Mostrando entradas con la etiqueta letras libres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta letras libres. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de septiembre de 2014

Despedida



Hola,

Con el post numero 100 he decidido culminar el proyecto de Anhelante Azul. Desde su primer post (11 de junio de 2009) hasta el último (11 de setiembre de 2014) ha sido un viaje increíble que ha finalizado de la mejor manera la cual espero mostrarles pronto.

Aprecio el tiempo la dedicación y el gusto que tuvieron por mis escritos en esta página y os presente mi nuevo proyecto Emociones de Crayón de un corte totalmente diferente a AA.

Nos vemos muy pronto anhelantes.


Douma.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Escritos de viento N° 20: Yo… el extraño (Post - 100)


Si te acuerdas de mí
soy aquel que ves sentado en el piso de la facultad
recostando la espalda en la ventana.
Ahí estoy en mi más pura esencia.
Empuñando un lápiz,
sosteniendo una hoja de papel.
Trabajándola furiosamente.

Ése soy yo dejando las horas de estudio pasar,
faltando a clases,
llegando tarde.

Ése soy yo
apoltronado en el piso
como un mendigo
sin importarme que dirás,
sintiendo un volcán en el pecho
y lava bendita en las manos.

Ése soy yo
reuniendo todas las pasiones del mundo en el diafragma.
Apunto de reír,
a punto de llorar,
derrapando la epilepsia.

Ése soy yo
sin ganas de escucharte,
sin siquiera reconocer tu existencia.
Soy yo en el limbo de mi olvido.
Batiendo alas que no puedes ver.

Soy yo dejándolo todo atrás.
Soy yo siendo inmortal, creando calor.
Soy el sol, las praderas, las montañas.
Soy el hemisferio que no usas.
Soy yo siendo barrido por la fiereza de mi hambriento corazón.

Ése que ves ahí soy yo... el extraño.
A quién nunca podrás entender.

No todos pueden ser escogidos.


domingo, 6 de abril de 2014

Escritos de Tierra N° 20: FREE FALLIN' (Post - 99)



Hay una parte de mí que no deberías ver. Hay un pedazo de mí que exagera lo que soy, solo para sentirme más seguro.

Hay una parte de mí que se aleja, que desdeña todo lo que he conseguido y quisiera vivir solo, sin mundo, sin personas, sin pies. Hay un momento de mí que te puede lastimar.

Hay unas ganas dentro de mí que no distinguen sentimientos, que pretenden y no esperan, que nunca quieren perder. Una suma de mí que se enterca y no acepta, que no sabe crecer… Hay una parte de mí que nos rechaza.

Me vence por ratos una manera de ser que busca presionarte, que le da sentido a las cosas que haces por sentir, que te dice por qué  las haces aunque no estés lista para saberlo ni yo tenga derecho a decírtelo.

Me ufano de una sabiduría primeriza, de una mirada singular y para nada atractiva. Como si fuera el mejor olvido que soy un mal tipo por no extrañar a nadie, por romperte el corazón. Me vence por ratos esta soledad: “Como no hay nadie más, más vale que empiece a quererme”.

Tengo una enfermedad que no me deja comer, que no me deja apreciar lo nuevo de la vida, que me priva de sentir sorpresa, me anestesia de emociones voluntarias, previendo todo lo que me va a pasar anticipa mi vida dejándome sin ilusión.

Una enfermedad que ingresa con dolor en el pecho, un agujero en el estómago que perfora el corazón. Es un mal congénito en mi mente, es una aflicción compulsiva en mis manos, crónica, irreversible, terminal. Como una bomba de tiempo atada a la columna vertebral.

Una parte de mi es todo lo malo que llevo, el peso de mis hombros donde nace todo lo bueno que me dicen tener. Entonces ¿Qué hacer?

Hay una parte de mí que alguien más debería entender, que yo ya estoy muy comprometido.

 

miércoles, 12 de febrero de 2014

Escritos de Tierra N° 18: AN SPOTLESS MIND (Post – 97)

… Recuerdo estar recostado detrás de las sombras cuando están aun eran rayos de luz, recuerdo desprender del polvo de estrellas mis zapatos de tierra antes de comenzar a levantarme y recuerdo que las nubes me mostraban siluetas de formas mortales para intentar animarme. Yo… cada vez las distinguía menos

Y moldee el camino cuando aun era incaminable y arrullé el crujido de mis pasos llamándome al andar… pues yo anduve, yo andaba y andaré.

Y sentí por primera vez al viento siendo viento y contemplé al olvido volverse nostalgia (tan callada) y probé el cansancio moteado de amargura y acaricie la inmensidad de las playas con sus orillas tentadas por mí… Y pensé en pensar, en caminar… y caminé y caminaba…

Y admiré al rió al volverse montaña, adoré a la luna que movía el mar, y respete a la suerte por el simple hecho de estar allí por obligarme a hacer cosas que no sabía que podía y por acompañarme hasta cuando ya no podía.

Y  hallamos un bosque de sentimientos que apareció frente a nosotros y ahí fue donde se marchó, no la he vuelto a ver y es que aun la espero (en cierta forma).

Y percibí que este bosque tan espeso quería aliviarme, consolarme… permitiéndome entrar… y yo entré. Y eso me hizo soñar, soñar que soñaba, aunque no soñé nunca.

Y seguía y avanzaba y olvidaba… y se inventaron las rocas para advertirme en dónde ya había estado e hicieron el hielo para que me viera envejecer en el y se movieron los cielos para confundirme y se creo la lluvia para mostrar que no me querían y se formó la nieve para explicar que nunca amaría… Y así llovió y nevó toda mi vida…

Y la soledad se rebelo a mi destino y el silencio se enfrentó al azar y yo me dormí y yo me perdí y regresó la nostalgia y desperté al odio y encontré al rencor… y ellos me dijeron: “El tiempo pasa…” – “Si…” – respondí – “Pero no tanto…”.

Continué. Llevando conmigo un rencor perpetuo, un silencio maltrecho, un odio que invita y una soledad subversiva… y no me importo… y no les importaba.

Nunca halle el manantial azul de las estrellas ni  el lago de aguas tranquilas que se hace llamar “paz”, ni a esa llama cálida y diáfana a la que llaman esperanza ni me tope con esa sustancia efímera a la que denominan amor, aunque tal vez siga buscando (si lo hice) pues aun sigo andando, caminando, vagando, viajando…

Y vague tanto que el frió se acostumbro a mi
Y anduve tanto que las huellas comencé a perseguir
Y merodee tanto que el sol empezó a ocultarse para descansar de mí
Y caminé tanto que el horizonte se acostumbro a seguirme

Y así fue, así es, así será.

Desde el principio del tiempo hasta el fin de los días.                                                         
El eterno resplandor de una mente sin recuerdos…

Nota a pie de página: Mis años de universidad en oda a esa gran película...

lunes, 15 de abril de 2013

Escritos de Tierra N° 16: EVERYBODY'S GOTTA LEARN SOMETIMES (Post - 91)


Si me sigo escapando de ti que le puedo decir a la otra mitrad de mi alma que se apresura conmigo, si no entiende por qué corro. Si pensar en ti se está volviendo poco a poco una pequeña travesura que tenia de niño para qué insistir, si redoblo los pasos al recordarte con la intención de no verme de nuevo tras los arbustos al doblar la esquina para qué evocarte ¿para qué exigirte? Sos como aquel timbre que tocaba por jugar  y del que me hacía huir a propósito ¿O no? No, sos tal vez la persona que quiero que salga, la que quiero ver molesta conmigo, la que ansío ver y de la que por temor me escondo ¿Y temor por qué?  ¿A qué? ¿A un juego? A seguir siendo perseguido por mis recuerdos cada año menos tuyos o a no ser alcanzado.

