero mientras te espero en esta cálida estación del tren; tu rostro sonriente, en mi memoria, imaginando esas palabras que nunca llegaste a decir no son más que un sueño, un recuerdo artificial que creé muchos meses atrás para conservar esa ilusión de esperarte. Ahora. Aquí, ha comenzado a llover. Me pregunto… si aquel lugar del que vienes tendrá lluvias tan hermosas como esta… la verdad… yo espero que no.


Me di cuenta de que ella iba en el mismo tren que yo solo después de la segunda mitad del año. Con tantas personas subiendo y bajando todos los días me reconfortó saber que pude notarla antes de la llegada de la primavera. Las pocas cosas que supe de ella en esos viajes fueron que estudiaba en el mismo colegio que yo y que al parecer le gustaban mucho los libros pues siempre iba leyendo uno camino a casa y aunque solo fuera un pequeño descubrimiento el saber que ambos nos subíamos al mismo tren fue de esa forma que empecé a interesarme en ella. Dicho esto, no es como si hubiera querido investigarla, acercarme o hablarle, es solo que… ella… la chica del tren, solo con ser capaz de observarla desde cierta distancia podía hacer que mi día fuese un poco mejor.


Yo siempre he pensado que mi estación preferida es el invierno, a pesar de que no me agrada pasar frió, me gusta mucho sentir la lluvia, caminar en la neblina que cierra mis pasos y no me permite distinguir nada más que mi propio aliento, escuchar como lentamente la nieve va enmudeciendo la ciudad aletargando todo, como deteniendo el mundo para poder apreciarlo más. Ese invierno que hacía enrojecer tus mejillas y entreabrir tus ojos hasta quedarte dormida me regalo uno de los mejores recuerdos de toda mi vida. Verte ahí, tranquilamente dormida en uno de los asientos del tren con ese librito de pasta color marrón entre tus lindos dedos y con la clara luz del cielo que traslúcida en la luna caía suave iluminando tus cabellos será algo que nunca olvidaré. Fue en ese mismo invierno en el que te vi, bajando del tren en una de esas tardes en las que no debíamos encontrarnos. Tú caminabas atrás de mí, como siguiéndome, como si supieras mejor que yo adonde iba, en varios momentos quise voltear pero la idea de que estuvieras ahí por mi no me parecía creíble… y era así, justo antes de llegar a mi puerta te detuviste en la casa de al lado. Esa tarde, aunque no nos hayamos mirado, aunque solo escuchara tus pasos, si pudiera confesarlo ahora… me gusto mucho caminar a tu lado.


Uno de los últimos días del tercer trimestre, yo, como ya se había vuelto mi costumbre, esperaba verte pasar y sentarte a dos asientos del mió en el tren, como solías hacerlo. Pero no apareciste. Antes de partir te busqué y vi como una linda chica de tez clara y hermoso cabello largo, con una maleta en las manos y una expresión triste en el rostro abordaba el otro tren en dirección opuesta al mío. Era tu forma de decirme adiós. A la distancia creí ver una lágrima pero no estaba seguro si era verdad o si solo era el reflejo de mi propia emoción. Pensé en hablarte, en decirte lo bien que me había hecho tu sola presencia, tu contemplar. Bajé del tren, caminé hacia el tuyo y antes de llegar a ti comprendí que tan bella podías ser, aún en la tristeza, cuando toda la luz del día parecía concentrarse en ti, cuando el calor matizaba tu piel, cuando me quede allí, inmóvil, deslumbrado, sin saber que decir, que más hacer. Cuando te vi partir la estación era primavera. La estación más apropiada para ti.


Después de todo, al final, no pude hacerlo, se dice que hay cosas que son inalcanzables sin importar cuanto se esfuerce uno. Los días siguieron tal cual, sin ti descubrí que aquel tren al que tantas ganas tuve de ir ahora se había vuelto un lugar gris, lleno de personas opacas y de ruidos diminutos. La primavera se volvió el refugio de mis pocos recuerdos aquellos que alimentaba con escenas de ti, de los dos, pequeñas imaginaciones que utilizaba para recrear mi tiempo, una de esas noches descubrí que me había enamorado de ti, desde hace mucho, pero no supe entenderlo. Lentamente todo se volvió idílico, si ya no tenia tu presencia para poder sentirme mejor tu recuerdo fue el que empezó a obrar en mi. Ese tenue regalo que dejaste para mi me ayudó todos estos años en los que sin querer esperaba por ti.


