Hola,
"Podria decirte que son historias, cuentos, relatos o simples anotaciones en un diario, pero la verdad es que solo a ti te corresponde la eleccion. Como en el amor y la vida... todo depende de ti..."
sábado, 20 de septiembre de 2014
Despedida
Hola,
miércoles, 12 de febrero de 2014
Escritos de Tierra N° 18: AN SPOTLESS MIND (Post – 97)
domingo, 6 de enero de 2013
Escritos de Viento N° 18: TELMO (Post – 90)

Telmo cubre sus ojos con un pliego de la sabana cada vez que el sol de la mañana logra despertarlo. Y aunque en realidad esto no sea suficiente para volver a dormir, lo hace porque puede que esto sea un sueño y tal vez si cierra los ojos un poco más pueda encontrarse nuevamente flotando de espaldas en el mar con pequeños salpicones de agua salada en el pecho contemplando un cielo sin horario o vagando nuevamente por algunas calles sin color, sin preocupaciones, como si hubiera nacido en el camino, sintiendo como el viento le recuerda ciertas canciones que solía escuchar en su niñez que son los sueños más recurrentes o con los que Telmo disfruta más. No obstante esos anhelos por lo general terminan con la amarga sensación del despertar y la inamovible idea de cambiar su cama de lugar pensado en cómo puede tener en su dormitorio ventanas tan grandes.
martes, 10 de julio de 2012
Escritos de Viento N° 17: LEARNING TO BREATH (Post – 82)
domingo, 3 de julio de 2011
Escritos de Viento Nº 14: ¿Voy siempre tan dormido…? (Post – 63)

Soy como un niño alejado de sus juguetes, estos meses, se podría decir que he vivido alejado de todo lo que era yo. Mas que de las personas que conocía, de los lugares que frecuentaba o de las cosas que hacia; permanecí alejado de mi forma de tratarlas.
No se quizá perdí las ganas de ser yo, perdí las ganas de ganar de la manera en que lo hacia. Quizá la felicidad enluta mis palabras (Como ya suponía). De todos modos estos días caí a tierra.
Salí expedido de mi propia nave de forma natural, sin averías, sin escapes de emergencia. Fuera de mi propio universo he de decir que la atmósfera impacta, que sentirse dentro de ella impresiona más que el solo apreciarla. La gravedad se siente más pesada que en los libros y el aire es más liviano, más dulce y más refrescante de lo que había pretendido. Más buenas que malas razonas para seguir adelante.
Nunca he sido yo mismo siempre ni en mis interminables cavilaciones por el espacio de mis dudas, ni en la estrecha, luminosa e interminable vía Láctea de mis sueños. La idea de un solo yo siempre me molesta (Como aquellas estrellas que en mis viajes siempre golpean mi cabeza) me agrada más desdoblar mi personalidad, algunos momentos ser de una manera y en otros, otra. Me resulta(o) mucho más interesante. Sin embargo, mis juegos de niño se han apoderado de mi y ahora son parte de lo que soy. No creo que este bien, sé que será muy difícil llevar bien cualquier relación conmigo… pero eso es lo que me agrada, esa dificultad… lo prefiero así. Me agrada y me gusta mucho ser así… aunque al final me lastime, aunque al final lastime.
“Yo tengo la culpa”... En el fondo siempre me ha parecido más fácil que echarle la culpa a otro ¿Será por qué así puedo decir?: Yo soy de esta manera y no hay nada que pueda o quisiera hacer en contra de ello”. No, a decir verdad, ese nunca ha sido mi estilo. Es solo que a veces para algunas cosas soy muy vago aunque nunca sepa cual ni por cuanto tiempo…
No soy de fiar. Soy carismático, influyente, conversador y atrayente solo cuando me nace serlo. Soy callado, impreciso y desganado porque me encanta serlo. Soy terco y obstinado cuando no consigo lo que quiero (Lo bueno es que eso no sucede todo el tiempo). Cuando pienso en el pasado, cuando estoy triste o melancólico soy romántico. Soy como un niño… travieso, ocurrente y emocionado cuando estoy feliz.
Un niño con ganas de abrazar, de jugar, de besar. Con ganas de tomar tu mano y cruzar la calle contigo.