Ya no hay solo una esquina, no hay solo la cerca de un jardín, hay una barba cada vez más espesa, un cansancio inevitable que me aburre de mi… Tu piedra en mi camino tiene forma de promesa tiene olor a lagrimas acumuladas en la retina o tal vez en mi mejilla ya cada vez lo sé menos.  De cuando en cuando te recuerdo menos, me sabes a algo que solía probar, un ponche con grajeas de mi niñez, un ilusorio que es real solo por fotos, por las sensaciones en mi paladar.

Y si, la vida continuó para los dos… yo fui muriendo mis escritos en la justa medida en la que tú fuiste siendo más feliz, yo ya no me hallo en este nuevo mundo de castillos de papel y boletas que pagar, no me siento bien, no me gusta mover al mundo, no me gusta no parar, darle un tiempo a todo, no me gusta ser feliz.

No me gusta crecer, saber que alguien crece por mí, no me gusta abandonar mi niñez, dejar de actuar como un tonto, ser exitoso, comenzar mi día a las 6. Berrinches sin sentidos de un hombre que cada vez te necesita menos y que no está contento por ello.

Si yo quisiera acercarme a ti, si comenzara a buscarte, te engañaría con cualquiera solo por buscarte a ti, me engañaría a mí también pensando en tus ojos de mar como si estos fueran fáciles de hallar.

Todos tenemos que aprender alguna vez, que madurar… tal vez signifique no tenerlo todo.

Nota a pie página:  9 less.


domingo, 6 de enero de 2013

Escritos de Viento N° 18: TELMO (Post – 90)

Día 1:


Telmo cubre sus ojos con un pliego de la sabana cada vez que el sol de la mañana logra despertarlo. Y aunque en realidad esto no sea suficiente para volver a dormir, lo hace porque puede que esto sea un sueño y tal vez si cierra los ojos un poco más pueda encontrarse nuevamente flotando de espaldas en el mar con pequeños salpicones de agua salada en el pecho contemplando un cielo sin horario o vagando nuevamente por algunas calles sin color, sin preocupaciones, como si hubiera nacido en el camino, sintiendo como el viento le recuerda ciertas canciones que solía escuchar en su niñez que son los sueños más recurrentes o con los que Telmo disfruta más. No obstante esos anhelos por lo general terminan con la amarga sensación del despertar y la inamovible idea de cambiar su cama de lugar pensado en cómo puede tener en su dormitorio ventanas tan grandes.

La rutina de la mañana la tiene ya tan arraigada que hasta aprovecha ese tiempo para dormir un poco más. Lo único que le preocupa a veces es la no tan necia probabilidad de heredarla a sus hijos. Sin embargo luego de unos cuantos golpes de agua en el rostro concluye que la idea es bastante ridícula. Como cada mañana lo que quedará de legado en él – define – será seguro su clásica  e irritante alergia.

En el desayuno de Telmo no hay lugar para un buen juego, un par de buenos panes o un café. Telmo vive solo, su trabajo comienza a las 8 y su universidad a las 6 así que un poco de té con unas tostadas con mantequilla será suficiente por lo menos hasta las 10, hora en la que de seguro se podrá dar una escapada para comprarse algo de comer que le permita engañar a su estómago por lo menos hasta las 2. “No debo acostumbrarme a agendar mi vida” - Se dice- Empero hay una parte de él que cree que ya es demasiado tarde.

En su pequeño departamento Telmo tiene 3 cuartos. 1 es el baño, luego está su cuarto y finalmente un ambiente lo suficientemente grande como para ser su sala, comedor y cocina. Las paredes tienen el mismo color que cuando Telmo se mudó. El baño es azul cielo, su cuarto lavanda y la sala-cocina-comedor es de blanco marfil. Telmo viene queriendo remodelar y pintar su “casa” desde hace un mes, pero supongo que no ha tenido el tiempo de hacerlo todavía. Al final el único tiempo que toma para remodelar algo son los viernes en la noche, donde luego de una agitada semana pone algo de música en su laptop mientras levanta todas las ropas que tiro al suelo esos días, bota toda la comida que no pudo terminar a la basura y refriega en el lavabo todos los platos que dejo pendientes desde el lunes. A Telmo, como a todos, no le gusta hacer ninguna de estas cosas pero ha descubierto en su “Etapa a Solas” que hacer todo eso sin que nadie se lo ordene y a su modo es uno de los momentos que más disfruta en su estilo de vida.  “Es como si estuviera acomodando, limpiando o deshaciéndome de todo lo malo o bueno que pasó en la semana”. Telmo reconoce para sus adentros que gracias a su venturosa y bien ganada independencia se ha vuelto una persona más tolerante y optimista con la vida algo que le gustaría afirmar, algún día, logra ver en todos.

Nota a pie de página: Algún día encontraré esa camiseta...


lunes, 31 de diciembre de 2012

Escritos de Ensoñación N° 17: "EN LA AVENIDA DEL CAFÉ Y LAS COPAS..." (Post - 89)

PARTE 1

PARTE 2

Hay un pacto sin firmar,  una carta en blanco con un sello carmesí en forma de labios. La promesa de quienes no hacen cosas normales, de quienes buscan un solo momento, un solo motivo aunque pequeño para cambiarlo todo. Si yo fuera diferente… Si tú creyeras que no todo cambio es malo, tal vez no tomaríamos taxis separados. Nuestra vida sería otra… Pero, felicidad por felicidad ¿Quién lo haría? En la avenida del café y las copas nos preguntamos sin palabras si el amor no se equivoca aunque sea real.


Cuando haya un cielo completamente azul tan inmenso que cubra mis ojos con su manto, cuando las arenas de otro mar llenen de un tibio frio la timidez de tus tobillos en una tarde caída de abril, cuando acabe mis hojas y la tinta me sea escasa, cuando hayas pintado ya todos los colores con los que siempre soñaste. Pienso, que solo en esos bocetos podremos encontrar nuestra respuesta y en ese instante cuando el cielo me deje ciego y la vida me envejezca, cuando conocer el mundo te deje ignorante de ti misma y la paleta haya incluido por ti un nuevo color… En ese destello abriremos un poco más los ojos. Arqueando las cejas finalmente desataremos el nudo en la garganta de la duda y como cada noche de lunes a lo largo de este año, me temo que esa claridad terminará con el mismo gesto con el que ambos regresamos  a casa y que para ese día ya habremos olvidado.

Tú, te humedecerás los labios mientras te encoges de hombros...Y yo, tendré un intenso hormigueo en las manos y un ligero tic que se agolpará en mi mejilla en donde debería caer una lágrima… ésa que no mostré por miedo a tu ausencia y por cariño a tu felicidad…  

Nota a pie de página: Termiado... quisiera.


sábado, 15 de diciembre de 2012

Escritos de Tierra N° 16: UN VIEJO FRAGMENTO (Post - 88)


“Hay algo que nunca debes hacer, después de eso todo puede estar permitido”. Es una regla muy sencilla para mí. Mi padre solía decirla todo el tiempo. “Debes tener cuidado, si no vives tu vida adecuadamente terminarás siendo la vaga inspiración para algún tonto escritor de mediano calibre como yo y créeme hijo que no hay nada más jodido en este mundo que ser la gran historia de una persona que nunca llegó a serlo.” No podría asegurar que ahora a mis 23 años entienda por completo el significado de esas palabras así como tampoco entendí la necesidad de decírmelas desde los 10. Supongo que mi padre siempre fue una de esas personas a las que les gusta hablar a media espuela  dejando lo más importante de la vida en el tintero para ver si alguien se anima a preguntar o a descubrirlo. Desafortunadamente para mi gracias a eso sé que me he vuelto una persona muy (demasiado) curiosa.

