domingo, 13 de marzo de 2011

Escritos de Ensoñación Nº 11: COSMONAUTA (post - 60)


Me he arrancado a mi mismo un par de risas, unas cuantas manos a la cara y algunos ceños fruncidos por las cosas que escribía; cuando era adolescente. Impetuosas y atontadamente profundas las miro con ternura, la ternura con la que un joven contempla sus juguetes de niño. No puedo evitar volar la mente y ser irreal, pretender cosas que no pasaran. Aún deseo no enredar tantos sentires. Aún deseo no complicarlo todo.


Cuando era niño creía que las luces de la ciudad eran un regalo de las estrellas que solo podían cambiar de color bajo las luces de Navidad. Si en este preciso momento pudiera sentir como nuevas todas las cosas, me gustaría caminar un poco más bajo la luz de la ciudad… Soñando en pensar poco, en actuar más. No sería mala mi vida si pudiera vivirla así.


Es en días como hoy en los que mi falla de recuerdos hace que me sienta más ligero. Para alguien tan inusitado y orgulloso como yo no hay merito en alegrarse solo de las cosas buenas, es una reacción obvia y natural, mas poder sonreír ante lo malo, ante un problema o un mal día creo que lo hace diferente todo. La nueva inquietud de seguir viviendo. Hoy solo quiero la sola simpleza de un amar por existir. La tan ansiada respuesta a la pregunta ¿A qué velocidad debo vivir… para poder verte de nuevo?


Nunca he sabido mentir. Siempre suele quedarme ese amargo sabor en la boca, que no me gusta. No extraño los besos tanto como extraño el cielo en una noche de verano. No quisiera vivir encasillado, vivir acostumbrado. Me gustaría vivir tranquilo, me gustaría vivir en paz. Me gustaría viajar… De regreso a ti, todo viene de regreso a ti, no depende del viento, del cielo, de la gravedad. El mundo no se rige por las leyes. Todo gira en torno a ti y girando como va el mundo me acosa por completo. Hoy, lo confieso, todo me lleva a ti… Seria más fácil olvidarte si abrazaras a cualquiera. Había tanto por nacer entre tú y yo. Pero aquí me ves, despidiendo un supuesto, una aparente idea; los recuerdos de un futuro que ya nadie puede ver.


Me pregunto que tan equivocado puedo estar, que tan certero soy, cuántas de mis tristes confusiones realmente me pertenecen, aquellas que a la distancia van intentando hacer lo mejor… Tal vez no debería creerme cuando digo que tengo todo controlado… Tal vez hoy extraño la torpeza de mi llanto…


Verte brillar es la mejor manera de sentirme bien. Si tan solo supiera como llevar algo de tu brillo en mis manos, en mis ropas, en mi piel. Tu brillo me hace ser caprichoso, lo sé. Quizá nunca me haya dado cuenta cuan perfecta queda mi mano en tu cintura, que tanto rubor puedo dar a tus mejillas cuando tu piel se funda con la mía, cuando lleve tu beso entre mis dedos. Tal vez tenemos más de lo que el trajín de la vida nos permite apreciar y disfrutar… Mis ojos son cansados, tristes, viejos, transparentes, irritados, con cierto desengaño y algo de profundidad… sin duda una mirada torpe que a veces busca ver más allá… Mis palabras son honestas, son casuales, traen problemas y a veces los enmiendan. Mis palabras son impulsivas, elegantes pero rebeldes; son bien intenciones pero mal entendidas. Mis palabras vienen del corazón pero son desordenadas y suelen llegar tarde. Mis palabras son tontas pero complicadas. Mis palabras son mías y al igual que mi mirada llevan ideas de lo que soy, ideas que se mezclan con el aire, con el timbre de mi voz, con mi rostro y el silencio, con las horas, mi perfume y la estación. Nunca he podido dejar de ser tan errático, cuando joven, aún ahora suelo sentir esa necesidad de ver las cosas pasar. Como una vida tan hermosa puede excitarse en mi mirada. Es curioso pero quizá en los inviernos el alma se duerme un poco por el frió que contienen los heleros, como si el hielo del mundo empozara nuestras almas.