No soy confiable. No tengo una conducta estable para cada situación, no tengo idea de cómo reaccionare, no me importa averiguarlo tampoco, me sabotearía a mi mismo. Mientras doy mis primeros pasos esta realidad me parece desconocida, temeroso creo ver lo que me fascina pintado en el camino, todo me parece lejanamente familiar, tal vez este viendo el escenario de un sueño que tuve alguna vez. El verdor de los campos, lo celeste-blanquecino del cielo, la sensación del agua en mis manos; las memorias de un firmamento mezclado se combinan con las imágenes a mi alrededor y miles de ideas vuelan por mi mente haciéndome pensar y preguntarme… ¿Voy siempre tan dormido? ¿Por qué todo me resulta tan familiar y tan desconocido? Tal vez en las noches, antes de dormir, cerraba los ojos contemplando al mundo que deje abajo. El espacio es un buen manto, unas buenas sabanas, pero nada más. Sus talentos solo pueden opacar mi mirada.
Las emociones que tuve en esa nave fueron tan intensas, tras la luna todo era tan vivido, es difícil creer que ahora lo son más. No soy seguro, no tengo un solo momento de paz, tengo demasiados. Tengo muchas sensaciones de felicidad, pero aún busco más. Tengo tantos preciados sentimientos, pero soy egoísta… “Quiero tenerlo todo”. Soy alucinado… “Quiero hacerlo todo”. Soy un adolescente aprendiendo a ser adulto… “Aun no sé muy bien cómo hacerlo”. Soy un niño aprendiendo a entender que lo que todo adulto quiere es volver a ser niño… y yo tan solo ahora me pregunto ¿Dónde estarán mis juguetes…?
Nota a pie de página: Hay tanto de que hablar... y hay tanto tiempo...
domingo, 1 de mayo de 2011
Tinta Sexta: ¿TU RESPIRAS…? (post – 61)
Cuando no hay nadie más a mi alrededor, cuando voy caminando por las aceras de la ciudad escuchando la música que me gusta, cuando converso con aquellas personas que considero cercanas, cuando estoy cansado y quiero irme a dormir, cuando me acerco para besar a alguien, cuando paso toda la tarde solo, cuando la paso con alguien que quiero, cuando siento en mis manos vacías un ligero cosquilleo de aprehensión, cuando canto, cuando escribo, cuando sueño, cuando anhelo, cuando creo… cuando siento… Yo, respiro.Cuando el trafico de la ciudad hace que mi aparente ventaja al reloj se reduzca de una manera indeteniblemente trágica y no tengo más remedio que bajar del carro para recuperar los minutos en una larga corrida de contemplaciones homéricas hasta mi asiento en el salón de clases… Yo… respiro fuertemente, agitadamente mis músculos se comienzan a tensar, las palpitaciones de mi corazón aceleran la marcha y luego de llegar a mi límite mi cuerpo sigue en movimiento empujado solo por la ingeniería perfecta de mi orgullo y mi terquedad. Al final, un delicado e intenso hormigueo en mis manos me da la impresión de haber aprendido algo. Cuando se trata de correr… tal vez las personas no tienen límites.
Cuando canto mi voz se desdobla de una manera fascinante, los sonidos a mi alrededor retraen ecos de voces que no precisamente se parecen a la mía normalmente y es que en esos livianos instantes de profundidad puedo volver a ser quien yo quiera, puedo envalentonarme con las melodías que rodean mi respiración y en la inspiraron de mis suspiros y la expansión de mis pulmones encuentro nuevas formas y figuras para sentirme vivo. Buscando en mi diafragma unos gritos entonados me topo con las nuevas formulas de mi felicidad y una vez más yo, respiro… respiro solo para exhalar y volver a respirar bocanadas de aire comprimido con mis propias dudas las que solo cuando canto tienen sentido o por lo menos pierden su importancia. Cuando yo respiro, lo hago para relajarme y cuando se trata de eso tal vez las personas no deberían tener limites…
Cuando te extraño, cuando no te veo llegar, cuando la lluvia que cae en mi me parece cada vez más pesada, cuando desconfío, cuando no creo del todo en lo que siento, cuando solo la soledad hace que regreses conmigo, cuando reduces todo lo que vivimos y prefieres entregarte a tus miedos, cuando a pesar de todo no puedes confiar en ti, cuando tomo la decisión más madura solo para darme cuenta luego de que estoy equivocado. Cuando me invade la necesidad de desearte lo mejor pero no estas aquí, cuando te alejas de mi. Cuando tengo miedo pierdo mi tranquilidad y me es difícil respirar, cuando a pesar de todo lo que puedo hacer no puedo hacer sentir mejor a una persona, cuando lo hecho todo a perder. Cuando me siento incompetente ante el mundo, ante mis confusiones mi respiración se entrecorta, todas las emociones regresan de mis manos y se agolpan dentro de mi pecho dejándome sin aire, bloqueando el obtenerlo.
