domingo, 14 de febrero de 2010

Escritos de Ensoñación Nº 5: DELIRIOS DE VERANO (post –26)

(PENSAMIENTOS AL AZAR PARA EL DÍA DE SAN VALENTÍN)


“Pasaran a extrañarse aquellos rayos de sol que en las mañanas solían derretir tus helados de fresa. Cuando venias hacia mi apresuradamente, sin correr, y entre los dos lamíamos cuanto helado cayera de tus dedos. El calor del verano nos impedía estar quietos, permanecer callados, jugábamos todos los días con las risas y el amor que solo se pueden tener de cuando niños, un amor despreocupado, un amor puro; un amor de saltos, juguetes y raspones que un día como hoy, muchos años después, nos alegra los recuerdos. Yo en mi vieja ciudad al norte de Lima y tú en alguna ciudad al sureste de Alemania.”

Infinidad de ideas pueden pasar por mi mente… pero hoy son las mismas. De acuerdo, le echaré la culpa al día…

“<= ¿Sabias que las hojas de otoño tardan 3 segundos en caer al suelo? => ¿Disculpa?... eh, no, no lo sabia. - 13 minutos marcaban en el reloj de aquel joven desde que aquella chica se sentó a su lado en la barra de aquel café, las dos copas de margarita que la chica tomó en 10 minutos yacían boca abajo frente a ellos tapando en algo las lunas del mostrador que reflejaban con exactitud en mosaicos contiguos a ambos, proyectando a su vez la manera tan sutil que él tuvo de colocar su copa en la barra, inclinarse nuevamente hacia ella y volver a preguntar <= ¿No te parece increíble que una de las imágenes más bellas de la vida duré solo 3 segundos. => supongo que las mejores cosas de la vida no deberían durar tanto o dejarían de serlo. – Respondió ella con una delicadeza natural mientras se quitaba su exquisito cabello que suavemente le cayó en los labios, mirándolo solo una vez. Él por su parte sonrió y miró al frente tiernamente como si amara el horizonte cercano, como si se hubiera percatado del reflejo de la chica en el espejo. <= Tienes razón – añadió – no me gusta mucho aceptarlo pero las cosas son como deben ser, nada debe tardar más de lo necesario. – Ella volvió a mirarlo y respondió => Eso creo. – Él la miró otra vez diciendo <= No te preocupes, yo también estoy esperando a alguien – Ella sonrió y le dijo => Ya no ha de tardar mucho – él miró al reflejo de la chica en el espejo y respondió <= Lo sé – un minuto después el Barman llegaba con un margarita como cada 5 minutos, pero la chica se levantó de la barra y pidió cancelar la orden pues su acompañante ya había llegado el barman le dijo que eso no era posible, entonces aquel joven se ofreció pagar el trago, la chica agradeció el gesto y luego se fue resonando sus tacones rojos que no consiguieron esconder el sonido del beso que ella le dio a aquel tipo en la boca quien finalmente se la llevo de aquel café tomado de su cintura.

El joven aún en la barra acercó el trago a su lado y a sus labios dejándolo después con la misma sutileza con la que dejó las otras copas pensando en ese momento en que debió tomar margaritas hace mucho tiempo y que ahora podría hacerlo mientras esperaba a que alguien llegara, alguien que se viera tan bien como la chica en el espejo.”

No hay historias completamente sinceras Douma, pero con todo eso aún vamos por ahí… esperando conocer a alguien, siempre esperamos conocer a alguien…

No sé la razón por la cual nos enamoramos, no sé siquiera si debería haberla, quizá solo forme parte de ese montón de preguntas tontas en las que se enfrasca el hombre mientras se pierde su propia vida; asi que no explicaré más, no responderé nada… dejemos que una puesta de sol sea eso y que la sal en el mar mantenga ese sabor. Hoy solo quiero la sola simpleza de un amar por existir.