Cómo podría confesar una emoción con los movimientos del cuerpo, transmitir un deseo, un anhelo de felicidad, de complemento. Mi primer impulso natural. Una sincronía de latidos que aún ahora me acompaña cada vez que me detengo. Hubiera querido susurrarle lo mucho que presentía que sería para mí, pero hay cosas que no es bueno decirlas aunque el corazón nos apueste su certeza. El viento que cae en la tierra y la fecunda. La felicidad de dar vida. La máxima expresión de la muerte. Una sonata de invierno. Los primeros prismas de nieve. Una tenue luz filtrada en la frondosidad de las ramas capaz de crear lugares perfectos. Las memorias de un cazador, de un artista, de un viajero. La imaginación de un niño que no sabe de misterios. Un cuenta cuentos, un salvador, un extranjero, un recolector. Coleccionista del mundo… sé que soy un cobarde por cuidar bien lo que siento, pero si me gustaba tanto no es ninguna sorpresa el que haya querido hacerla feliz… No te sientas mal, ese día en la estación, fui yo el que no supo llegar a ti.


Niña de la más linda sonrisa, la más agradable compañía un último beso a los labios del sueño me da la cálida dulzura de comprender tu historia y creo verte por los rincones de la casa antes tuya, quizá esa mujer que dibuja las paredes, que me acompañe ciertas lunas sea parte del soñar; quizá ahora como todo este tiempo, Princesa crayón, te he estado soñando a ti. Tal vez siga caminando por el limbo con tanto placer y dolor como hasta ahora… quizá la incomodidad se vuelva paz. Si ando alucinado, deslumbrado por estrellas de noches que aún no llegan, si hay bondad con maldad en mis besos, si puedo ser muchas personas entre silencios no es nada personal… Por ti soy dibujante, soy escritor, soy escultor…

… Soy el patrio navegante de tus cuerpos, el brío respirar de tus arrullos, silente taciturno, soy tu amante furibundo, la pasión que se derramaba por tus muslos. La esencia que clama tu emoción, la imaginación de tus deseos, los sueños de tus sueños, soy tus mundos en mi mundo, soy mis manos en tus senos, soy tu cuerpo en mis ideas, lo que excita y te incita a verme como soy el tinto trovador de tus serías, el claro postulante de tus nortes, el lúdico creador de tu horizonte, lo inesperado de tus cielos, la rareza de tus nubes, el canto que te cubre cuando vuelas, cuando anhelas, cuando sientas todo lo que escribo no habrá suelo, no habrá tiempo. Cuando llegues hacia mi, cuando veas lo que yo, cuando estés donde yo estoy, cuando alces el universo con la yema de tus dedos, cuando admires las estrellas en el alba, cuando obtengas la visión de un cosmonauta nada morirá, nada acabará tal cual y entenderás que una vida puede ser muchas cosas, puede adoptar muchas formas, puede provocar, puede exaltar, puede imaginar, puede crear… puede eternizar… Las historias que uno cuenta a veces pueden ser verdad…


En estos días no sé exactamente si éste pudiera ser el mejor final para este capítulo, me gustaría creer que finalmente mis historias me han superado pero creo que estoy siendo algo exagerado y que solo estoy algo confundido. A lo largo de mi vida siempre imaginar y crear han sido las formas más puras que he tenido de enfrentarme a la vida. La naturaleza de mi arte siempre ha sido algo cosmonauta. La visión de sentirme tan pequeño ante un universo tan grande ha sido la fuente más fuerte de mi orgullo, tal vez lo que quiero transmitir hoy es eso; la posibilidad de crear un mundo y admirarlo, de viajar por el y de sentirlo tuyo solo al entregarlo. Cosmonauta… Fin del capítulo 2, fin de la segunda temporada…