Cuando no puedo respirar me vuelvo triste, solitario, distante. Cuando logro ser muchas personas en mis cosas mi respiración oscila en la crónica y placentera agonía de un respiro sofocado.
Cuando no puedo respirar me aferro a una boya de tinta para no ahogarme en un mar de canciones con notas de blues. Para respirar bajo el agua tan solo tengo que decidir hacerlo porque muy adentro de mi mismo sé que es la mejor decisión que podría tomar en cualquier momento y quisiera seguir respirando porque me agrada hacerlo y por más que sean pretensiones masoquistas admitir que también me agrada sentir esa opresión en el pecho y esa tensión en los músculos cuando me privo de todo aire sé muy bien que no busco lastimarme tan solo busco un poco de realidad algo que pueda servir para reanimar mis pulmones, algo que me haga sentirme bien, sentirme vivo.
Cuando yo respiro todo es bueno a mi alrededor, el aire atraviesa cada poro de mi piel y soy capaz de hacer todo y crearlo si no existe. Ahora en estos días yo solo quiero respirar tranquilamente. He estado de viaje por tanto tiempo que me gustaría mucho tomarme unos días para descansar, para vivir calmadamente, para hablar relajado, para reírme de cosas cotidianas, para practicar un aprehender más sencillo, más humano… con toda la debilidad que eso implique. Si yo respiro y me encanta hacerlo me pregunto qué otras cosas más me gustaran, me pregunto qué será de ti… que podrías decirme tú… dime… ¿Tú, respiras?...
Nota a pie de págima: Volvi... por mi... por las dos mil visitas... por mucho más...
sábado, 7 de agosto de 2010
Escritos de Mar Nº 9: CAMBIOS DE RUMBO (post - 45)
Se acabaron mis vacaciones, nunca he tenido unas vacaciones más ocupadas, toda la noche fuera de casa, fuera de la cama. Bueno seamos sinceros lo prefiero así, es solo que los días se han ido volando y pareciera que termino con muy pocos o ninguno de los planes que tenia, concluidos. Vale, no es que tuviera muchos pero entre una cosa y otra no quedaba mucho tiempo para ellos.
Llegando de nuevo al dpa con un poco de resfrió y algunas ropas en la guitarra, trato de deshacerme de todas esas carpetas inútiles en mi Pc y hacerle algo de espacio al nuevo ciclo. Antes de eliminarlas les doy una mirada rápida por simple altruismo y para mi deleite distingo entre la multitud de condenados una pequeña carpeta que en su epitafio decía “Juegos para niños”. Abro el archivo con algo de nostalgia y me topo con aquellos juegos simples que no pesan más que un decente documento de Word. Me detengo en uno en particular: Ajedrez. Recuerdo que de niño nunca podía ganar, me aburría muy rápido pero ahora avizoro un momento de venganza, me digo: “Si puedo manejar y editar un blog, esto debe ser fácil…”
Comienza el juego, mis peones arremeten con furia, pero sus caballos los aplastan con garbo y arrogancia. En respuesta mis alfiles destajan con hidalguía a sus peones y logran derrumbar una torre. En un acto suicida sus propios alfiles se sacrifican para acabar con los míos y su reina sigilosa y traicionera escapa de la defensa de mis torres y arrincona al rey secundada por su último caballo. Mis peones se inmolan esperando un milagro pero con su líder arrinconado saben que la suerte esta echada. Termina el juego. Jaque mate. He perdido, maldición como pude perder otra vez. Claro, es cierto que no jugaba hace años y que estaba en difícil, pero creo que el ajedrez no es lo mío.
