martes, 18 de octubre de 2011

Escritos de Fuego N° 13: LO QUE NO SOLEMOS DECIR... (post - 73)


“Te quiero” “Me gustas” “Te amo” que sencillo se suele decir cuando el sentimiento nos embarga, cuando todo se ve genial, cuando nos olvidamos de leerle esas pequeñas letras que cada uno lleva consigo a la otra persona, me pregunto si la emoción nos hará olvidadizos o por el contrario nos hace creer que aquella fe de erratas no es tan importante e inclusive no aparecerá esta vez… lo que no solemos decir es de que manera podríamos lastimar. A pesar de llevar todos esos sentimientos puros con nosotros hay una pequeña parte que callamos, que omitimos porque no sabemos lo que es, porque ni siquiera lo hemos pensado del todo. La inconsciente conveniencia de sentir cada vez más… El tema con los sentimientos es que el descaro o la inocencia de ellos es lo que más suele herirnos al final…


Es muy doloroso leer entre líneas cuando ya estas a mitad del camino. Ocultar lo que te duele por la segura convicción de que la otra persona ya lo sabe cuando en realidad no. Desilusionarse. Guardar tus sentimientos para ver a la otra persona feliz… cuando se empieza a querer de manera distinta cómo hacerle entender que siempre la querrás pero no de la forma que ella espera… cuando alejas a todos para no escuchar las palabras que tu misma terminas por decir… quisiera tener un mundo más sincero, quisiera saber si eso serviría de algo, si haría que las cosas fuesen diferentes…


Lo que no solemos decir: “Te quiero” pero es posible que en algún momento deje de hacerlo y no tenga el suficiente valor como para decírtelo y solo lo haga cuando encuentre a alguien nuevo con quien estar. “Te quiero” pero tengo dudas sobre si eso sea suficiente aunque me encante pasar el tiempo contigo. “Te quiero” pero no soy bueno haciéndolo, no sé como demostrarlo y tengo la impresión de que mi forma de querer no es la manera en la que tu quisieras que te quieran. “Te quiero” porque sin ti estaría solo. “Te quiero” aunque solo nos hayamos visto dos veces…


“Me gustas” pero no eres la única. “Me gustas” pero no siento que te quiera del todo. “Me gustas” pero aún sigo queriendo a alguien más. “Me gustas” pero he pasado por tantas malas experiencias que no quiero tener nada con nadie. “Me gustas” por tu sonrisa, tu mirada, tu cuerpo; lo demás es algo que puedo tolerar. “Me gustas” creo que podrías serme útil por algunos de meses. “Me gustas” y comencé a quererte cuando te extrañé. “Me gustas” por eso siento que lo mejor es que no estés conmigo. “Me gustas” pero aún hay muchas cosas de mi pasado que me duelen…


“Te amo” pero no soy capaz de mantener mis emociones. “Te amo” pero ya no estoy enamorado de ti… “Te amo” siempre querré que seas más que una amiga… “Te amo” aunque ya no te vea. “Te amo” siempre conservaré una forma de amor que sea solo para ti. “Te amo” pero no pienso en ti todas las horas del día. “Te amo” pero me he decepcionado de ti. “Te amo” pero soy muy cambiante, muy complicado. “Te amo” y hace mucho he comprendido que lo mejor para ti es que no estés conmigo, pero no puedo dejarte… “Te amo” y si me han de lastimar, quisiera que fueses tú…


“Cuando aprenderé a no ser tan confiado” “cuando dejaré de sabotear mi nueva oportunidad” “cuando dejare de sentir tanta necesidad, tanto dolor, tanta ligereza”. Cuando tendré la oportunidad de amar a quien quiero ahora… “Quiero ser más cariñoso” “Quiero ser menos caprichosa” “Quisiera ser alguien que te haga feliz”…


Hay tantas cosas que no solemos decir, cosas que todavía no siento, cosas que olvidé, que no quiero volver a sentir… No puedo pretender que todo el mundo las diga creo que sería más doloroso aún que la ilusión o tal vez solo esté exagerando, tal vez esas cosas no lastiman tanto y decirlas no sirva de nada al final, pero tengo una fuerte sensación en el centro del pecho que me conmina a creer que estoy mintiendo ¿Será que todos vamos confundidos? ¿Será que tratar de averiguar lo que uno siente hiere tanto? Una emoción sincera capaz de hacerme olvidar mi propia sinceridad o una emoción fuerte capaz de hacerme borrar mi propia debilidad, mis miedos ¿Qué es lo que puedo esperar?... Quisiera tomar la oportunidad para decir lo que no suelo decir tal vez así pueda entender que es una oportunidad que puedo tomar a cada momento… cuando lo quiera decir…