Nota a pie de página: Me he tardado no? Si, lo sé... creo que demasiado...

jueves, 3 de febrero de 2011

Escritos de Fuego N° 11: POSA PARA MÍ (post – 59)


Deja la tele encendida, puede que opaque un poco tus gemidos. Coloca un listón azul en la perilla de la puerta, dicen que es la mejor manera para no ser molestados. Una graciosa indirecta para gritarle al mundo que no los queremos aquí. Aunque no es preciso explicarlo luego de ver tu rostro sonrojado y mi sonrisa indiscreta no creo que la recepcionista piense que estamos aquí para tomar el té, asi como no veo posible tampoco que haya creído que los nombres que le dimos eran verdaderamente los nuestros pero como te murmuraba ayer mientras te daba de mordisquitos en el cuello: “Esta va a ser una experiencia muy divertida, bonita…”


Las escaleras que dejamos atrás a pesar de ser angostas brindaron el espacio necesario para comenzar nuestros juegos. (((Suficiente ya es que creas reconocer a todos lo extraños con quienes nos cruzamos por la calle cada vez que nos besamos para que ahora sí nos topemos con alguien que en verdad te pueda saludar))) pienso mientras mis manos surcan desesperadamente la tersa piel de tu cintura. Tú, menos preocupada o más entregada que yo, acaso, a los previos no pareces recelosa como en otras ocasiones, quiza no crees que nos puedan ver o quiza por fin ya haz comprendido, al igual que yo, que el constante riesgo de ser descubiertos hace que todo sea más excitante.


Detrás de nuestras cuatro paredes todo el mundo queda atrás. Dentro solo hay un hombre sin profesión, sin cargos, sin historia, dispuesto a hacerle el amor toda la noche a la mujer sin miedos, sin compromisos y sin presiones que yace al lado suyo. Teniendo toda esta noche de enero para los dos no puedo evitar el sonreir y decir: “Lo bueno de estar en un cuarto de hotel es que nunca vas a tener que preocuparte de cómo dejaste las sabanas de la cama…”


Aprovechando tus acostumbrados 4 minutos que pasas en el baño para arreglarte, cambiarte y sorprenderme con una nueva y, cada vez más, diminuta lencería apago tu celular y lo escondo en las profundidades de tu bolso. No queremos (quiero) que tu enamorado nos arruine el momento, sin embargo tal vez deberia llamarle y dejarlo en linea para hacerle escuchar como hacerte sentir mujer. Tal vez asi aprenda o por lo menos sepa porqué prefieres estar conmigo. Mas luego de un rato desisto de la idea, no quiero ser responsable de aumentar las cifras de alcoholismo en el mundo. Aunque este tentado. Una pequeña travesura que ya me perdonarás después.


La silueta a contraluz que proyectas es en muchos sentidos perfecta. Tu manera de venir hacia mi, tus encajes, tus portaligas, tus tacones altos. Tu cuerpo desnudo es lo que quiero ver. Me place, me excita, me alimenta, me da vida. Posa para mi, te ordeno dulcemente. Posa para mi, modelando tu atracción. Posa para mi, porque tambien te gusta.


No… ¿No? Dices que no meneando la cintura. Dices que no moviendo las piernas. Dices que no… desvistiendote. Desnuda saltas hacia mi sedienta de calor, de carne en tus uñas deseantes de respuestas ¿Por qué soy asi? ¿Por qué hago lo que hago? ¿Lo que te pido? ¿Por qué accedes? ¿Por qué me quieres?... una vez más ansío que tu sudor se mezcle con el mío, ansío sentir mis músculos romperse, tu respiración agitada que humedece tus cabellos, tus dientes arrancándome la boca. Posa para mi, para este momento. Has que nunca lo olvide, que siempre vuelva a mi como esta noche de enero. Posa para mi sin dudas, sin temores, sin mentiras. Posa para mi que todo lo que digo y siento es verdad. Posa para mi ¿Te digo por qué? No lo sé… quizá porque como artista deseo admirarte, dibujar tus fronteras con el pincel de mi lengua, reescribir tu cuerpo con la tinta de mis dedos, reafirmar tu sexo con la fuerza de mis manos. Por ti soy dibujante, soy escritor, soy escultor… No lo sé tal vez es solo que, como dices tú… soy algo pervertido.