Tenía muchas dudas atiborrando mi cabeza mientras jugaba: Algunos días perdidos este mes, las nuevas clases en la noche, gente que no pude ver y gente que ahora veré menos, poner en Stand by una relación que me hubiera gustado continuar, retomar antiguas relaciones que ahora salen del Stand by. Como suele ser en cada cruce de caminos hay muchas dudas, expectativas e incertidumbre… pero son solo oportunidades. Dicen que las oportunidades llegan solo una vez. Mentira, cada escisión que enfrentemos implicará más de una oportunidad, más de una consecuencia, cada movimiento de ajedrez involucra una serie de posibilidades diversas, nada de lo que importa es fácil, es quimérico intentar ganar de una sola movida, es posible rehacer una jugada, pero es imposible recuperar una pieza perdida (bueno, casi siempre). Hay quienes se las arreglan muy bien en el juego ante la adversidad y el azar en contra, hay quienes luchan con miedo a la adversidad y suplicando al azar y hay quienes a puño cerrado se generar su propia adversidad y no creen para nada en el azar. Habemos quienes nos sentimos dueños del juego, habemos quienes nos sentidos alfiles, caballos, torres, reyes o reinas; habemos quienes nos sentimos peones y claro, también habemos quienes no nos sentimos ni siquiera dentro del tablero. La casualidad existe a medida de que nosotros creamos en ella, el destino existe a medida de que nosotros creamos en nosotros mismos. Una pequeña hoja de papel al cielo volará de acuerdo a como el viento la lleve, pero son sus formas y sus pliegues los determinaran cuantas vueltas va a dar y en que lugar del ancho mundo irá a caer.
En cuanto a las vueltas tengo la impresión de que voy girar más en este ciclo de lo que había pensado, si hablamos de en que lugar he de caer se los diré en cuanto empiece a ver tierra firme, estando ya cerca a los finales del segundo capitulo no sé si tengo más dudas que respuestas, me da pereza y algo de apatía contarlas, como yo lo veo y como suele escapársenos a veces, nada acaba para siempre, el termino de las cosas es solo el tímido comienzo del futuro, excusas para respirar más hondo y para saber que tanto hemos cambiado al final de una empresa. Tranquilo, que nada acabe en realidad no quiere decir que no tengas la oportunidad de cambiar, como ya lo habrás leído por ahí entenderás, al igual que yo, que al final de un mes y a comienzos de un nuevo ciclo… “Las cosas cambian, las cosas siempre cambian…”
Nota a pie de página 1: Comenzaré a buscar un nuevo día fijo para publicar los post en este ciclo.
Nota a pie de página 2: Feliz cumpleaños Gatito, ya te compensaré de alguna forma por no estar ahi.
martes, 6 de julio de 2010
Escritos de Tierra N° 5: DÍA LIBRE, ME APETECE (POST - 42)

La mañana cae presurosa en la gran ciudad. La tenue claridad que escapa de ese cúmulo de nubes que rodea a Lima “La gris” nunca será tan intensa como los rayos de un sol veraniego pero para mi son igual de irritantes e igual de molestos, y más aún en mi cama que se encuentra flanqueada por dos ventanas que no reparan en prohibirle el paso a esta insolente luminiscencia que con total desparpajo viene a joderme a estas horas, tan temprano en la mañana. Sin remedio, ofuscado y con sed de venganza no me queda más que abrir los ojos.
Luego de despertar a regañadientes miro la hora en mi reloj de pared adelantado: Son las once de la mañana. Parpadeo una vez más, me sacudo la flojera con unos golpes en la cabeza y un par de estiradas cual gato gordo y me pregunto y me respondo ¿Uhm, tengo que ir a clases? – eh, no ¿Tengo que recoger exámenes? - Tampoco ¿Creo que ya acabe el ciclo, no? – ah si, hace un par de días ¿Aún tengo flojera? – Mucha. Sorprendido por la hora en la que me he levantado solo veo dos soluciones posibles, o me compro cortinas más grandes o me amarro un algo en los ojos. Así mientras iba pensando si tenía algún amigo que pudiera prestarme un pañuelo me eche algo de agua a la cara, me acomode un poco el cabello y salía buscar algo de pan y un poco de mermelada. Y camine por
Llegando a la panadería espere en la cola de la caja mientras que un tío cuarentón frente a mi sorbía el que parecía ser su cuarto o quinto café con mucho cuidado de no ensuciar su desteñido terno, en un momento volteó y me miro con sus ojos amarillos que mostraban un aire avejentado y el pensaba “¡Nadie que se levante a las once puede ser alguien en la vida!”, yo sonreí y pensé “Si a los cuarenta años no puedo tomarme un día cualquiera para simplemente no hacer nada sabré que soy un perdedor…”
En un par de mordiscos acabe todos los panes que había comprado “dormir tanto da hambre” – me dije mientras cancelaba todas las cosas que tenia que hacer ese día, recurriendo a mi admirable astucia para las buenas excusas, y me acercaba al teclado para saber si me antojaba escribir algo, mas mi Pc no prendía y luego mi radio no prendía, ni las focos ni el televisor, calmado y con la ligera alegría que te da el estar descansado me acerque a tocarle la puerta a mi casera la que me dijo que debido a un problema que tuvo en su ducha no teníamos luz y que era probable que el técnico al que ya había llamado no llegase sino hasta mañana, comprendí la situación, le dije que no había inconvenientes y luego de eso regrese al dpa a cocinar un sencillo almuerzo de dos y cincuenta. Comí bien y como me apetecía hacerlo salí a caminar por la ciudad.