Nota a pie de página 1: Había olvidado por completo este día asi que el post k tenía pensado como el 26 tendra que correr una fecha más.

Nota a pie de página 2: Esto es una serie de historias cortas que tengo y que por falta de espacio no estan todas, algun día pondré las que faltan enteras.

jueves, 4 de febrero de 2010

Escritos de Viento Nº 4: NUEVAS INQUIETUDES (post –25)

(NEW YEAR EVE)

Siempre he escuchado que en la vida muchas de las cosas son impredecibles, también yo lo he creído en muchas ocasiones. Pero tengo mala memoria, asi que eso me permite escaparme muchas veces de mis propias fijaciones y de dar las cosas por sentado. Días como hoy mi falla de recuerdos hace que me sienta más ligero.

Como no soy el único con esa “peculiaridad” (no creo serlo) tampoco soy el único que sabe que eso no sucede todos los días, muchos de nosotros caminamos por ahí reavivando recuerdos, contemplando la película de nuestra propia vida mientras doblamos la esquina pero asi como nos gusta remembrar nuestras historias, también nos gusta hallar las nuevas, nos agrada reconocer nuevas inquietudes y no importa si creamos o no que la vida es impredecible, que esconde la mano, aún asi vamos buscando aquellas señales que son importantes, aquellas que nos mejoran el ánimo porque en verdad hay días en las que estas llegan y nos sentimos con la confianza suficiente como para tentar el futuro y nos preguntamos ¿Que pasará? ¿Qué sería si? -- ¿Podría hoy seguir siendo un buen día? ¿Será que ahora si lo conseguiré? ¿Tengo que acercarme más? ¿Querrá salir conmigo? – hay llamadas, hay sonrisas, hay canciones, hay personas, hay saludos, hay abrazos, hay regalos, hay besos, hay palabras, hay silencios, hay momentos, hay sentimientos. Hay todo lo que se me pueda ocurrir, hay todo lo que olvido y/o desconozco. Hay más de lo que podría escribir, tanto que puede ser importante, tanto que puede cambiar mi vida tan solo necesitamos buscarlo.

El día antes de año nuevo esperaba algunas señales, algunas nuevas inquietudes. Salí a caminar por la ciudad y encontré nuevas historias, nuevas melodías, nuevas ganas de hacer todo lo que me gusta y mejorarlo, me reencontré con una gran amiga que no veía hace mucho tiempo y me pregunté si volveríamos a vernos (todavía tengo esa pregunta al aire) la reunión de amigos que tengo todos los años se canceló a último minuto dejándome sin mucho por hacer después de las 12. Me despedí de ellos. Quedamos en hacerlo otro día pero aún no ha ocurrido. Celebré con mi familia el año nuevo, tomamos champagne y pedimos un deseo por cada uva, inexplicablemente llegue a utilizar todos mis deseos algo que nunca había pasado. Supongo que ahora conozco a más personas y he pasado por más situación que antes. Después de gastar algo de crédito en mi celular en unos cuantos mensajes me recosté en mi viejo sillón a ver una vieja película hasta que me quedará dormido. No intentaré decir que fue fácil dormir, que todas las señales en ese día fueron gratas o si las conté todas, a veces las personas pueden entristecerse tanto con una mala noticia, enojarse tanto con un mal día que olvidan que son solo días y solo noticias. Mientras recordaba todo el día echado en aquel sillón no podía evitar sonreír. Sonreír de alegría, de nostalgia, de gusto, de tristeza puede parecer muy loco o muy extraño (y vaya que me lo han dicho) pero para alguien tan inusitado y orgulloso como yo no hay merito en alegrarse solo de las cosas buenas es una reacción obvia y normal, mas poder sonreír ante lo malo, ante un obstáculo, ante un problema, o un mal día creo que hace diferentes todas las cosas. La nueva inquietud de seguir viviendo.