Ahora bien ¿Qué significaba lo adecuado para él, que lo es todo? Estamos hablando de una persona que no me regañaba cuando llegaba a las 3 de la madrugada a la casa pero que podía castigarme una semana entera cuando no ayudaba a mi hermana con la tarea. “No me importa que quieras destruirte a ti mismo privándote del sueño o tomando demás – decía -  después de todo es parte de tu adolescencia. Pero ayudar a la familia o a los demás en problemas es parte de ser hombre y esas faltas si no te las voy a pasar…” – Bah, menudo tío el que había resultado ser mi viejo. Bastante difícil de entender. Tal vez por eso soy muy tolerante  con las personas.

En la cabecera de su cama el respaldar era como una pequeña estantería ahí había una hilera de libros que siempre tuve curiosidad de leer, mi padre nunca pareció una persona  que tuviera tal hábito y en sus conversaciones nunca le escuchaba decir “Según… o, como dijo…”. Una noche cuando tenía 9 y él no estaba cerré la puerta del cuarto con llave y me abalancé sobre los libros sin titubear. Indescifrable sorpresa. Tenía libros con menos de la mitad de páginas en blanco, escritas a mano, algunas con hojas ya muy viejas. Tenía razón sobre el hábito – me dije – mi viejo no lee, escribe. Creo que desde ese día comencé a respetarlo. Como era de esperarse cada que podía me escabullía al lado de la cama para leer sus historias, pienso que si mi viejo hubiera tenido la constancia suficiente hubiera sido un gran escritor, pero él nunca pudo terminar sus historias. Quizá el trabajo lo cansó, quizá la vida le distrajo, que sé yo, de hecho nunca fue una persona muy constante, era algo olvidadiza con la mayoría de cosas, tenía la tez de siempre estar viendo algo con un semblante de tristeza y cuando le sorprendías ensaya o hacía algo tonto para hacer parecer que estaba perdiendo el tiempo. Soñando despierto le llaman.

Lo que nunca hizo mi padre fue llorar frente a nosotros aun cuando mi madre falleció, después de eso todo nos estaba permitido. Las primeras veces que yo, Katia y Almudena preguntábamos por ella no se rehusó a contestar, cuando quisimos verla nos llevó al lugar donde estaba enterrada inclusive nos mostraba fotos y grabaciones de ella. Cuando Katia cumplió 15 y Almudena tenía 13 mi viejo les regalo unos dijes que usaba mama de cuando ella era joven ¿Cómo los consiguió? Probablemente ya tenía pensado dárselos desde que hace mucho lo que me sorprendió fue el hecho de que los haya podido guardar hasta ese momento con lo descuidado que era pero para esas cosas siempre fue un papa genial, siempre tenía la habilidad de sorprendernos.

“Sabes hijo – una de nuestras últimas conversaciones – Un hombre siempre debe proteger a los suyos y proteger lo que otras personas valoran también…”. Que les digo, mi viejo a veces tenía la facilidad de sacarse una líneas esas de película en pleno fraseo, sobre todo cuando las sentía. Los meses que no pasan en vano me dan una buena oportunidad para reunirme con él y mis hermanas. Todo irá por mi cuenta esta vez, pero esta bien, el dinero nunca es importante en estos casos ¿Me pregunto que sería bueno para comer hoy? Quizá después podamos ir al cine o sólo regresar y ver una película en casa.

domingo, 28 de octubre de 2012

Escritos de Fuego N° 16: EL LENGUAJE DE LOS DOS (Post - 87)


En la mañana de hoy el mundo se detuvo en la pequeña memoria SD de mi celular. “Su bandeja está llena favor de borrar los mensajes más antiguos para almacenar nuevos…”. (Exceso de recuerdos) Te tengo una pequeña mueca dibujada en el rostro celular ¿Tal cosa es posible?

Pero como dije el mundo se me estaba agolpando en la memoria y uno tiene que dejar algunas cosas para poder sentiré más liviano, “Poquita ropa” le dice. No sé cómo puedo estar con una fanática de Arjona y no sé cómo no se me ocurrió borrar todos los mensajes que tengo hace tanto.

Pero como que es gracioso ver que inclusive las más ligeras confirmaciones para salir a comer, las respuestas tontas a preguntas aún más tontas y algunas declaraciones se hayan quedado guardadas tanto tiempo en este sencillo aparato. La convicción que tenía al principio no es tan firme como yo creía y eso de borrarlo todo ya no parece ser tan buena idea.

Ahora que me detengo a leerlos, les veo la utilidad. Cosas que ya había olvidado estaban ahí… “A Little trip…” - me dijo - “… Por las calles de tu mente, todo lo que no pudiste o no te atreviste a decir en estos últimos dos años puesto ahí, en vitrina, para su exhibición antes de su muerte…” “Sos algo exagerada, nena”- Trágica diría – Aunque en ocasiones la presión de la pantalla no soportaría una segunda pregunta: “¿Esta seguro que desea borrar este mensaje?…”

Decirnos las emociones en otros idiomas las hace menos cursis y más significativas ¿Será eso un descubrimiento nuestro? O será que no nos gusta desnudar lo que sentimos tan obviamente o será que solamente somos un par de alienados con un gusto políglota por las frases de amor.

Borrando mensajes me encuentro sonriendo más de una vez, sintiéndome triste algunas veces y encolerizado también. Es como morir y traer a la mente en un “Flash back” (ves, ahí está otra vez) las memorias de mis últimos años de vida. Suena trágico lo sé pero como decías este pequeño viaje, esta pequeña muerte me hace el espectador de mis propias decisiones. Inclusive he recordado como llegaste aquí. No es que lo hubiera olvidado, no te enfades “Je t'aime beaucoup” My love es solo que es lindo volver a sentir las emociones de cada mensaje, sentir que no las recordaba es como volverlas a experimentar. Decirnos las cosas de diferentes maneras es como probar los sentimientos del mundo y preguntarnos por qué les dan ese significado, es ser tonto…  transformar algo tan insignificante en algo filosófico y mezclarlo con algo tan íntimo. Svestire conmigo tiene más que solo una acepción y en el lenguaje de los dos decirte amor no significa algo tan ordinario como para que todos lo puedan decir si lo decimos por que no hacerlo como lo hace el mundo para hacernos diferentes y reinventarnos tiernamente.

Nota a pie de página: I love you, Ti amo,  Je t'aime, Aishiteru, Ya tyebya lyublyu, Yes kez si'rumem, Volim te, etc…  


lunes, 1 de octubre de 2012

Escritos de Ensoñación N° 16: "LA AVENIDA DEL CAFÉ Y LAS COPAS..." (Post - 86)


Luego de varios años, cada lunes como a las seis te vuelvo a ver.

Luego de todos mis trabajos, de tus clases en la universidad, de tus mil peros (mi lucha eterna), de mi inconvencional melancolía y nuestro poco tiempo. Luego de tanto tenemos una tarde libre en común. Quien diría que esta vida que nos debía tanto ahora nos vuelve a unir.