Un día libre es sin duda la mejor manera de complacerse los gustos, de relajar el cuerpo y animar la mente. Finalmente después de cruzar parques, atravesar puentes y visitar a algunos parientes regrese a la calida oscuridad de mi cuarto, los faros en la noche que lindaban por mis ventanas reemplazaron la necesidad de unas velas y ante una bella escena y un esporádico recuerdo tome prestados la seducción y el ardor de mi guitarra para endulzar al terco frío creando unas cuantas canciones. Como dijo la casera en todo el día no hubo luz y no llego sino hasta la tarde del día siguiente, sin embargo me agrado mucho ese día, quizá uno se deleita más con los días en los que no tiene nada, quizá uno siempre hace algo aunque en su momento no lo sepa, quizá aunque no tenga cuarenta ya existen días en los que puedo quedarme dormido con mi guitarra en los brazos y un par de canciones al lado sin sentirme un completo perdedor. Tal vez tenemos más de lo que el trajín de la vida nos permite apreciar y disfrutar…
Nota a pie de página 1: Así comienzan los post irregulares de vacaciones.
Nota a pie de página 2: buscaré o haré un mejor video d esta cancion asi que aguantenme el cambio.
viernes, 11 de junio de 2010
Escritos de Aniversario Nº 1: PRIMER AÑO (post - 40)

No tengo un pastel, no llevo conmigo un par de regalos, no me han felicitado y tal vez no lo veo necesario y es que no necesito más que una vela para poder festejar el sentirme bien, de tantas ideas que llevaba en la mente comencé a notarlas, a anotarlas… porque eso me hacia sentir bien.
Hoy tengo una de esas alegrías que comienzan en uno y son capaces de llegar a todo un mundo, una de esas cosas importantes que estaba acostumbrado a guardar para mí y que ahora muestro a los demás a mi manera, no he dejado de ser poco sociable, no he dejado de ser callado ni un poco ensimismado, pero todas esas cosas que antes me preocupaban hoy me hacen sentir bien aunque aún tenga formas de las que me hago por completo; sin embargo supongo que cuando todo lo que sienta lleve una oportunidad y cuando pueda realizar todas mis ideas ya no encargaré más las emociones a mi sangre en un papel. Así que está bien tener asuntos pendientes al igual que una vida entera para realizarlos.
Hablando sencillamente me parece increíble todo lo que ha pasado en este año, como he podido ser constante en todo este tiempo dejando de lado mi intermitencia, como empecé con un viejo cuaderno que yo mismo fabriqué y terminé aquí luego de romper su pasta y perder algunas de sus hojas, como me acostumbre a la seguridad del Internet y a los antojos que me daba para mejorar la presentación de mis trabajos, como me emocioné cuando pude googlear el blog o cuando aumentaban las visitas, cuando llegue a las 100, a las 500 a las 1000, como me convencía esforzadamente a mi mismo para publicar mis historias, para darlas a conocer… es increíble todo esto, como increíble será también lo que esté por venir, lo que sea que eso implique.
Soy malo para agradecer (quizá algo orgulloso) así que prefiero apreciar, aprecio mucho las visitas que ha tenido este blog de los diversos países que entraron en el ya sea por curiosidad o por despiste y aprecio más aún a los que se quedaron (un azar algo gracioso) así debería mencionar a Argentina, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Panamá, Venezuela, como a otros más y por supuesto Perú. Todos los que me leen sin conocerme y encuentran algo de mi en ellos, a los que me conocen y se sorprendieron (o se enredaron) tratando de juntar esas dos imágenes que ellos tienen de mi para comprobar si cuadraban, la verdad es que yo también lo hago a veces y no siempre calzan, pero esta bien eso es muy natural de mi. Supongo que tanto para los que me ven como para los que no, llegar a entender esa confusión, esa diferencia y esa extrañeza que representa el conocerme vendría a ser uno de los motivos más importantes de mi aprecio.
