Mostrando entradas con la etiqueta sentires. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sentires. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de abril de 2014

Escritos de Tierra N° 20: FREE FALLIN' (Post - 99)



Hay una parte de mí que no deberías ver. Hay un pedazo de mí que exagera lo que soy, solo para sentirme más seguro.

Hay una parte de mí que se aleja, que desdeña todo lo que he conseguido y quisiera vivir solo, sin mundo, sin personas, sin pies. Hay un momento de mí que te puede lastimar.

Hay unas ganas dentro de mí que no distinguen sentimientos, que pretenden y no esperan, que nunca quieren perder. Una suma de mí que se enterca y no acepta, que no sabe crecer… Hay una parte de mí que nos rechaza.

Me vence por ratos una manera de ser que busca presionarte, que le da sentido a las cosas que haces por sentir, que te dice por qué  las haces aunque no estés lista para saberlo ni yo tenga derecho a decírtelo.

Me ufano de una sabiduría primeriza, de una mirada singular y para nada atractiva. Como si fuera el mejor olvido que soy un mal tipo por no extrañar a nadie, por romperte el corazón. Me vence por ratos esta soledad: “Como no hay nadie más, más vale que empiece a quererme”.

Tengo una enfermedad que no me deja comer, que no me deja apreciar lo nuevo de la vida, que me priva de sentir sorpresa, me anestesia de emociones voluntarias, previendo todo lo que me va a pasar anticipa mi vida dejándome sin ilusión.

Una enfermedad que ingresa con dolor en el pecho, un agujero en el estómago que perfora el corazón. Es un mal congénito en mi mente, es una aflicción compulsiva en mis manos, crónica, irreversible, terminal. Como una bomba de tiempo atada a la columna vertebral.

Una parte de mi es todo lo malo que llevo, el peso de mis hombros donde nace todo lo bueno que me dicen tener. Entonces ¿Qué hacer?

Hay una parte de mí que alguien más debería entender, que yo ya estoy muy comprometido.

 

lunes, 15 de abril de 2013

Escritos de Tierra N° 16: EVERYBODY'S GOTTA LEARN SOMETIMES (Post - 91)


Si me sigo escapando de ti que le puedo decir a la otra mitrad de mi alma que se apresura conmigo, si no entiende por qué corro. Si pensar en ti se está volviendo poco a poco una pequeña travesura que tenia de niño para qué insistir, si redoblo los pasos al recordarte con la intención de no verme de nuevo tras los arbustos al doblar la esquina para qué evocarte ¿para qué exigirte? Sos como aquel timbre que tocaba por jugar  y del que me hacía huir a propósito ¿O no? No, sos tal vez la persona que quiero que salga, la que quiero ver molesta conmigo, la que ansío ver y de la que por temor me escondo ¿Y temor por qué?  ¿A qué? ¿A un juego? A seguir siendo perseguido por mis recuerdos cada año menos tuyos o a no ser alcanzado.

Ya no hay solo una esquina, no hay solo la cerca de un jardín, hay una barba cada vez más espesa, un cansancio inevitable que me aburre de mi… Tu piedra en mi camino tiene forma de promesa tiene olor a lagrimas acumuladas en la retina o tal vez en mi mejilla ya cada vez lo sé menos.  De cuando en cuando te recuerdo menos, me sabes a algo que solía probar, un ponche con grajeas de mi niñez, un ilusorio que es real solo por fotos, por las sensaciones en mi paladar.

Y si, la vida continuó para los dos… yo fui muriendo mis escritos en la justa medida en la que tú fuiste siendo más feliz, yo ya no me hallo en este nuevo mundo de castillos de papel y boletas que pagar, no me siento bien, no me gusta mover al mundo, no me gusta no parar, darle un tiempo a todo, no me gusta ser feliz.

No me gusta crecer, saber que alguien crece por mí, no me gusta abandonar mi niñez, dejar de actuar como un tonto, ser exitoso, comenzar mi día a las 6. Berrinches sin sentidos de un hombre que cada vez te necesita menos y que no está contento por ello.

Si yo quisiera acercarme a ti, si comenzara a buscarte, te engañaría con cualquiera solo por buscarte a ti, me engañaría a mí también pensando en tus ojos de mar como si estos fueran fáciles de hallar.

Todos tenemos que aprender alguna vez, que madurar… tal vez signifique no tenerlo todo.

Nota a pie página:  9 less.


lunes, 1 de octubre de 2012

Escritos de Ensoñación N° 16: "LA AVENIDA DEL CAFÉ Y LAS COPAS..." (Post - 86)


Luego de varios años, cada lunes como a las seis te vuelvo a ver.

Luego de todos mis trabajos, de tus clases en la universidad, de tus mil peros (mi lucha eterna), de mi inconvencional melancolía y nuestro poco tiempo. Luego de tanto tenemos una tarde libre en común. Quien diría que esta vida que nos debía tanto ahora nos vuelve a unir.

Hay cosas que han cambiado. Tengo un trabajo más rentable, puedo pagar un taxi de la oficina a tu casa si me apetece, aunque igual trato de salir temprano y tomar el tren. Te siento más madura, ya no te preocupa que nos veamos por temor a lo que pueda sentir por ti y aunque ahora lo haga o no por fin podemos creer cuando te decía que una relación así podía funcionar. El descaro nos cae bien. Tú oculta pasión por lo que escribo y mi amor platónico por ti no tendrían por qué arruinar nuestra amistad.