Hay cosas que han cambiado. Tengo un trabajo más rentable, puedo pagar un taxi de la oficina a tu casa si me apetece, aunque igual trato de salir temprano y tomar el tren. Te siento más madura, ya no te preocupa que nos veamos por temor a lo que pueda sentir por ti y aunque ahora lo haga o no por fin podemos creer cuando te decía que una relación así podía funcionar. El descaro nos cae bien. Tú oculta pasión por lo que escribo y mi amor platónico por ti no tendrían por qué arruinar nuestra amistad.

La avenida del café y las copas se ha convertido con los años en el punto de encuentro de artistas y bohemios que pretenden más de lo que en verdad son y aunque solo algunos de verdad merezcan el título el ambiente que ellos han formado con sus afanes ha envuelto las noches tan humildes como esta con un cálido manto de inspiración, algo que nos resulta íntimamente atrayente. Cualquier lugar aquí puede ser nuestro refugio. Es imposible no sentirnos tan bien cuando tu aún muy en el fondo sueñas con ser esa gran pintora que viaja por el mundo y yo sigo debatiéndome entre ser un escritor errante o un cantante célebre.

Mientras hablamos de trabajo y de estudios nos miramos con una pequeña luz azul en los ojos preguntándonos si podremos tirar todo algún día y dedicarnos de por vida a lo que sentimos y aunque lo planeamos todavía nos falta la entereza para poder hacerlo o tal vez solo unos tragos de más.

Cada tarde al comenzar la semana me reencuentro con una vieja amiga que nunca lo fue tanto, de la que alguna vez me enamore sin saber cómo. Todos los lunes (o al menos esa es la idea) nos reunimos para planear como escaparnos de la vida que llevamos. Rodeados de bocetos de las personas que queremos ser la admiro porque ella es la mejor chica que conozco sin conocer. La más igual a mí, la que juega a dejar a su enamorado si yo dejo a la mía y aunque haya días en los que me parezca un sano intercambio sé que ninguno de los dos lo hará. Estamos atrapados en una gran comodidad. Una sensación de felicidad. Ella madura muy lejos de mí y yo me vuelvo viejo lejos de ella. Ella ya no tiene en el alma esa tierna inocencia con la que vino a mí la primera vez y yo de seguro ya no guardo rastro de esa luz que logro ilusionarla aquel día.

Pero ahora nos vemos, con la mitad de nuestras vidas ya resueltas nuestras frases de cordialidad se pierden entre ideas delirantes de rebelión, rebelión a la vida, al pasado, a esos malditos días que no quieren ir atrás. Lo que nos queda entonces es jugar entre supuestos. Una probabilista consolación de saber que en alguna vida paralela estaríamos los dos partiendo al mundo en un crucero por los mares del océano atlántico y sus purpurinas aguas de las que tanto te han hablado.

Los sueños que tuvimos cuando jóvenes quizá nunca fueron lo suficientemente fuertes como para dejarlos salir. Quizá la felicidad real sea mejor que la de ensueño, quizá nos vemos cada vez con esa pregunta en los labios esperando que el otro la responda pero nos quedamos callados. Tomándonos el último trago nos retiramos del lugar esperando volver la semana siguiente.

Cada lunes como a las seis la vida nos brinda la última oportunidad para tomar nuestra elección y cada lunes al parecer

PARTE 2

Nota a pie de página: Perdonen pero me siento incompleto para  terminar esta historia. El parpadeo contante del cursor en el documento se ha metido en mi cabeza, como el único final que puedo darle por ahora.


lunes, 30 de julio de 2012

Escritos de Tierra N°13: LO QUE HAGO POR TI (Post - 83)

Es ir a la librería y comprar los libros más grandes que tengan, los más pesados, llegar a casa y colocarlos encima del pequeño cuaderno en el que anoto mis emociones para que cuando me cruce contigo estos no puedan salir. Para que cuando hable contigo pretenda no tener que decir, cubriendo mí silencio al escucharte. Estar feliz, como si nada me faltara.

Es tomar un par de cigarrillos y fumarlos en la azotea comprimiendo la pena, dejándola salir del cuerpo coloreada de blanco viendo como me estalla en el rostro. Ninguna bocanada carece de sentido, amor. Tan solo el aire que cambia de color puede llevar a ti mis buenos deseos esos que por no molestar no te los digo. Lo que hago por ti… es desaparecer.  Mantenerme a distancia.

Es por eso que al ver tus fotos no te escribo, aunque me guste verte feliz sería incomodo hacértelo saber, podrías malinterpretar lo que ya está malentendido y sabe Dios a dónde nos llevaría todo eso. Lo que hago por ti es no hacer nada. Es seguir mi camino en una diferente dirección, preocuparme por ti sin que te enteres, es ayudarte haciéndote creer que no fui yo, lo que hago por ti es no hacerme notar. No confundirte… Apaciguar mis sentimientos hasta el punto de sentirlos tranquilos. Ya no emocionarme por ti.

Es seguir deshaciendo lazos que ya llevas desatados. No ser parte de tu vida. Alterar mi memoria para no creer que haya asuntos pendientes. Deshacerme de todo lo tuyo en el cuarto. No hablarle a una parte de mí. Es cambiar de peinado, de vestido, de mi forma de vivir. Es pensar en ti solo cuando estoy tomando para no recordarte a la mañana siguiente, para que el dolor de cabeza detenga la depresión.

Es hacerle el amor a otra persona, ilusionarme de alguien más. Es creer que es mejor. Lo que hago yo por ti es olvidarte aunque no sepa por qué, es avanzar aunque no vea a dónde, es cambiar aunque no quiera hacerlo.

Lo que yo hago por ti es no decirme lo mucho que aún me afecta tu partida y lo poco de sentimientos que me quedan…

Es estar feliz, como si tú no me faltaras.

lunes, 7 de mayo de 2012

Escritos de Ensoñación N° 15: PUENTE DE CEREZOS (9/15) (Post - 80)


(Serendipity / Eureka)  


Si me vieras hoy, me pregunto si… seriamos amigos, si me invitarías a algo más. Lo admito, lo mucho que he cambiado, lo que puedo atraer o lo que sigo rechazando. Lentes de superhéroe, una expresión un poco tonta… “Un escote. Labial, tal vez no lo note…”.

Han de ocurrir aquellos días que tan celosamente guardaba en la memoria, más que de los abrigos, el paisaje cubierto de lluvia que imagine entre sueños, lo cuidaba de tu ausencia.

En la mañana el cansancio se impregna de un perfume que me hace padecer. Sigo buscando tu regalo  algunas veces… esa gorra de pintor que siempre quise darte. Es el aroma del café y de las sorpresas que tanto evité idear. Las realizaré de todos modos, sino a ti, a alguien más, como son, a quien sea, es imposible que puedan fallar… No obstante, todavía no las hago…

El cabello más corto de lo que me quedaba ya era demasiado ¿Había necesidad de sumarle a eso una cara tan poco agraciada? Contextura delgada (Más bien flaca) de uniforme, con problemas de estética y un habla no tan fluida. A veces me pregunto cómo le hice para afrontar todos esos años con tan pocas herramientas.