Es gracioso como algunas personas piensan que este blog es escrito por un viejo sensato y filosofo o por lo menos por un adulto bien instruido el que aseguran que no baja de tener 28 o 30 años, bueno no sé si sea una decepción o no pero en realidad no soy viejo, no me importa tanto la palabra adulto y no tengo más de 22 años. Tampoco soy un gran seductor, no me paso horas meditando sobre lo que he de escribir de hecho solo he hablado de tres chicas a lo largo de este año y los escritos casi siempre los hago de última hora. Yo solo trato de escribir las cosas como vienen a mi, trato de enamorarme aunque sea difícil y trato de pensar a momentos para poder sentir un poco más.
A estas alturas el blog parece tener vida propia, yo tenia pensado tomarme un par de semanas luego de mis exámenes finales pero aparentemente algo me empuja a seguir escribiendo, aún tengo muchos temas pendientes y muchas historias que a pesar de mi remanente pudor seguro terminare contando, siendo así me gustaría seguir escribiendo por mucho tiempo más; así que yo seguiré fastidiándolos con estas historias cada vez que ustedes deseen escucharme o leerme. Después de todo llevamos juntos un año, así que tener otro ya no nos parece tan pesado… ¡Felicidades a ustedes por este primer año!
Nota a pie de página: Me pregunto cuanto tiempo durará este blog.
jueves, 4 de febrero de 2010
Escritos de Viento Nº 4: NUEVAS INQUIETUDES (post –25)
Siempre he escuchado que en la vida muchas de las cosas son impredecibles, también yo lo he creído en muchas ocasiones. Pero tengo mala memoria, asi que eso me permite escaparme muchas veces de mis propias fijaciones y de dar las cosas por sentado. Días como hoy mi falla de recuerdos hace que me sienta más ligero.Como no soy el único con esa “peculiaridad” (no creo serlo) tampoco soy el único que sabe que eso no sucede todos los días, muchos de nosotros caminamos por ahí reavivando recuerdos, contemplando la película de nuestra propia vida mientras doblamos la esquina pero asi como nos gusta remembrar nuestras historias, también nos gusta hallar las nuevas, nos agrada reconocer nuevas inquietudes y no importa si creamos o no que la vida es impredecible, que esconde la mano, aún asi vamos buscando aquellas señales que son importantes, aquellas que nos mejoran el ánimo porque en verdad hay días en las que estas llegan y nos sentimos con la confianza suficiente como para tentar el futuro y nos preguntamos ¿Que pasará? ¿Qué sería si? -- ¿Podría hoy seguir siendo un buen día? ¿Será que ahora si lo conseguiré? ¿Tengo que acercarme más? ¿Querrá salir conmigo? – hay llamadas, hay sonrisas, hay canciones, hay personas, hay saludos, hay abrazos, hay regalos, hay besos, hay palabras, hay silencios, hay momentos, hay sentimientos. Hay todo lo que se me pueda ocurrir, hay todo lo que olvido y/o desconozco. Hay más de lo que podría escribir, tanto que puede ser importante, tanto que puede cambiar mi vida tan solo necesitamos buscarlo.
El día antes de año nuevo esperaba algunas señales, algunas nuevas inquietudes. Salí a caminar por la ciudad y encontré nuevas historias, nuevas melodías, nuevas ganas de hacer todo lo que me gusta y mejorarlo, me reencontré con una gran amiga que no veía hace mucho tiempo y me pregunté si volveríamos a vernos (todavía tengo esa pregunta al aire) la reunión de amigos que tengo todos los años se canceló a último minuto dejándome sin mucho por hacer después de las 12. Me despedí de ellos. Quedamos en hacerlo otro día pero aún no ha ocurrido. Celebré con mi familia el año nuevo, tomamos champagne y pedimos un deseo por cada uva, inexplicablemente llegue a utilizar todos mis deseos algo que nunca había pasado. Supongo que ahora conozco a más personas y he pasado por más situación que antes. Después de gastar algo de crédito en mi celular en unos cuantos mensajes me recosté en mi viejo sillón a ver una vieja película hasta que me quedará dormido. No intentaré decir que fue fácil dormir, que todas las señales en ese día fueron gratas o si las conté todas, a veces las personas pueden entristecerse tanto con una mala noticia, enojarse tanto con un mal día que olvidan que son solo días y solo noticias. Mientras recordaba todo el día echado en aquel sillón no podía evitar sonreír. Sonreír de alegría, de nostalgia, de gusto, de tristeza puede parecer muy loco o muy extraño (y vaya que me lo han dicho) pero para alguien tan inusitado y orgulloso como yo no hay merito en alegrarse solo de las cosas buenas es una reacción obvia y normal, mas poder sonreír ante lo malo, ante un obstáculo, ante un problema, o un mal día creo que hace diferentes todas las cosas. La nueva inquietud de seguir viviendo.