La avenida del café y las copas se ha convertido con los años en el punto de encuentro de artistas y bohemios que pretenden más de lo que en verdad son y aunque solo algunos de verdad merezcan el título el ambiente que ellos han formado con sus afanes ha envuelto las noches tan humildes como esta con un cálido manto de inspiración, algo que nos resulta íntimamente atrayente. Cualquier lugar aquí puede ser nuestro refugio. Es imposible no sentirnos tan bien cuando tu aún muy en el fondo sueñas con ser esa gran pintora que viaja por el mundo y yo sigo debatiéndome entre ser un escritor errante o un cantante célebre.

Mientras hablamos de trabajo y de estudios nos miramos con una pequeña luz azul en los ojos preguntándonos si podremos tirar todo algún día y dedicarnos de por vida a lo que sentimos y aunque lo planeamos todavía nos falta la entereza para poder hacerlo o tal vez solo unos tragos de más.

Cada tarde al comenzar la semana me reencuentro con una vieja amiga que nunca lo fue tanto, de la que alguna vez me enamore sin saber cómo. Todos los lunes (o al menos esa es la idea) nos reunimos para planear como escaparnos de la vida que llevamos. Rodeados de bocetos de las personas que queremos ser la admiro porque ella es la mejor chica que conozco sin conocer. La más igual a mí, la que juega a dejar a su enamorado si yo dejo a la mía y aunque haya días en los que me parezca un sano intercambio sé que ninguno de los dos lo hará. Estamos atrapados en una gran comodidad. Una sensación de felicidad. Ella madura muy lejos de mí y yo me vuelvo viejo lejos de ella. Ella ya no tiene en el alma esa tierna inocencia con la que vino a mí la primera vez y yo de seguro ya no guardo rastro de esa luz que logro ilusionarla aquel día.

Pero ahora nos vemos, con la mitad de nuestras vidas ya resueltas nuestras frases de cordialidad se pierden entre ideas delirantes de rebelión, rebelión a la vida, al pasado, a esos malditos días que no quieren ir atrás. Lo que nos queda entonces es jugar entre supuestos. Una probabilista consolación de saber que en alguna vida paralela estaríamos los dos partiendo al mundo en un crucero por los mares del océano atlántico y sus purpurinas aguas de las que tanto te han hablado.

Los sueños que tuvimos cuando jóvenes quizá nunca fueron lo suficientemente fuertes como para dejarlos salir. Quizá la felicidad real sea mejor que la de ensueño, quizá nos vemos cada vez con esa pregunta en los labios esperando que el otro la responda pero nos quedamos callados. Tomándonos el último trago nos retiramos del lugar esperando volver la semana siguiente.

Cada lunes como a las seis la vida nos brinda la última oportunidad para tomar nuestra elección y cada lunes al parecer

PARTE 2

Nota a pie de página: Perdonen pero me siento incompleto para  terminar esta historia. El parpadeo contante del cursor en el documento se ha metido en mi cabeza, como el único final que puedo darle por ahora.


lunes, 30 de julio de 2012

Escritos de Tierra N°13: LO QUE HAGO POR TI (Post - 83)

Es ir a la librería y comprar los libros más grandes que tengan, los más pesados, llegar a casa y colocarlos encima del pequeño cuaderno en el que anoto mis emociones para que cuando me cruce contigo estos no puedan salir. Para que cuando hable contigo pretenda no tener que decir, cubriendo mí silencio al escucharte. Estar feliz, como si nada me faltara.

Es tomar un par de cigarrillos y fumarlos en la azotea comprimiendo la pena, dejándola salir del cuerpo coloreada de blanco viendo como me estalla en el rostro. Ninguna bocanada carece de sentido, amor. Tan solo el aire que cambia de color puede llevar a ti mis buenos deseos esos que por no molestar no te los digo. Lo que hago por ti… es desaparecer.  Mantenerme a distancia.

Es por eso que al ver tus fotos no te escribo, aunque me guste verte feliz sería incomodo hacértelo saber, podrías malinterpretar lo que ya está malentendido y sabe Dios a dónde nos llevaría todo eso. Lo que hago por ti es no hacer nada. Es seguir mi camino en una diferente dirección, preocuparme por ti sin que te enteres, es ayudarte haciéndote creer que no fui yo, lo que hago por ti es no hacerme notar. No confundirte… Apaciguar mis sentimientos hasta el punto de sentirlos tranquilos. Ya no emocionarme por ti.

Es seguir deshaciendo lazos que ya llevas desatados. No ser parte de tu vida. Alterar mi memoria para no creer que haya asuntos pendientes. Deshacerme de todo lo tuyo en el cuarto. No hablarle a una parte de mí. Es cambiar de peinado, de vestido, de mi forma de vivir. Es pensar en ti solo cuando estoy tomando para no recordarte a la mañana siguiente, para que el dolor de cabeza detenga la depresión.

Es hacerle el amor a otra persona, ilusionarme de alguien más. Es creer que es mejor. Lo que hago yo por ti es olvidarte aunque no sepa por qué, es avanzar aunque no vea a dónde, es cambiar aunque no quiera hacerlo.

Lo que yo hago por ti es no decirme lo mucho que aún me afecta tu partida y lo poco de sentimientos que me quedan…

Es estar feliz, como si tú no me faltaras.

martes, 10 de julio de 2012

Escritos de Viento N° 17: LEARNING TO BREATH (Post – 82)


Con el miedo en la punta de los dedos. El corazón latiendo contra el pecho y la boca completamente seca. La temible emoción que te da el sentirte vivo. Sentir el  temor de los que respiran al límite.

El viento del cielo entrando en mis pulmones de golpe, sus ráfagas pondrán llorosos mis ojos o los mantendrán entreabiertos. Gritaré durante todo el vuelo o encontraré por fin el lugar al que pertenezco. Tengo un terrible miedo a las alturas, quizá vomite, lloré o me desmaye pero tal vez, solo tal vez, surcar los cielos de esta ciudad en parapente sea la experiencia que cambie por completo mi forma de ver la vida.