Contando las velas de nuestro cuarto de hotel apunto de llegar la mañana el golpeteo de las gotas de lluvia que caen en la ducha llegan a la cama como un tibio arrullo. Yo, en ella, calmado, no hago más que pensar en ti aunque no me creas del todo. Sin hacer ruido mi fascinacion por ti hace que me levante y camine de puntillas hacia el baño para escucharte duchar. Mi curiosidad se vuelve pasión cuando luego de asomarme contemplo que no solo no has dejado la puerta cerrada sino que la has dejado entreabierta. Complacido voy hacia la fuente de mi arrullo deseando, pensando (((Aunque no me creas del todo, creo que me estoy enamorando de ti...)))

Nota a pie de página: Este escrito y esta canción siempre seran tuyos.


martes, 25 de enero de 2011

Escritos de Mar Nº 11: TRANSHUMANTE… (post - 58)


Me gustaría decir que estas semanas en las que he estado ausente han sido ocasionadas por algún retiro espiritual , unas vacaciones al Caribe, por unas sencillas tomas de sol o por un sequito de adorables chicas en bikini haciéndome una cordial invitación a perder un poco (con ellas) el calendario para perseguirlas unos cuantos días en busca del perfecto bronceado que vista mi piel en estas tardes de enero, pero la verdad es que no soy muy fanático de las playas y mis vacaciones de verano nunca lo son tanto. Mi ausencia estas semanas se debe más a fallas técnicas (o tecnológicas) que a fallas de origen. Matemática básica: Bloguero + escrito – computadora = No post.


Hastiado del tiempo libre sin estar cansado busco nuevas formas de encontrar las mismas cosas. Pienso, quizá si cambio quien soy pueda cambiar lo que encuentre, si reemplazo mus gestos tal vez encuentre nuevas manías ¿Si cambio mi apariencia podre cambiar lo que atraiga? Juego a los roles conmigo mismo, quizá mis emociones ya lo han empezado a hacer, quizá estoy triste sin saberlo, quizá espero a alguien que nunca vendrá ¿Por qué siempre todo lo que digo es quizá? Las interrogantes del nuevo año, cuestionamientos de una persona experimentada que quiere serlo más, preguntas que el aire de estas tardes no quiere responder comienzan a empañar mis lunas. No soy yo mismo estos días. Esto, sumando a una serie de eventos muy afortunados que en contadas ocasiones me apetece llamar vida hacen que indague nuevamente mis inicios, la que considero la forma más pura, poética y perfecta de escribir.

De vuelta al papel y al lápiz (lapicero para ser más exactos) vuelvo a escribir con algo de desazón y mucha curiosidad en las manos, una poca de intuición y grandes cuotas de libertad me hacen imaginar planos de mi propia consciencia que aún no había explorado. Un querer escondido, un cariño muy lindo, una complicidad sin sentimientos, lo bonito que se vuelve bello, el alma separada del cuerpo ¿es posible? Quizá (…?) nuevas formas de llegar a la misma conclusión infinita y absoluta “Todo es posible a momentos”.