“Sin tacones, no es que ahora me gusten es solo que ahora puedo notar la diferencia. La cara lavada, un par de pegatines en las orejas. Con el cabello amarrado, con cerquillo. Con nada más que mi sonrisa y algún dato curioso que mostrar: Unos hoyitos, un lunar, unas pecas… Me pregunto por qué se fijaban en mí en ese entonces…”

Camisa a rayas, lentes negros, mocasines de cuero, horario de oficina, cansancio de oficina, mirada enrojecida, comida a delivery, mi semana son los fines de semana, un mal dormir, un buen beber. Amigos del trabajo, un tanto diferentes a los amigos comunes. Amigos del colegio… ¿Será que solo fuimos eso? Vale, aunque eso para nada es poco.

“Laceado japonés, lentes de contacto, vestidos de oficina, por más que intento las arrugas en el ceño no se me van. Tal vez me he vuelto renegona. Agenda en la cartera, cepillo y pasta dental. Perfume de channel ya no tomo a hurtadillas los de mi madre ¿Aún te acordarás de esa historia? Un celular que ya nunca para de sonar. Tal vez debería apagarlo, pero ¿Y si pasa algo importante…?”

En lo alto de mi techo a la medianoche, los edificios, el distrito más alejado del norte, el frío, mi terquedad ¿En cuál de esos recuerdos estas tú? ¿A qué dirección debo mirar para poder encontrarte? Lo que antes me preguntaba. La ingenuidad de tantos años, proyectos que perdí en la madurez ¿Qué tanto habrás perdido tú…?

“Y qué si no me veo igual, no creo que él tampoco lo esté, luego de tantos años es natural cambiar. Ser más listo, más mona, menos crío. Si no resulta grato uno se puede retirar. La excusa de una emergencia en el trabajo es siempre la menos hiriente. Me siento preocupada…”

(“Los cerezos aquí son lo más bello en la ciudad…”). Tal cual lo leía en aquellas cartas, lo veo ahora. Cari, sus pétalos alfombran las calles creciendo una tentación a cada paso. “Podríamos recostarnos en cualquier lugar yo a pintar y tú a escribir…”. Gracias a esas palabras tuve los mejores sueños de mi vida aquella noche.

“Siempre supe que tu nombre quedaba genial para un escritor. De alguna forma, aún sigo esperando a que te animes, aún me gustaría saber de ti… indirectamente… siempre quise conocer tu intimidad, lo que no sabías contar en tus momentos de silencio, en los que me hubiera gustado abrazarte…”

“Para conocerte”. Para tenerte “Para saber que hay una parte de mí que nunca cambiará”. Porque quisiera que así fuese. “Porque hay cosas que quisiera llevar siempre en la memoria”. Porque tuve anhelos que aún quiero vivir. “Por eso...”. Dame más velocidad… “Dame más certeza”. Porque hay cosas que presiento de esta vida…

-          “Que aún puedo encontrar…”


domingo, 19 de febrero de 2012

Escritos de Mar N° 14: PUENTE DE CEREZOS (4/5) (post - 78)

(VELEROS)

Serán mis buenos deseos mi única manera de acercarme a ti… Las hojas de tallo rojo que apenas florecían las primeras semanas de setiembre ahora se ven marchitas. Ha pasado casi un año desde que abandonaron su color.


Los niños de primaria que antes nos veían pintar la tarde en sus columpios a escondidas ya no me preguntan si somos novios. Ahora me preguntan dónde estas. Su forma más precisa de hablar me hace comprender de nuevo, que ha pasado mucho tiempo.


Como te mencioné alguna vez, la gente del salón ya no nos fastidia, ahora tienen otra novedad. Solo las chicas que ocasionalmente me preguntan por ti, me preguntan además si pasó algo entre tu y yo, pero como ya imaginarás no les he contado nada. No creo que sean las indicadas.


Sobre el tejado de madera, debajo del árbol cerca al parque, en la tienda de los helados, por el boulevard al lado de la plaza, bajando el puente, un lugar perfecto para el atardecer. Todos aquellos, nuestros lugares favoritos, parecen verse algo diferente. Inclusive el aroma liviano de cemento en la lluvia de ciudad que tanto solía agradarte respirar creo que huele diferente. Comienzo a creer Cari, que empacaste mis sentidos en tu maleta.


El camino de regreso luego de las clases va largo hasta perderse del otro lado de mi vista. No recuerdo desde cuando comencé a contar las piedras, las grietas, la rutina de quienes pasan alrededor de mí. Entre las 6 y 7:35. Mis maneras de pasar el tiempo en esta parte del día son escribir y leer lo que me escribes. Cuando se apaga la tarde y llego a casa tengo la sensación de haber platicado contigo ¿Será verdad que los trenes de allá llevan tantas personas Cari? ¿Serán verdad las historias sobre aquel puente?


Como es costumbre aquí en el pueblo han inaugurado el festival del río. Como cada año en esta semana las actividades empiezan con fuerza, las personas ya se muestran por las calles con los atuendos de colores típicos de nuestra localidad. Las bengalas en la noche son el broche de oro ideal para las celebraciones y las danzas. Los colegios compiten para ver quien es el mejor en el carnaval. Esta vez quedamos en segundo lugar. Nos esforzamos mucho, Cari. Ganamos en el baile y en los concursos de velocidad, si seguimos así estoy seguro que el próximo año nos llevaremos el trofeo a casa. Si es así, te prometo tomarme una foto con ella y enviártela, seguro te gustará mucho.


Hoy es domingo, ya casi va a oscurecer y para terminar el festival todos los estudiantes de todos los colegios estamos en la cuenca del río cada uno con un velero. Se dice en el pueblo que si amarras una vela en un velero de papel y madera y lo dejas navegar por el río sin que este se llegue a apagar tu deseo más anhelado se cumplirá. Quizá la razón por la que solo los estudiantes hacemos la tradición es porque los adultos saben que eso no es verdad. Eso era lo que pensaba. Cari, los adultos no pierden la ilusión solo entienden que los deseos se vuelven con el tiempo metas por cumplir y el alcanzarlas depende únicamente de ellos y cuando no lo hacen entristecerse es algo inevitable. Los veleros en el río son tantos que por un momento imagino el mar, las costas de una playa, un velero de verdad. Tan grande que sea capaz de llevarme a cualquier lugar, al lugar al que más quiero llegar… Soy un niño todavía Cari, no puedo evitar volar la mente. Los miro, miro a los adultos que nos miran y quisiera estar ahí con ellos ¿Sabes que es lo que carga mi velero? ¿Dónde quisiera estar…?


La noche cubre lenta. Las velas que a lo lejos permanecen encendidas parecen reflejar las estrellas. Al final del festival uno debe contemplar las luces hasta perderlas de vista. Sin embargo yo prefiero marcharme y no mirar atrás. Un mar de velas debe ser algo muy hermoso de ver, pienso, pero el admirarlas tanto tiempo no me traerá felicidad. Serán mis rutilantes deseos mi única forma de llegar a ti… esa noche, por segunda vez Cari… quise que no fuera así.


Nota a pie de página: Nada como ver tus origines para encontrarte con nuevos motivos ¿verdad?

lunes, 12 de diciembre de 2011

Escritos de Ensoñación N° 12: A PRINCESS SORROW (Post - 77)

Déjame ver si entiendo, otra vez, has decidido no hablar con nadie, te vas a esconder de todos como lo haces cada vez que te lastiman. No responderás los mensajes, no contestaras las llamadas, no actualizaras tu perfil en la red social todos los días como sueles hacerlo. En definitiva, estas planeando desaparecer del mundo ¿verdad?


