"Podria decirte que son historias, cuentos, relatos o simples anotaciones en un diario,
pero la verdad es que solo a ti te corresponde la eleccion. Como en el amor y la vida... todo depende de ti..."
Como tu cintura en mis manos. Así
creí tenerlo todo, a mi alcance. Como la fuerza que tenías al besarme así creí
que el mundo me alcanzaba, con dulzura, con suavidad con una pequeña mordida al
final.
Como la lindura que tenías al
bailar así pensé que nuestro amor sería tierno, con los dedos hacia arriba, haciéndonos
sonrojar. Un baile que no acabaría… o por lo menos eso era lo que pensaba.
Pero aquí estamos… Sin hablarnos…
Con barricadas de enojo y decepción en nuestras costas, sin dirigentes, sin diplomáticos
que aboguen por nosotros. Solo aislados, sin opción (ganas) a reclamos o
derecho a luchar.
Como el abrazo que no quise darte,
aquí estoy… Frío, falto de amor para ti,
con las manos mirando el suelo y un hoyo en el pecho cada vez más hondo.
Como el poco hombre que fui… allá
estas tú… Distante, inmutable, incapaz de mostrar sentimiento alguno, de
aceptar que sufres, de ver tus errores.
Pero así estaremos… Viviendo la
vida que no cambia, marcando sentimientos que no olvidan, entregando a las manos
de alguien más la baraja que se suponía nos haría ganar.
Como mis manos en tu cintura, cada
mañana al despertar, así creí tenerlo todo… Resuelto… O por lo menos eso era lo
que pensaba.
Busca buenos amigos, no pierdas
el tiempo con patas que te invitan solo para giliarte. No pierdas el tiempo
saliendo con ellos solo porque te invitan o para alimentar tu ego. Solo haces
que los días pasen sin avanzar nada para ti. Recuerda cuales el título de esta
hoja y céntrate en buscar amigos.
Dedica tiempo para ti. Camina al
parque contigo. Conversa contigo. Engríete, no comprando cosas, no diciéndote
lo bonita que eres, sino reconociendo que tus defectos y tus errores o malas
decisiones tomadas en su momento no fue porque fueras una mala persona, sino
porque en ese momento hiciste lo que creías era mejor y que ahora harás mejor
las cosas porque eres cada día una mejor persona.
No escuches música todo el día,
te distrae de ti. Mejor escúchate cantar y canta enserio, sin temor, sin
vergüenza. No creas que no puedes, que no te sale. Todos podemos cantar pero
debes ponerle convicción.
No mientas, no ocultes cosas que
quieres decir cuando ves a alguien porque desde ese momento ya estas mintiendo.
No lo hagas porque así lastimas más que con la verdad. Además quienes te
conocen lo suficiente o las personas suspicaces saben cuándo alguien miente o
cuando alguien oculta algo. Así que es probable que aunque no te lo diga y tú
no lo notes ya hayas perdido total valor y confianza para esa persona. Sé autentica,
sé diferente, no seas como los demás. No mientas.
Si buscas ser independiente y
libre… piensa más allá. No pienses solo en tus decisiones o en las cosas que quieres
hacer, piensa también en las consecuencias que estos actos tendrán y sé
responsable. No pienses solo en las personas que te divierten, que te dicen
cosas bonitas. Piensa en las que te pueden ayudar a crecer, a los que veas que quieren
ser mejor. No pierdas tú tiempo con las personas que les gusta cómo es su
estilo de vida porque por paradójico que parezca las personas destinadas a ser
grandes y a hacer grandes a los demás nunca están contentas con su forma de
vivir, con las cosas que hay alrededor, ellos siempre aspiran a más y hacen
cosas para alcanzarlo. Ojo, no te apantalles con personas que tiene grandes
planes, grandes sueños para cambiar y no hacen nada o hacen poco, si una persona
no arriesga por lo que te dice son sus sueños ¿Crees que arriesgara algo por
ti? Sé independiente y libre, pero también sé inteligente y rodéate de personas
que lo sean también.
Siento que tengo más que decirte,
pero si de verdad quieres ser independiente, responsable, autentica si de
verdad quieres sentirte completa ya no puedo aconsejarte más. Solo quiero que
no te olvides de confiar en ti, en lo bueno y en lo malo… si tal cosa existe.