Lo que no suelo decir: “No voy a rendirme a ti…”

Nota a pie de página: ... Me has escuchado ¿verdad?



sábado, 8 de octubre de 2011

Escritos de Tierra Nº 9: PUENTE DE CEREZOS (1/5) (post - 72)

(RECUERDOS DE UN COLOR)


Sabes, creo que siempre el rojo fue mi color favorito, desde antes de conocerte siempre me llamó la atención, solo que, cuando te conocí pude entender el porque y pude darle una razón a mi gusto imaginario. Quien iba imaginar que aquel color que siempre pintaba mi nariz en los días de lluvia me permitiría conocerte algún día

-Oye, disculpa estoy a la mitad de algo muy importante y pues… no encuentro uno de mis colores ¿Crees que me podrías prestar el tuyo? – Uhm… y que color necesitas… - Rojo…

Yo creo que cuando se es niño todo es más sencillo y el mundo es más pequeño, los juegos son más divertidos y hablar no resulta tan pesado, pero para mi, aquel día fue el primero y el único día en el que me puse nervioso por hablar con alguien y el único día en el que me fue difícil hablar contigo. Ahora, creo que es increíble como pasamos toda esa tarde juntos: Dibujando, pintando, platicando, viéndonos sonreír. Hoy, algo que no supe en ese momento es que ése fue el día en el que decidí volverme escritor porque comprendí que quería dibujar como tú ya lo hacías y que teniéndote cerca ya no sentía la necesidad de esforzarme más en alcanzar algo que tú ya me dabas. Supongo que también fue en ese momento en el que comencé a admirarte.

Ambos éramos unos niños enfermizos así que preferíamos las lecturas a los juegos de campo en las horas de recreo. Los días de ese año fueron inigualables, teníamos muchas cosas en común, no pasó mucho tiempo para que comenzáramos a hacer todo juntos. Una de esas tardes recordé para mí que ya te había visto antes, en una mañana de invierno, yo llegando tarde al colegio me asomé a la ventanilla de la entrada, ésa que todos los niños usaban para bromear con el portero. Me acerqué y me acomodé el cabello mientras practicaba una tímida sonrisa, que en ese tiempo no me parecía para nada atractiva, hasta que vi del otro lado del espejo una pequeña silueta frente a mi… eran tus ojos mirándome… Ese día, eran tus ojos los que vi y a los que por primera vez no aparte la mirada aunque estuviera avergonzado. Ese recuerdo, que tu has de haber olvidado seguramente ése mismo día, vino a mi una tarde en la que caminábamos de regreso a casa. Recordarlo me hizo tropezar. Cuando tenga el suficiente valor te lo confesaré para que puedas saber al fin… porque resbalé esa tarde.

A mi modo de ver los cambios de estación eran la excusa perfecta para que cada día te vieras más linda, hay tantas cosas que escribí para ti en estos meses, tantas historias que me gustaría que leyeras ¿Desde cuando las clases se volvieron mi excusa perfecta para volver a verte? Cari… no me atreví a preguntar si el sonrojo en tu rostro el día en el que te preguntaron qué sentías por mi fue solo de vergüenza o si se debía algo más, nunca me atreví a preguntarte yo lo que sentías por mi, nunca me atreví a averiguar lo que sentía por ti. Pero hoy, hoy me acabas de pedir que nos prometamos terminar juntos el colegio y yo… yo escribí esta carta para ti porque las emociones que me haces sentir se desbordan por completo de mí y escapan de mis manos a manera de canciones, de versos, de historias, cuentos con los que quisiera arrullarte siempre… Hoy, quiero entregarte todo lo que tú has hecho en mí, quiero pedirte que prometamos estar juntos para siempre, quiero sentirme siempre cerca a ti…

Cari, yo estuve en tu casa esta noche para decírtelo pero te encontré llorando, te encontré triste, nunca te había visto así… quise quedarme pero me fui, lo entendí unas horas después con tu llamada, con tu voz resquebrajada me decías que no podía ser, que lo lamentabas, que no ibas a estar para cuando las clases comenzaran… “Es el trabajo de mis padres, otra vez tendremos que viajar, vamos a mudarnos les he pedido quedarme pero me han dicho que no que soy muy chica para estar lejos de ellos perdóname Douma… no quiero irme…” Cari… esa noche me pedías perdón aunque no era tu culpa, esa noche lloraste por el teléfono junto a mi y yo no pude consolarte… cómo lo hubiera hecho si apretaba muy fuerte los dientes para no llorar. Esa noche comencé a sentir un vacio muy hondo en la boca del estomago como si la vida me enseñara por primera vez que no puedo tenerlo todo aunque todo lo que buscara estuviese en una sola persona…