1 de Enero del 2010, un joven aparentemente como cualquiera duerme en su cama con una almohada en la cabeza que impide que el destello del sol, que se fortalece en su ventana, llegue a sus ojos y colabore enormemente con su amargo despertar. Apunto de ser las 10 a.m. Abre los ojos y a regañadientes protesta “… Es muy temprano para nuevas inquietudes…” luego relaja los hombros, agacha la cabeza y no puede evitar el sonreír.

Nota a pie de página 1: Si me he demorado mucho para este post es que estaba algo emfeimito.

Nota a pie de página 2: El proximo post es para cumplir una promesa que hace mucho tiempo hice a una vieja amiga.


martes, 19 de enero de 2010

Escritos de Mar Nº 5: ‘MENEO IMPROVISAO’ (post – 24)

- 1, 2, 3, va… 1, 2, 3 va… => ¿cuánto falta para acabar?
– Un par de horas más => Ou, genial.

Fin de mi turno, sudado y hastiado como estoy agito las manos de lado a lado a cada una de las personas que pretende hablarme, exhalando entre dientes “Si, esta bien. Yo lo hago. Ya vete” con la poca certeza (y la poca importancia) de saber si me han escuchado o no subo las escaleras con un pasito algo chistoso pues tengo tierra y arena en los zapatos además de unas cuantas piedritas que suben a mi rostro a manera de muecas, no muy agradables a la vista, y un par de maldiciones sinceras, licencias que me permito con cada pisada que doy, cada vez que el fastidio y el dolor en los pies se vuelve insoportable.

He llegado a mi habitación en este hotel y juro que en este preciso momento no anhelo nada más que una buena ducha (¡Que se vayan por la borda los 23 posts anteriores!) Abro la puerta del baño, me quito toda prenda molestosa e insoportable, no interesa si se alfombran en el suelo no pienso siquiera en volvérmelas a poner ahora. Camino descalzo por el cuarto, pongo algo de música y me acerco a la ducha, minutos después en medio del rasqueteo y la sobada de rigor cantó un poco para relajar el cuerpo, el agua que cae de la regadera me parece un regalo de los dioses y después de permanecer allí más de media hora solo por puro disfrute salgo del baño resignado y en éxtasis, la música que llega a mis rechinantes oídos me incita a mover cadenciosamente la cadera (como lo hacia en la ducha) procurando con algo de astucia no dejar caer la toalla verde que tengo ajustada a la cintura, sin embargo después de unos segundos de ensalzarme con el ritmo no me preocupa ya su destino y voy envalentonado con los armónicos de la canción surcando toda la habitación mientras que la humedad de mi cuerpo se evapora a golpe de viento a merced de este linda (yo digo no) y espontánea sinfonía corporal.

Con la toalla ya en el suelo a causa de este ‘meneo improvisao’ la música sigue tocando y este bloguero se sigue moviendo, no obstante después de algunas canciones la imagen de una cama de dos plazas como la que tengo al lado me apetece en demasía y lentamente la voy trepando seducido por su acolchonada figura y su “pachoncita” manera de incitar. Me bastan solo 3 ó 4 minutos para caer inconsciente sin queja alguna, tan rápido que cualquier malpensado creería que enviaron a Morfeo rauda y precisamente para acallar mis invenciones dancísticas.

Cual haya sido el motivo no importa mucho viendo el buen relajo en el que estoy ahora. Ahí estoy yo totalmente seco y con la lengua a un costado. Durmiendo con menos ropa de la que debería. Soñando en pensar poco, en actuar más, en dormir mucho y en que mañana después de trabajar tendré deseos de volver aquí, de bañarme, de bailar y de dormir. Sueño: No sería mala mi vida si pudiera vivirla así.

Nota a pie de página 1: Dedico este post para una gran amiga en su cumpleaños. Gracias por no importarte llegar tarde a tu casa algunos días solo para quedarte a escuchar mis tontas complicaciones.