1 de Enero del 2010, un joven aparentemente como cualquiera duerme en su cama con una almohada en la cabeza que impide que el destello del sol, que se fortalece en su ventana, llegue a sus ojos y colabore enormemente con su amargo despertar. Apunto de ser las 10 a.m. Abre los ojos y a regañadientes protesta “… Es muy temprano para nuevas inquietudes…” luego relaja los hombros, agacha la cabeza y no puede evitar el sonreír.
Nota a pie de página 1: Si me he demorado mucho para este post es que estaba algo emfeimito.
Nota a pie de página 2: El proximo post es para cumplir una promesa que hace mucho tiempo hice a una vieja amiga.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Tinta Cuarta: EXTRAÑOS APARTADOS (post – 21)
- Hola, ¿haz venido a verme?
->… yo, de cierta manera… creo que te extraño.
Ha caído la noche en la ciudad, son más de las doce y a pesar de que vengo de afuera, de muchas horas de caminar, me las he arreglado para sacudirme el cansancio y rebuscar entre mis cosas una hoja de papel y algún gastado lapicero por los cuales pueda escribir. Pues hoy, ahora, siento la imperiosa necesidad de escribir y sorprendentemente en mi afán de encontrar la precisa materia que me permita hacerlo me he topado con viejos cuadernos en cuyas esquinas y hojas finales he hallado viejos escritos, viejas canciones, poemas e historias; dibujos y cuentos que solía escribir hace tiempo ya, en mi época de colegio, y siento como si hubiera chocado conmigo mismo, un (mi) yo de tiempos no muy lejanos y tengo curiosidad de buscarme en ellos. Asi que antes de tomar estos nuevos deseos por escribir y antes de comenzar esta segunda temporada tengo curiosidad de leerme a mi mismo, como era, tengo ganas de recordarme…
Es más allá de la una de la madrugada y no tengo sueño todavía, leer mi pasado y tratar de conjurar el momento exacto en el que lo escribí ha resultado más motivador y confusamente placentero de lo que esperaba. Me he arrancado a mi mismo un par de risas, unas cuantas manos a la cara y algunos ceños fruncidos por las cosas que escribía impetuosas y atontadamente profundas, pero las miro con ternura, la ternura con la que un joven contempla sus juguetes de niño. Cojo ahora alguna de esas hojas opacas y me pongo a escribir ya no quiero prescindirme más pues ayer, atraído por una de mis tantas cavilaciones tempranas estire la mano para zambullirla en mi bolsillo derecho en busca un pedazo de hoja y un trajinado lápiz, objetos que un recurrente escritor siempre debe tener cerca, mas esta vez mis manos en los bolsillos solo pudieron encontrar mis propios dedos (pues dije que descansaría estos días), lamentable accidente de resguardar mis ideas en la escuálida tela de mis memorias, tan traicioneras siempre y ya que aún hay emociones que no quiero olvidar y palabras a las que no renunciare por amor a ellas y a mi vaga promesa de poder decirlas algún día volveré a escribir
Quiero volver a escribir, volver a postear; porque quiero leer nuevas historias (y renovar pasadas), porque extraño la posibilidad de pensar que a través de estos escritos aquellas personas que quiero y que desearía querer piensan en mí, que me recuerdan, que me buscan y aunque no sea cierto la sola idea reconforta tibiamente mi ánimo y me es suficiente para volver a escribir, porque no puedo alejarme totalmente de mis pensamientos, no puedo dejar de crear, de imaginar ni de imaginarme extraños apartados cada vez que salgo a caminar por las calles, cada vez que me mire al espejo, además aún creo poseer algo de aura sobre el cuerpo, algo de nieve en las manos y muchas otras sensaciones más que reconocer y espero tener las precisas experiencias para vivirlas, espero un capitulo dos aún mejor que el capitulo uno y comienzo una segunda temporada con la intención y el destino de un cosmonauta.
Nota a pie de página 1: Si, he vuelto.