Esa noche encogido con los brazos en mis rodillas y mi cabeza bajo mis hombres contemplando la oscuridad que yo mismo había formado con mi cuerpo y teniendo tu llanto resonando por los rincones de mi mente apreté la carta que escribí para ti muy fuertemente entre mis puños y tuve la sensación de que nunca llegaría a tus manos… sintiendo el primer dolor inimaginable de mi niñez transformándose en juventud, aprendiendo por primera vez a contener mi llanto y a encontrar respuestas a las preguntas que nunca espere hacerme me quedé dormido… soñando cual sería la mejor solución ya no para un niño sino para hombre, un hombre que siempre quisiera proteger a la mujer que quiere aunque todo a sus ojos llorosos se lo impida...

Nota a pie de página: Feliz cumpleaños Princesa Crayón... y aún queda tanto por vivir ¿No te parece increible?


viernes, 30 de septiembre de 2011

Escritos de Tierra Nº 8: PUENTE DE CEREZOS (2/5) (Post - 71)

(DESDE TI...)

¿Puedes creer que han pasado ya varios días desde que no nos vemos? El viaje fue en verdad agotador, no sé porque tengo una sensación rara en la boca del estomago, debe ser la angustia. Douma ¿Cómo crees que sea mi vida en esta ciudad? A veces me angustia mucho pensar que no encaje tan bien como lo hice en nuestro colegio. Todo sería más fácil si estuvieras aquí, me ayudarías, me sentiría mejor teniéndote cerca. Lamento que no hayamos podido terminar el colegio como nos prometimos pero con el trabajo que tienen mis padres nunca se sabe. Aunque en verdad creí que esta vez nos quedaríamos más tiempo, fue el más largo de todos y a la vez se siente como si hubiera sido el más corto… prométeme algo, cuando las clases comiencen y las tareas se calmen un poco vendrás a visitarme ¿sí? Aunque sea una vez…



Hola Douma, al principio pensé que seria difícil y a pesar de que me ha costado un poco me he hecho de muy buenos amigos aquí. Sé que te agradarían mucho si los conocieras. Dime ¿Cómo van las cosas por ahí? ¿El gimnasio sigue clausurado? ¿Cómo esta maru? Espero lo estés cuidando bien dime ¿Me extraña? ¿Lo haces tú? Cuando terminan las clases y regreso a casa ninguno de mis amigos vive por donde yo así que tengo que hacer mi ruta sola. Sabes, extraño nuestras pláticas, nuestras conversaciones fueron únicas, creo que era verdad cuando me decías k eras raro ¿fue gracioso no? Aquella vez en la que te caíste por estar distraído y ver a cualquier lado menos a donde deberías ¿Algún día me dirás lo que distrajo? Este fin de semana vendrán unos familiares a mi casa así que creo que tendremos que esperar hasta la próxima semana para vernos Dime ¿Qué te parece el domingo?… ¿Ya sabes cómo llegar? En estos días te mandaré un dibujo de mi casa para que no te pierdas. Cuidate mucho espero verte pronto…



Douma, lo siento este domingo no podrá ser surgió algo de último momento lo siento de verdad, te lo explicaré luego, perdóname…


¡¡Oye!! ¿Que pasó? hace muchos días que no sé de ti seguro debes de estar ocupado la verdad yo también, hay tantos trabajos estos días que ya ni tiempo tengo para descansar y lo peor es que la próxima semana son los examen de mitad de ciclo ¿Puedes creerlo? ¿Tan rápido? Que te parece si terminando esta semana ahora si cuadramos bien una fecha para vernos dime ¿Podrías traer a maru ese día? Quisiera ver que tanto ha crecido. Cuidate mucho Douma y ¡¡escríbeme!!



Douma ¡Me haz dejado sorprendida! No sabia nada de ti y lo primero que me entero son estas historias que escribes ¿De verdad son tuyas? ¿De verdad te han pasado? No sabia que escribías tan lindo ojalá alguien me escribiera algo así alguna vez… no sé por qué pero aunque no me lo haz dicho te imagino en todas esas historias que escribes y de verdad creo que eres tú y que si te han pasado espero que sigas escribiendo así ¡Me encanta! además quisiera saber mas de ti, fuera de nuestros mensajes. Cuidate mucho ¿si?