Con los años sorprendentemente llegue a saber que aquel vecino de al lado resulto ser tu hermano, ya era amigo de él antes pero ahora tenía una razón mayor para platicar con él todos los días y con el tiempo supe de ti, pues llegaste a confiar mucho en él y él en mi. Llegue a saber que tu primer beso había sido tan incomodo como el mió, que lloraste por días cuando tu primera relación terminó, que te escapabas de casa en las noches siempre que llovía, que tenías problemas con tu nuevo enamorado y que no sabías como solucionarlo y por eso recurrías a tu hermano y él, que todo ese tiempo que fuimos amigos nunca mostró mucha destreza en esos temas, recurría a mi ¿Puedes creerlo? Al final yo terminaba ayudándote a regresar con quienes quizá no debías solo porque parecías estar muy enamorada. Sé que soy un cobarde por cuidar bien lo que siento, pero si me gustabas tanto no es ninguna sorpresa el que haya querido hacerte feliz. En verdad me gustabas y si no podíamos estar juntos solo me quedaba protegerte porque a pesar de que yo estuve envuelto en muchas relaciones en todos estos años, al final del día siempre una parte de mis pensamientos iban hacia ti. Pero no te sientas mal, ese día en la estación, fui yo el que no supo llegar a ti.


Hay una historia de amor en el pueblo, se dice que si eres capaz de conservar la luz de una pequeña llama en la cima de una colina durante toda la noche una diosa aparecerá frente a ti y te revelará si tu sentimiento es verdadero. Muchas parejas van ahí todos los días pero nunca han logrado quedarse lo suficiente. Yo nunca había aceptado ir hasta ayer, sé que estando solo tengo mucho más probabilidades de no lograrlo, pero quisiera intentarlo por los dos, aunque para ti esa idea no exista muchas veces para mi lo ha significado todo. El frío de la noche hace muy difícil mantener esa llama con vida, yo trato de no moverme, de no dormirme. Agazapado bajo un árbol trato con todas mis fuerzas de rescatar el fuego que llevo en las manos, el viento cambia de dirección y golpea de lado, yo trato de ocultar la llama que tambalea entre los pliegues de mi ropa, muchas veces parece inútil, parece que se apagará en cualquier momento, pero resiste. Mis manos forman un pequeño escondite que impide a las ráfagas de aire entrar. A mitad de la noche garuó. Las ligeras gotas caen heladas sobre el pasto, yo he formado una pequeña cueva con mi cuerpo, mis dedos enrojecidos ya no sienten el dolor de esa pequeña quemadura que paulatinamente desensibiliza mi piel. En el momento más duro de la noche recuerdo tu mirada, tu forma de dormir en aquel tren, tu silenciosa belleza, tus largos cabellos parecen rodear mi cuerpo ahuyentando el último frío del invierno y aunque solo te imagino siento como si estuvieras aquí ¿Cómo puede ser que me haya enamorado de ti con solo verte? ¿Es que pude notar algo más allá de ti? ¿Algo más que solo los cuerpos? La emoción que tuve en ese momento fue igual a las que tenía al verte, mucho más que en tus recuerdos. Al final de la noche entendí que aquella diosa nunca iba a aparecer que la única certeza del sentimiento que pude tener fue la de haber permanecido toda una noche amparado en ti, en un recuerdo feliz y comprender que el fuego nunca se apagó.


Hoy es primavera, como me lo comentó tu hermano, regresas al pueblo y yo ya estoy aquí esperándote en la misma estación del tren para decir y hacer todo lo que ese día comencé a sentir…


“Definitivamente lo diré, que gracias a ti he sido feliz. Definitivamente te lo diré, que las emociones que tuve aquella vez crecieron y se han convertido en todos los sentimientos que llevo hoy. Ellos… ahora ¿llegarán a alcanzarte?...”