Desde que era niño siempre anhele esto. He escuchado que te duele la cintura, que la postura es algo incomoda y el bamboleo lo es aún más, pero una vez más ir a toda velocidad, sintiendo la tenacidad de sus músculos nacidos para correr, escuchar sus bramidos como un eco por el cuerpo alucinándome un caballero medieval tal como lo hacía cuando era niño. Hablar con la naturaleza, con todas las formas en un solo acto. Ir a galope fue uno de los más atesorados sueños en mi infancia y por las cuales respiro.

El mundo desconoce al mundo. Las personas tan metidas en la ciudad olvidan que hay más lugares que conocer que solo calles y plazuelas de cemento. Al arrullo de un río el olor de las praderas acompaña bien. El crepitar de la fogata se vuelve la leña vieja de historias que ha saber de buena tinta ya se han escapado. Bajo el rostro de la noche uno se siente tan insignificante, los tontos miedos de que algo pueda estar acechando se vuelven inmanejables y al despertar encontrarse enternecido por la mirada de la única mañana que me llena de vida. La oportunidad de presenciar algo asombroso: Una flor extraña, un animal salvaje en el camino, descubrir algo que nunca nadie antes ha visto. Explorador, aventurero, trovador… El alma de un artista me amalgama el corazón. Cuestiones de valor por las que una vez más respiro.

Desafiante, inmenso, casi impenetrable. Su grandeza va contra mi honor, mi orgullo de hombre puesto a prueba el esfuerzo y el dolor de un reto aceptado. El sufrimiento no es nada comparado con las ganas de vencer, de ganar. Soy terco, obstinado, una mula sentada en el risco, queriendo escalar, esquivar, golpear, acertar. Estoy jadeante frente a la victoria. Tensando los brazos al extremo para sentir recorrer esa fuerza sobrehumana que a veces se apodera de estos momentos. Palestra, esgrima, box, kun fu, tenis, arquería. Los torpes y descoordinados movimientos que tuve cuando joven emulando a mis personajes favoritos de ficción van tomando significado. La conjunción de mis deseos tan cerca de mis ojos… tantas cosas que han llenado mis pulmones con más que solo aire.

Lo siento en mis manos. Ese hormigueo ondulante que no cesa. Las dimensiones de mi pecho se expanden… más y más, mis pupilas se dilatan ¿Será todo como lo imaginé? ¿Será mejor? El aire que ya no colma mi vida me distrae… Aprendiendo a respirar más que solo aire quiero encontrar con todas mis fuerzas una manera diferente de vivir. Una que solo yo tenga…

Nota a pie de página: Decisiones...

domingo, 24 de julio de 2011

Escritos de Mar N° 12: LA DISTANCIA ENTRE LOS DOS… (Post – 65)


La distancia entre los dos… casualidad o cortesía. Interés. Ganas de volverte a ver. Pase toda la tarde pensando en ti, pase la tarde escuchando canciones en español, en ingles… me la pase cantándolas con la ciega convicción de que hablaban de mi, de la historia de los dos, las canté a todo lo que doy con la ciega convicción de que podrías escuchar mi voz donde quiera que estés. Pase la noche escribiendo para ti. Pase la noche tomando algún licor, unas copas de vino, alguna botella de ron. Pase la noche escribiendo a la nada… fumando tu distancia en mi balcón.

La distancia entre los dos se siente menos cuando no estas, cuando no estoy. Cuando todo lo que hago me absorbe, cuando me mantiene ocupado. Cuando tengo muchos trabajos no te puedo extrañar, cuando no llego a mi no te puedo extrañar. Con que facilidad se desvanece todo ello cuando te veo… cuando te tengo frente a mi me doy cuenta lo mucho que te extraño… ¿Porqué? He logrado ser una persona feliz, me agrada estar conmigo mismo, me gustan mis sueños, lo ilógico que es tenerlos tan cerca. En mi vida he aprendido a tener motivos para ser feliz estando solo y cuando llego a ellos no te puedo extrañar. Pero pienso en ti… y desearía que fueras como yo, que encontraras razones para ser feliz en tu propia soledad. Paradójicamente gracias a eso sé que no dependo de ti y que cuando estoy contigo es porque creo que mi vida es excelente pero que a tu lado podría volverse mucho mejor.


La distancia entre los dos va siempre conmigo, es uno de mis motivos para ser feliz, para estar más seguro, para sentirme más vivo. Hace mucho que abandoné la pasión de la tristeza por sentir… vale, me agrada que regrese de cuando en cuando, para mi se ha vuelto un cálido frio que da paz. Algo inverosímil lo sé, pero en este punto seguro ya has notado que yo no vivo cosas normales.


La distancia entre los dos es sin duda una emoción distinta, en mis tardes caminando por los parques, en mis reuniones de trabajo, en mi ceremonia de graduación, en mis viajes a parís deseé y desearé una emoción así. Soy muy diferente a mi mismo la mayor parte del tiempo, no creo que el amor sea uno solo tal vez es un caleidoscopio mas impresionante que la amistad y muy a mi pesar tal vez esas ideas me alejen de los demás, y de ti. No hay nada que quiera hacer al respecto, no creo que haya nada malo. Soy muy idealista y testarudo, por lo tanto nunca podre renunciar a los sueños que tuve cuando niño, cuando joven y por momentos me pesa saber que en alguno de ellos no estas tu ni nadie…