Escribo todo a medias porque estos días han venido cargados de situaciones a medias, a medias las vías, a medias los besos, las caricias, a medias las puestas de sol, medias son quizá lo que necesito para dejar de caminar descalzo, aventurado a la complaciente niebla de estas noches, un algodón de azúcar que enmiela mis dedos haciéndome pensar que tengo algo entre las manos demasiado dulce como para no morderlo, demasiado frágil como para asirme a el. Aunque la verdad de toda vida es que nada es predecible quizá lo intangible se vuelva tangible, quizá la incomodidad se vuelva paz, quizá no pase nada, quizá al final todo siga yendo igual (…Tal vez siga caminando por el limbo con tanto placer y dolor como hasta ahora…). Como sé, en los años que he vivido he aprendido a buscar diferentes alternativas para diferentes situaciones no es bueno (a mi ver) centrarse en una sola idea, la expectativa puede devenir en decepción. No obstante, para mi nostalgia, con todo lo que hago puedo evitar un golpe directo pero no puedo evitar ser golpeado, un hincón que lastima al contacto pero que sana rápidamente. Como sé… todo cambia, todo evoluciona, todo avanza.


En mi vida hay sueños e ideas que no van a cambiar luego de eso todo lo demás es inseguro. Puedo desear quedarme en una sola ciudad para toda la vida, pero mañana puedo desear conocer el mundo. Puedo ahora no pensar en casarme, pero mañana tal vez quisiera tener un latido mío, una mujer a la cual pertenezca. Lo que siempre sabré es que las ideas cambian de acuerdo a la experiencia y a las personas que conocemos (lo que consideramos especial, a las que permitimos entrar) lo único capaz de cambiar una vida es otra vida ¿obvio no?


Si ando virado, alucinado por estrellas de noches que aún no llegan, si en mis desvaríos me sumerjo en lenguas de fuego que intentan lamer de mi cuerpo toda la sal, si doy vueltas en mi cama con delirio y no puedo dormir, si hay bondad con maldad en mis besos, si puedo ser muchas personas entre silencios no es nada personal… solo soy yo… olvidando al mundo olvidado… cambiando al mundo cambiado… tiritante, transfigurante… transhumante…

Nota a pie de pagina: ...


lunes, 17 de enero de 2011

Escritos de Ensoñacion Nº 10: PRINCESA CRAYÓN (post – 57)

¿Cuántos sueños debería soñar para comprender el mundo? Quizá una historia llena de ilusión, quizá un punto de lejano al corazón sea suficiente para entender la naturaleza de todo lo vivido. En la simpleza de un retrato la figura de una mujer me ha dado un segundo de tranquilidad. Los antiguos mayordomos de la casa van avivando mi curiosidad. Esa mujer en realidad fue una niña, una princesa ante sus ojos “Los mejores días de mi vida” “La más linda sonrisa” “La más agradable compañía” “Ella lo era todo hasta su irremediable reposo”.

¿Qué le pasó a la princesa? “¿Qué le sucede a la niña? Su sonrisa ya no relumbra, su mirada no destella; ella juega, baila y ríe tan bella. Ella sueña y a la mañana siguiente no despierta, ella duerme, duerme como si los días fueran noches y no despierta. No hay llanto, no hay temor, en su rostro la niña no tiene dolor. ¡Ay! Princesa por qué aún sigues dormida ¡Ay! Princesa por qué no quieres despertar, ya han pasado los días, los meses, los años y tus sirvientes todavía te seguimos esperando ¿Por qué no quieres regresar? ¡Ay! Princesa de sedosos cabellos ¿No podrías reavivar tan solo uno de ellos? ¡Ay! Princesa ¿Qué habremos hecho para cambiarte así? Tu pequeña voz ya no resuena, tu cuerpecito en vilo no revuela, ahora solo se mueve con el alicaído vaivén de tu respiro.