Hola Douma siento no haberte respondido es que he estado algo ocupada y la verdad es que me he sentido mal, no sé lo que me pasa me gustaría tanto hablar contigo pero no creo que pueda, quisiera escucharte, que me ayudaras con todo esto… me siento destrozada, herida y lo peor es no tener a alguien a quien decírselo, pero espero que tu estés bien, cuidate mucho ¿si? Ya no estés llegando tarde a tus clases…


No, no te preocupes no es bueno que faltes a tus clases por eso yo seré fuerte ya no debo ser tan sentimental, tratare de distraerme recordarlo me lastima demasiado…



Hola Douma gracias por ese escrito si que fue gracioso ¡bastante! descuida ya estoy… ¡Demasiado mejor! Créeme. Suerte en tu semana yo aquí la estoy pasando bien…


Hola ¿Eras tú el del mensaje? lo siento he estado con muchas cosas esta semana la verdad quisiera descansar de todo, me gustaría desaparecerme por unas semanas si es que no para siempre…


Lo siento, lo que menos quiero es hacerte sentir mal, ahora ya estoy mejor sé que tengo muchas cosas que cambiar soy muy caprichosa y engreída, creo que no te diste cuenta de eso cuando vivía allá ¿no? Por lo menos nunca me lo hiciste notar. Creo que es verdad lo que leí de ti la ultima vez a veces hay cosas que necesitamos cambiar porque hacen daño a quienes queremos pero si es nuestra forma de ser ¿Estaría bien hacerlo? Siempre me dejas pensando cuando te leo quizá por eso me encanta lo que escribes…



Vaya ya termine mis trabajos ahora solo queda alistarme para los exámenes finales Douma ¡Puedes creer que ya estamos fin de ciclo! Que increíble estos meses han sido muy difíciles que bueno que ya se terminan. No te preocupes por no habernos visto seguro haz de haber estado muy ocupado al igual que yo además el viaje de ciudad a ciudad es muy largo y pesado, te entiendo no te preocupes que te parece si terminando los exámenes hacemos un esfuerzo y quedamos para vernos ¿si? Tú me avisas esta vez seguro que si la hacemos hay que poner nuestras ganas en ello ¡Ahora tendremos todas las vacaciones para hacerlo! Nos vemos Douma cuidate mucho ¿si? Y suerte en los exámenes ya nos veremos pronto.


Douma, Douma ¿estas ahí? no sé como decírtelo me duele mucho esto, mis padres quieren que pasemos navidad en la casa de mis abuelos no podremos vernos sino hasta año nuevo, lo siento debes estar cansado de que siempre termine postergándolo todo… prometo que será la última vez ni bien regresemos te prometo que será yo quien tomara el tren de ida para verte, espérame por favor.



… Douma ya no puedo más me he sentido terrible estos días mis padres me han confirmado lo que yo sospechaba no estamos aquí solo por las fiestas, nos vamos a mudar aquí, no voy a regresar, ahora estaremos más lejos aún. Ya no podré ver a mis amigos, ya podremos vernos… siento que todo se me viene abajo, no puedo evitar sentirme triste, no puedo parar de llorar… No podré ver a nadie nunca más…



Nota a pie de página: Una serie de historias cortas acerca de su distancia... Genial.


jueves, 22 de septiembre de 2011

Escritos de Tierra Nº 12: TONTO, DESCARADO, CURSI, ENCANTADOR… (Post – 70)



Si te sirviera de algo te diría que he cambiado. Ahora ya no suelo usar el cabello corto, ahora he cambiado las chompas holgadas por casacas de cuero y mitones negros, ahora ya no me veo tan flaco aunque sigo siendo delgado. Ahora mi rostro ya no es tan pálido, ahora no veo como un niño, mis ojeras ya no resaltan (tanto).


Si me vieras ahora me creerías que he cambiado. Hoy, tengo la mirada más centrada, más penetrante, te aseguro que si me retaras otra vez tus muecas ya no me harían pestañear. Ahora tengo un aire más platónico que enfermizo, ahora mi sonrisa es más coqueta y la bufanda gris que llevo alrededor del cuello te comentaría de seguro que le encanta adornar el blazer negro que me pongo. Hoy, no lo dudo, ambos te contarían en secreto que ahora me parezco un poco más a la imagen que teníamos de mi en tus anhelos. Sin embargo ahora el perfume aquel que tanto te gustaba ya no lo uso más.