Nota a pie de página 1: Lo ves. despues de tantos días pensaste que no lo iba a hacer, que lo habia olvidado. Me gustaría saber que piensas ahora.

Nota a pie de página 2: Me gustaría saber que pasó.

domingo, 14 de febrero de 2010

Escritos de Ensoñación Nº 5: DELIRIOS DE VERANO (post –26)

(PENSAMIENTOS AL AZAR PARA EL DÍA DE SAN VALENTÍN)


“Pasaran a extrañarse aquellos rayos de sol que en las mañanas solían derretir tus helados de fresa. Cuando venias hacia mi apresuradamente, sin correr, y entre los dos lamíamos cuanto helado cayera de tus dedos. El calor del verano nos impedía estar quietos, permanecer callados, jugábamos todos los días con las risas y el amor que solo se pueden tener de cuando niños, un amor despreocupado, un amor puro; un amor de saltos, juguetes y raspones que un día como hoy, muchos años después, nos alegra los recuerdos. Yo en mi vieja ciudad al norte de Lima y tú en alguna ciudad al sureste de Alemania.”

Infinidad de ideas pueden pasar por mi mente… pero hoy son las mismas. De acuerdo, le echaré la culpa al día…

“<= ¿Sabias que las hojas de otoño tardan 3 segundos en caer al suelo? => ¿Disculpa?... eh, no, no lo sabia. - 13 minutos marcaban en el reloj de aquel joven desde que aquella chica se sentó a su lado en la barra de aquel café, las dos copas de margarita que la chica tomó en 10 minutos yacían boca abajo frente a ellos tapando en algo las lunas del mostrador que reflejaban con exactitud en mosaicos contiguos a ambos, proyectando a su vez la manera tan sutil que él tuvo de colocar su copa en la barra, inclinarse nuevamente hacia ella y volver a preguntar <= ¿No te parece increíble que una de las imágenes más bellas de la vida duré solo 3 segundos. => supongo que las mejores cosas de la vida no deberían durar tanto o dejarían de serlo. – Respondió ella con una delicadeza natural mientras se quitaba su exquisito cabello que suavemente le cayó en los labios, mirándolo solo una vez. Él por su parte sonrió y miró al frente tiernamente como si amara el horizonte cercano, como si se hubiera percatado del reflejo de la chica en el espejo. <= Tienes razón – añadió – no me gusta mucho aceptarlo pero las cosas son como deben ser, nada debe tardar más de lo necesario. – Ella volvió a mirarlo y respondió => Eso creo. – Él la miró otra vez diciendo <= No te preocupes, yo también estoy esperando a alguien – Ella sonrió y le dijo => Ya no ha de tardar mucho – él miró al reflejo de la chica en el espejo y respondió <= Lo sé – un minuto después el Barman llegaba con un margarita como cada 5 minutos, pero la chica se levantó de la barra y pidió cancelar la orden pues su acompañante ya había llegado el barman le dijo que eso no era posible, entonces aquel joven se ofreció pagar el trago, la chica agradeció el gesto y luego se fue resonando sus tacones rojos que no consiguieron esconder el sonido del beso que ella le dio a aquel tipo en la boca quien finalmente se la llevo de aquel café tomado de su cintura.

El joven aún en la barra acercó el trago a su lado y a sus labios dejándolo después con la misma sutileza con la que dejó las otras copas pensando en ese momento en que debió tomar margaritas hace mucho tiempo y que ahora podría hacerlo mientras esperaba a que alguien llegara, alguien que se viera tan bien como la chica en el espejo.”

No hay historias completamente sinceras Douma, pero con todo eso aún vamos por ahí… esperando conocer a alguien, siempre esperamos conocer a alguien…

No sé la razón por la cual nos enamoramos, no sé siquiera si debería haberla, quizá solo forme parte de ese montón de preguntas tontas en las que se enfrasca el hombre mientras se pierde su propia vida; asi que no explicaré más, no responderé nada… dejemos que una puesta de sol sea eso y que la sal en el mar mantenga ese sabor. Hoy solo quiero la sola simpleza de un amar por existir.