Nota a pie de página 2: Si se me permite el proximo post hablare sobre un tema pendiente: El día de Año nuevo.

viernes, 15 de enero de 2010

Escritos de fuego N° 4: XMAS LIGHTS (post – 23)

He pasado largo rato recostado en la cama de este cuarto de hotel, mirando el blanquecino techo sobre mis hombros. Hace ya una semana que estoy aquí, el frió de las tardes después de unos cuantos días ya no lo es tanto y el bochorno natural de las mañanas ya no afecta mi rostro como lo hacia al llegar. Esta bien, uno llega a acostumbrarse. Nos adaptamos. Pero, qué pasa si me apetece un café al atardecer o un poco de helado para el desayuno ¿Seria igual de placentero?

Estos días he podido dormir agradecidamente bien, es tan raro dormir asi para mí que me he levantado con algo parecido al buen humor en el rostro. Sonrió y pienso: <> Cierro la puerta de la habitación y bajo las escaleras con ligera premura, quizá tengo prisa por comer, quizá quiero ver como aquellas plantas, como todas los días, permanecen en el mismo rincón mientras la gente los ignora al pasar, quizá deseo tomar una copa de vino y pensar en algunas frases que no me atreveré a decir mientras escucho en una vieja radio una canción sin tristeza; quizá solo tengo ganas de hacer algo diferente , quizá solo quiera hacer lo mismo pero de otra manera. No importa, guardaré algo de calor y frío para el resto del día.

Hoy será Navidad y el frío rompió temprano, por un momento quise que nevara. Hubiera sido divertida una mañana de nieve, mas en este lado del mundo la nieve es inusual. Hoy será navidad y todo esta apunto de ser preparado, los adornos y los arreglos en el árbol esperan a que la cena este en la mesa para completar el perfecto cuadro navideño. Las familias y las personas que se llaman familia se reunirán a esperar la medianoche mientras que los niños intentarán no dormir. Yo, escribo algunas líneas a escondidas mientras camino alrededor, camino por las calles contemplando las luces de la cuidad, las luces de Navidad. Camino lentamente por el boulevard, el frío y el calor que guarde se logran fusionar en el aire con los destellos que vienen de cada casa y cada tienda que me ve pasar; la gente alrededor se vuelve más nítida, más importante permitiéndome levantar la mirada, ver al cielo y buscar mis estrellas, aquellas que me gustaba buscar cuando era niño creyendo que me congelaría si algún día tocaba una, creía que las luces de la ciudad eran un regalo de las estrellas y que solo en este día ellas podían cambiar de color y bajo estas luces de Navidad (And down this Xmas lights…) bajo esta estrella fugaz escuchaba el crepitar de múltiples estruendos que desaparecían al sonar como por arte de magia, como solo un niño podría soñar. Que tan difícil es para las luces de Navidad brillar cada año con más intensidad, ¿Cuán alejados están los regalos del árbol de ser lo que en verdad la gente necesita?

Cuantos deseos de Navidad (Xmas whishes) podría cumplir, en mi y en otros… si todas las personas que he conocido se presentaran ante mi, las que conocí y olvide, las que encontré y no volví a llamar, a las que quiero y puedo ver, a las que quiero y no están, a las que aún no termino de conocer, a las que conoceré… sería capaz de cumplirles un deseo. Si en este preciso momento pudiera sentir como nuevas todas las cosas; si tuviera alrededor a todas las personas de mi vida; si pudiera envolver mi pasado, mi presente y mi futuro; si pudiera caminar un poco más bajo la luz de la ciudad… quizá un deseo de Navidad nos sería suficiente, para que todas las cosas que nos solían gustar nos gusten cada día más.

Nota a pie de página 1: Unos cuantos días tarde, pero aqui esta. Muchas ideas pareceran confusas o sin conexión pero estan tal cual las fui pensando, tal vez aún sigo complicando los post. para nivelar eso viene un post más "sin-serios".