La niña no volvió a probar alimento a tocar el mar a beber el sol, pero tendida allí en su cama como estaba ella no desfallecía, no envejecía… a pesar de los años ella aun se veía como el primer día. Nunca supimos por que se puso así, quizá nunca llegó a gustarle nuestro mundo, quizá había cosas que quería cambiar y no podía quizá en sus adentros había más felicidad de lo que nosotros podíamos darle. Nunca lo supimos, pero aún así la cuidábamos, aun así aguardábamos por ella, aun así la quisimos y como tristemente tratábamos de aceptar algunas noches, contemplando la agridulce beldad de su ausencia, una cálida tarde de verano la princesa partió del mundo que ya no gustaba de ver, la niña de la casa nos dejó, diez años después de su misteriosa enfermedad, de su inexplicable decisión y nosotros que tanto la habíamos amado quisimos recordarla para siempre en un retrato; uno que hablara de ella como fue y como habría sido si hubiera llegado a esa edad con vida, con su sonrisa, con su alegría y aún con nosotros.”

Si tuviera que elegir, si pudiera decidir un lugar en el que pueda sentirme tranquilo, en el que tenga la fe total de poder conseguir todo lo que he deseado, si pudiera permanecer en un solo lugar que tenga todo lo que quiero, que me pueda dar todo lo que necesito no estoy muy seguro si todavia estaria aquí… no, miento, quiza no estaria aquí. Aunque para mi sorpresa no puedo alcanzar un objeto sin intentar mover las manos, no puedo probar una limonada que no sea dulce, no puedo enamorarme de alguien sin mirarla a los ojos.

En estas noches estoy totalmente convencido de que el pequeño oleaje artifical que construyo en mi resquebrajada copa de vino lleva más poesia y encanto que la inmutable soledad que navega por las playas de Barranco. Atrapado en sus arenas los sueños parecen una tibia caricia de mañana, un ultimo beso a los labios del sueño me da la calida ternura de comprender tu historia. Esta noche deambulo por los rincones de la casa antes tuya y creo verte en los pasillos del vestibulo, en las flores del jardin, en las pinturas de los cuartos, los óleos de tu habitación princesa parecen oler a ti, evocaciones de esa ausencia ahora escondida ¿Por qué niña? ¿Por qué nunca supiste que el imaginar lastima? Quiza los sueños de esta casa fueron tuyos, quiza esa mujer que dibuja las paredes (y que me acompaña ciertas lunas) sea parte del soñar; quiza ahora como todo este tiempo, Princesa crayón, te he estado soñando a ti.

Tal vez sea solo un deseo (como son), instintos que a momentos controlan el cuerpo y lo hacen reaccionar o dejar de hacerlo, dejar que la mente adormecida proyecte anhelos alrededor, verlas, escucharlas, sentirlas ¿Bastaría para volverlas realidad? Niña de la más linda sonrisa, de la más agradable compañía ¿Tus ojos cerrados hasta ahora te hacen feliz? ¿Los lienzos de ese mundo tuyo todavia conservan su intenso color? ¿llevaran sus colores la intencion, la razon? ¿Buscaran en la brecha de la realidad los motivos para no hacerte despertar? Princesa ¿Será que nunca quisite hacerlo? ¿Será que olvidaste cómo? Niña ¿Será que pensaste que por fin habias despertado?

Hoy he vuelto a la casa sola, a la casa vieja, he vuelto después de un largo tiempo y tu cuadro al centro de la habitacion aún encandila mi mirada como el primer día. Los mayordomos y sirvientes me reciben de la manera más grata posible, ellos son especiales en verdad, luego de la cena vuelvo a caminar por los pasillos, por el balcón y te veo ahí Princesa, nuevamente, bailando en el corredor. Descuida no le contaré a nadie (si tus sueños son los mios, si tu me estas soñando a mi, si yo te sueño a ti), el verte para mi es un secreto, una ilusion, un punto cercano al corazón, un estado de estupor, la naturaleza del sueño, la escencia del dolor.

Nota a pie de página 1: Los dias de mi ausencia los explicare en el prox post.

Nota a pie de página 2: Les debo el video, en estos dias lo colgaré