La distancia entre los dos es lo que pude ser, lo que te pude decir y no dije, lo que pude hacer y me contuve (al igual que tu). La distancia entre los dos es todo aquello que hubiera podido ser y no fue y de lo que no importa reprocharse, porque no se puede lamentar un supuesto, porque es idiota lamentar una teoría. Entristecerse porque las cosas ya no son como eran, cuando en realidad nunca lo han sido (¿No lo sabias? Los ríos nunca llevan la misma agua.) Tratar de revivir viejos sentimientos solo para sentirse más seguro, por qué habría de reparar el corazón con cenizas…


La distancia entre los dos es nuestra historia sea un saludo, una sola platica, un beso o algo más. Es lo que viví contigo, lo mucho que te recuerdo, lo importante que eres para mi, las ganas de no querer perder, mis ansias de buscarte, de continuar cerca a ti aunque estés lejos… porque me haces bien, porque tengo una forma de amor que es solo para ti, porque quiero ayudarte a descubrir una nueva forma de amor que sea solo para mi, una nueva manera de sentir… la distancia entre los dos.

jueves, 3 de febrero de 2011

Escritos de Fuego N° 11: POSA PARA MÍ (post – 59)


Deja la tele encendida, puede que opaque un poco tus gemidos. Coloca un listón azul en la perilla de la puerta, dicen que es la mejor manera para no ser molestados. Una graciosa indirecta para gritarle al mundo que no los queremos aquí. Aunque no es preciso explicarlo luego de ver tu rostro sonrojado y mi sonrisa indiscreta no creo que la recepcionista piense que estamos aquí para tomar el té, asi como no veo posible tampoco que haya creído que los nombres que le dimos eran verdaderamente los nuestros pero como te murmuraba ayer mientras te daba de mordisquitos en el cuello: “Esta va a ser una experiencia muy divertida, bonita…”


Las escaleras que dejamos atrás a pesar de ser angostas brindaron el espacio necesario para comenzar nuestros juegos. (((Suficiente ya es que creas reconocer a todos lo extraños con quienes nos cruzamos por la calle cada vez que nos besamos para que ahora sí nos topemos con alguien que en verdad te pueda saludar))) pienso mientras mis manos surcan desesperadamente la tersa piel de tu cintura. Tú, menos preocupada o más entregada que yo, acaso, a los previos no pareces recelosa como en otras ocasiones, quiza no crees que nos puedan ver o quiza por fin ya haz comprendido, al igual que yo, que el constante riesgo de ser descubiertos hace que todo sea más excitante.


Detrás de nuestras cuatro paredes todo el mundo queda atrás. Dentro solo hay un hombre sin profesión, sin cargos, sin historia, dispuesto a hacerle el amor toda la noche a la mujer sin miedos, sin compromisos y sin presiones que yace al lado suyo. Teniendo toda esta noche de enero para los dos no puedo evitar el sonreir y decir: “Lo bueno de estar en un cuarto de hotel es que nunca vas a tener que preocuparte de cómo dejaste las sabanas de la cama…”


Aprovechando tus acostumbrados 4 minutos que pasas en el baño para arreglarte, cambiarte y sorprenderme con una nueva y, cada vez más, diminuta lencería apago tu celular y lo escondo en las profundidades de tu bolso. No queremos (quiero) que tu enamorado nos arruine el momento, sin embargo tal vez deberia llamarle y dejarlo en linea para hacerle escuchar como hacerte sentir mujer. Tal vez asi aprenda o por lo menos sepa porqué prefieres estar conmigo. Mas luego de un rato desisto de la idea, no quiero ser responsable de aumentar las cifras de alcoholismo en el mundo. Aunque este tentado. Una pequeña travesura que ya me perdonarás después.


La silueta a contraluz que proyectas es en muchos sentidos perfecta. Tu manera de venir hacia mi, tus encajes, tus portaligas, tus tacones altos. Tu cuerpo desnudo es lo que quiero ver. Me place, me excita, me alimenta, me da vida. Posa para mi, te ordeno dulcemente. Posa para mi, modelando tu atracción. Posa para mi, porque tambien te gusta.


No… ¿No? Dices que no meneando la cintura. Dices que no moviendo las piernas. Dices que no… desvistiendote. Desnuda saltas hacia mi sedienta de calor, de carne en tus uñas deseantes de respuestas ¿Por qué soy asi? ¿Por qué hago lo que hago? ¿Lo que te pido? ¿Por qué accedes? ¿Por qué me quieres?... una vez más ansío que tu sudor se mezcle con el mío, ansío sentir mis músculos romperse, tu respiración agitada que humedece tus cabellos, tus dientes arrancándome la boca. Posa para mi, para este momento. Has que nunca lo olvide, que siempre vuelva a mi como esta noche de enero. Posa para mi sin dudas, sin temores, sin mentiras. Posa para mi que todo lo que digo y siento es verdad. Posa para mi ¿Te digo por qué? No lo sé… quizá porque como artista deseo admirarte, dibujar tus fronteras con el pincel de mi lengua, reescribir tu cuerpo con la tinta de mis dedos, reafirmar tu sexo con la fuerza de mis manos. Por ti soy dibujante, soy escritor, soy escultor… No lo sé tal vez es solo que, como dices tú… soy algo pervertido.


Contando las velas de nuestro cuarto de hotel apunto de llegar la mañana el golpeteo de las gotas de lluvia que caen en la ducha llegan a la cama como un tibio arrullo. Yo, en ella, calmado, no hago más que pensar en ti aunque no me creas del todo. Sin hacer ruido mi fascinacion por ti hace que me levante y camine de puntillas hacia el baño para escucharte duchar. Mi curiosidad se vuelve pasión cuando luego de asomarme contemplo que no solo no has dejado la puerta cerrada sino que la has dejado entreabierta. Complacido voy hacia la fuente de mi arrullo deseando, pensando (((Aunque no me creas del todo, creo que me estoy enamorando de ti...)))