Lastimosamente para ti, como te lo he dicho antes, no lo podrás hacer. Aunque no los leas, los mensajes seguirán llegando (Por lo menos los míos). Aunque apagues tú celular, quedarán los registros y el buzón de voz. Y en la red social, bueno, ya deberías saber que esa nunca se detiene. Como ves, ponerte en la torre más alta del reino… princesa, no va a hacer que el mundo o tu desaparezcan. Solo te hará un poco más difícil de ubicar, pero nada más.


La cosa es que, siempre has sido más inteligente que yo y por ende ya lo sabes. No obstante… a pesar de ello aún sigues prefiriendo el exilio. Si usarás ese tiempo para pensar, para sentir lo que más duele, descubrirías que hay una manera de afrontarlo, de seguir adelante. Pero no, tu usas ese tiempo para tratar de olvidar, para comprimir tu dolor hasta lo más ínfimo. Reprimiéndolo… mientras que en una parte de tu piel aparece un pequeño lunar.


Ay princesa… Yo no sé como le haces para no hacer lo correcto. Siendo como eres, tanto en tanto ¿Cómo puedes creer que el simple piquete de una aguja puede herirte? ¿De dónde sacas que eres débil? ¿Qué llevas una maldición? Decir que no eres buena para ser tú, que lo único que te queda por hacer es dormir.


Y por última vez (Como cada vez) me pregunto, mientras reconfirmo que aún sigues encerrada en tu habitación ¿Qué puedo hacer yo por ti? Si quien lo intenta termina siendo con el tiempo el villano de tu historia. Si en el descuido de un parpadeo creas un laberintoso castillo rodeado de lava, alejado por un puente de madera que se tambalea bajo la sombra de un gran dragón. Como le hago para armarme del valor, de coraje… como hacerte entender, sin tocarte, que con tu decisión estas equivocada. Princesa… si no te puedo ver.


Y van tus dudas en rumores por el pueblo, van tus miedos y temores en murmullos que escucho cada vez más fuerte cuando parezco acercarme. Todo lo que sé de ti son elementos de una historia que artistas como yo escriben en sus cuentos. Me haces comprender que no he sido el único que alguna vez ha sentido ser un pequeño heroesillo incapaz de luchar ante tanta adversidad.


Y al final de una noche, cuando no sepa si atacar o defenderme, cuando llegar a ti se haya vuelto más difícil; volverás a despertar. Me hablaras. O cuando menos contestaras el celular. Y como quién deja un pañuelo de seda blanco en el balcón que súbitamente cae hacia mí, me dejarás un extenso mensaje en el buzón (Tú oculta muestra de afecto). Preguntándome como estoy, que recién hoy reapareces porque antes tenías mucho que hacer, que todo lo tuyo te agobia. Y yo me preguntaré por qué la primera persona con la quisiste hablar fui yo. Y haré volar la mente, albergando la tierna esperanza de que siempre sea así me daré cuenta segundos después de que no lo será, que la próxima vez que te vuelva a ver serás una nueva persona y que si intento saber que pasó o que puedo hacer por ti solo terminaré incomodándote. Y me daré cuanta sin que me lo digas que esa nueva princesa querrá conocer también nuevas personas, porque la gente del pasado le hará revivir malos recuerdos y entenderé que entre los nombres de esa lista caprichosa en algún momento estaré yo. Eventualmente llegará el día en el que quieras olvidarte de mi y aunque sé que no debería consentir tales engreimientos no tendré opción, porque después de todo son tus ojos y en ti está la libertad de saber en dónde los dejas descansar y yo lucharé mi permanencia en ellos sólo hasta cierto punto, pues siempre seré un caballero muy orgulloso como para seguir adelante luego de éste.


Ya ahora que volvemos a hablarnos naturalmente, que vuelves a dejarme mensajitos en el buzón y vuelvo a ver tu naturaleza coqueta y escondida caminando junto a mi por la calle, tan misteriosa, mi fascinación trasciende mi mirada. Eres una niña inquieta y engreída. Una mujercita tierna y juguetona de brincos y vestidos. Como una princesa… (Quizá nunca debí empezar a llamarte así, pero no pensé que nos llegará a gustar tanto tu pequeño sobrenombre) tan sonriente y tan fácil de herir. Tengo una duda antes de que vuelvas a dormir, antes de verte regresar a la torre castillo… Dime ¿Será tan difícil evadir tu encanto? Créeme que me gustaría intentarlo. Sin embargo, lastimosamente para mi… ya no estoy en condiciones para hacerlo…


Nota a pie de página: And my sorrow too.

domingo, 30 de octubre de 2011

Escritos de viento N° 16: QUINTO SHOT (post - 75)

Esta volverá a ser una de esas noches

en las que, en secreto, brindare para ti.

Una de esas noches en las que el frío

se cuela en mi cintura y en la yema de mis dedos

Donde deberían estar tus brazos y tu rostro…


Esta noche las copas de whisky tendrán un sabor distinto,

en esta noche ensayaré una de mis tantas excusas

para salir a tomar aire en el balcón y allí

mirando la ciudad a oscuras me preguntaré…

En cuál de aquellas luces tintinea tu silueta,

en cuál de esas ventanas se cuelga tu sonrisa.


Esta noche metido en la casa de unos amigos

contare historias fascinantes,

alzaré los hombros ante unas miradas seductoras,

reiré a carcajadas de unas cuantas bromas

y diré que estoy bien cuando me vean callado

y como sé que no insistirán seguiré estando triste

por mi falta de interés, por su poca preocupación

y pensaré una vez más si estas allí, si ya te conocí,

si todavía no lo hago. Me preguntaré exactamente ahora,

luego de tomarme el quinto shot ¿Dónde estarás?

y qué podrás estar haciendo esta noche tan de madrugada.


Hoy he vuelto a extrañar a alguien que no sé,

he vuelto a besar a una amiga,

a querer salir con alguien que me intriga.

Hoy he vuelto a extrañar a alguien que no conozco,

a abrirme la camisa, a tomar de más

A fumar aunque nunca le vi la gracia.

Hoy he vuelto a hacer las cosas que no hago

para ver si ahora las siento diferente…


Esta noche, al final, seré uno de los últimos que quedan

seré el que lleve a todas a los baños o a las camas,

seré uno de los que no estará inconsciente

y uno de los que duerma porque no habrá otra cosa por hacer…

seré el que reciba más abrazos, más “Te estimo”

más “Si no tuviera enamorado...”

“Ya lo sé” diré “Esta bien” diré…

y luego muy bajito para mis adentros me diré:

“Hoy he vuelto a extrañar a alguien que quise, a alguien que inventé

o a alguien que me gustaría conocer…

y son en las noches como esta; rodeado de licor,

de buenos amigos y de mujeres hermosas,

las noches en las que más me duele su ausencia…”


Nota a pie de página: Inflamable por ti...

sábado, 8 de octubre de 2011

Escritos de Tierra Nº 9: PUENTE DE CEREZOS (1/5) (post - 72)

(RECUERDOS DE UN COLOR)


Sabes, creo que siempre el rojo fue mi color favorito, desde antes de conocerte siempre me llamó la atención, solo que, cuando te conocí pude entender el porque y pude darle una razón a mi gusto imaginario. Quien iba imaginar que aquel color que siempre pintaba mi nariz en los días de lluvia me permitiría conocerte algún día

-Oye, disculpa estoy a la mitad de algo muy importante y pues… no encuentro uno de mis colores ¿Crees que me podrías prestar el tuyo? – Uhm… y que color necesitas… - Rojo…

Yo creo que cuando se es niño todo es más sencillo y el mundo es más pequeño, los juegos son más divertidos y hablar no resulta tan pesado, pero para mi, aquel día fue el primero y el único día en el que me puse nervioso por hablar con alguien y el único día en el que me fue difícil hablar contigo. Ahora, creo que es increíble como pasamos toda esa tarde juntos: Dibujando, pintando, platicando, viéndonos sonreír. Hoy, algo que no supe en ese momento es que ése fue el día en el que decidí volverme escritor porque comprendí que quería dibujar como tú ya lo hacías y que teniéndote cerca ya no sentía la necesidad de esforzarme más en alcanzar algo que tú ya me dabas. Supongo que también fue en ese momento en el que comencé a admirarte.