Nota a pie de página 1: Había olvidado por completo este día asi que el post k tenía pensado como el 26 tendra que correr una fecha más.

Nota a pie de página 2: Esto es una serie de historias cortas que tengo y que por falta de espacio no estan todas, algun día pondré las que faltan enteras.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Escritos de Ensoñación Nº 1: THE BLOWER’S DAUGTHER (post-8)

- "Nunca te encantó alguien con quien nunca pudiste estar y que ahora parece ser el mejor de tus recuerdos, el más intenso…"

No supe que decir, aquella chica llevaba sentada conmigo más de media hora y no había dicho palabra alguna hasta ese momento. Ambos nos encontrábamos protegidos de una lluvia intempestiva en uno de esos pequeños refugios que construyen a mitad del camino. Yo andaba medio entretenido con unos escritos míos, mas no tanto como para no escuchar la dulzura humedecida de su voz y contemplar a vista de mirada una triste sensación de claridad, no callé.

- "A veces las cosas no tienen que ser para que precisamente sean recordadas, solo basta que sea importante, importante para ti… de tantas formas…"

No ocultó su agrado a mi respuesta, me gustó que no lo ocultara, sonrió tiernamente mirándome de lado, por un momento el viento llegó suavemente cálido, agitando su cabello alcanzando con dócil perfume mis orillas, no pude evitar mirarla, contemplarla, no quería nada más en ese momento y aún cuando ella dejo de hacerlo yo seguía. Su mirada se perdió en la infinidad de figuras y colores que desfilaban frente a nosotros, todos danzando para ella, sin embargo yo prefería verla. Y lentamente fue sonriendo disfrutando del viento, de la lluvia, de las luces. Tenuemente empezó a cantar una vieja canción que yo no recordaba pero si sentía. Pausadamente percibía su respiración, lo sigilosa de su melodía como si oírla fuera un secreto, un secreto que la lluvia no sabia enmudecer… y yo que tan embelesado estaba me recosté ligeramente en el respaldar de aquella banca con la memoria enmarcando el delicado movimiento de sus labios para no olvidarlo, para que no me olvide. Cobijado en la inmutable necesidad de su presencia, en la tibia apreciación de su idea y en el acariciante susurro de su aroma no consideré mayor placer, mayor gratitud ni mayor deuda que el de quedarme profundamente dormido, dormido como aquel que halla al mundo y no necesita verlo más, tan tranquilo, tan calmado que no supe cuando desperté, tan solo que lo hice…

Y todo era silencio, la conveniente lluvia había cesado. Yo aún tenia los ojos cerrados y temía abrirlos porque no escuchaba su canción, tuve miedo, tanto como se podría tener y tal vez más, me reincorporé… dudé porque no quise abrir mis ojos, no quise respirar, tan solo guarde un poco de aire para poder decir una ultima vez algo que nunca pensé, algo que fuera especial, pero en momentos como ese uno nunca puede precisar la perfección y solo dice aquello que siente y con esa promesa fue solo esto lo que pude confesar…

- "No sé en donde poner mis ojos si no es en tu cuerpo… y por eso no he de entender al mundo si no estas tú…"

Silencio… silencio de otoño fue lo que encontró mi voz, mis ojos aún cerrados percibieron al suave, cálido y dócil viento que de regreso traía mis palabras, una pequeña y seca hoja tardía rozó mis manos antes de hundirse, unas relegadas gotas de lluvia que irresonantes caían también me forzaban a moverme, a caminar, a seguir. Mas la ultima gota no cayó, se detuvo cortada por una fuerza que rompió el viento, que escapó de toda ironía y tocó grácilmente mi rostro. Finalmente con la sigilosa melodía de un susurro conocido escuché:

- "Tranquilo, abre los ojos…"



Nota a pie de página: Dentro de 3 semanas (8 de setiembre) cambiare la direccion de la pagina a la de solamenteacompañados.blogspot.com no lo olviden, espero que lo recuerden y no se confundan al ingresar (corrigiéndome otra vez)