Nota a pie de página: Este escrito y esta canción siempre seran tuyos.


sábado, 18 de septiembre de 2010

Escritos de Viento Nº 11: PARA SALIR CONTIGO (post - 50)


Jueves 16, once de la mañana. Hay un calor insoportable a donde quiera que vaya y ya que voy más de 10 minutos esperando a que llegues, salto la mirada de un lado a otro disfrazando apaciblemente mi intención de buscarte. Me he entretenido todo este tiempo en el paradero jugando a las miradas con una chica al final de la banca que no sabe disimular muy bien sus ojos, con algo de experiencia espero su siguiente golpazo discreto, el tinito bambolear de sus ojos regresa nuevamente hacia mí, le sonrió y ella voltea rápidamente algo avergonzada, tornándose roja quedamente. Con algo de alivio me levanto por fin. Camino en dirección hacia ella, noto su incomodidad, veo que es solo una niña, una niña jugando a ser mujer, sonrío a mis adentros y sigo de largo porque no es a ella a quien voy, sino a ti que llegabas por la misma dirección con el rostro algo apenado “Y deberías estarlo” pienso, ya me hubiera ido hace mucho si esa niña no te daba algo de tiempo. Quiero mostrarme enojado o serio para ti pero tu beso en mi mejilla me desarma por completo, hace que tu excusa me parezca razonable y tu mano tomando la mía termina por cambiarme el humor que trataba de inventar. Respiro para mis adentros y pienso “Debe ser tu encanto en mi…”.


Caminamos a ese lugar que tanto te gusta, donde podemos platicar tranquilamente y ver esos colores que tanto te hacen saltar, antes de seguir te entrego un pequeño dibujo que hice para ti, lo ves y casi lo rompes de la emoción yo antes de reaccionar por el abrazo tuyo reacciono ante el peligro que amenaza mi dibujo. El dibujar no es una de mis mayores destrezas pero me alegra que te haya gustado y que no se haya roto, me tomó toda una tarde hacerlo pero te dije que solo había sido una hora. Ya ves, te dije que no me gustaba regalar cosas comunes ni hacer cosas normales. Sentados en una banca, luego de corretear por todas las tiendas preguntando precios de muñecos que nunca iremos a comprar (a las que fuimos solo para que nos vieran juntos), hablamos de todo y nada como si apenas nos conociéramos (y es así), nada parece tan importante ni muy superficial cuando hablo contigo, tal vez el eco de tu voz me calma, tal vez aleje el raciocinio de mi, tal vez me quedo prendido de tus ojos. Lo único que sé en ese momento es que podría conversar contigo por horas. Te mueves lentamente hacia mí, para escucharme mejor y la correa de tu mochila se desbarata inclinando tus hombros, moviendo tu cabello. Reniegas. Pateas tu propia mochila (pero despacito) yo no puedo evitar el reírme. Me arrodillo, tomo la tira rota y le hago un nudo, tensándola, diciéndote “Sé que no se va arreglar así, pero por lo menos podrás llevarla sin que se suelte…” Tus ojos brillan inconfundiblemente, tintinean como cuando queremos dar un beso, te acercas a mí y cuando siento tu respiración en mi rostro doy la vuelta y digo cualquier tontería. Lo he hecho a propósito y te has dado cuenta. Eso te hace enojar, hace parecer que estas tratando de seducirme y eso te hace enfadar aún más y a mí me gusta hacerte enojar, me gusta ver cómo te muerdes los labios y te vas sin decirme nada. Maquinando como vengarte has enrojecido tus labios con un lápiz de carmín. Ahora soy yo quien quiere besarte y sé que no me lo vas a hacer nada fácil, pero caminas a mi lado (buscando incitarme) y yo al tuyo (buscando fastidiarte). No importa que odie levantarme en las mañanas, que me canse de esperar, que me pierda las clases, que me olvide de cocinar; si puedo estar contigo y hacerte renegar, no necesito nada más.


Para salir contigo cego mis tristezas, mi naturaleza solitaria me acompaña hasta el umbral de mi puerta quedándose en el dintel, tranquilo, fingiendo no esperarme, deambulando por los cuartos en mi ausencia, durmiendo en los cajones de mi cómoda, zonambuleando por los marcos de mis fotos, las que algún día quisiera reemplazar por las tuyas. Para salir contigo me gusta provocarte, para provocarte me gusta hacerte rabiar, me gusta avivar tus gestos, develar tus manías, tus pucheros, me gusta llevarte al límite, me gusta desnudarte, saber cómo eres realmente, aguantar tus pellizcos, tus rabietas, tus mordidas, para llegar a sonreir contigo quisiera emocionarte, enfurecerte, excitarte, apasionarte, hacerte sonreir.


Para salir contigo voy cazando mariposas, de esas que tanto te gustan, de las que sueles buscar cuando sales conmigo. Mariposas son tus gustos, tus caprichos, tus antojos y yo voy tratando de atraparlas una a una, tratando de hacer que se posen en mis hombros, como jugando quiero cautivarte, como jugando voy descifrándote, dibujándote, aprendiéndote y aunque pueda parecer que lo sabemos todo aún hay cosas que me tienes que decir, cosas que me gustaría escuchar de ti, pero como ya debes saber para salir contigo me gusta enamórate y para enamorarte a veces tengo que esperarte.


Nota a pie de página: Aún sigo algo distraido.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Escritos de Ensoñación Nº 3: PALABRAS DEL ALMA (post- 18)

(MOMENTOS DE NIEVE)

¿Es posible conocer el alma antes que a la persona misma? ¿Es posible enamorarse de la esencia antes que de la forma y encontrarse en verdad?