Ambos éramos unos niños enfermizos así que preferíamos las lecturas a los juegos de campo en las horas de recreo. Los días de ese año fueron inigualables, teníamos muchas cosas en común, no pasó mucho tiempo para que comenzáramos a hacer todo juntos. Una de esas tardes recordé para mí que ya te había visto antes, en una mañana de invierno, yo llegando tarde al colegio me asomé a la ventanilla de la entrada, ésa que todos los niños usaban para bromear con el portero. Me acerqué y me acomodé el cabello mientras practicaba una tímida sonrisa, que en ese tiempo no me parecía para nada atractiva, hasta que vi del otro lado del espejo una pequeña silueta frente a mi… eran tus ojos mirándome… Ese día, eran tus ojos los que vi y a los que por primera vez no aparte la mirada aunque estuviera avergonzado. Ese recuerdo, que tu has de haber olvidado seguramente ése mismo día, vino a mi una tarde en la que caminábamos de regreso a casa. Recordarlo me hizo tropezar. Cuando tenga el suficiente valor te lo confesaré para que puedas saber al fin… porque resbalé esa tarde.

A mi modo de ver los cambios de estación eran la excusa perfecta para que cada día te vieras más linda, hay tantas cosas que escribí para ti en estos meses, tantas historias que me gustaría que leyeras ¿Desde cuando las clases se volvieron mi excusa perfecta para volver a verte? Cari… no me atreví a preguntar si el sonrojo en tu rostro el día en el que te preguntaron qué sentías por mi fue solo de vergüenza o si se debía algo más, nunca me atreví a preguntarte yo lo que sentías por mi, nunca me atreví a averiguar lo que sentía por ti. Pero hoy, hoy me acabas de pedir que nos prometamos terminar juntos el colegio y yo… yo escribí esta carta para ti porque las emociones que me haces sentir se desbordan por completo de mí y escapan de mis manos a manera de canciones, de versos, de historias, cuentos con los que quisiera arrullarte siempre… Hoy, quiero entregarte todo lo que tú has hecho en mí, quiero pedirte que prometamos estar juntos para siempre, quiero sentirme siempre cerca a ti…

Cari, yo estuve en tu casa esta noche para decírtelo pero te encontré llorando, te encontré triste, nunca te había visto así… quise quedarme pero me fui, lo entendí unas horas después con tu llamada, con tu voz resquebrajada me decías que no podía ser, que lo lamentabas, que no ibas a estar para cuando las clases comenzaran… “Es el trabajo de mis padres, otra vez tendremos que viajar, vamos a mudarnos les he pedido quedarme pero me han dicho que no que soy muy chica para estar lejos de ellos perdóname Douma… no quiero irme…” Cari… esa noche me pedías perdón aunque no era tu culpa, esa noche lloraste por el teléfono junto a mi y yo no pude consolarte… cómo lo hubiera hecho si apretaba muy fuerte los dientes para no llorar. Esa noche comencé a sentir un vacio muy hondo en la boca del estomago como si la vida me enseñara por primera vez que no puedo tenerlo todo aunque todo lo que buscara estuviese en una sola persona…

Esa noche encogido con los brazos en mis rodillas y mi cabeza bajo mis hombres contemplando la oscuridad que yo mismo había formado con mi cuerpo y teniendo tu llanto resonando por los rincones de mi mente apreté la carta que escribí para ti muy fuertemente entre mis puños y tuve la sensación de que nunca llegaría a tus manos… sintiendo el primer dolor inimaginable de mi niñez transformándose en juventud, aprendiendo por primera vez a contener mi llanto y a encontrar respuestas a las preguntas que nunca espere hacerme me quedé dormido… soñando cual sería la mejor solución ya no para un niño sino para hombre, un hombre que siempre quisiera proteger a la mujer que quiere aunque todo a sus ojos llorosos se lo impida...

Nota a pie de página: Feliz cumpleaños Princesa Crayón... y aún queda tanto por vivir ¿No te parece increible?


viernes, 30 de septiembre de 2011

Escritos de Tierra Nº 8: PUENTE DE CEREZOS (2/5) (Post - 71)

(DESDE TI...)

¿Puedes creer que han pasado ya varios días desde que no nos vemos? El viaje fue en verdad agotador, no sé porque tengo una sensación rara en la boca del estomago, debe ser la angustia. Douma ¿Cómo crees que sea mi vida en esta ciudad? A veces me angustia mucho pensar que no encaje tan bien como lo hice en nuestro colegio. Todo sería más fácil si estuvieras aquí, me ayudarías, me sentiría mejor teniéndote cerca. Lamento que no hayamos podido terminar el colegio como nos prometimos pero con el trabajo que tienen mis padres nunca se sabe. Aunque en verdad creí que esta vez nos quedaríamos más tiempo, fue el más largo de todos y a la vez se siente como si hubiera sido el más corto… prométeme algo, cuando las clases comiencen y las tareas se calmen un poco vendrás a visitarme ¿sí? Aunque sea una vez…



Hola Douma, al principio pensé que seria difícil y a pesar de que me ha costado un poco me he hecho de muy buenos amigos aquí. Sé que te agradarían mucho si los conocieras. Dime ¿Cómo van las cosas por ahí? ¿El gimnasio sigue clausurado? ¿Cómo esta maru? Espero lo estés cuidando bien dime ¿Me extraña? ¿Lo haces tú? Cuando terminan las clases y regreso a casa ninguno de mis amigos vive por donde yo así que tengo que hacer mi ruta sola. Sabes, extraño nuestras pláticas, nuestras conversaciones fueron únicas, creo que era verdad cuando me decías k eras raro ¿fue gracioso no? Aquella vez en la que te caíste por estar distraído y ver a cualquier lado menos a donde deberías ¿Algún día me dirás lo que distrajo? Este fin de semana vendrán unos familiares a mi casa así que creo que tendremos que esperar hasta la próxima semana para vernos Dime ¿Qué te parece el domingo?… ¿Ya sabes cómo llegar? En estos días te mandaré un dibujo de mi casa para que no te pierdas. Cuidate mucho espero verte pronto…



Douma, lo siento este domingo no podrá ser surgió algo de último momento lo siento de verdad, te lo explicaré luego, perdóname…


¡¡Oye!! ¿Que pasó? hace muchos días que no sé de ti seguro debes de estar ocupado la verdad yo también, hay tantos trabajos estos días que ya ni tiempo tengo para descansar y lo peor es que la próxima semana son los examen de mitad de ciclo ¿Puedes creerlo? ¿Tan rápido? Que te parece si terminando esta semana ahora si cuadramos bien una fecha para vernos dime ¿Podrías traer a maru ese día? Quisiera ver que tanto ha crecido. Cuidate mucho Douma y ¡¡escríbeme!!