Valórate, para que instintivamente sepas qué personas te convienen y quiénes
no. Quiérete para que aprendas a querer a los demás sanamente. Si estas
confundida detente, no sigas tu vida sin reconocerlo, sin decírtelo, sin
contárselo a quien lo necesite saber, podrías cometer acciones después de las
cuales no te sabrías sentir orgullosa y que tal vez no puedas reparar sola. No
hieras un corazón, mucho menos el tuyo pero si lo haces ten la entereza para
aceptarlo y si puedes arreglarlo. Por último mujer… perdónate. Perdónate por
las cosas que te duelen de ti misma, por los errores, las omisiones, la
impulsividad, la agresividad, la tristeza, la culpa. Perdónate por todo aquello
que odias de ti misma y yo no sé escribir. No te olvides de perdonarte por
favor, porque quiero que llegues a ser lo mejor de ti…
Y si en algún momento crees que
no puedes, que vas a fallar o no lo lograras. Recuerda que hay personas que te
aman, que creen en ti… y que quieren verte florecer cada día… así que no te
olvides por favor… no te olvides.
Nota a pie de página: Porque sé que en algún momento perderás la hoja que te dí...
Soy un experto en descubrir mentiras, las anomalías me
molestan por ello nunca he podido quedarme callado cuando algo no está bien,
nunca he podido estar tranquilo cuando hay algo que no cuadra. Claramente las
mentiras que más me intrigan y a las que más respondo son aquellas dadas por
las personas que me importan, tan pocas como son es increíble que las digan y
es más increíble aún que puedan creer que no me he dado cuenta. No soy solo yo,
creo que todos en general tenemos esa secreta habilidad cuando la persona que
las dice es tan cercana a nosotros. Cuando sabemos que nos mienten sentimos un
hormigueo en los bordes del cuerpo, un hondo frío que recorre los hombros, los
labios se resecan por un segundo y un no tan pequeño agujero comienza a
formarse en la base del corazón.
Con los años las personas se conocen tanto que intuyen
cuando no son honestas, cuando hay alguien ocultando dolor, placer, odio, amor…
Entonces ¿Por qué mentir? Si mentir no es una solución a nuestros problemas. Si
mentir es solo la ridícula forma que tenemos de pedir tiempo, de admitir que
somos cobardes, de vender nuestros sentimientos y el de otros al destino sin la
más mínima razón de cuando éste incumplirá el convenio. A nadie le gusta una
mentira, curiosamente al cuerpo tampoco para los que hemos mentido muchas veces
(todos) sabemos que el cuerpo se rehúsa a hacerlo tan solo recuerden ese
pequeño nudo en la garganta al hacerlo, esa comezón inexplicable que sucede en
el cuello o en los ojos, el frío que se apodera de los dedos, como se eriza la
piel. Mentir es inapropiado, cuando menos, desde todo punto de vista.
Yo miento cuando digo que soy fuerte, cuando digo que no soy
orgulloso, que el horario de oficina no me molesta, cuando digo que no me
puedes lastimar, cuando soporto que seas engreída, poco artista y fría. Miento cuando digo que
solo pienso en ti, que no quisiera salir con nadie más. Miento cuando digo que
no me siento atrapado… por ti, por esta
vida, por mis acciones. Me miento cuando me digo que me gusto del todo, cuando digo que me gusta mi voz, mi nariz, mi
estatura, cuando no le tomo importancia me estoy mintiendo. Si digo que
quisiera ser más aventurero, más bohemio, más organizado no es mentira, pero
miento al decir que hago algo por ello más allá de las doce uvas que como en
año nuevo.
Miento cuando digo que hago algo por cambiar, te miento
cuando te veo y digo que lo haré: “Seré más cariñoso, más romántico, más
comprensivo más considerado contigo (y conmigo)”. Miento por pena, por
tristeza, por vergüenza, por amor… Lamentablemente
cada vez que lo hago en nombre de estos sentimientos siento también que los
estoy perdiendo.
Miento casi todo el tiempo inclusive cuando no quiero
hacerlo, miento porque no confío en mí, quien puede decir la verdad, y miento porque
no confió en ti, quien la recibe, porque creo en el fondo que todas las personas
somos incapaces de entender la verdad o soportarla.
He madurado mucho este año, he vivido las historias más
tristes de mi vida este año y creo que es precisamente por eso que ya no
quisiera tener más mentiras en mi vida, las cosas pueden cambiar tan rápidamente,
tan horriblemente que rodearse de personas que estén dispuestas a esforzarse
por uno con al menos un poco de sinceridad parece ser la decisión más sensata y
elemental de todas. Así que no entres en mi vida si no estás dispuesto/a a decirme
la verdad, a esforzarte por mí si no por mi felicidad al menos por mi
tranquilidad, hazlo como yo lo hago.
Quiero caminar con personas en quienes pueda confiar y a
quienes pueda entregar la verdad de mis días sin temores ni rencor, entregar ésa manera de ser que todos llevamos dentro.
Nota a pie de página: Haz de ser muy valiente para querer venir 2014... ¿Serás feliz, año nuevo?