Cuando era más joven (un poquito menos que ahora) me atraía la idea de conocer a alguien profundamente antes de saber siquiera que mueca hace cuando esta molesta, que tan “chinita” sale en las fotos o que tanto (y en donde) se sonroja cuando pasa el chico que le gusta (quizá yo) e igualmente hallar a quien me conozca en todo lo que puedo ser antes de descubrir quien soy, lo callado que voy y lo poco fotogénico que me llego a ver.

Más allá de las apariencias, las mentiras y presunciones (que cualquiera podría poner ) las letras en una hoja de papel (o una virtual) se han vuelto las más sinceras que puedo expresar, las más calmadas y las más eternas, aquellas que despiertan mi propia voluntad, mis verdaderos deseos, mis miedos, las palabras que escribo como solo yo podría usarlas o como solo tu podrías decirlas, miles de significados tan diferentes que en estos veinte años sé que todos podríamos escribir nuestros mejores pensamientos, pero que en ellos solo algunas personas serían capaces de escucharnos y de sentir el interés de entenderlos y quererlos y de encontrar en estas líneas la intensidad de la fuerza con que fueron escritas, la pasión que desborda el caudal del corazón y de la mente que a veces desgarra los propios dedos antes de romper finalmente la hoja; pocas personas a lo largo de la vida tendrán la facultad de leer nuestras palabras y de encontrar en ellas las palabras del alma aquellas que cuando son leídas llevan tu voz en el aire y mi voz en el viento ya que por un momento yo estoy ahí leyéndolas contigo no importa si después nos cruzamos por la calle y somos dos extraños, o si nuestra timidez que enreda nuestras intenciones cuando estamos empezando a conocernos nos confunde (“Juguemos a que no nos conocemos tanto”), no te preocupes que como jugando el tiempo nos unirá, como leí por algún lugar “todo tiene su momento preciso” (espero que no te molestes si no lo he recordado bien). Después de todo las palabras son la impresión de nuestros momentos, la forma en que las decimos o las escribimos confiesan nuestra manera de sentir, de vivir… ahora soy yo quien desnuda su esencia esperando tropezar con aquella que la comprenda y la sienta como es, una nueva profundidad y es que tan solo es decir la verdad.

La noche ya casi acaba y en estos días yo también busco, pero no busco (ya no tanto) la posibilidad ni la impulsividad de poder decir todo lo que quiero decir (como era antes) ahora me gustaría tener el tiempo para poder hacerlo, para poder vivirlo pues me parece que ahora en la vida conforme a los años los momentos importantes que vienen a mí son más galopantes, más estruendosos y más fugaces y quisiera abandonar todos los miedos que me impidan actuar, confiar y avanzar. Así que dame tan solo un momento más (unos más), un momento para acoger tus emociones y para poder decir las mías (expresarlas) con una mirada, con un abrazo, con un beso, con unas cuantas palabras… las palabras del alma.


Nota a Pie de Página 1: Si lo sé dije que iba a descansar pero hay cosas importantes para mi que no quiero dejar pasar y sé que si espero otra semana podria perder su emocion asi que aqui hay un post de "escrito extraordinario" completamente fuera de lo programado (¿que no así es mejor?)

Nota a Pie de Página 2: Prox. post ahora si de Sokuseki... Aquellos viejos años.

jueves, 8 de octubre de 2009

Escritos de Ensoñación Nº 2: NOT MYSELF (post- 14)

(ANDANADA DE DESTINOS)



No hay buenas palabras con las cuales podría haber comenzado este post, por más que lo pensé, por más que trate de idear algo hermoso (como cada vez que me siento perdido) o algo que pudiera brillar, no lo conseguí. Hoy hay tanto que decir que no puedo concebir una forma de empezar, así que entinto primero una disculpa porque aún hay emociones que no sé como sentir, como expresar y las cuales no quiero entender por temor a alejarlas de mi, por temor a perder su doloroso encanto, su embelesante confusión aquello que como en este momento me abstrae fácilmente de cualquier muro en el que pueda estar.

Ya de por si estos días tenían muchas cosas de las que hablar cada una impregnada imborrablemente con un sentir tan diferente y tan preciados para mi que no advertí la astuta manera que tuvieron todos de agolparse contra mi pecho como una certera andanada de destinos, ligeros caminos que construidos al mismo tiempo acorralan mis pisadas y marean mis ocasionales ganas de andar, de quizás trotar y como yo lo veía nos habíamos hallado todos alguna vez, con tantos rumbos al frente y sin saber cual tomar.

Aún ahora cada letra escrita me cuesta más que la anterior, estoy dudando, titubeando entre lo que podría querer y lo que quiero más, conversando ahora con un viejo cuaderno en el que anoto todo aquello que considero especial, lo que viene de mi, lo que llega a mi por impulso natural de alguien más y que mayormente no considero mío por entero, me quedo en silencio escuchando una suave canción que me susurra que “no soy yo mismo”. Todavía no sé que hacer, mi viejo cuaderno enmudece quizá su experiencia le indique permanecer callado, quizá nunca ha hablado y no tendría por que empezar ahora, solo cree estar haciendo suficiente al mostrarme en sus derrapadas hojas siluetas que yo mismo he dibujado, palabras que yo mismo he plasmado, acordes que yo mismo inventé. “estoy tentado a recordar… es eso lo que quieres” replico, pero lo único que escucho es la misma canción (“… yo soy alguien más”) él solo me mira, tal vez quieres que te mire – “¿Qué ves?... ” – veo una escena imaginada de un viaje acompañado una mujer y hombre conversando ambos sonriendo y platicando más a gusto ahora que son ellos mismos que cuando pretendían ser alguien más, más a gusto yo al darme cuenta que es a mi a quien veo, veo un bello rostro a la distancia y entiendo que es verdad que a veces la vida parece un arte, veo a una mujer llorando a mi lado y su llanto me lastima y mi inutilidad me hiere, pero lo sé, por más que me cueste aceptarlo las palabras no siempre ayudan y a veces decirlas es estúpido, a veces tratar de contener lagrimas es estúpido, a veces morderse los labios y aceptar las lagrimas de otra persona es la mejor manera de ayudarla.