Douma ¡Me haz dejado sorprendida! No sabia nada de ti y lo primero que me entero son estas historias que escribes ¿De verdad son tuyas? ¿De verdad te han pasado? No sabia que escribías tan lindo ojalá alguien me escribiera algo así alguna vez… no sé por qué pero aunque no me lo haz dicho te imagino en todas esas historias que escribes y de verdad creo que eres tú y que si te han pasado espero que sigas escribiendo así ¡Me encanta! además quisiera saber mas de ti, fuera de nuestros mensajes. Cuidate mucho ¿si?



Hola Douma siento no haberte respondido es que he estado algo ocupada y la verdad es que me he sentido mal, no sé lo que me pasa me gustaría tanto hablar contigo pero no creo que pueda, quisiera escucharte, que me ayudaras con todo esto… me siento destrozada, herida y lo peor es no tener a alguien a quien decírselo, pero espero que tu estés bien, cuidate mucho ¿si? Ya no estés llegando tarde a tus clases…


No, no te preocupes no es bueno que faltes a tus clases por eso yo seré fuerte ya no debo ser tan sentimental, tratare de distraerme recordarlo me lastima demasiado…



Hola Douma gracias por ese escrito si que fue gracioso ¡bastante! descuida ya estoy… ¡Demasiado mejor! Créeme. Suerte en tu semana yo aquí la estoy pasando bien…


Hola ¿Eras tú el del mensaje? lo siento he estado con muchas cosas esta semana la verdad quisiera descansar de todo, me gustaría desaparecerme por unas semanas si es que no para siempre…


Lo siento, lo que menos quiero es hacerte sentir mal, ahora ya estoy mejor sé que tengo muchas cosas que cambiar soy muy caprichosa y engreída, creo que no te diste cuenta de eso cuando vivía allá ¿no? Por lo menos nunca me lo hiciste notar. Creo que es verdad lo que leí de ti la ultima vez a veces hay cosas que necesitamos cambiar porque hacen daño a quienes queremos pero si es nuestra forma de ser ¿Estaría bien hacerlo? Siempre me dejas pensando cuando te leo quizá por eso me encanta lo que escribes…



Vaya ya termine mis trabajos ahora solo queda alistarme para los exámenes finales Douma ¡Puedes creer que ya estamos fin de ciclo! Que increíble estos meses han sido muy difíciles que bueno que ya se terminan. No te preocupes por no habernos visto seguro haz de haber estado muy ocupado al igual que yo además el viaje de ciudad a ciudad es muy largo y pesado, te entiendo no te preocupes que te parece si terminando los exámenes hacemos un esfuerzo y quedamos para vernos ¿si? Tú me avisas esta vez seguro que si la hacemos hay que poner nuestras ganas en ello ¡Ahora tendremos todas las vacaciones para hacerlo! Nos vemos Douma cuidate mucho ¿si? Y suerte en los exámenes ya nos veremos pronto.


Douma, Douma ¿estas ahí? no sé como decírtelo me duele mucho esto, mis padres quieren que pasemos navidad en la casa de mis abuelos no podremos vernos sino hasta año nuevo, lo siento debes estar cansado de que siempre termine postergándolo todo… prometo que será la última vez ni bien regresemos te prometo que será yo quien tomara el tren de ida para verte, espérame por favor.



… Douma ya no puedo más me he sentido terrible estos días mis padres me han confirmado lo que yo sospechaba no estamos aquí solo por las fiestas, nos vamos a mudar aquí, no voy a regresar, ahora estaremos más lejos aún. Ya no podré ver a mis amigos, ya podremos vernos… siento que todo se me viene abajo, no puedo evitar sentirme triste, no puedo parar de llorar… No podré ver a nadie nunca más…



Nota a pie de página: Una serie de historias cortas acerca de su distancia... Genial.


domingo, 21 de agosto de 2011

Escritos de Ensoñación Nº 13: THE SOULS OF AN ILLUSIONIST (POST - 68)

PARTE FINAL (2 DE 2)


"Recuerda hijo mío, no hay nada que no puedas imaginar... no hay nada que te ponga límites y no hay nada que me impida quererte pero si en algún momento no te puedo ver... imagina mi rostro, mi voz, siente mis abrazos con los latidos del corazón... y duerme, duerme que es tarde y luego tu mamá se molesta conmigo por tenerte despierto escuchando otra vez las tontas historias de tu viejo... aunque siempre terminen por gustarle..."


Ya es muy noche en el teatro y en escena el telón se corre de lado a lado frente a nosotros descubriendo la figura de un tipo flaco de cabellos rizos y atuendo divertido, él nos observa y sonríe. Su sola sonrisa nos hace reír. Con las luces encendidas la música empieza a llenar de tambores los oídos. El ilusionista comienza la función, despliega su contoneo gigantesco y el público carcajea, su cuerpo realiza figuras que cautivan, no pareciera que los brazos y las piernas pudieran doblarse así. El público se emociona. Telares de colores descienden cuando el retumbar de los tambores cesa. Detrás de él aparecen maniquíes disfrazados de personas. “Su acto principal” se rumorea en las butacas, no obstante yo pienso que es solo uno de ellos. La nueva melodía que nos cala la atención es hermosa. El embeleso sublima su intención, inclusive yo que soy consciente de ello no puedo resistirme.


El ilusionista nos ha sumergido en su mundo estrellado, en su mundo enrarecido, en su cielo de estelas, sus campos de madera y sus personas de porcelana, materia inanimada que en sus manos cobra vida, gentes sin rostro que sonríen, figurillas sin alma que bailan, muñecos pintados de sentires que como nosotros se rinden y se maravillan ante él, ante sus sueños, su fantasía, la fantasía de una sola persona porque aunque no lo parezca allí arriba en la tarima frente a nosotros hay solo una sola persona cubierta de su mundo, cubierta de humo blanco, de brocados, de burbujas; magia en una sola persona que nos tiene a todos extasiados, alucinados en su imaginar, una utopía que por esos instantes fue nuestra. Lo maravilloso de un ilusionista es que en su ilusión todo se ve espectacular y la verdad cuando eres parte de esos ojos uno puede olvidar que nada de lo que ves existe, desafortunadamente eso es lo que más lastima. La sensación de irrealidad, lastima. La expectativa de lo real. Lastiman las sonrisas que nos damos cuando estamos solos imaginando recuerdos…


- “Sabes, el final de cada acto me lastima, porque me hace saber que lo que viví fue tan frágil que se pudo desvanecer con el simple sonido de los aplausos… y sin embargo su sonido me reanima tanto… tal vez es porque entiendo que lo cree fue algo hermoso… tal vez por eso continúo, porque me agrada sentir esa fascinación… no importa como termine… las ilusiones son fugaces e intensas eso lo sabemos todos, pero no por eso dejaran de ser atractivas… ¿no crees?”


Es curioso como el ilusionista no sabe fumar, pero cada vez al salir del teatro enciende un cigarrillo solo para verlo consumirse. Antes hubiera creído que mi amigo el ilusionista es una de esas personas extrañas de las que uno debe alejarse o evitar conocer, pero ahora me agradan y en realidad busco conocer más personas como el… he descubierto que sus vidas son metáforas de lo que nosotros no nos atrevemos a hacer o de lo que hacemos en exceso. Sus historias sin duda hacen que mi mundo sea mucho más interesante. Me pregunto si eso también será una ilusión… que bueno que el humo del cigarro nunca se decida a responderme… supongo que ya entiendo porque a mi amigo le encanta tanto su naturaleza oscilante...


Nota a pie de página: Continuará.... pero ya no en el blog.