La taza de café al final de cada viernes se ha vuelto algo ritualístico en mí. Una de mis nuevas manías interminables. Sentarme a escribir cerca de su fuego todavía renueva mi calor, el misticismo discreto de mis manos se rebela en las epifanías de mi pluma ahora consentidas (ahora más certeras), su canto acalorado de seguro te diría lo diferente que soy.


De las tardes (siempre tuyas) en las que te acompañaba sin saber bien que decir queda ya solo el recuerdo. Hoy en día basta sentir solo la mitad de lo que tú me das para no reprimir más mi nueva sinceridad, no es que ahora sienta demasiado es solo que esta vez… desde aquella vez… me he propuesto no acallar lo que siento, lo que estoy dispuesto a dar… si me vieras hoy te confesaría que no es que sea menos tímido… es que contigo sentí todo y las barreras que se ponen los demás (gracias a ti) ya no las tengo tanto.


Si me preguntaras por qué creo que he cambiado no podría darte una respuesta. Hay tanto que decir… tanto que decirte a ti. Supongo que he cambiado porque ya no temo hablar de besos, no me pongo nervioso cuando tengo que declararme a alguien, ya no me callo por miedo cuando me preguntan quien me atrae. Ya no soy un niño, no tengo reparos en decir quien me gusta, a quien quise, a quien amé, a quien amo y a quien siempre amaré. Ya no me avergüenza decir lo que más deseo de tu cuerpo, lo que me encantaría tener, lo que quisiera hacerte. Es increíble como cuando se es joven se piensa que estas cosas te costarían la vida entera. Ahora entiendo que es un privilegio sentir algo por alguien y tener la oportunidad para decírselo.


Si nos viéramos ahora y tu sonrisa fuera la misma, si tu mirada fuese la misma, si tu timidez aún estuviera allí poco tiempo me tomaría para decir lo mucho que fuiste para mí, lo mucho que aún me importas sin saber por qué. Si nos viéramos así probablemente no me entenderías o quizá si, y si fuera así te pediría que me lo digas tal vez así comprendería la esencia de mi espera aunque con razones o sin ellas igual te espero… yo creo que mi inocente ignorancia hace que mi amor sea más puro… hace que no te pueda olvidar.


Si nos viéramos ahora y tu sonrisa fuera otra, si tu mirada fuese distinta, si tu timidez no estuviera allí te pediría tomarnos un café, platicar a lo mejor del clima, del tráfico, de las noticias… con solo un poco de tu tiempo sobre mi me tendrías por completo (otra vez) porque puedes no saber que hacer, puedes no saber que quieres, puedes perder la memoria, volver a nacer, puedes hablar otro idioma, tener otros gestos (tener otro querer) y aún igual yo siempre terminaría enamorado de ti, como lo dije antes quizás tu también te has vuelto una de mis nuevas manías interminables. Aquellas que me apasionan… aquellas… por las que dejo el corazón.


Si cruzáramos la calle a la vez solo tu notarias lo que mantengo igual. Los hábitos que no mueren fácil. Todavía no llevo reloj. Soy desordenado, solo planifico mis actividades gratificantes. Aún me gusta jugar con las palabras, me gusta emocionar a la gente. Todavía me gusta escribir. Aún te tengo sobre mí…


Si sintiéramos el tórrido pasar de nuestras vidas otra vez, si llegara a nosotros el frágil caleidoscopio del recuerdo… ¿Cuántas vueltas le darías a mi vida? ¿Cuántos años contemplarías mis abrazos? Si soy tonto, si soy sincero, si soy cursi, si soy un descarado, si te parezco encantador… si solo soy lo que soy y no he cambiado… si llevo tantos años un sentimiento acorralado, si todo lo que siento es pasajero, si sigo acostumbrando mi memoria a almacenar recuerdos que imagino, si todavía te siento conmigo sin saber si estas. Dime ¿Quién eres tú? ¿Quién soy yo? ¿Por qué te extraño tanto? ¿Por qué te busco tanto? ¿Por qué me hubiera gustado jugar contigo? ¿Estudiar contigo? ¿Salir contigo? ¿Estar contigo? Si nos viéramos hoy, cada uno al lado de la acera ¿me reconocerías? ¿Lo haría yo? ¿Cuánto tiempo para los dos… dedicarías? ¿Cuánto tiempo tomaría… para olvidarme de ti?



Nota a pie de página: Dos de tres... o quiza hayan más...