Confiar, querer querer, impresionar, dejar llorar. Hay tanto por hacer, tanto que sentir, tanto que escribir, que no me importa tomarme un día para adorar mi ignorancia, para anhelar mi futuro aunque por momentos tema su infinito, su incertidumbre… hoy termino así como soy, como estoy, con un puñado de emociones bajo el alma, con los ojos antojados de una mirada más profunda que la suya, esperanza propia de un mendigo que vaga por un mundo aún más pobre que el suyo y que aún así sabe sonreír, como yo, va por ahí llegando tarde a cualquier lado, entonando una de sus tantas canciones como si nada importara tanto, con un saco que alguna vez le regalo algún hombre de mar por solo hecho de saber escuchar y en el que guarda un par de monedas y unas lagrimas prestadas por si algún día las llegara a utilizar y al hombro un desgastado morral que por las noches cobija las hojas que junta como almohada para no olvidar escribir sus sueños, para escribir no olvidar soñar. Él, como yo, llego así a este día y en la andanada de destinos nos topamos, indecisos, sin mejor opción que la más tonta – “Ok, tu toma mi camino y yo seguiré el tuyo” – “Bien, toma este morral…” caminar no es difícil, escoger caminos si lo es, pero siempre habrá a quien encontrar y con qué chocar, solo hay que estar seguros de tener siempre algo que dar pues en lo que a mi concierne debo a alguien un morral que he de pagar a alguien más y si te encuentro en el camino me gustaría que te lleves algo de mi contigo como a mi me gustaría llevar algo de ti conmigo. Hay tanto por hacer, tantos caminos que seguir, tantos yo que dar y encontrar que siempre es bueno confundirse en el silencio del infinito, aunque sea un momento, aunque sea solo para estarlo.




Nota a pie de página: Dedicado a la niña de las lagrimas prestadas, espero que te encuentres bien

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Escritos de fuego N° 2: AURA EN EL SILENCIO (post – 12)


Dos palabras “me gustas” o “te extraño”, sencillas, fácil de pronunciar, fácil de escribir… pero ¿fácil de decir?...

Aura fue y es aún muy especial para mi como lo fue para aquel chiquillo tonto que se sentaba a su lado a ensayar cuanta palabra se le venia a la mente tratando de que sonara bonito cuando a oídos de ambos no parecían más que cursilerías sin sentido y torpes frases venidas de un aturdido respirar. Ahora ese chiquillo es un joven caminante y de tonto solo le quedan las recurrentes ganas de jugar a serlo, las palabras en su mente ahora vienen también del corazón y sus frases son ahora frases bonitas, elegantes, cursis y torpes por entero. Pero a aquel chiquillo que sonreía en tu sonrisa y a este joven que al andar te recuerda les importas por igual… no, miento, ahora me importas más.

¿Por qué? Madurez tal vez, días, tiempo, personas, todas esas cosas que encuentras a un lado del camino y que te hacen pensar, que te hacen saber y decir “Mierda, no volveré a encontrar a alguien como tú” Antes, hace mucho tiempo ya, te veía todos lo días conversábamos mucho y bromeábamos aún más, bromeabas conmigo, bromeabas de mi, me sacabas de quicio, te comías mi comida y te tomabas mi agua (corrección, me robabas mi agua) y te quedabas ahí, esperando a que reaccionara y yo como todo un caballero te perseguía furiosamente por todo el lugar queriendo ahorcarte (cariñosamente claro) que tonto que de todo el tiempo que pudimos conocernos solo utilizáramos la mitad (ambos éramos cohibidos orgullosos) y que increíble que en tan poco tiempo hayamos compartido tanto, con una noche, con varias tardes. La primera noche, para un aprendiz como lo era yo fue un gran desafío aquella noche… la llamada, tus palabras, tus lágrimas, mi final, tu mirada.

Bajo la luz de esa escalera y tu espera frente a tu puerta creí hacer lo correcto y hoy, 4 años después, aún no sé si fue lo mejor; lo único que entendía ese momento era que regresaba a casa sorprendido, emocionado (¿atraído?) con un deseo perdido entre las manos, una promesa que nunca cumplirías y yo nunca reclamaría y ni un solo sol en el bolsillo… --“... Pequeño aprendiz, aquel día aprendiste a caminar, aprendiste a conservar un recuerdo, aprendiste a cautivar y a ser cautivado y a sentir la vida como era, y era dulce, y era triste e irrepetible.”-- Aura caminé sobre la luna desde entonces y no te diré que fue fácil dormir aquella noche.

Pero dormir o descansar era algo que hacia y hago poco, aunque igual me las arreglaba para llegar tarde, tu viviendo aún más cerca te empeñabas mucho más que yo y allí nos encontrábamos, listos para hacer renegar al auxiliar y para derramar mi osadía y tu picardía sobre el campo en unas cuantas vueltas, vueltas que daba mi mente cada vez que hallábamos mas cosas en común; como esa vez en plena exposición, yo murmuraba las palabras que decías como si fuera tu apuntador personal y de vez en cuando volteabas la mirada mandando esa pregunta “¿si, voy bien, así era?” Yo asentía “si, vas bien” claro hasta que una palabra despistada se perdió entre tus labios, me miraste y yo la rescate con un susurro “estamentos” “Sí, aja…” me respondiste en voz alta mientras todos alrededor no entendían de donde había venido eso y porqué tu y yo no parábamos de reír.