Nota a pie de página 2: Por si les es dificil adivinarlo el Capítulo 1 se llamaba Anhelante Azul.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Escritos de Tierra Nº 3: SOKUSEKI (post-19)
- Cush, ¡¡Cush!!, ¡¡Cush, despierta!! –> ¿Ah? Mmm… perdona ¿me dormí mucho?
Hace nueve años un despistado y desgarbado púber cruzaba angustiado y presuroso un gran portón rojo de colegio para poder entrar, algo temeroso, a un enorme y abarrotado cuadrado blanco y así intentar descifrar imposiblemente donde podría pararse calmado y esperar. 15 minutos más tarde la “celebración de bienvenida” terminaba y mientras todos desaparecían él y unos cuantos más se ordenaban desorientados en el centro del patio para que un desconocido auxiliar los llame por nombre (o apellido) y así decida su rumbo con el sesudo vaivén de su dedo - “tú al A, tú al B, tú… al A” –> “Al A, bien ¿y dónde queda eso?... ah, de acuerdo” unos metros más allá y después de ser designado cual reo de prisión (prisión… si, estos últimos años da ese aspecto) a su celda-salón sus pasos ligeros avanzan más allá de la puerta, los alumnos que se encontraban allí, púberes como él, no dieron mayor importancia a la llegada del chico nuevo (no es como en las películas, eh) éste examinando el lugar marcaba unos pasos adelante y unos hacia atrás buscando un sitio donde sentarse viendo posibles pupitres vacíos y alrededor de ellos motas de color Verdi-negro uniforme, bocetos de personas que con los años se irían dibujando y delineando e incluso ahora a pesar de lo desarrollados de nuestros retratos aún no estamos completos mas siempre es agradable verlos, pero desde ese entonces en que conseguí mi primer asiento empezaría a reconocerlos y conocerlos por entero, conocer a quien con los días se volvería el primer amigo, la primera amiga, la bonita, la inteligente, el gordito bonachón, el gordito graciozón, la de los ojos bonitos, la de las curvas perfectas, el gilero, el florero, el mejor amigo, la mejor amiga, el amigo del alma (¿el maestro?).
Quizá se me escape alguno no lo dudo pero desde ese momento esa nueva etapa de nuestras vidas sería algo que nunca podría olvidar y como anhelo en cierta forma que uds tampoco lo hagan trazo hoy, 9 años y 8 meses después, el inicio de esta historia que se contará más allá de un solo post y que ha pasado por caídas en la piscina, bajadas de pantalón (o buzo), promesas de amor a futuro (a los 15), trofeos de baile, parejas esperadas y no tan esperadas, latas de cerveza escondidas en mochiles habladoras, enamoramientos y confesiones casuales, uniones forzadas y logradas, clases – canciones y llantos en japonés, viajes perdurables y una final despedida frente a un amanecer que nunca disfruté (y siempre lamento).
Tantas emociones, tantos sentimientos que en mi mente se proyectan como un sueño, porque como un sueño camino por el caudal de los recuerdos y veo lugares conocidos, situaciones familiares y sentires que extrañaba, viejos y preciados tiempos en verdad, como aquella melodía (“Sekai ni Hitotsu Dake no Hana”) siempre quise recordar el nombre de esa canción desde que termino el colegio pero no pude hasta ahora que todos esos recuerdos llegaron de golpe a mi mente y es que épocas como ésa aunque parecen terminar nunca desaparecen del todo y permanecer aquí, como una eterna huella en los días. Es cierto que todos estuvieron juntos desde que eran tan solo unos niños y que yo llegué muchos años después, pero quisiera tomarme la ilusión de habernos conocido también al comienzo de la vida lo que de cierta manera es verdad pues la vida comienza de muchas formas y momentos, mas cuando los años pasen y tal vez olvide el nombre del colegio, el color de los uniformes o la ubicación de mi carpeta no he de olvidar que uno de los tiempos de mi vida la pase con uds y que los mejores recuerdos en el álbum de mis memorias sobre aquella época tendrán el inconfundible nombre de Sokuseki. …...... “Los años que nunca dejare de vivir”.
Nota a pie de página 1: Un agradecimiento especial a Claudia por recordarme crear este post y perdonen que no pude conseguir una foto en la que estuvieramos todos en el último año.
(((SMAP - Sekai ni Hitotsu Dake no Hana.mp3 = http://www.mediafire.com/?hydmuzomnm1)))
Nota a pie de página 2: Les tengo una sorpresa para el post 20.