Quizás dirás “¿Por qué me escribe todo esto ahora?”… ¿por qué? en verdad, ayer recordé el tiempo en que te conocí... y todas esas agradables emociones de aquel entonces y como las pocas veces que hemos chocado después, me ha quedado la desazón de un saludo asustado, de un beso improvisado y un abrazo inexistente; el sinsabor de pocas y torpes palabras y de una tonta ayuda que me atemoriza al revelarse como lo único que podría darte, caprichoso destino el que pelea conmigo y parece acobardarse a mis reclamos, a mis deseos, como ahora, contigo. Distinto y esquivo.

Mas te extraño y extraño la inadvertida posibilidad que tenia ese chiquillo aprendiz de mirarte a los ojos y poder decir: “Cuéntame de ti, te gustaría tomar un café conmigo, quisiera escucharte…”


Nota a pie página 1: Intentándolo de nuevo aqui les dejo la nueva dirección de blog www.anhelanteazul.blogspot.com nombre que entrara dentro de 2 semanas (7 de Otubre) espero que este si atraque.

Nota a pie de página 2: Ante las recriminadas e insistentes preguntas que recibí estos dias sobre el post que nunca pareció la semana pasada haré la aclaración (sobandome los pellizcos y empujones) que yo nunca posteo la 3ra. semana de cada mes (por eso son solo 3 por mes) asi que esos días pueden descansar de este blog cojonudo y transtornado a comodidad y sin problemas. (listo, preguntas contestadas)

Imagen (de este y otros posts): Revista Artzmania (http://www.artzmania.com/) y Bak Magazine (http://www.bakdergisi.com/) (((listo el cherry)))

miércoles, 12 de agosto de 2009

Escritos de Ensoñación Nº 1: THE BLOWER’S DAUGTHER (post-8)

- "Nunca te encantó alguien con quien nunca pudiste estar y que ahora parece ser el mejor de tus recuerdos, el más intenso…"

No supe que decir, aquella chica llevaba sentada conmigo más de media hora y no había dicho palabra alguna hasta ese momento. Ambos nos encontrábamos protegidos de una lluvia intempestiva en uno de esos pequeños refugios que construyen a mitad del camino. Yo andaba medio entretenido con unos escritos míos, mas no tanto como para no escuchar la dulzura humedecida de su voz y contemplar a vista de mirada una triste sensación de claridad, no callé.

- "A veces las cosas no tienen que ser para que precisamente sean recordadas, solo basta que sea importante, importante para ti… de tantas formas…"

No ocultó su agrado a mi respuesta, me gustó que no lo ocultara, sonrió tiernamente mirándome de lado, por un momento el viento llegó suavemente cálido, agitando su cabello alcanzando con dócil perfume mis orillas, no pude evitar mirarla, contemplarla, no quería nada más en ese momento y aún cuando ella dejo de hacerlo yo seguía. Su mirada se perdió en la infinidad de figuras y colores que desfilaban frente a nosotros, todos danzando para ella, sin embargo yo prefería verla. Y lentamente fue sonriendo disfrutando del viento, de la lluvia, de las luces. Tenuemente empezó a cantar una vieja canción que yo no recordaba pero si sentía. Pausadamente percibía su respiración, lo sigilosa de su melodía como si oírla fuera un secreto, un secreto que la lluvia no sabia enmudecer… y yo que tan embelesado estaba me recosté ligeramente en el respaldar de aquella banca con la memoria enmarcando el delicado movimiento de sus labios para no olvidarlo, para que no me olvide. Cobijado en la inmutable necesidad de su presencia, en la tibia apreciación de su idea y en el acariciante susurro de su aroma no consideré mayor placer, mayor gratitud ni mayor deuda que el de quedarme profundamente dormido, dormido como aquel que halla al mundo y no necesita verlo más, tan tranquilo, tan calmado que no supe cuando desperté, tan solo que lo hice…

Y todo era silencio, la conveniente lluvia había cesado. Yo aún tenia los ojos cerrados y temía abrirlos porque no escuchaba su canción, tuve miedo, tanto como se podría tener y tal vez más, me reincorporé… dudé porque no quise abrir mis ojos, no quise respirar, tan solo guarde un poco de aire para poder decir una ultima vez algo que nunca pensé, algo que fuera especial, pero en momentos como ese uno nunca puede precisar la perfección y solo dice aquello que siente y con esa promesa fue solo esto lo que pude confesar…

- "No sé en donde poner mis ojos si no es en tu cuerpo… y por eso no he de entender al mundo si no estas tú…"

Silencio… silencio de otoño fue lo que encontró mi voz, mis ojos aún cerrados percibieron al suave, cálido y dócil viento que de regreso traía mis palabras, una pequeña y seca hoja tardía rozó mis manos antes de hundirse, unas relegadas gotas de lluvia que irresonantes caían también me forzaban a moverme, a caminar, a seguir. Mas la ultima gota no cayó, se detuvo cortada por una fuerza que rompió el viento, que escapó de toda ironía y tocó grácilmente mi rostro. Finalmente con la sigilosa melodía de un susurro conocido escuché:

- "Tranquilo, abre los ojos…"



Nota a pie de página: Dentro de 3 semanas (8 de setiembre) cambiare la direccion de la pagina a la de solamenteacompañados.blogspot.com no lo olviden, espero que lo recuerden y no se confundan al ingresar (corrigiéndome otra vez)